-¿Qué te paso Hinata?-
-era el-
-¿Quién?-
-el bebe, que dejamos solo aquella vez… cuando fuimos de caza para que te alimentaras-
-¿pero ese no era un bebe?-
-según por lo que me ha dicho Ino han pasado cerca de 20 años, desde entonces-
Neji se acerco hasta Hinata y la arropo con una pequeña manta mientras la acercaba al calor que desprendía la chimenea. Hace algunas horas que había llegado a la que seria su casa, era algo lujosa al parecer de Neji, el cual quería pasa lo mas desapercibido posible por ese lugar, pero que gracias a Ino, no seria del todo posible.
Una vez frente a la chimenea se dedico a observar a Hinata, en verdad el encuentro con ese tipo la perturbo un poco, estaba mas helada que de costumbre, eso sin contar como era que su cuerpo temblaba aun.
Se dedico a observar el papel donde venia la dirección correcta de la casa, pero era tan difícil descifrar los garabatos a los que Ino llamaba letras, que se olvido por competo de que Hinata venia atrás de el. Camino tan rápido que de un momento a otro la perdió de vista, cuando se dio cuenta la busco con la mirada, pero nada al parecer ya la había dejado muy atrás.
Corrió a buscarla y la encontró, no tan atrás como el pensaba, solo que estaba con un tipo, y al parecer ella estaba… asustada. Al menos así le pareció a Neji. Cuando vio a Hinata en brazos de ese tipo, ella estaba con cara de espanto, sus ojos lo demostraba todo.
Camino más rápido para llegar a su lado, cuando la vio de cerca se fijo que en verdad Hinata tenia miedo del sujeto que estaba frente a ella, ¿por que le temería?, es solo un simple humano. Lo miro y para el no tenia nada del otro mundo, solo era un chico de piel blanca, y de ojos y cabello negros. Entonces ¿Por qué Hinata tenia esa cara?
-Hinata- la voz de Neji hizo que ella volteara su rostro hacia el -¿pasa algo?-.
-n-no- se aparto de Sasuke y corrió al lado de su hermano, no sin antes mirar a Sasuke para hablarle. –p-perdón l-lo c-confundí c-con o-otra p-persona- tomo la mano de Neji y lo jalo lo mas fuerte que pudo para alejarse de allí.
Por su parte Sasuke se quedo en su mismo lugar, esa chica le pareció algo familiar pero no recordaba de donde, tal vez alguna vez fue al hospital y de allí la conocía, pero aun así, algo dentro de el le decía que era algo mas.
Ahora que recordaba los detalles, ese tipo era el Uchiha que Hinata dejo aquella noche huérfano, al parecer ella aun no superaba eso. La abrazo mientras le susurraba al oído una canción que siempre lograba tranquilizarla, y que siempre usaba con ella cuando era una niña.
Encendamos las linternas en el tenderete en gradas
Pongamos flores de melocotonero en el tenderete en gradas
Cinco músicos de corte están tocando la flauta y el tambor
Hoy es el día de las muñecas.
Mientras se la cantaba jugaba un poco con los largos cabellos negros de ella, y cuando termino de cantarle, sintió como ella se aferraba a el de un de sus abrazo, además de escuchar una pequeña risita de su parte.
-me gusta cuando me cantas esa canción- hundió su rostro en el pecho de Neji
-y a mi lo que causa en ti- le levanto el rostro para poder verla a los ojos. –cuando te la canto siempre sonríes-
-me gusta mucho porque… la cantas tan mal, que me hace reír-una vez mas le regalo a su hermano mayor una de sus sonrisas, y como respuesta ella también obtuvo una sonrisa de su parte.
Después de un rato más de platica, les sorprendió que unos pequeños rayos de luz se filtraran por las cortinas de la casa. Ya era un nuevo día, por lo visto se había quedado toda la noche platicando, como lo hacías desde que eran pequeños.
Unos fuertes golpes en la puerta hicieron que los dos hermanos fueran a ver que es lo que pasaba. Al abrirla se encontraron con cinco personas, 3 mujeres mayores y dos hombres, al parecer todos eran mayores y parecían ser de servicio.
