¡Holaaa chicas! Si... se que me tarde un poco en subir el nuevo cap pero esta semana fue un total desastre con la universidad D: ... En fin, aquí les dejo el capítulo ¡Espero lo disfruten!


En cuanto llegue a Chicago lo primero que hice después de dejar mis cosas en mi apartamento, fue irme directo a la oficina, lo menos que necesitaba en este momento era quedarme en casa lamentándome y sufriendo por un hombre a quien no volvería a ver.

Necesitaba mantener mi mente ocupada en algo productivo para no pensar en esos ojos, ese sexy cabello desordenado, sus manos, sus labios -¡Demonios Bella, deja de pensar en él!-. Me reprendí.

En un mundo normal, yo podría venir a mi trabajo y olvidarme de lo que sucedió el fin de semana al menos por unas horas, pero no, en mi mundo eso no era posible... Apenas tenía unos minutos de haber llegado cuando un torbellino entró a mi oficina sin ser anunciada. Era en estos momentos en los que no me gustaba que Alice fuese parte importante de nuestro equipo de creativos de las campañas, y que por ende, estuviera en la empresa todos los días.

-"¡Bells!"- saludó, corrección, gritó Alice al irrumpir en mi oficina. -"¡Cuánto te extrañe Bellita!"- dramatizó y yo rodee los ojos, ya estaba acostumbrada a esa clase de reacciones por parte de mi amiga, eran muy comunes en ella.

-"Yo también te extrañe Allie... Estos DOS días sin ti fueron terribles"- hice énfasis en la cantidad de días y Alice rió como siempre lo hacía, pero de pronto, como si hubiese recordado algo, una seriedad muy impropia en ella la invadió y se giró a cerrar la puerta para luego sentarse frente a mi escritorio aún con esa mirada seria.

-"Ahora ya puedes escupir todo"- dijo sorprendiéndome y tomándome desprevenida... Sabía que no había creído la excusa de la reunión, pero no esperaba que me abordara así.

-"¿A qué te refieres?"- dije evadiéndola y evitando su mirada.

-"Oh vamos Bella, sabes muy bien que no soy tonta"- lamentablemente era cierto, engañar a Alice Brandon era misión imposible. -"Así que ese cuento de la reunión pospuesta no me lo trago"- completó y yo traté de verla haciéndome la ofendida, pero ella sólo con verme con su típica mirada de -No me puedes engañar y lo sabes- hizo que suspirara dándome por vencida, no había forma de ocultarle esto... Además creo que necesito desahogarme con alguien, y quien mejor que mi mejor amiga para eso.

-"Conocí a alguien en Vancouver"- Alice me escuchaba con atención y me incitaba con la mirada a que continuara hablando. -"Pasé la noche con él"- le solté de repente mientras a Alice casi se le salen los ojos de sus órbitas y pegó un chillido que acallo con sus manos para que nadie
afuera de la oficina nos escuchara.

-"Oh por Dios Bella... ¡Eso es genial!"-literalmente estaba dando saltitos en su asiento y a mi me sorprendió su reacción, es decir, sabia que no me juzgaría pero jamás pensé que prácticamente hiciera una fiesta por ello. -"Sabía que algo bueno te pasaría en ese viaje Bells, ¡Lo sabia!"- siguió hablando aun extasiada -"Ahora quiero todos los detalles ¡Todos!"- me exigió haciéndome reír.

Empecé a contarle todo lo que sucedió desde que lo vi el primer día en el ascensor, hasta que me pidió que me quedara un día más y nuestra despedida. Mientras hablaba, casi podía jurar que Alice sufriría un colapso por todo lo que contaba, desde que inicie mi relato ella no hacia más que aplaudir y emitir chillidos que los tapaba con sus manos para no interrumpirme.

Cuando termine de hablar Alice se quedó en silencio unos segundos, supongo que tratando de asimilar todo lo que le había contado.

-"Cielos... Como me gustaría conocer al hombre que logró que Bella Swan siguiera a su corazón sin que nada más le importara"- fue lo primero que dijo ya un poco mas calmada. Y yo quise parecer ofendida por lo que dijo pero tenía razón, yo nunca hacía las cosas siguiendo a mi corazón, hacía las cosas siguiendo a mi cabeza, lo que estaba bien, lo que era correcto. Pero en fin, no pensaría en eso ahora.

-"De hecho..."- Empecé a buscar mi celular para mostrarle la foto que nos habíamos tomado. -"Aquí tengo una foto nuestra, así que lo puedes conocer"- Y Alice me vio como si me hubiese salido una segunda cabeza… Si, ella conoce perfectamente mi aversión a las fotografías por lo que esto la impresionaba. Yo le di una sonrisa divertida y le entregue mi celular.

