Hola!
hace ya tanto tiempo que no me pasaba por aquí.. perdón, es solo que Hellgrind ocupa toda mi mente en estos momentos, pero bueno conseguí terminar el capitulo!
Cerebro-chan y yo agradecemos y les dejamos disfrutar..:3
Incomodidad.
.
.
.
Eso era lo único que podía sentir, no podía mover su cuerpo y al abrir sus ojos lo único que la recibió fue oscuridad. Una oscuridad que la aplastaba y no le permitía moverse haciéndola entrar en pánico.
Recordaba lo sucedido, recordaba la lucha entre Shishio e Inukai y aun no comprendía nada. Unos pasos rompieron el silencio del lugar, ahora que lo pensaba mejor no podía moverse pues cuerdas la mantenían inmovilizaban contra un poste y tenía los ojos vendados motivos de su oscuridad.
Los pasos los escucho en el mismo lugar pero no estaba cerca de ella. Escucho algo de metal y el sonido del agua chocar contra algo, enseguida unos tosidos empezaron a sonar.
-¡Maldito! ¿En dónde tienes a Sruth?
Esa era la voz de Inukai, pero ¿Qué demonios estaba ocurriendo?
-Creo que no estás en condiciones para pedir respuestas… además creo que sería correcto que tu primero me respondieras….Ustedes siempre han sido muy listos, aunque en realidad conociendo las limitantes de Feyr no deberías de ser problema para mí. Así que dime… ¿Cómo supiste que era yo el usuario de Sruth?
-No es algo que deba responder…
-No te preocupes, tendremos tiempo para jugar un rato.
-No puedes esconder mi desaparición, no pasara desapercibida. No me puedes tener todo el tiempo aquí.
-Puede que eso sea cierto y en realidad pienso obtener las respuestas que deseo por la noche pero ahora mismo tengo un asunto más importante que atender…así que lo siento mucho pero creo que esto te dolerá.
Se escuchó un ruido sordo y nuevamente el silencio se apodero del lugar. Suzume creía que sus respiraciones eran demasiado fuertes pues era lo único que escuchaba. Minutos después los pasos se fueron acercando poco a poco a ella hasta que el suelo retumbo con ellos.
-Lamentablemente para ti parece ser que llevas un buen rato despierta y has escuchado toda nuestra conversación. No te puedo dejar marchar una vez que sabes quién soy…Sé que no me atacaras y si lo hicieras no tendría piedad…ni siquiera contigo…
Sintió que la rodeaban y la presión en sus brazos se fue y mientras la circulación regresaba a ella sentía sus extremidades pesar toneladas, lo mismo ocurrió con sus pies cuando fueron desatados.
-Quítate la venda
La chica con lentitud se quitó la venda y le tomo aun después varios segundos antes de que sus ojos se acostumbraran a la oscuridad que solo estaba iluminada por la luz de unas velas.
No se dio tiempo a observar su alrededor ya que Shishio había acaparado toda su atención; nuevamente tenía esa sensación de odio saliendo de él y en sus ojos brillaba una pequeña luz azul mortífera. No estaba vestido como siempre, sino que llevaba un tradicional hakama y kimono negro con gris que volvían su presencia más pesada y su cabello desarreglado le cubría los ojos.
Parecía que él no iba a decir nada, así que después de pensárselo muchos se armó de valor y empezó a susurrar.
-¿Por qué me has traído aquí?
-No pienses que podrás engañarme…
-Pero ni siquiera sé que está pasando, no entiendo nada.
-¿Cómo no sabrás nada?, solo los usuarios nos vemos afectados con el sleipnir minnier. Lo sabes a la perfección ¡no me trates como a un idiota!
-¿Usuarios, sle..Que es eso?
-Es imposible que no sepas nada y será mejor que tu fingida amnesia se desvanezca pues en estos momentos no tengo mucha paciencia.
-¡Pero si estoy diciendo la verdad!
El rostro de Shishio se mostró más molesto. En verdad ella decía la verdad, no sabía a qué se refería, ¿Cómo quería que le dijera algo que ella desconocía?
Shishio se acercó a ella y la levanto del suelo. Su cuerpo no reacciono y se quedó estática mientras Shishio la rodeaba con sus brazos de una forma posesiva.
-Dímelo… por favor, no te haré daño si lo haces. Yo…yo no deseo dañarte…
-No lo hagas, solo te he dicho la verdad.
-¿Cómo puedo creerte cuando todos los hechos indican que mientes? Lo siento, no me dejas alternativa.
Nuevamente escucho un ruido sordo muy cerca de su oído. Demasiado tarde descubrió que había sido golpeada y su mente se fue a la deriva.
.
.
.