-¿Qué desean?-
-hola, somos las personas de servicio que contrato Hyuuga san- una de las mujeres, la cual parecía ser la mayor, se aventuro a contestarle a Neji.
-¿Qué?- según recordaba el no había contratado a nadie, solo llevaban un par de horas en ese lugar, aun no hacían ningún movimiento.
-la señorita Ino nos contrato para servirle, nos aviso el día que llegarían, y cuando deseaban que estuviéramos aquí-
-pasen- ya que Neji se quedo sin hacer nada, solo parado en la puerta a Hinata le toco recibir y hacer pasar a las personas que estaban en la puerta. – el es mi hermano Neji, y yo soy Hinata, mucho gusto- se presento e hizo una leve reverencia frente a ellos.
-mucho gusto Hinata san, Neji san- todos los saludaron al mismo tiempo. -¿desean algo, o podemos empezar con nuestro trabajo?-
-no, adelante- de inmediato las cinco personas se dispersaron por la casa, mientras que Neji aun seguía parado en la puerta. –Neji, ¿Qué te pasa?-
-matare a Ino- azotó la puerta y miro a Hinata.- le dije que no queríamos llamar la atención, y lo primero que hace es comprar una casa tan grande como esta.- comenzó a mover sus manos y a señalar todo a su alrededor. –y luego contratar servidumbre, ¿Qué le pasa a esa tonta?-
-tranquilo, no lo hizo por molestar, solo pensó que seria mas cómodo para nosotros estar así- trato de tranquilizarlo, pero parecía una tarea inútil.
-mejor saldré a tratar de averiguar algo- camino de nuevo a la puerta y la abrió. –quédate aquí, volveré pronto-
-si- después de eso, Hinata solo vio como la puerta se volvía a cerrar de un gran golpe. –Cuídate, hermano- lo dijo aunque este ya no la escuchara, dio un ultimo suspiro e intento retirarse a su habitación, pero de nuevo unos golpes en la puerta la hicieron detenerse.
Pensó que seria Neji, ¿tal vez se le olvido algo?, fue su primera idea, por lo que fue y abrió la puerta muy segura de quien estaría al otro lado.
-¿se te olvido algo Neji?- cuando vio a la persona que estaba del otro lado, se quedo congelada, no era Neji el que estaba llamando a la puerta como ella pensaba. Era un chico alto, rubio, piel bronceada y de unos hermosos ojos azules, pero lo que la dejo así fue ver la encantadora sonrisa que el tenia en los labios, era… encantador.
-he, no soy Neji dattebayo - el extraño coloco su mano tras su cabeza y comenzó por presentarse ante Hinata. –Soy Naruto Uzumaki- le extendió la mano, sin perder su sonrisa.
-H-Hyuuga H-Hinata g-gusto e-en c-conocerte- se sentía una tonta, tartamudeo mas que de costumbre, y estaba casi segura que su cara estaba totalmente roja, pero nunca había visto a un chico así, su sonrisa la hacia sentir muy bien, extrañamente bien.
-creo que seremos vecinos, por eso vine a presentarme- le pareció muy gracioso la forma en que esa chica se comportaba, además de ser muy bonita, tenerla de vecina no será nada desagradable. -¿puedo pasar?-habían pasado uso minutos y Hinata no le había invitado a entrar, ni a hablar, por lo que decidió preguntarle si podía entrar, esa chica le caía bien y tenerla como amiga o algo mas, seria buena idea.
-s-si p-pase U-Uzumaki s-san-
-llámame solo Naruto, Uzumaki san se oye muy formal- y de nuevo esa sonrisa iluminaba su rostro, coso que hizo a Hinata ponerse un poco mas roja y adquirir un habito que creyó muerto… empezó a jugar con sus dedos.
Naruto entro por completo a la casa, era grande, y aunque no estaba muy arreglada aun parecía una casa de personas adineradas. De inmediato llego una de las mujeres que momentos antes había llegado para servir a los Hyuuga, Hinata le pidió que le llevaran algo de beber a Naruto y a ella, después lo guio hasta la que era la sala, en la cual había estado charlando con su hermano antes.