-"Oh por Dios Bells, ¡Es guapísimo!"- fue su reacción al verla y yo me reí un poco -"Es casi tan guapo que mi Jazz"- completó y yo solté una carcajada, no me sorprendía en absoluto su reacción.

-"Claro Allie, no hay nadie más guapo que tu Jazz"- le dije divertida, y ella asintió, para Alice no existía un hombre tan guapo como su novio, así que el hecho de que considerara a Edward casi tan guapo que Jasper ya era mucho.

-"Cielos Bella, mira como el te ve... Como si fueras lo más preciado"- habló viendo la foto y yo me sonroje como tonta. -"Y tú, amiga... Jamás te había visto tan feliz como en esta foto"- dijo refiriéndose a la radiante sonrisa que yo tenía y quise darle la razón, hasta ese día, nunca había estado tan feliz. -"Lucen como un par de..."- paró de hablar de repente y levantó su mirada para clavarla en la mía, yo aun seguía sonrojada por lo que ella acababa de decir pero fruncí el ceño al ver la extraña mirada que me dirigía.

-"¿Qué sucede Al..?"- pero no pude seguir hablando porque me interrumpió.

-"¡Estas enamorada!"- soltó de repente sorprendiéndome y dejándome sin palabras. Una cosa es que le confesara lo que pasó, pero otra distinta es que le confesara la profundidad de mis sentimientos hacia Edward. -"No te atrevas a negármelo Isabella... Tienes algo distinto en la mirada, y eso amiga mía, se llama amor"- habló seriamente viéndome a los ojos y yo agaché la mirada. Todos estos sentimientos eran nuevos en mí y me abrumaban.

-"Aún me pregunto cómo es posible sentir algo así por alguien a quien acabo de conocer Allie" susurré soltando un suspiro y Alice tomo mi mano por sobre el escritorio para reconfortarme. –"Todo es tan complicado"- sentía un nudo en el estómago y algunas lágrimas amenazaban con salir.

-"El amor no tiene explicación amiga... ¿O quieres que te recuerde cómo Jazz y yo nos enamoramos?"- dijo haciéndome reír un poco recordando ese episodio, donde ellos dos apenas se vieron, se declararon amor eterno y se hicieron inseparables, de eso ya hacen cuatro
años. -"Búscalo"- habló de nuevo refiriéndose a Edward.

-"No puedo Alice"- negué fervientemente. -"Sabes que no puedo"- repetí tristemente.

-"¿Por qué no Bella? Aún estás a tiempo de mandar todo al demonio"- volvió con su tema de siempre, como si fuese tan sencillo.

-"Ya basta Alice"- aleje mi mano de la suya -"No le puedo hacer eso a Jake, es una de las personas más importantes en mi vida y no le puedo hacer eso"- por más que quisiera seguir el consejo de Alice, no podía hacerlo.

-"Pero..."- Alice empezó a hablar pero la interrumpí.

-"Nada de peros Alice"- la corté -"Yo le di mi palabra y la voy a cumplir... Lo que pasó este fin de semana quedará como el más hermoso recuerdo, pero no más"- completé afligida y ella me veía tristemente.

-"Sabes que yo solo quiero tu felicidad ¿cierto?"- preguntó y yo asentí con lágrimas en los ojos. -"No voy a interferir en tu decisión Bells, pero sólo te diré que esto"- me extendió el teléfono para que viera la fotografía -"Ese amor se consigue una sola vez en la vida"- terminó de hablar y se marchó de la oficina sin despedirse, dejándome sola mientras limpiaba unas lágrimas traicioneras que se me escaparon durante nuestra charla.

Apenas habían pasado unos cuantos segundos cuando sentí que abrían la puerta de mi oficina nuevamente, supuse que seria Alice para decirme algo más, pero cuando levanté la mirada, quien se encontraba en la puerta era Jacob, quien me veía con una gran sonrisa.

Al verlo frente a mi, caí en cuenta de todo lo que había sucedido y me sentí peor que nunca, no podía si quiera verlo a la cara. Cuando se acercó hasta mí para darme un gran abrazo y un beso que trató de profundizar, yo me aleje y traté de ocultar la incomodidad con una sonrisa, mejor dicho, una mueca que parecía una sonrisa... Sentía que no era capaz de besarlo intensamente, al menos no por ahora.

Jake se vio un poco confundido por mi actitud pero aun así me sonrió y se sentó en una de las sillas que estaban la oficina.

-"¿Qué tal las reuniones con los clientes, cielo?"- preguntó interesado y yo traté de enfocar mi mente.

