Cap.3
¿Alquimia?
Un par de días después, Ed, Al y Karo tomaron un tren rumbo al norte.
-¿Y por qué vamos al norte?-preguntó Karo.
-Oí en Ciudad del Este que hay un grupo de jóvenes que pueden hacer cosas increíbles-le respondió Ed.
-¿Qué cosas?
-Bueno, al parecer nada del otro mundo para los alquimistas: transforman un objeto en otro y esas cosas...
-¿Y entonces?
-Te pones latosa con tanta pregunta, bueno, el problema es que hay gente que dice que ellos pueden volar sobre escobas y que hay uno que volvió a la vida. / ¡Uy!, que original, a Ío le sale la creatividad por las narices/
-¡¡ ¿Qué?!
-Lo que oyes, por eso creo que tienen algo que los hace capaces de hacer eso.
-La piedra filosofal-dijo Al.
-Exacto, por eso vamos para allá.
A medida que avanzaba el viaje, los hermanos notaron que Karo se comportaba de una manera extraña: miraba a todos lados, como si buscara algo, a mitad del viaje, ella dijo:
-Vuelvo en seguida-se levantó y salió del compartimiento, un rato después, entró por la puerta del compartimiento la muchacha rubia que habían visto.
-¿Cambiaste de forma?-le preguntó Al.
-Sí-respondió la joven-es por un asunto de seguridad.
-¿Y dónde hiciste el círculo de transmutación?-le preguntó Ed.
-Ehhh...en un vagón vacío.
-¿Y por qué te demoraste tan poco?
-¡Ya basta de preguntas!, ya vamos llegando a la ciudad norte.
Cuando llegaron a la estación, la chica rubia se alejó de los hermanos Elric un momento, y volvió como Karo.
-¿Para qué cambias tan a menudo de forma?-le preguntó Ed.
-Cuando viajo en un tren, prefiero ir como Karin; es más seguro...
Empezaron a caminar por la ciudad, preguntando por el grupo de jóvenes que buscaban.
-¿Los magos?...
- Sí, viven por aquí cerca...
-Pero yo que ustedes no iría a verlos...
-Dicen que son muy peligrosos y que manipulan a la gente...
-¿Al parecer la gente les tiene mucho miedo, no?-comentó Karo.
-Sí, eso parece...
Cuando llegaron al lugar en donde vivían los magos, se extrañaron de que la gente los considerar peligrosos: el lugar tenía el aspecto de un simple campamento, en donde estaban cuatro muchachos con expresiones muy afables.
-Ehh... ¡hola!, ¿ustedes son los que llaman magos?-les preguntó Ed.
-Sí, somos nosotros-le respondió un muchacho pelirrojo-¿qué quieren?
-Queremos saber por qué les llaman magos.
El chico miró a Ed unos instantes y luego dijo:
-Por esto-sacó una vara pequeña y le dio un golpe con ella a una pequeña piedra que ahí había, la que inmediatamente se convirtió en una estatua de tamaño natural del muchacho. Ed, Al y Karo quedaron boquiabiertos.
-La alquimia se basa en los estados equivalentes-dijo una voz a sus espaldas, los chicos se voltearon y vieron a un joven de cabello oscuro y muy atractivo, el joven prosiguió-nosotros, con nuestra magia, podemos hacer caso omiso a esa ley, ¡podemos hacer lo que sea!
Ed lo miró ceñudo, pero el joven no lo notó, se había acercado a Karo y, tomándola de las manos, le dijo:
-Mucho gusto, yo soy Tom, ¿quiénes son ustedes?
Karo se puso completamente roja y no pudo responderle, Ed se dio cuenta que Karo se puso así debido a que Tom era muy parecido a Roy Mustang. Así que la apartó del joven y le dijo a éste:
-Yo soy Edward Elric, el Alquimista de Acero, ella es Karo, la Alquimista de la Sangre y él-señaló a Alphonse-es mi hermano, Alphonse Elric, ahora, si nos disculpan, vamos a buscar un lugar donde quedarnos, volveremos más tarde.
Cuando estuvieron a cierta distancia del campamento de los magos, Ed dijo:
-Ya veo porque dicen que son peligrosos, ignoran el principio de los estados equivalentes y se creen todopoderosos, pero es evidente que tienen un truco...