-¿y con quien vives Hinata?- se sentó en un cómodo sillón y comenzó a sacar la platica con esa chica, ya que si de ella dependiera se quedaría callada.
-c-con m-mi h-hermano m-mayor N-Neji-
-¿y tus padres?-
-p-papa vendrá en u-un tiempo, y m-mama m-murió hace m-mucho tiempo- en eso llego la mujer con un par de tazas para cada uno, era increíble como en tan pocos minutos ya se habían acostumbrado a la casa he incluso ya les estaba sirviendo el té.
-mis padres también murieron hace mucho- tomo la taza entre sus manos y sorbió un poco del liquido antes de continuar.- cuando yo era solo un bebe-
-l-lo siento mucho N-Naruto kun- Hinata pudo ver como su mirada se obscureció, su sonrisa se esfumo y apareció un nuevo chico frente a ella, solo que este no le gustaba tanto como el anterior.
-bueno eso ya paso dattebayo- de nuevo la sonrisa apareció en su cara, así como el brillo de sus ojos, era increíble los cambios que ese chico podía sufrir en minutos. –Ahora que lo recuerdo- volteo a mirar la taza en sus manos, y luego a Hinata. –a mi no me gusta el te- .
Al principio Hinata se quedo callada y solo observando al joven frente a ella, pero luego una pequeña risa se escapo de sus labios, ante lo ocurrente que podía llegar a ser ese chico llamado Naruto.
-te ves linda cuando sonríes- no tenia planeado decir algo como eso, después de todo la acababa de conocer, pero su boca fue mas rápida que su cerebro y termino por decirlo.
Tanto el como Hinata se sonrojaron, Hinata comenzó a jugar con la taza que tenia entre las manos, mientras que Naruto se rascaba la mejilla y pensaba en como salir de esa situación en la que el mismo se había metido.
-he, tengo me irme- se paro del lugar en el que estaba y corrió en dirección a la puerta. –Me gusto conocerte Hinata, te veré luego ¡datebayo!- abrió la puerta y salió de la casa.
Hinata se quedo en su mismo lugar, pero una sonrisa se dibujo e su boca, a la vez que pronunciaba un "eso espero Naruto Kun" tomo todo el líquido te tenía su taza y la dejo sobre una pequeña mesa cerca de ella. Ahora si debía de arreglar su habitación, aunque conocer a Naruto le agrado mucho.
Antes de que la noche cayera de nuevo, Neji llego a la casa, no se tomo la molestia de avisarles a los que ahora eran sus sirvientes de su llegada, solo entro y fue directo a buscar a Hinata.
Toco a la puerta de la habitación de su hermana menor antes de entrar, y al no recibir respuesta alguna opto por entrar, la busco con la mirada y la encontró recostada en una cama, y al parecer "durmiendo". Se acerco hasta ella y se sentó a su lado, no quería hablarle, tal vez aun estaba mal por su encuentro con el tal Uchiha.
Se acerco un poco a ella, y para su sorpresa no estaba triste ni llorando, al contrario, estaba… sonriendo.
-¿ahora que te pasa Hinata?- frunció la cara y clavo su mirada en su hermana, sabia perfectamente que no dormía, y quería una explicación por su cambio de actitud tan repentino.
-nada- se sorprendió un poco al escuchar la voz de su hermano tan cerca, estaba tan metida en sus pensamientos que nunca lo escucho llegar.
-¿Por qué sonreías?-
-¿y-yo?- un suave color rojo se instalo en sus mejillas, al recordar que en ese momento sus pensamientos le pertenecían a cierto chico rubio que acababa de conocer.
-si, tu- la actitud de Hinata le pareció sumamente extraña, pero al querer averiguar mas, el llamado de una de las ancianas que estarían a su servicio lo interrumpió.
-Neji san, Hinata san la cena esta lista y servida- les hablo desde el otro lado de la puerta de la habitación de Hinata, aunque Neji no se anunciara al llegar, todos lo habían visto.