Cuando despertó pensó que se encontraría en el mismo lugar en el que había despertado la anterior vez, pero se sorprendió al despertar en una habitación que ya había visto, estaba en la casa de Shishio acostada en un futon. AL levantar sus manos descubrió que estaba encadenada al suelo.
De la nada apareció Shishio frente a ella y sin decirle nada la desato.
-¿Por qué estamos en tu casa?
-Inukai causo demasiados problemas por la noche, no tuve más opción que traerte aquí.
-¿Le ocurrió algo a Inukai?
-Escapo. Mira, para ser sincero no sé qué hacer contigo, mi mente me dice que no debo confiar en ti y que sin duda alguna me estas engañando, pero algo más me dice que … no me permite hacerte lo mismo que el resto de los usuarios… todo sería más fácil si me dijeras de que usuario eres y ya vería si considerarte como una amenaza o no.
-Pero ya te lo he dic….
Se empezaron a escuchar golpes de lo que pensó seria la entrada del pequeño departamento. Shishio asustado se levantó y dándose la vuelta salió de la habitación. El silencio reino el lugar por unos minutos por lo que la chica pensó que Shishio regresaría, pero se vio gritando asustada cuando nuevos golpes se hicieron presentes y un estallido hizo retumbar todo el suelo hasta donde estaba ella.
Como pudo se levantó de la cama y se asomó por la puerta. Como había asumido habían volado la puerta y los restos estaban esparcidos por toda la sala común. Busco con la mirada a Shishio y lo descubrió en el suelo cubierto de cenizas, lo primero que pensó fue en ir en su ayuda pero por su cabeza también paso la oportunidad de escape que había anhelado las últimas horas.
Estaba por dar los primeros pasos hasta que otros se hicieron escuchar, temerosa de lo que pudiera ocurrir se sentó en el suelo y se escondió usando las paredes como protección. Desconocía el origen de la visita pero suponía que no era algo bueno.
-Quien dem….
Nuevos ruidos se escucharon y la chica los identifico como alguien golpeando a alguien, tenía ganas de asomarse para descubrir lo que ocurría pero tenía miedo de ser descubierta por el visitante.
-¿En dónde está?
Todo cambio
Sintió una presión extraña en el pecho al escuchar la voz. No lo podía creer ¡¿Qué estaba haciendo su tío ahí?! No podía equivocarse, sin duda alguna esa era la voz de su tio.
No había margen de error.
Nuevamente ocurrían cosas que la superaban. Por un momento deseo salir corriendo para proteger a su tío, ella sabía que Shishio era peligroso y no estaba dispuesta a que su tío sufriera por asuntos que ni ella misma entendía.
Pero no eran las cosas como lo pensaba.
Al parecer el tío estaba más que informado, mucho más que ella. Primero ¿Cómo había llegado hasta ahí? Sabía que su tío conocía la dirección de Shishio pero ¿Por qué buscarla justamente en ese lugar? No era probable que hubiera sido una simple coincidencia pues su tío no había ido exactamente al lugar con buenas intenciones. Trate de moverme, pero algo en mi interior me indicaba que no debía hacerlo.
-No tengo idea de que te refieres.
-Por supuesto que lo sabes, no lo volveré a repetir ¿En dónde está Suzume?
-¿Por qué sabría yo en donde se encuentra ella? Que una vez accidentalmente la haya encontrado y llevado hasta ti no significa que tengo un imán con ella.
-Te equivocas.
-¿Qué?
-Ustedes dos están destinados a siempre llegar al mismo lugar, no hay vuelta atrás nunca en sus acciones.
-¿Pero qué…?
-¿Acaso no lo recuerdas? Ese es el destino infinito que comparten Sruth y Garm….
Garm
Garm
Garm
Toda mi mente daba vueltas, ese nombre había resonado en mi interior como campanillas que con cada nuevo timbre movían el agua revolviendo mi mente adentrándola en una vertiginosa caída libre sin sentido de orientación. Solo rodando esperando en algún momento estrellarme sin poder detenerlo.
Pero eso nunca paso, mi mente giraba y se movía de presente ha pasado en una velocidad que me volvió incapaz de recolectar la información. Fue demasiado para mí y entre convulsiones caí al suelo desmayada, pero aun antes de esto alcance a recopilar imágenes mías de pequeñas usando una pequeña katana contra una persona desconocida, gente con sonrisas sarcásticas y lo sabía no sé por qué pero lo sabía. Era el sensei de pequeño junto a mi mientras ambos nos enfrentábamos a una batalla con manos libres, una imagen que no perdería de vista. Daria lo que fuera para saber lo que significaba
Estaba segura, lo haría.
Lucharía y no volvería a ser manipulada. Acababa de despertar de verdad.
