DISCLAIMER: Los personajes de CCS pertenecen a CLAMP, y son utilizados sólo como fuente de inspiración y entretenimiento. La historia es de mi autoría.
EN LO PROFUNDO DEL BOSQUE
Capítulo 3: Encuentro
- ¡Hey!…
¿Otra vez? Aquella voz ya la había escuchado anteriormente en sueños.
- ¡Sakura despierta!
¿Quién es? ¿Cómo sabes mi nombre?
-Debes irte.
-Estas en peligro.
-Él está cerca.
Múltiples voces resonaban como ecos en el sueño de Sakura, pero ella no lograba ver a nadie. Estaba sumida en la oscuridad y una neblina la rodeaba. Lo que decían las voces la estaban inquietando, pero a la vez le provocaba mucha intriga, ¿sería sólo un sueño?
-Despierta pronto!
-Va a matarla
-Debes huir del bosque.
Pero yo ya estoy huyendo, de mi familia.
-Debes irte si no…
-Ya es muy tarde
-Él ya está aquí.
Una ventisca helada la despertó de repente. Intentó quedarse quieta y con los ojos cerrados intentando percibir si estaba en peligro, pero por más que esperó unos instantes, no sintió nada, sólo un extraño cosquilleo en su mejilla. Decidió ponerse de pie mientras miraba alrededor, y los recuerdos del sueño se mezclaban con la realidad.
"Él ya está aquí"
Llevó una mano a la mejilla que aún sentía extraña. ¿A quién se referían las voces? ¿Se estaría volviendo loca después de esos días deambulando por el bosque?
Por Dios Sakura, ¡Estas hablando de voces! S.
Quiso pelear un poco más con su conciencia, pero el ruido de su estómago hambriento la hizo sonrojar.
-Muero de hambre.
Comenzó a rebuscar entre sus escasas pertenencias el pequeño pedazo de pan que aún poseía, y se maldijo a si misma en silencio por haberse quedado dormida tanto tiempo. Hacia rato había pasado el ocaso, y las nubes cubrían en cielo en su totalidad, por lo que era una noche más oscura de lo normal.
Por si fuera poco las nubes tenían colores rojizos y el olor petricor ya se percibía, la lluvia era inminente, por lo que no tendría más opción que resguardarse en el aún más oscuro follaje del bosque si no quería morir de una pulmonía. Pero su estómago volvió rugir y no tenía opción más que buscar algo que comer y rogar no confundirse con bayas venenosas. Con ese pensamiento se adentró en lo profundo del bosque.
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Cuando llegó hasta ella se encontraba dormida. Se acercó de manera sigilosa y delicadamente se hincó junto a ella. Estaba echa un ovillo en el piso pero su rostro denotaba una paz increíble y él sintió que le arrebataban el aliento. Sakura era preciosa. Ya lo había notado a la distancia la noche anterior, pero ahora que estaba a tan pocos centímetros de ella, sentía que su imaginación no les había hecho justicia a las bellas facciones de su rostros. Tenía las pestañas espesas y largas, pecas esparcidas por el puente de su nariz y mejillas, y unos labios carnosos y rojos.
Sus sentidos se agudizaron intensamente, podía sentir el corazón acompasado de Sakura bombear sangre a cada punto de su pequeño cuerpo y hasta esos labios rebosantes de ese líquido que él añoraba, tiñéndolos de ese color intenso. Respiro profundamente intentando calmar ese instinto, y se llenó de la fragancia a jazmines que emanaba la chica. Inconscientemente había acercado su mano a su cálida mejilla apartando un mechón que se había posado en ésta. El contacto lo sintió electrizante, la calidez de ella había trepado hasta su cuerpo, ahogándolo en un suspiro estrangulado.
¿Los vampiros se sonrojan?
Probablemente no, pero sentía que así era.
Una suave brisa revoloteaba sus cabellos castaños y se alarmó al percibir voces susurrando en tono de advertencia. Esos malditos espíritus del bosque le estaban alertando a la joven de su presencia y la chica comenzaba a removerse inquieta en sueños, toda la paz que demostraba hace unos instantes su rostro se había convertido en una expresión que denotaba confusión.
Con pesar decidió alejarse de Sakura y esconderse nuevamente en la penumbra, para esperar el momento ideal para llevar a cabo su plan, ella iba a despertar en unos momentos y si lo veía ahí, iba a echar a perder todo. No resistió volver a rozar sublimemente su mejilla otra vez antes de ocultarse.