-"Bien... Ambos quedaron encantados con las ideas"- le conteste mientras revisaba unos documentos para así distraerme un poco y tener la excusa de no mirarlo a los ojos.

-"¡Excelente!"- Dijo entusiasmado ya que ambos clientes eran muy importantes para la empresa y representaría una buena entrada de dinero -"Al menos valió la pena el hecho que te hayan cambiando el día de la reunión"- comentó y no hizo mas que aumentar mi estado de culpabilidad, aun así, le di una sonrisa forzada asintiendo.

-"Si... Al señor Webber se le presentó un asunto de emergencia para el día en que teníamos pautada la reunión"- eso fue lo que le dije cuando le avise que me quedaría un día más, así que debía seguir con la farsa.

-"Estas algo extraña Bells... ¿Te sientes bien?"- preguntó preocupado.

-"¿Yo?"- pregunté tontamente y el asintió frunciendo un poco el ceño -"Estoy bien Jake... Debe ser el cansancio del viaje… Si, debe ser eso"- me justifiqué y él me sonrió divertido.

-"Cielo, solo a ti se te ocurre venir a la oficina cuando apenas estas llegando de un viaje"- me tomó la mano por encima del escritorio y yo no pude evitar comparar el efecto de su toque con el de Edward, ¿Por qué no podía sentir lo mismo con Jake?, tuve que alejar mi mano para evitar seguir cayendo en comparaciones, necesitaba cambiar de tema.

-"¿Y cómo estuvo tu fin de semana?"- pregunté para alejar la atención de mí.

-"¿Mi fin de semana?... Bien, genial"- habló rápidamente un poco… nervioso -"La pasé con Seth"- agregó y pude notar como desviaba la vista un poco, como si me ocultara algo... -Ya basta Bella, basta de proyectar tus sentimientos hacia Jake para disminuir tu culpabilidad- me reprendí a mí misma, definitivamente necesitaba descansar para dejar de imaginarme cosas donde no las hay y definitivamente necesitaba alejarme de Jake ahora mismo.

-"Creo que iré a mi casa... Necesito descansar un poco"- Jake asintió entendiéndome y se puso de pie para salir.

-"Es lo mejor Bells"- dijo abriendo la puerta, pero antes de marcharse se giró una vez más -"¿Paso esta noche por tu casa?"- preguntó y yo negué rápidamente.

-"¡No!"- dije de pronto sobresaltándolo -"Estoy muy cansada Jake... En cuanto llegue a casa caeré como piedra en la cama"- me excuse.

-"Como tú digas Cielo... Solo trata de comer un poco antes de dormir, ¿vale?"- yo asentí con una sonrisa forzada y él salió de la oficina sonriéndome.

¿Por qué nunca he podido enamorarme de Jake? Tantos años conociéndonos y nunca he sentido ni la cuarta parte de lo que siento por Edward, seria tan fácil y cómodo enamorarme de él... Pero lamentablemente, en el corazón no se manda ni se mandara.

Más de una semana había pasado y yo ya había agotado todas las excusas para no pasar la noche con Jake, y es que por más que intentara, no podía sacarme de la cabeza a Edward, todos los días soñaba con él y sé que conservar la fotografía y el collar que él me regalo no era de gran ayuda, pero jamás de desharía de ellos.

Anoche Jake estaba completamente decidido en pasar la noche en mi apartamento, una vez más tuve que inventar una excusa para que al menos se quedara sólo a dormir, sabía que era una tontería, y que no podía alargar más esto. Me sentía estúpida, pero es que no podía evitar sentir que estaría engañando a Edward si estaba con Jake, cuando el sentimiento tenía que ser todo lo contrario, sólo esperaba que este conflicto que tengo con mis sentimientos se calmara lo más pronto posible.

Desperté un poco más temprano de lo habitual, y como era de esperar, Jake aún seguía dormido, tenía una tranquila sonrisa en sus labios, al verlo así tan en paz y tranquilo no pude evitar recordar con una sonrisa todos esos momentos que hemos vivido desde que éramos un par de adolescentes, él siempre estuvo ahí para mí cuando lo necesité, y nuestra convivencia era fácil. Lo adoraba con el alma, aunque no podía amarlo como hombre, sabía que contaría con su apoyo y comprensión para el resto de la vida… Hasta hace unas semanas esto era más que suficiente, pero ahora… Ahora ya no estoy segura de nada.

Tuve que dejar la cama antes de seguir pensando en estas cosas y antes de que Jake despertara y me viera en este estado. Tomé una larga ducha para luego ir a la cocina a preparar algo para el desayuno.

