Bueno, aqui esta el tercer capi, agradesco todos los reviews, son una gran fuente de animo para mi. T__T i'm so happy (este ingles mio..xDDD) Bueno, creo que hemos visto que casi nunca actualizo los viernes, así que en llegado a un punto en actualizar los sabados u domingos xD ¿les parece bien? bueno sin mas os dejo con el capi. besos
3- Impulsos:
Su cabello estaba extendido en la almohada, sus mejillas sonrosadas y la piel de la frente totalmente sudada por el esfuerzo que había hecho. Su pecho subía y bajaba a un rítmo tranquilo y profundo. Remugó y luego se giró al lado contrario. Algo dentro de mi adoraba a esa muchacha, a esa linda y apacionada muchacha. La mayoría de veces su voz chillona hasta su simple forma de andar me sacaba de mis casillas, me mareaba y terminaba totalmente irritado. Pero así dormida, parecía otra persona... parecía la chica que conocí tiempo atrás... a la Sakura que quería proteger.
Abrí los ojos sorprendido al entender lo que estaba diciendo. Moví la cabeza de un lado a otro para apartar esos estúpidos pensamientos melosos y románticos. Yo no era un hombre romántico, nunca lo había sido y nunca lo sería... pero... ¿Por qué me había subido en el avión?¿Por qué no quería separarme de ella? Había salido con muchas mujeres, había besado bastantes labios pero nunca, con ninguna había sentido los extraños impulsos que ella me probocaba.
Enojado por esas extrañas preguntas y sensaciones me levanté de la cama dejándo a mi novia profundamente dormida. Camine por toda la habitación, necesitaba pensar un rato, pero estando metido en la misma habitación que ella no ayudaba, las preguntas iban creciendo cada vez más y cada una de ellas pesaba en mi espalda como si llevara una carga ensima, como si tuviera que soltarlo o sino caería. Me enfudé en los pantalones, camisa y los zapatos. Salí de la habitación y comencé a caminar por los grandes pasillos de la residencia. No me podía quejar la verdad, había llegado a Londres sin ningún lugar para alojarme y solo decir unas cuantas cosas todo ese enorme lugar se encargaría de mi. Tsudane al escuchar mi pequeño veredicto de mi presencia ahí se sintió realmente emocionada y me dejó hospedarme hasta que encontrara otro lugar para estar el tiempo que tendría que pasar en Londres. Ahora tenía otro problema. Naruto contaba conmigo para ir a el hospital de Japón y yo me encontraba en la otra cara del país.
Busqué por todos los grandes salones hasta encontrar un teléfono. Marqué el número sin importarme la hora ni nada.
- ¿Si?- murmuro la voz de mi amigo en la otra línea.
- ¿Naruto?- le llamé aunque ya sabía que era el.
- ¿Sasuke?-pregunto- ¿¡Donde coño estas!?-grito.
- En londres...-pensé un minuto y luego gruñí-¡A ti eso no te importa!-le regañe- no me preguntes el por qué porque no lo se, así que tu me vas a ayudar... ¿Donde puedo presentarme además de Japon?
- ¿Presentarte a donde?- pregunto conmocionado.
- Idiota, para la especealización- le recorde.
A- h, creo que en el hospital de Sakura hay también Oncología...pero infantil.
Con eso quedó totalmente sellado el tema. Ahora ya tenía dos motivos principales para querer irme. Primera no tenía especealización y segunda tendría toda la cabeza llenas de preguntas sin respuesta.
El sol brillava totalmente en aquella habitación, me fregué los ojos un par de veces antes de abrirlos. Frente a mi habían dos chicas totalmente sonrojadas mirándome, podría jurar que se les caía la baba. Cuando le clavé mi mirada las dos comenzaron a chillar y a decirse cosas típicas en inglés.
Observé a donde estaba... me había quedado dormido en uno de los salones...¡mierda!
Me erguí para ir a la habitación donde estaba Sakura y ver como se encontraba esa mañana. Al saber que me quedaría ahí montó una buena regañina y hasta que no nos acostamos no paró de insultarme. Ese día intenraría comportarme como todo un caballero. Lo intentaría.
Sus ojos verdes se clavaron en mi con una irá de esas femeninas que te matan solo con la presencia.
- ¡Sasuke!-bramo. Corrió hasta mi, sujeto mi camisa y salimos de solo un vuelo de la atestada habitación de chicas con pijamas- ¿¡Qué pretendías!?-grito.
- Nada...-dije mientras le quitaba sus manos de el cuello de la camisa- solo me quedé dormido en la sala.
- ¡Si claro!
Ya no empezamos bien el día.
Llegamos los dos juntos al hospital donde me había condenado a asistir. Primero busqué en el cartel donde estaba la planta de Oncología, luego me mentalicé en lo que diría y por último intentaría poner buena cara. Aunque solo fuera un poco quería que Sakura se tranquilizara.
Estábamos en el hold del hospital cuando dos señores altos, rubios y ojos azules se nos pararon delante. Lo primero que hicé fue sujetarle la mano a Sakura y poner cara de perro protector. Ella se sorprendió y pude ver como sus mejillas adquirían un color rojiso.
- ¡oh! ¿son novios?- preguntó en inglés uno de los dos.
- ¡Si!- dijé sin apartar mi mano de la suya- y nos queremos MUCHO.
Falso. Totalmente falos, no sabía ni por qué decía eso y tampoco por qué seguía sujetándole la mano con tanto empeño. Solo ver que esos dos individuos ponían los ojos en Mi Sakura hacía que me hirviera la sangre de una manera agoniosa. ¿Qué era esa sensación?
Los dos hombres al ver que tenía pocas ganas de separarme de Sakura se sentaron en los sofás continuos de nosotros. El mas alto dijo que se llamaba Charlie y el otro Marcos. Marcos era el Ginecólogo que se encargaría de ella y Charlie era el Oncólogo que se ocuparía de mi.
Con un gran pesar abandoné a Sakura con Marcos. Mi guía me iba comentando absolutamente toda la historia del hospital y cada planta, personal, hasta cada pasiente. Logré escuchar la mitad de su gran discurso. Al llegar a la planta de Oncología sufrí un retortijon en el estómago. Vi correr a unos niños totalmente calvos por el pasillo, con goteros y alguno con vendas en los brazos. ¿Cómo me había metido ahí? Yo quería ser Oncólogo pero de personas mayores, no de niños...
¿y bien?
