NADA DE ESTO ME PERTENECE, ES DE NICK, YO SOLO USO LOS PERSONAJES PARA FINES DE ENTRETENIMIENTO.

¡Buena partida de cabeza me estoy dando! De esta historia solo tenía escritos los primeros dos capítulos, pero como me han llegado comentarios pidiendome más, pues ¿Que puede hacer una, si no desvelarse para terminarlos? Este capítulo dará el giro en donde tomará rumbo la historia. Sigo trabajando en el cuarto, lo subiré cuando lo termine. Eso si, no pronostico más de ocho capítulos para esta historia.


Capitulo 3.

Katara y Aang llegaron al templo aire del norte. Teo, su padre y demás personas estaban ahí, se sorprendieron mucho de verlos y los recibieron con gran alegría.

-¡Es un gusto verte de nuevo, Aang!—dijo Teo.

-el gusto es mío.

-¿Cómo has estado, Teo?—preguntó Katara.

-bien, volando todos los días.

Katara vio perfectamente como su novio se notaba algo distraído, la misma angustia se reflejaba en sus ojos y ella empezaba a inquietarse por no saber de qué se trataba. Tras saludar el padre de Teo y platicar un rato, Aang se excusó y dijo que recorrería el templo. Katara lo siguió.

-Aang ¿Qué pasa?

-siento que va a pasar algo malo—dijo el avatar.

-¿malo? ¿Por qué piensas eso?

-sígueme.

Aang llegó a la puerta del santuario del templo, misma que abrió usando su poder del aire. Entraron al santuario, Katara miró extrañada como Aang comenzaba a tocar las paredes del mismo.

-Aang ¿Qué haces?

-busco algo.

-has estado muy misterioso últimamente ¿Qué te pasa?

-te lo explicaré más tarde ¿si?

Katara asintió, Aang encontró una fisura pequeña oculta en la pared, donde introdujo una enorme cantidad de aire, accionándose un curioso sistema que hizo abrir una puerta secreta en la pared.

-vamos.

Aang creó una llamita de fuego en su mano para alumbrar el oscuro lugar y Katara lo siguió por detrás, agarrándole el brazo para estar más cerca de él. La puerta llevaba a una gruta con enormes escalones que descendían. Bajaron con sumo cuidado hasta llegar a un agujero pequeño que cruzaron.

Encontraron entonces un enorme lago de agua cristalina, en el centro de lago una montaña con cuatro islas enormes rodeándolo. En una de las islas había únicamente hielo, en otra, tierra, en otra enormes llamas de fuego salían de la tierra y en la última un tornado pequeño expandía su aire sin succionar nada. Eran los cuatro elementos que convivían en armonía.

Las cuatro islas rodeaban una montaña en el centro del lago, a la cual se podía acceder por medio de un camino hecho completamente de roca. En la cima de la montaña, estaba un estanque pequeño y dentro de él, nadaba un solo pez una danza complicada que se repetía una y otra vez, teniendo el pez un color celestino.

Katara y Aang caminaron hacia la montaña y encontraron una silueta encima de ella, que en un principio no reconocieron, pero que después identificaron.

Azula estaba parada encima de la montaña, frente al pequeño estanque y mirando al pez con intenciones malignas.

-¡NO!—gritó Aang.

-veo que al fin llegaste, Avatar. Muy tarde diría yo.

-Azula, sea lo que sea que pretendas, no lo hagas—le dijo el avatar.

-si estoy aquí es porque merezco una venganza ¿No crees? Tú y mi hermano pagarán muy caro lo que me hicieron.

-no deberías crearte enemigos, avatar—susurró una voz, Aang vio aparecer detrás de Azula la sombra que era el espíritu GanGen.

-Oh no…-susurró.

-bueno, creo que es momento de que cumplas con tu parte del trato—dijo GanGen a Azula.

-Si.

-¡No lo hagas Azula!—gritó Aang—te está utilizando ¡No sabes el daño que pueden crear!