-tráigala aquí- Neji abrió la puerta y vio de frente a la mujer. –hoy cenaremos aquí-
-como usted ordene- de inmediato se retiro, y momentos después ella y otra mujer entraron a la habitación con los platillos que prepararon para ellos. –espero les guste la comida- les acerco cada plato cuidadosamente decorado a la cama, donde supuestamente comerían para después retirarse. –Con su permiso- hizo una pequeña reverencia y se retiro del lugar.
Hinata se quedo mirado la comida frente a ella, nunca había visto comida como esa, de echo nunca había visto tan de cerca la comida que los mortales comían. En algunas ocasiones cuando llegaban a casa de alguna victima podía ver sus alimentos, pero nunca como los que le acababa de llevar.
La curiosidad se apodero de ella ¿a que sabría esa comida? Tomo uno de los cubiertos y lo acerco a uno de los platillos, pero antes de tomar algo de esa comida, una mano se la arrebato, cuando alzo la mirada vio a Neji como tomaba toda la comida y la echaba en una bolsa.
-¿Qué haces?- se paro de su lugar y trato de detenerlo. –yo quería probar eso-
-esto a nosotros no nos sirve de nada- vacio el ultimo plato de comida en la bolsa y la cerro con fuerza. –solo los mortales necesitan alimentarse con algo como esto, nosotros necesitamos algo mas… exótico- se acerco a la ventana y la lanzo fuera, por lo que pudo ver Hinata, casi logro mandarla fuera de la ciudad.
Al ver la acción de su hermano, a Hinata no le quedo de otra mas que poner cara de molestia y volver a recortase en la cama. Neji la siguió y se acostó a un lado.
-mañana los dos saldremos a investigar- su mirada estaba puesta sobre el techo blanco de la habitación. –yo iré a investigar que paso con nuestro aliado, ¿Por qué nuca llego?- se giro por mirar a Hinata. – Tú investiga cual es el grupo de Licántropos en el área-
-si- no quería hacer la tarea que su hermano le había encomendado, pero si no quería seguir viendo como todos los miembros de su clan desaparecían, más le valía investigar todo rápido.
Así como llego, Neji se levanto y salió del lugar, dejando sola a Hinata, era extraño pero el lugar comenzaba a agradarle demasiado, el aire fresco, la luz de la luna, las estrellas, ese lugar era mucho mejor que la vieja y desolada mansión en la que vivía.
Durante toda la noche se la paso mirando el inmenso cielo, la luna le recordaba mucho a su madre, y eso siempre la ponía triste y alegre al mismo tiempo. Sin darse cuenta el día llego y por tanto el inicio de la tarea puesta por su hermano.
Cuando estaba dispuesta salir de la habitación, Neji entro sin avisar. Llevaba alguna ropa en sus manos, y una cara de muy pocos amigos, además de estar un poco sonrojado.
-ponte esta ropa- se la aventó a Hinata. –la tonta de Ino la puso en mi maleta- y de nuevo salió de la habitación, sin decir nada mas.
Cuando Hinata miro la ropa que Neji le había dado, vio un hermoso vestido lila de tirantes con flores blancas, pero también había ropa interior, un sostén y unas pantaletas blancas. Una sonrisa y un sonrojo aparecieron en la cara de Hinata, por esa razón Neji estaba así, Ino puso la ropa interior de ella en la ropa de Neji.
Se vistió lo más rápido que pudo y salió de su habitación, camino hasta la cocina donde supuso encontraría a alguien. Y efectivamente encontró a la misma anciana que les llevo la cena el día anterior, y que al parecer ahora preparaba el desayuno.
Al verla Hinata se acerco hasta ella, y le pregunto por Neji, la anciana le comento que el joven Neji había salido hace un rato.
-yo también saldré, volveré pronto- camino hasta la salida, pero la voz de la anciana la detuvo antes de salir definitivamente.
-no piensa desayunar Hinata san-
-no, desayunen ustedes- le dedico una sonrisa y salió de la casa.
-por eso están tan delgados y pálidos- bajo la cabeza y negó con ella. Luego miro hacia la cocina y hacia la comida que ya había preparado. –Ni siquiera el joven desayuno- comenzó a repartir la comida entre todos sus compañeros de trabajo, ya que ninguno de los patrones la quiso.