Casi al instante vio a la muchacha despertar, y observó curiosamente como se quedaba quieta sin moverse y momentos después ponerse de pie. Parecía absorta pensando en algo, mirando a todas partes. Él frunció el ceño, los buenos espíritus del bosque, siempre precavidos.
Uno ya no puede alimentarse tranquilo sin que los viejos árboles y ninfas se escandalicen. ¡Un demonio! ¡Un demonio! Exagerados.
De pronto identificó entendimiento en la mirada absorta de ella y la vio llevarse la mano a la mejilla que él había acariciado.
¿Me habrá sentido?
Era obvio que lo había sentido. Se miró la mano alarmado, aún él sentía un extraño hormigueo en la punta de sus dedos.
Y en otras partes.
Se removió incómodo en su posición. No podía dejar de mirarla. Su aura lo atraía fuertemente y no podía esperar a volver a tocar esa piel.
O sus labios.
Se mordió sus propios labios, para reprimir un gruñido de ansiedad y frustración que subía por su garganta mientras observaba a esa figura curvilínea darle la espalda e internarse entre los árboles.
-Todo a su tiempo. – Murmuró al viento, que se llevó sus palabras a lo profundo del bosque.
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Pinos.
Pinos.
Pinos.
Pinos.
Esa región del bosque estaba infestada de la repetitiva conífera, que no tenía nada para aliviar su hambre más que resina. Asquerosa y pegajosa resina que en algún punto se había pegoteado en una de sus botas por lo que debía despegar las hojas y ramas que se adherían a su paso.
Se acomodó nerviosamente el cabello detrás de la oreja. No podría ver nada en esa oscuridad si no fuera por los esporádicos relámpagos que iluminaban el cielo, seguidos siempre por truenos que cada vez sonaban más fuerte.
Se consideraba una persona madura, pero las tormentas siempre la habían inquietado, con sus ruidos repentinos y lluvias torrenciales. Pero una cosa era ver como se aproximaba una desde el ventanal de su habitación, y otra era vivirlo en el centro del bosque de Las Ardenas.
Y sentir constantemente que alguien te sigue tampoco ayuda.
Un nuevo relámpago atravesó el cielo y observo discretamente a su alrededor en busca de algo que la alertara, pero en lugar de eso, vio a lo lejos un arbusto con pequeños frutos oscuros. Se acercó rápidamente y se alegró al darse cuenta de que se trataban de arándanos.
Comió sin dudar casi una docena sirviéndose directamente del arbusto, luego la conciencia de estar en medio de un bosque y con animales por doquier le recordó lo importante que sería recoger todos los arándanos que pudiera y llevarlos con ella, para limpiarlos en el río y comer a gusto sin temor a enfermedades, asique se dedicó a seleccionar los frutos que se veían en mejor estado.
Estaba concentrada en su tarea cuando el aire de pronto se volvió más frío. Un viento gélido le caló hasta los huesos, y una gota de agua resbaló por su nariz. Tomó sus pertenencias y mientras la lluvia comenzaba a caer sobre ella, corrió hasta un sector del bosque con arboles más frondosos que la protegieran de la lluvia.
Se sentó bajo un gran roble, por suerte apenas se había humedecido un poco la camisa y suspiró, al menos no estaba empapada. La tormenta se desató con fuerza y sintió miedo. ¿Estaba en peligro?
Si, pero no por las razones que sospechaba.
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
A un par de kilómetros el ambarino ponía en marcha su plan. Había percibido la inquietud de la castaña ante la inminente tormenta, y decidió usar eso a su favor. Observaba a unos metros a una pequeña manada de gamos que, al igual que cierta jovencita, se resguardaban de la tormenta. Junto a él, como un obediente can, se encontraba un lobo. Si había algo más fácil que introducir falsos recuerdos en las personas, eso era manipular a los animales. Sus mentes eran menos abstractas, y más básicas.
Todo iba a la perfección. La lluvia caía copiosamente a su alrededor, y ya con el lobo bajo su poder, sólo le faltaba llamar la atención de los cérvidos. Pero antes de hacer su movimiento, un rayo cayó, los gamos salieron corriendo inmediatamente y el eco de la explosión eléctrica se mezcló con un agudo grito de mujer.
Shaoran levantó su mano hacía el lugar al que los gamos se dirigían, y el lobo acatando la orden, salió disparado en la misma dirección.
-Que empiece el juego, mi lady- Dijo a la vez que se llevaba las manos a la nuca. -Esto será muy divertido.
