CAPITULO 3
Entre al consultorio y el doctor me estaba esperando con los exámenes en la mano.
-Buenos días Isabella, como te encuentras hoy? – por lo general lo habría corregido por llamarme Isabella, pero estaba muy impaciente para hacerlo
-Buenos días, bien, gracias. – al menos tengo que ser educada
-Bueno, en estos exámenes no sale nada grave – al menos, la cara del doctor ya me estaba preocupando – es solo que estas embarazada.
Como que solo embarazada!!!!!!! Mi mente se quedo en shock por algunos instantes, definitivamente ese doctor tiene que replantearse su definición de grave. Si, lo acepto, no es como si fuera un cáncer o alguna enfermedad por el estilo, pero eso no lo hace menos grave, por dios, estoy embarazada, es muy grave. Ahhhh!!!!! Que demonios se supone que voy a hacer, como le digo a un hombre con el que ni siquiera tengo una relación medianamente estable y que no iba a volver a ver después de pasado mañana que estoy embarazada. Además como es que no me había dado cuenta, había tenido mi periodo justo antes de que no reencontráramos, como se me había pasado el pequeño detallito de que mis ocho semanas de perfeccion se tenían que haber interrumpido al menos una vez. No se supone que el riesgo de quedar embarazada tomando pastillas anticonceptivas y usando condón es como del 1%, pero claro con mi suerte seguro el condón se rompió y las pastillas estaban vencidas.
-Isabella, ¿se encuentra bien? – por la mirada del doctor creo que ya llevaba un buen rato en silencio, pero que esperaba después de que me da semejante noticia, es demasiado que procesar. – supongo por su cara que no es precisamente una buena noticia.
-Pues no es mala, pero si, podríamos decir que no es lo que esperaba.
-Bueno, pues esta son algunas vitaminas que debería empezar a tomar – dijo entregándome una hoja que miraría cuando mi cerebro volviera a funcionar correctamente – y debería pedir una cita para los controles prenatales, mi secretaria le puede ayudar con eso.
-Gracias – le dije parándome para salir de la oficina.
-Espere, esto lo va a necesitar el doctor que la vaya a atender – dijo entregándome los exámenes.
-Muchas gracias. Hasta luego. – tome los exámenes, y salí de la oficina.
Tenia demasiadas cosas en la cabeza como para conducir a cualquier lado sin ocasionar algún accidente, por lo que mejor me dirigí a la cafetería, compre un jugo y me senté a tomármelo en una terraza que había allí.
¿Cómo demonios es que estaba embarazada?, bueno esa es una pregunta estúpida, el cómo creo que lo había practicado bastante, pero aun así, que se supone que iba a hacer, un bebé definitivamente no estaba en mis planes. Además como se supone que yo voy a cuidar a un bebé, a fuerza de lidia cuido a Misifu, y eso porque esa gata es mas independiente que yo, basta con darle la comida, tenerle un lugar donde dormir, y acariciarla cuando llego, Misifu ni siquiera se enferma, solo la lleve a que le colocaran las vacunas y eso fue todo. Es mas ni siquiera puedo tener plantas, incluso una vez se me murió un cactus, ¡¡un cactus!! se supone que esa planta la puede cuidar cualquiera, pero no, a mi se me murió por falta de agua. Eso sin mencionar lo mucho que valoro mis horas de sueño, me pongo de malgenio cada que alguien me despierta antes de tiempo, ahora voy a tener a alguien que me despertará cada dos horas. Y no olvidemos mi nuevo ascenso, justo me vengo a convertir en madre soltera cuando tengo que trabajar mas que nunca, a mi el tiempo siempre me ha rendido mucho, pero tampoco hago milagros, tendré que aprovechar los meses que me quedan de embarazo, porque después no creo que vuelva a saber que es tiempo libre.
Aunque creo que me estoy desviando del tema principal en este momento, decírselo o no a Edward, tenia claro que sin importar si el quería involucrarse o no yo me iría a New York, y mas ahora que mi hermano estaba allá y yo iba a necesitar toda la ayuda que me pudieran brindar. Probablemente lo único que haría seria complicarle su vida, pero aun así el tenía derecho a saber, ¿no? Esto es una decisión demasiado complicada y yo no tengo tiempo de tomarla, además no creo que todo este estrés le haga bien al bebé.