Estaba terminando de preparar las tostadas cuando Jake entró en la cocina recién bañado y listo para ir a la oficina.

-"Buenos días cielo… eso huele maravilloso"- me saludó dándome un beso en la mejilla y de inmediato se dispuso a ayudarme, colocando la mesa.

-"Buenos días"- respondí sonriéndole y sirviendo en cada plato las tostadas listos para empezar a desayunar.

Nos sentamos ambos en la mesa y desayunamos mientras conversábamos sobre las cuentas y las campañas que estábamos manejando en la empresa. Era normal que nuestras conversaciones se centraran en temas de la empresa desde que nuestros padres realizaron la fusión.

-"Ayer recibí una llamada de Ed, ¿lo recuerdas?"- dijo cambiando de tema y yo asentí, aunque no lo conocía, sabía que fue un gran amigo de Jake durante su infancia pero se mudó a Inglaterra un par de meses antes de que yo llegara a Chicago por primera vez, aún así, ellos nunca habían perdido el contacto. –"Confirmó su asistencia a nuestra boda"- habló emocionado.

-"Al fin voy a conocer al famoso Ed entonces"- dije tratando de contagiarme un poco con su entusiasmo y Jake asintió.

-"Si, al fin lo conocerás"- comentó con una radiante sonrisa. La verdad es que siempre había tenido curiosidad en conocer a ese amigo de Jake, y es que hace unos años él vino al país pero yo no tuve la oportunidad de conocerlo. –"Llega este fin de semana"- soltó de repente y yo me sorprendí, no esperaba que llegara tan pronto.

-"¿Tan pronto?"- pregunté –"Pensé que llegaría unos pocos días antes de la boda"- comenté y Jake me vio divertido.

-"Tengo entendido que viene a atender otros asuntos también… Además cielo, sólo faltan dos semanas para el gran día"- ese comentario me hizo volver a la realidad, es cierto que sólo faltaban un par de semanas. Cielos, el tiempo estaba pasando sin darme cuenta. –"Estaba pensando en invitarlo a cenar, ¿te parece bien si lo traigo y comemos algunas de tus delicias?"- me preguntó y yo fingí pensarlo un poco para tomarle el pelo.

-"Claro, será genial"- respondí y una sonrisa se instaló en su rostro.

-"Gracias Bells, eres la mejor"- me agradeció con un abrazo y terminamos de desayunar para marcharnos a la oficina.

El fin de semana llegó en un abrir y cerrar de ojos, me pasé estos últimos días arreglando detalles de la boda, o mejor dicho, dejando que mi madre arreglara los detalles, ella estaba tan emocionada con todo esto que parecía una niña organizando todo, no me puedo quejar, al menos hacía todo más fácil para mí.

Hoy llegaba el amigo de Jake y fue a buscarlo al aeropuerto para luego traerlo hasta aquí donde cenaríamos los tres. Jacob estaba muy emocionado por su visita, hace varios años que no se ven y los últimos dos días no hacía más que hablar sobre ello, creo que hasta me había contagiado su entusiasmo porque me estaba esforzando en esta cena, quería que Ed se sintiera cómodo, como en su propia casa.

La cena estaba aún en el horno cuando fui a ducharme y arreglarme antes de que ellos llegaran, decidí colocarme un sencillo vestido negro que me llegaba un poco más arriba de la rodilla, lo acompañé con unos zapatos de tacón bajo del mismo color, y el accesorio que no me había quitado en las últimas semanas: el collar con un corazón verde esmeralda que Edward me regaló.

No pude evitar pensar en la similitud de su nombre con el del amigo de Jake, y viven en Inglaterra… No podían ser la misma persona, tenía que dejar de comparar todo con Edward, esto no era bueno para mí y mi tranquilidad mental.

Estaba terminando de arreglarme cuando sentí que llegaban a casa, salí rápidamente de la habitación para darles la bienvenida.

-"Cielo ya llegamos… Nos tardamos un poco porque pasamos por el hotel para que Ed dejara sus cosas"- escuché la voz de Jake por el pasillo.

Cuando llegué a la sala de estar, Jake me vio con una amplia sonrisa, y a su lado, unos ojos verdes que yo conocía muy bien me veían sorprendidos e incrédulos, y sabía que mi mirada debía ser igual o peor… No, esto no podía estar pasando, él no podía estar aquí.


Bueenooo... ¿Qué taaal? ¿Les gustó, lo odiaron? ¡Me lo pueden decir en un Review! :D

Espero subir un nuevo capítulo en el transcurso de la semana (:

¡Nos leemos en el próximo cap!

Besos! :*