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Tenía ambas manos tapándose los oídos, a la vez que lanzaba un grito lleno de pánico. Sintió las lágrimas acumularse en sus ojos, pero no las dejó bajar. Su cuerpo temblaba e intentó sin mucho éxito respirar profundamente para calmarse. No se imagino nunca lo aterrorizante que puede ser la explosión de un rayo al caer desde tan cerca. El latigazo que dio contra la tierra aún resonaba en sus oídos cuando lentamente bajó las manos de ellos.
-Esto no va a ser fácil- dijo estrangulando un sollozo en su garganta. Al menos apenas algunas gotas lograban colarse debajo del árbol en el que se encontraba, por lo que no se mojaría.
Un fuerte repiqueteo la hizo ponerse en alerta y recostó rápidamente la espalda contra el tronco del roble. El ruido difícilmente provenía de la lluvia, era más como..
Cascos-Pensó abriendo los ojos con temor. ¿Serían jinetes? El tropel se aproximaba cada vez más a donde ella se encontraba y se abrazó las piernas en un intento de esconderse, que sería inútil si se trataban de personas.
Su respiración se agitó al igual que el latido de su corazón. Aún no se recuperaba del susto que le provocó el rayo y ya se encontraba en una situación muchísimo más grave. El ruido de cascos estaba a un palmo de su posición, pero prestándole atención no escuchaba relinchos, ni voces de hombres.
Asomó apenas su cabeza por un lado del tronco para observar de que se trataba, cuando un gran ciervo con cuernos saltó sobre su cabeza bramando, exaltado por el repentino obstáculo en el camino. Sakura volvió a su posición fetal contra el árbol observando cómo la alborotada manada de gamos continuaba su estampida a su alrededor. Su corazón latía estrepitosamente en su pecho casi a la par del ritmo de los cascos de los animales. Un segundo después y hubiera sido arrollada.
Los gamos corrían hacia un sector del bosque en el que el follaje no era tan denso, y por lo tanto la lluvia azotaba con fuerza y Sakura se preguntó que habría espantado de esa manera a los animales para que huyeran del resguardo.
Habrá sido por el rayo.
Quería creer que era así. Porque de otra forma, lo que había puesto en alerta a los gamos, pronto la pondría en alerta a ella también. Y el sólo razonamiento le puso los vellos de punta.
Eso, y el gruñido a sus espaldas.
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Shaoran estaba oculto en la cima de un árbol. Observaba extasiado como su plan se llevaba a cabo, cuando fugazmente percibió la intensión de Sakura de asomarse tras el tronco. Más rápido que su pensamiento ordenó al macho de la manada a saltar antes de que acabase con la vida de la castaña, casi cayendo del árbol en el proceso. Por más que intentara mantener la temple, la chica parecía tener todas las armas para desestabilizarlo a cada segundo.
Y con a cada segundo se refería también a como el latido del corazón desbocado de ella, llegaba claramente a sus oídos, desviando nuevamente su concentración a lograr calmar la sed que le provocaba.
Todavía quedaba el paso final, por lo que una vez tranquilo, bajó en un ágil movimiento del árbol llevando consigo todo lo necesario para transformarse en ese chico que no era desde hace cien años. Se mordió el labio ante la expectativa, no se había divertido tanto en años.
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Entre los árboles podía notar la oscura silueta agazapada, acercándose lentamente. Unos brillantes ojos amarillos la miraban fijamente, atentos a cada uno de sus movimientos, como esperando el momento.
Sakura procuraba casi no respirar, tendría que haber corrido detrás de los gamos apenas cruzaron junto a ella. El animal salvaje gruñía y se preparaba para atacarla. Parecía que olía su miedo.
Bueno, esto podía pasar. Me dije a mi misma que estaba lista para afrontar estas consecuencias.
Pero no había imaginado que el terror a la muerte sería tan fuerte. Intentaba retrasar el ataque lo más que podía, y comenzó a rogar que ocurriera un milagro.
Con movimientos milimétricos comenzó a ponerse de pie. Tal vez el animal amedrentara si se veía más grande, pero al contrario de lo que pensaba, éste salió de la oscuridad para mostrar su pelaje platinado y brillante. Era un espécimen de lobo increíble, pero Sakura identificó que se trataba de un lobezno joven, ya que no era tan grande. Se hubiera maravillado si el animal estuviera intentado matarla.
Antes de pensarlo demasiado se apresuró a correr. Tal vez lograba encontrar una rama que le sirviera de arma. Si moría, al menos no dirían que no lo había intentado. La adrenalina corría por sus venas y nunca había corrido tan rápido en su vida, si no encontraba un rama pronto, el lobo la iba a alcanzar.