Esperen, solo llevo media hora, bueno 33 minutos sabiendo que estoy embarazada, y ya me estoy preocupando por el bebé, eso es una buena noticia, al menos tengo instintos maternos y aun hay esperanza para mí y mi bebé después de todo.
Después de pensarlo mucho rato, 58 minutos para ser mas exactos, y que me empezaran a presionar para que desocupara la mesa para cinco que solo estaba ocupando yo estando la cafetería llena, decidí que le iba a contar a Edward y a dejar que el tomara la decisión, al menos es la opción que me gustaría que me dieran a mi, aunque claro yo soy mujer y no creo que me llegue a encontrar nunca en una situación parecida. Ahora me encontraba rumbo a información, si no recuerdo mal es en este hospital que Edward me dijo que estaba trabajando.
-Buenos días, me podría decir en que consultorio se encuentra el doctor Edward Cullen. – le pregunte a una señorita que al parecer estaba mas interesada en sus uñas que en atenderme.
-1321
-Gracias
Nunca se me había hecho tan eterno un viaje en ascensor, se me ocurrieron varias excusas para decirle la noticia después, pero al final desistía de ellas, me conozco lo suficiente para saber que si no lo hacia ya no lo haría nunca.
Consultorio 1319, 1320, 1321, bueno hagámoslo de una vez, que sea como quitar una curita, rápido y sin dolor.
-Buenos días, el doctor Cullen por favor – le pregunte a quien supongo era su secretaria.
-¿Tiene cita?
-No, es un asunto personal
-Pues en este momento esta ocupado, si gusta se puede sentar y lo espera.
-Gracias – espero que no me toque esperar mucho, a cada segundo que pasa voy perdiendo un poco del valor que había logrado reunir.
Mientras estaba esperando llego una enfermera a hablar con la señorita que me atendió.
-¿Esta desocupado? – dijo la enfermera
-No, se encuentra con su novia, acaba de llegar de un viaje de dos meses y pasó a saludarlo – dijo quien me atendió
-Gracias, paso después
Bueno no vayamos a sacar conclusiones apresuradas, quizás ella también trabaja para otro doctor y es ese quien esta con la novia, a Edward no se le habría podido pasar un detalle tan insignificante como una novia, eso es, probablemente sea solo un malentendido, respira profundo, seguramente no era sobre Edward de quien estaban hablando. Ahora si necesito que salga rápido, si no me va a dar un ataque de pánico, lo bueno es que ya estaba en un hospital.
Cuando la puerta del consultorio se abrió sentí como si a mi corazón se le hubiera olvidado cómo seguir latiendo, ahí salía Edward abrazando una mujer, después de todo si era de el de quien estaba hablando.
-Bella, ¿que haces aquí? – dijo cuando me vio, poniéndose mas blanco de lo que ya era, aunque no creo que yo pudiera decir nada, probablemente pareciera un vampiro en ese momento.
-¿Quien es ella amor? – pregunto la mujer con la que estaba, ahora si cualquier duda quedaba aclarada.
-Tanya, ella es….ella es… - como no parecía saber que decir, decidí ayudarlo
-Soy solo una vieja amiga, nos reencontramos hace poco, pero me voy de la ciudad y no me va a volver a ver – dije esto ultimo mirándolo sólo a él – vine a entregarle esto pero ya me voy.
Le entregue los exámenes del laboratorio y salí de allí, el salió detrás de mi y me alcanzó cuando estaba esperando el ascensor.
-Bella, espérame, tenemos que hablar.
-Lo que tenía que decirte esta en ese sobre, ya no hay nada mas de que hablar. – diciendo esto me solté de su agarre y me metí en el ascensor que había acabado de llegar. – Adiós Edward.
Y las puertas se cerraron.
Espero que este capitulo les guste tanto como me gustó a mi. Espero sus comentarios XD.
Lo del cactus me paso a mi en la vida real, se burlaron de mi en mi casa por ahí un mes =( Y también se me murió un caracol, se supone que viven muchísimo tiempo, pero ahi si no hay pruebas de que haya sido por falta de cuidados.