-mejor dicho, que te puedo crear.

-Poco me importa mi vida ¡Hablo de la humanidad! Tu misma te perjudicarás.

-No lo hará—dijo la sombra—Porque yo mismo le prometí mi protección.

-Aang ¿de que están hablando? ¿Qué está pasando?—le preguntó Katara a Aang, con sus ojos llenos de duda e incomprensión ¿Qué estaba pasando?

-ese pez… no puedo explicarlo ahora, pero es vital salvarlo de Azula ¡Es un espíritu!

Katara miró de nuevo a su enemiga y a la sombra detrás de ella. Usó agua de la laguna para lanzársela a Azula en un remolino gigantesco, pero una energía espectral desvió al agua, cortesía de Gan-Gen.

Aang vio con horror que Azula se veía al pez con un único deseo en su mirada. Sabía que Gan-Gen la protegía, por ello comenzó a correr hacia la montaña con Katara detrás de él.

Azula pero se inclinó y agarró al pez con una bolsa, sacándolo del agua y sosteniéndolo en el aire. Automáticamente, Aang cayó al suelo jadeante y adolorido, con una mano presionando su pecho como si le doliera.

-¡Aang!

Katara corrió hacia el y se inclinó a su lado, de rodillas en el suelo, el avatar se veía débil, casi herido.

-el… pez—le dijo a Katara—sálvalo.

Ella alzó la mirada y se paró, corrió hacia Azula haciendo unas brazos de agua. Pero ella veía como el avatar se retorcía de dolor en el suelo.

-Azula ¡No!—gritó Aang—No sabes… lo que… haces.

-si lo se—contestó ella.

Y quemó la bolsa, con el pez. Katara miró a Aang cuyos tatuajes brillaron mientras caía al suelo, un espantoso terremoto hizo que cayera y se sujetara de una roca para no caer al agua. Haces de luz se desprendieron de todo el templo y del mundo, llegando hacia el cuerpo inerte de Aang, que brillaba más y más.

Las cuatro islas que rodeaban la montaña colapsaron, los elementos en ellas reunidas se expandieron disputándose unos contra otros creando un horrible caos. Salieron de la cueva y crecieron comenzando a rodear al mundo, dejando a la laguna sola y a la montaña.

Todos los volcanes hicieron erupción, la lava, los gases tóxicos y enormes bolas de fuego cayeron en las islas donde estaban. Las olas del mar se hicieron tsunamis inmensos que barrían con todo. El aire se desató creando gigantescos tornados que hasta algunos entraron al mar y no se detuvieron, si no que succionaban el agua. Los terremotos rompieron los continentes e islas creando una geografía antes inexistente, destruyendo ciudades, palacios y hasta montañas enteras.

En el cielo una enorme fisura de color rojo apareció. De la misma miles de luces cayeron al caótico mundo. Entre tanto caos, se crearon regiones de absoluta serenidad, con una vegetación rara y animales que nunca antes de habían visto. El resplandor en el cuerpo de Aang alcanzó un punto culminante en el que el brillo se hizo tan potente como el del mismísimo sol, antes de desaparecer por completo, tanto el resplandor, como el avatar.

-¡AANG!—gritó Katara con desesperación al no ver a su amado.

-funciono—dijo Azula.

La maestra agua volteó y miró con odio a esa mujer, la culpable de todo ese caos. Mientras enormes lágrimas caían por su rostro, las intenciones de atacarla la dominaron.

Pero al ejecutar su movimiento de agua-control, nada pasó. El agua de la laguna no le obedecía.

-sigue jugando con el agua, niñita—le dijo Azula antes de desaparecer entre las sombras de Gan-Gen.

Katara se desespero enormemente antes de salir corriendo hacia el Templo Aire del Norte, parcialmente destruido. No encontró ni a Teo, ni a su padre, ni a Appa. Caminó y repentinamente llegó a un curioso prado, en una altiplanicie.