Las calles eran demasiado grandes, demasiada gente, demasiados lugares, demasiados edificios, en definitiva para Hinata todo era demasiado.
Desde que salió de su casa camino sin rumbo fijo, no temía perderse, sabia perfectamente donde estaba el lugar que habitaban ella y su hermano, de lo que no sabia nada era en donde encontrar al grupo de licántropos que habitaban allí.
De pronto uno de los edificios llamo mucho su atención, en el vendía una cantidad asombrosa de comida, muy parecida a la que la anciana que vivía con ella preparaba. Cuando se acerco al lugar noto como toda la gente estaba sentada en una mesas y como comían con gusto toda esa comida.
-¿tienes hambre?- una voz a sus espaldas hizo que de inmediato se girara a ver de quien se trataba. –si quieres te invito a comer algo.-
-N-Naruto kun- el sonrojo se apodero de sus mejillas, mientras que admiraba de nuevo esa sonrisa que el chico siempre tenia.
-¿Qué dices? ¿Vienes conmigo a comer?-
Iba a decir que no, después de todo no estaba en ese lugar por diversión, si no por una importante misión, pero algo dentro de ella le dijo que fuera con el. –s-si-.
-espero no te importe que dos amigos vengan con nosotros. Quede de verme con ellos-
-s-si quieres m-mejor d-después…- la voz del rubio la detuvo antes de terminar de hablar.
-claro que no, a ellos les gustara conocer a mi nueva amiga dattebayo- tomo a Hinata de la mano y la jalo.
Sentía como su cara se tornaba totalmente roja por el contacto de la mano del rubio sobre la de ella, iba tan embelesada con su nuevo amigo que no miraba el lugar al que este la llevaba, cuando sintió que el se detenía despertó un poco de su transe y miro el lugar en el que estaba.
Era un pequeño puesto de comida, con el letrero "Ichikaru" en la parte superior, al parecer en el se vendía gran variedad de rameen. No era muy difícil de descifrar ya que tenia leyendas por doquier anunciando todos sus platillos.
Naruto guio a Hinata hasta dentro del puesto de rameen y le indico donde se sentara, el hizo lo mismo a un lado de ella. Comenzó una platica sobre como era que este lugar se volvió su favorito así como el por que le fascinaba el rameen y que sin el moriría de hambre.
Después de unos minutos el primer amigo de Naruto apareció por la puerta. Al verlo Hinata trago fuertemente saliva, era el mismo chico con el cual había chocado a su llegada a la ciudad, era el Uchiha que conocía desde bebe y el cual dejo huérfano.
Volteo su cara a otro lado mientras que Naruto se levantaba y corría a recibir a su amigo.
-llegaste teme- le dio una palmada en la espalda mientras le sonreía. –pensé que el señor "mil cosas que hacer" no llegaría-
-cállate dobe o me voy- le dedico una mirada fría y amenazante, que al parecer no le importo en lo mas mínimo a su amigo rubio.
-ven quiero presentarte a una amiga- lo empujo y lo llevaba hasta el lugar donde se encantaba Hinata. –Ella es Hyuuga Hinata- se aparto de sasuke y fue al lado de Hinata, la hizo que volteara a ver a su amigo. –el es Uchiha Sasuke… el teme- eso ultimo lo dijo en voz baja para que el aludido no se diera cuenta.
Sasuke clavo su mirada en la chica frente al, era la misma con la que hace algunos días había chocado. La mirada se sasuke sobre ella la ponía sumamente inquieta, sabia perfectamente que el no la reconocía, puesto que era solo un bebe cuando todo paso, pero eso no quita el echo de que se sienta mal por lo que hizo.
-m-mucho g-gusto U-Uchiha san- hizo una pequeña reverencia y volvió a su lugar.
Naruto tomo de los hombros a Sasuke y lo sentó frente a Hinata, mientras que el lo hacia a su lado. Llamo a un mesero y pidió un plato de comida para cada uno.
-¿no vas a esperar a Kiba Dobe?- Sasuke le hablo a Naruto pero sin quitarle la vista a Hinata.