Un grito escapó de sus labios cuando las patas del animal golpearon contra su espalda y apretó los ojos con fuerza, mientras las lágrimas caían.
Este es mi fin.
El ruido de una rama crujir a sus espaldas la hizo tensarse. ¿Habría más lobos? Pero en ese instante un ruido ensordecedor inundó la tranquilidad del bosque, y como por arte de magia, el peso del animal se retiró de su cuerpo. Y observó como la silueta huía entre los árboles.
¿Había caído otro rayo?
No. Eso no había sido un rayo.
-Un disparo…-Susurró.
Los pasos se hicieron más cercanos, Sakura sintió nuevamente las lágrimas agolparse en sus ojos verdes. De pronto, los pasos se detuvieron junto a ella y pudo escuchar una respiración agitada.
- ¿Estás bien?
Escuchar otra voz que no fuera la de ella se le hizo extraño y a la vez reconfortante, pero no sabía a lo que se encontraría al abrir los ojos. Pero tendría que averiguarlo.
Levantó la mirada y se encontró con una mano que la invitaba a ponerse de pie, y detrás de ésta un joven que la veía con preocupación. No parecía ser mucho mayor que ella, tenía el cabello oscuro, pero sus ojos.
Sus ojos eran oro líquido.
Sakura nunca había unos ojos tan penetrantes. Parecía que podía verle el alma en cada parpadeo. Repentinamente sintió que había perdido el habla, porque sólo podía ver los hipnotizantes ojos del muchacho frente a ella.
Ámbar contra esmeralda.
Cautivada por la mirada profunda de joven, Sakura tomó la mano que la ofrecía, y sintió como mil corrientes le recorrían el cuerpo. Él era mucho más alto que ella, y se sonrojó al darse cuenta de que ya casi pasaba un minuto y ella no contestaba, peor aún seguía mirándolo concienzudamente. Y su sonrojo se hizo más intenso al ver una sonrisa del ambarino. Sin embargo, notó que era una sonrisa extraña. Parecía forzada.
¡Deja de mirarlo tanto y habla Sakura!
Recuperó la compostura y separó su mano de la de aquel extraño. Debía ser precavida, no sabía con quien estaba hablando, y definitivamente las alarmas no se habían apagado en su interior.
-Estoy bien. Muchas gracias – Dijo dando una leve sonrisa a joven. -Me ha salvado la vida.
El chico sonrió más genuinamente, mientras acomodaba el fusible que cargaba.
-Señorita, usted me ha salvado a mi – dijo haciendo una reverencia – Li Shaoran, para servirle.
Sakura se preguntaba que había querido decir el joven con esa frase, pero primero, respondió la noble reverencia, que se veía algo desgraciada al no portar una falda, -Kinomoto Sakura, es un placer.
Shaoran se acercó más a ella, e instintivamente su cuerpo se tensó. No debía olvidarse que no estaba en una fiesta de gala, si no en medio del bosque junto a un joven que estaba armado. El joven tomó su mano nuevamente y Sakura sintió nuevamente esa sensación electrizante en su cuerpo, y sintió que el aire la abandonaba cuando el ambarino llevó su mano hasta sus labios y depositaba ahí un suave beso. La sensación electrizante definitivamente hizo cortocircuitos.
-El placer es todo mío se lo aseguro. – Dijo él, sin sacarle la mirada de encima.
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Buenas noches! No me apedreen, sé que me tardé más de lo esperado, y no voy a poner escusas, no se las merecen. Pero aquí les dejo la tercer entrega de ELPDB! ¿Qué les pareció ese final? Les aviso que todo lo que se viene va a estar genial! Y recibo obviamente sus sugerencias. Quiero agradecer nuevamente a todas por sus comentarios, fav y follows! Realmente me inspira a seguir verlas que disfrutan la historia. Les dejo un beso enorme a:
Ksakura Rostran (Ya pronto tendrás escenas explosivas que estás esperando)
ValSmile (Bandida querida, pronto la ansiedad de Shaoran se va a desbordar, aguarda ahí)
Isabelweasleygrangrer (No lo había pensado así, pero me diste una muy buena idea con lo de la bella y la bestia. Muchas gracias!)
Guest (Gracias por tomarse el tiempo de dejar un review, se los agradezco de verdad)
Luana (Muito obrigada! espero que voce goste do capitulo)
Nos leemos el próximo capitulo! Las quiero!
Maii
