Capítulo 3 : Un nuevo miembro
"N-no, no puede ser!¡ Yashiro es un estudiante de secundaria como cualquiera, él no pudo hacer eso! Tal vez tienen a la persona equivocada" decía la muchacha mientras se levantaba del sillón.
"Tenemos pruebas, ahora mismo un video donde se muestra al asesino, está siendo reproducido en todos los dispositivos de la ciudad, mostrando la imagen de tu compañero en cada uno" dijo Kusanagi acercándose a la chica para que viera la evidencia que incriminaba a Yashiro. Al verlo no podía creerlo, sí , era su compañero, pero aún no quería aceptarlo, ella quería estar de su lado e iba a dejarlo en claro, cuando en ese momento, bajó un hombre por las escaleras. Era un hombre alto, pelirrojo, con una mirada seria y un aura amenazante, la chica se percató de su presencia y esperó a que el hombre hablara.
"¿Por qué hacen tanto escándalo?" Preguntó con una mano rascando su cabeza, con un tono de voz un poco molesto y cansado.
"Oh ¿te despertamos Mikoto?" Preguntó Kusanagi.
'¿Dijo Mikoto? Ya había escuchado de él, es el líder del clan, tiene un gran poder y control del fuego, creándolo de la nada.' El mismo Mikoto del que se dice que calcina a todos sus enemigos, ese mismo hombre estaba a unos pocos metros de distancia de mí.
El hombre me miró un poco confundido por ser alguien que nunca había visto y que no esperaba encontrar en el bar. "¿Quién es ella?" Preguntó a todos, esperando que alguien conteste por mí, pero fui yo quien rompió el silencio y dirigí mi mirada hacia el intimidante hombre para presentarme ante él y aclarar sus dudas, cosa que nadie esperaba que yo hiciera incluyendo al pelirrojo.
"Soy Asuka Reiko, estudiante de la secundaria Ashinaka, 17 años" Dije en un tono de voz fuerte y claro para que todos en el bar me escucharan y para que el pelirrojo se volteara a verme. Me acerqué y me encontraba cara a cara con él. Obviamente el hombre tenía que mirar hacia abajo para verme por la diferencia de altura, él era una persona muy alta a mi lado. Aún seguía mirándome un poco confundido.
"Tu debes ser Mikoto Suoh, el líder del clan".
"Um". Me contestó asintiendo sin inmutar.
"Perdona la intromisión, y um... el haberte despertado, supongo. Pero fui traída hasta aquí, para responder unas preguntas y luego irme, pero... por lo que acabo de oír no creo que me sea posible." Levantó una ceja el líder.
"Ustedes dicen que mi compañero es el asesino de un miembro suyo, pero no es algo que pueda creer fácilmente, incluso con ese video. Si es así lo creeré cuando lo compruebe, pero no podré saberlo nunca si lo hago por mi cuenta."
Lo miré a los ojos con una cara seria y una fuerte convicción "Por eso ¡Quiero ser un miembro!" declaré sin un rastro de inseguridad en mi voz. Mikoto había abierto los ojos sorprendido por primera vez, y los miembros me miraron con la boca abierta.
"¿Estás segura?" Me preguntó mirándome a los ojos.
Me sorprendió un poco lo rápido que lo aceptó, creía que ni siquiera iba a tomarme en serio.
"Quiero saber la verdad detrás de todo esto. Aún estoy del lado de Yashiro, pero también quiero ayudarlos a ustedes a descubrir lo que pasó. No soy una persona que traicione o se eche para atrás a lo que dice o hace, tomaré responsabilidad de mis actos. Así que si eso te parece bien, quiero ser aceptada aquí." Terminé de decir sin quitarle la mirada de encima.
Todo estaba en silencio, unos momentos después Mikoto me ofreció su mano. Y me disponía a aceptarla, cuando de repente su mano estaba rodeada completamente de llamas roja y rosas.
Nadie en el lugar predijo lo siguiente. La chica tomó su mano en un parpadeo, sin apartar su mirada de la mano en llamas. Sólo un tonto metería la mano al fuego, hubo varios miembros que se sorprendieron, incluso dudaron antes de tomar su mano o dejar que los toquen al ver como salían llamas de la mano de su rey al momento de sus iniciaciones en el clan, y allí estaba ella, una colegiala que nunca apartó la mirada del amenazante hombre, al cual habló sin miedo y directamente cara a cara, cuando ellos sabían y veían como corrían hombres adultos al cruzarse con su rey o con la mención de su nombre.
Todos en el bar estaban sin palabras. Al tomar la mano de Mikoto, no sentí el ardor de las llamas y no podía creerlo, sentía como un suave calor me envolvía y recorría mi cuerpo, una sensación muy placentera, pero luego sentí un ligero dolor en mi espalda como si mi piel estuviera siendo marcada con el calor. Las llamas desaparecieron de su mano y Mikoto desprendió su mano de la mía para luego apoyarla en mi cabeza, tomándome desprevenida mientras seguía pensando en lo acababa de pasar.
Con su mano en mi cabeza, miré hacia arriba, mientras él me despeinaba suavemente. "Bienvenida" me dijo con una pequeña sonrisa, para luego dirigirse al sillón y recostarse.
Eso sí me tomó por sorpresa el "temible" rey rojo me acaba de revolver el cabello de una forma juguetona ¡¿y me sonrió?! Con sólo eso, ya me encontraba atónita y un poco sonrojada al mismo tiempo.
Inesperadamente sentí un peso en un lado de mi cuerpo y unas manos que rodeaban mi cintura. Era Anna quien me estaba abrazando "Bienvenida" me dijo con su suave voz mientras me sonreía. Al mismo tiempo el bar entero comenzó a celebrar y gritar aunque un poco confundidos por lo que acaba de pasar. La verdad yo también lo estaba.