-no, el dijo que llegaría tarde dattebayo- al parecer el no se daba cuenta de la mirada que su amigo tenia sobre la chica a su lado, ni tampoco se daba cuenta de cómo era que Hinata quería escaparse allí.
Un minuto después y la comida ya estaba en su mesa, un caliente y humeante plato de rameen estaba frente a cada uno de ellos, Naruto no dudo un solo momento y comenzó a devorarlo, Sasuke no podía quitar su vista de la chica frente a el, era extraña y sabia que la conocía aunque aun no pudiera descifrar de donde, Hinata por su parte prefería ver su plato de comida que alguno de los chicos que la acompañaban, deseaba salir corriendo y perderlos de vista, y aunque era capaz de hacerlo, sabia que el rubio la seguiría y además era su vecino, así que descarto esa opción, no tendría una buena excusa que darle.
-mmm, ¿no pmmiemsan commmer?-Hinata y Sasuke voltearon a ver a Naruto, el cual les seguía hablando con la boca llena de rameen.
-no hables con la boca llena- sasuke tomo su plato de comida y antes de comer su primera ración. –Das asco dobe- se dedico a darle un insulto a su amigo.
-cállate teme- devoro rápidamente la comida que tenia en la boca para discutir con su pelinegro amigo.
Al verlos discutir, la tensión bajo un poco en los nervios de Hinata, parecía que esos dos se llevaban bien, ya que a pesar de verlos discutir ninguno de los dos parecía pelear en verdad, aunque debía admitir que el chico rubio era por mucho mas escandaloso que el moreno.
La discusión entre Naruto y Sasuke hizo que ella olvidara por un momento lo incomoda que se sentía al lado de ese chico, e incluso comenzó a divertirse viéndolos pelear, una risita se escapo de sus labios al ver como Naruto intentaba formar una sonrisa en los labios del Uchiha, a la vez que este trataba de apartarlo.
-eres un amargado teme dattebayo- Naruto se rindió al intentar hacer sonreír a su amigo y volvió a sentarse en su lugar de nuevo, dirigió la vista a la chica que lo acompañaba y vio que no había probado nada de su plato, así que su nueva misión era hacer que ella comiera. -¿Qué pasa Hinata? ¿No te gusta el rameen?- esta ultima pregunta se la dijo con un tono casi melancólico.
-n-no es e-eso N-Naruto kun- lo miro y los colores volvieron a apoderarse de su rostro, le encantaba ver la sonrisa que este siempre tenia dibujada en los labios.
-entonces come- tomo los palillos y una pequeña ración del plato de la chica y se dispuso a dársela en la boca.
El color rojo en la cara de Hinata se intensifico al ver lo que el chico estaba haciendo, trago un poco de saliva y rápidamente le negó con la cabeza. –n-no es n-necesario N-Naruto kun. Y-yo c-como s-sola- tomo otros palillos y comida para comerlos rápidamente, así Naruto desistiría de tratar de dársela en la boca.
Al pasar la comida por su garganta, sintió los sabores que esta tenia, condimentos, pasta, verdura, había escuchado mucho sobre toda la comida de los humanos, incluso hasta llego a investigar en libros algo, pero era mucho mejor que haya leído en cualquier libro. Sonrió un poco y volvió a llevarse otro bocado a la boca.
-¿te gusto?-tomo su plato y de nuevo empezó a comer, además de volver a poner una sonrisa en su rostro al ver la forma en que su amiga comía el plato de rameen frente a ella.
-si mucho- se olvido de todo a su alrededor y se dedico por completo a devorar la comida de su plato.
Fácilmente estaba compitiendo con Naruto a ver quien comía más platos de rameen, pero de pronto un fuerte olor llego hasta la nariz de Hinata, lo cual hizo que de inmediato apartara la comida de su lado para ver de donde provenía.
Miro en todas las direcciones para ubicar el olor, pero extrañamente este se estaba acercando al lugar donde ella estaba.
-Kiba, hasta que llegas- de nuevo Naruto fue a recibir a su segundo amigo. Era un chico alto de cabello y ojos cafés, era apuesto, pero al parecer igual de eufórico que Naruto.