-pero… ¿Y la montaña?

Miró a su alrededor y algo le impactó.

-¡Sokka!—gritó.

Su hermano volteó y la miró.

-¡Katara!

Ambos corrieron y se encontraron.

-¿Qué pasó? ¿No estabas en el Palacio de la Nación de fuego?

-estaba, no se como pero llegue aquí.

Se abrazaron de nuevo.

-este caos es horrible ¿Y Aang?

-¡No lo se!—sollozó Katara.

-¿Cómo? ¿Qué pasó?

-¿Katara? ¿Eres tú?—la maestra agua volteo y vio a Gran-gran abuela frente a ella.

-¿Abuela?—inquirió Sokka.

-¡Mis pequeños!—gritó la anciana.

-¡Gran-gran!—Katara corrió hacia ella pero cuando estaban a punto de llegar, apareció ella en medio de un desierto, con Sokka tras ella.

-pero… ¿Y Gran-gran?

-¡Chicos!

Los dos voltearon y vieron a Zuko y a Toph, corriendo hacia Sokka y Katara.

Los cuatro amigos se reencontraron, pero el paisaje cambió repentinamente, quedando en medio de un pantano.

-¿Dónde estamos? ¿Qué está pasando?—casi gritó Zuko.

-no lo sabemos—contestó Sokka.

-sea lo que sea donde estemos—habló Toph—no es tierra ¡No puedo ver nada!

Dijo con mucha desesperación, aferrándose al brazo de Sokka para no caer.

-Katara ¿Y Aang?

-No se donde esté.

La afligida chica contó entre lágrimas lo ocurrido en el Templo Aire del Norte, cómo Azula asesinó a ese pez espíritu sin miramientos y la manera en que afectó a Aang, desapareciendo en el aire.

Las cosas eran cada vez más raras. El pantano era extenso, pero a lo lejos se podía ver un enorme volcán que humeaba sin hacer erupción. En el cielo la misma fisura rojiza dejaba caer enormes luceros, haciéndose más y más grande.

Repentinamente la tierra volvió a temblar, justo debajo de los pies de los cuatro amigos se partió. Saltaron lo más rápido que pudieron. Quedaron del lado de una meseta, mientras veían atónitos como la grieta crecía hasta salir por ella enormes cantidades de lava. Escalaron la meseta y de esa forma la lava no los alcanzó, pero vieron como aquel trozo de tierra se desprendía y desaparecía en la lejanía, convirtiéndose en una isla.

La lava repentinamente se enfrío y un enorme tornado apareció de la nada. La meseta, al ser de tierra, pudo ser convertida por Toph en una cueva donde se refugiaron abrazándose entre todos para que las fuertes brisas del aire no los arrastrara.

Tan rápido como apareció el tornado desapareció. Salieron de la cueva, pero se encontraron con una islita en medio de un enorme océano.

-lo congelaré.

Dijo Katara, pero al momento de ejecutar su movimiento nada ocurrió. Intentó crear un flujo de agua, pero aquello que parecía ser agua no lo era, porque sus poderes eran nulos al aplicarlo en aquella materia.

-¿Qué está pasando?

Zuko, preocupado, intentó crear fuego, sin éxito alguno y Toph se quejó nuevamente por su ceguera.

-perdimos nuestros poderes.

-¡Que le pasa al mundo!—gritó Toph con desesperación.

-¿Dónde esta Aang?—inquirió Katara.

-Yo les puedo decir—habló una voz.

Frente a ellos, apareció un resplandor, que comenzó a adquirir la forma de un humano.

-¿¡Quién eres!—gritaron, llenos de desconfianza.

La persona los miró.


¡Este capitulo me quedó más largo! ¿Y bien? ¿Que opinan del caos que acabo de provocar? ¿Quién creen que es la persona? ¿Un aliado o un enemigo?

Me encantaría poner un adelanto ¡Pero aún no esta listo! Espero comentarios.

chao!