-Una piedra filosofal.-agregó Karo
-¿Vaya, ya aterrizaste?-le dijo Ed con sarcasmo.
-Sí-le respondió ella-pero creo que no podré concentrarme así...
Buscó un sitio desierto, dibujo el círculo de transmutación y se transformó en la niña de cabello rosado.
-Así podré mantenerme serena-dijo con su aguda voz.
Luego de eso, volvieron al campamento de los magos.
-¡Ah!, ya volvieron, ¿pero, dónde está la otra muchacha?-les dijo Tom.
-Karo tuvo que volver a central, yo vine en su lugar-contestó la chica de cabello rosa.
-Y tú eres...
-Pat, mucho gusto, esto... ¿cómo pueden transformar las cosas sin trasmutarlas?
-Cómo que sin trasmutarlas?-le dijo Ed-Pat, es obvio que hicieron una trasmutación...
-No, nosotros no trasmutamos las cosas-le dijo Tom, los otros muchachos, que estaban detrás de él, asintieron con la cabeza-somos magos, usamos nuestras varitas mágicas.
-¡Oh!, ¡genial!, ¿como en los cuentos de hadas?-a Pat se le pusieron los ojos como estrellitas /No recuerdo si eso sale en los mangas o en los anime, pero en el mundo de Ío a los personajes se le ponen los ojos como estrellitas cuando algo los deslumbra/
-Creí que como Pat te podrías concentrar-le dijo Ed en voz baja.
-Sí, listillo, pero no prometí que me portaría como una persona seria y madura-le respondió la niña.
-Hermano-le susurró Al a Ed, quien se dio cuenta que los otros jóvenes los estaban mirando.
-¡Ah!, esteee...Tom, lo que dices es una fantasía para niños, las hadas y magos con varitas mágicas no existen.
-Bueno, las hadas no sé si existen, pero indudablemente los magos sí, están frente a ti, además, ¿cómo podríamos hacer una trasmutación sin círculo y sin otro método que utilizando una varita mágica?
-El círculo de trasmutación puede estar en lo que ustedes llaman "varita mágica"-le respondió Edo sin inmutarse.
-¡Ah! ¿Sí?-Tom le lanzó su varita-a ver si encuentras un círculo de transmutación.
-Bien –Edo sacó una lupa de su maleta /No me pregunten para qué Ed viaja con una lupa, porque no lo sé/ y comenzó a examinar la varita.
-No tiene nada-dijo finalmente, devolviéndosela a Tom.
-¿Ves? Y aún así puedo trasformar las cosas-dijo él muchacho, transformando, una mariposa que pasaba por ahí en piedra. Al ver eso Pat frunció el entrecejo: no le gustaba que trasmutaran con animales, rato después, como si recién se diera cuenta de la expresión que tenía, sacudió su cabeza, sonrió y dijo:
-Impresionante, bueno, Ed, Al, debemos irnos, me muero de hambre y tengo sueño, ¡adiós, chicos!-y se alejó arrastrando a Ed y Al /Como lo leen, arrastrándolos, nunca duden de la fuerza de Pat-chan/
Luego, en un hotel, los chicos observaban como Pat comía a una velocidad impresionante una enorme cantidad de comida.
-¿Tenías hambre?-le preguntó Ed.
-Sí-le respondió Pat-gasto mucha energía cuando me transformo, además necesito muchos elementos presentes en los alimentos para cambiar mi apariencia.
-Pues yo ya tengo sueño, me iré a dormir, ¿vienes, Al?
-Iré en un momento, hermano-le respondió Al. Cuando Ed se fue a dormir, Al le dijo a Pat.
-¿Por qué cambiaste tan repentinamente de expresión?
-Mhm?-le dijo Pat, con la boca llena de comida.
-Cuando estábamos con esos muchachos, tú te enojaste mucho cuando Tom trasmutó a la mariposa, pero de pronto cambiaste tu expresión, como si quisieras ocultar tu enojo.
Pat finalmente tragó lo que estaba comiendo y dijo:
-Tienes razón, me molestó mucho que ese tipo jugara con la vida de un insecto inocente, pero...-su sonrisa se volvió un poco triste-le prometí a Karo-chan que nunca dejaría de sonreír...
-¿Cómo?
-¿Eh?, ah, no me hagas caso, a veces no sé lo que digo, ¡buenas noches!