Al llegar a la mesa donde estaban Sasuke y Hinata, Kiba comenzó a burlarse de Sasuke al decirle cosas como el por que era tan amargado siempre, que si era un cubito de hielo, y cosas así. Fue hasta que Naruto le dijo que tenían a una invitada que Kiba reparo en ver a Hinata.
-Kiba, ella es Hyuuga Hinata, mi nueva amiga- se puso atrás de Hinata –Hinata el es Kiba Inuzuca-.
La mirada de Hinata cambio por completo, su cara también, paso de estar riendo y disfrutando el momento con Naruto y sasuke, a una totalmente fría y seria Hinata.
-Gusto en conocerte Hinata- a Kiba en cambio le apareció una gran sonría en la cara al mismo tiempo que le extendía la mano.
-igual- lo dijo totalmente seria, y tomo la mano que este le ofrecía.
De pronto Naruto ya estaba de nuevo sentado y comiendo su rameen. Por lo que todos comenzaron a hacer lo mismo, claro después de que Kiba pidiera el suyo. Hinata ya no probo nada de su comida, era increíble la suerte que tenia, acababa de encontrar a un Licántropo sin buscarlo.
Al parecer el no la había detectado aun, pero por su olor Hinata noto que el no era un transformado, ni mucho menos alguien novato en su orden. Su olor era demasiado fuerte, demasiado penetrante para el olfato de Hinata. Ahora solo era cuestión de seguirlo y ver donde es que todos los de su tipo estaban escondidos.
Un fuerte mareo hizo que Hinata se sostuviera del brazo de Naruto, unas fuertes ganas de vomitar la invadieron, así como el echo de que su estomago parecía tener vida propia y quisiera abandonar su cuerpo.
-¿Qué te pasa Hinata?- a Naruto le preocupo mucho ver la cara que su amiga tenia, era pálida, pero en ese momento estaba exagerando. -¿te sientes mal?- se levanto y la rodeo con sus brazos para evitar que se cayera.
-creo, que me cayo mal la comida- su voz apenas era un susurro pero Naruto logro escucharla perfectamente. –Naruto yo…- no soporto mas y se desmayo en los brazos de el.
-teme ayúdala tu eres doctor- Sasuke se levanto de su lugar y fue a ver que es lo que le pasaba a la chica, la llevaron a un lugar mas cómodo para ella, y comenzó a revisarla.
Continuara………..
Mil perdones por la tardanza, no es que quiera dar excusas de por que no actualice pronto, pero la verdad es que he tenido algo de trabajo, y bueno me era imposible escribir tan pronto, además de que no quería hacer algo al vapor y sin chiste, espero y el capitulo les guste. A la cancion es una tipica de japon para dormir a los niños
Mis agradecimientos especiales a:
*Airi-Hyuga.- muchas gracias por tu apoyo, me animo mucho, espero y este capitulo no te decepcione.
*sofitcard.-tu comentario me dio una idea de algo que no tenia planeado, así que gracias, y espero sigas escribiéndome.
*helenhr.-de ti la verdad me alago muchísimo que mi historia te gustara, ya que yo soy fan de cómo escribes, así que creo que estoy haciendo algo bien. Además de ser mi primer comentario, decidiste poner el link de mi historia para que más personas la leyeran, así que gracias.
*vampirville.-muchas gracias por tus consejos de cómo mejorar mi historia, eso siempre me hace mejorar, y espero que este capitulo no sea la excepción.
*crazy-darkness.-se que quería que actualizara pronto, pero se me complico, ya que quise actualizar dos de mis historias, así que tenme un poquito de paciencia si, te prometo actualizar tan pronto como pueda.
*layill.- gracias por comentar, y que bueno que el fic te guste, espero hayas disfrutado el capitulo y dejes comentario.
*Antux.- se ve que eres muy entusiasta, ¿a quien te parecerás? n_n gracias por el animo, y por decir que eres capas de dejarme tres comentarios, con tal de que actualice.
A todos los que me escribieron, espero y lo sigan haciendo, me gusta saber lo que piensan de la historia.
Nota: el siguiente capitulo puede llegar a ser un poco dramático, pero a la vez emocionante.
Saludos, cuídense mucho.
Atte.: Hitomi dark black
