SPRING AIR
CAPÍTULO 3
SUSPENDIDO
-¿Seiya Kou?, ¿es él?, ¿así se llama?
-Si así es, así se llama
-¿Y desde cuando se conocen?
-Desde hace cuatro meses
-¿Y cuánto tiempo llevan saliendo?
-Tres meses
-¿Y dónde lo conoció?
-En la escuela, es lo que tengo entendido. Él estudia medicina también.
-¿Es de su edad?
-Si
-Esta bien
Me quedé en silencio, ya no tenía más preguntas para ella, en realidad si tenía muchas pero sabía que ella no me las podía responder. Ya no sabía que más decir.
Todo esto me fue imprevisto, no espere esto. Pero tenía que ser de algún modo… Fui un tonto, más que tonto estúpido. Claro que esto podía pasar de todo, si la deje sola así. En cualquier momento podía comenzar una nueva vida, a pesar de todo. Pero lo que estaba pasando no podía ser.
Lo sabía muy bien que esto tenía que acabar, era cuestión de tiempo. Esto me hacía preguntarme qué tanto sabía ella de las cosas, ¿lo sabría?, ¿sabría que era lo que le pasó antes?, ¿se lo habrían dicho?, ¿sabía que acabaría? Creo que no.
Ellos debieron haberle dicho, ¿de verdad?
¿Esto era lo que quería evitar?
Si había un culpable era yo mismo. Que tonto es irse. Debí quedarme con ella, permanecer a su lado una vez más, comenzarlo todo una vez más, así es como debiera ser. Sus ojos me lo pidieron en el primer momento a pesar de no reconocerme, no quería que la dejara sola.
Ahora tenía más oportunidades, cualquiera las tenía. Puede tener todo lo que quiera. Ahora lo tiene a él, esta con él, con ese Seiya Kou y también una nueva vida.
Pero, ¿dónde he quedado yo? ¿En dónde estoy?
¿Ya no soy parte de su vida? ¿Regresaré entre sus memorias? ¿Me recobrará? ¿Qué pasará ese día? ¿Lo del pasado regresará?
Ya no sé si volveremos a estar juntos como antes, en ningún momento estuve seguro después de todo. Pero yo quería que fuera así ahora. Yo quería el futuro con ella, no ser sólo un recuerdo, uno ahora perdido.
Pero las cosas algún día cambiarían, este tiempo no sería para siempre, ella algún día despertaría, lo haría…
¿Me buscaría? ¿Me llamaría? ¿Querría que estuviera con ella?
¿Por que yo no puedo responder a eso?
Algún día se tenía que dar cuenta de que tuvo otra vida antes, que todo lo que ha estado viviendo es un espejismo. Y en ese momento yo debería de estar ahí. También debería de estar con ella ahora.
¿Qué era lo que iba a hacer ella? ¿Estaría conmigo de nuevo después de todo? ¿Y si ya no quería? ¿Y si quería continuar con la vida que ha estado llevando ahora? ¿Qué va a ser de nosotros? ¿Me querrá a su lado? ¿Dios, me querrá? ¿Seguiremos juntos?
Este tiempo ha sido estúpido, han sido cinco meses estúpidos. Esto no debió pasar, ese accidente no debió pasar. Las cosas no deben de ser.
¿Por qué tengo que ser tan estúpido y cobarde? ¿Por qué deje que las cosas sólo pasarán? ¿Por qué la deje sola? Debí seguir a su lado, debí seguir, ¿Por qué me atemorizó que no me reconociera? Debí empezar, debía empezar otra vez. No podía esperar que la amnesia sólo se fuera algún día y que luego me llamara. La podía perder, ahora la podía perder.
-Gracias Lidia, creo que ahora debo irme
-Esta bien Darien, fue un gusto al fin verte
-Si claro-A penas y podía responderle, sentía que debía irme ya. Quien sabe cuanto tiempo pasó mientras yo estaba sumergido con mis pensamientos y yo sólo callada me esperó.
Tomé mi abrigo y me lo puse. Fui directo hacia la puerta, en ese momento me habló.
-Hasta luego Darien
-Si
Salí rápido, tomé el elevador y llegué al estacionamiento de ese hospital. Conduje rápido para llegar a mi departamento. Lo primero que hice al llegar fue llamar a mi trabajo para reportarme enfermo, no me sentía bien de todos modos, y no quería matar a alguien por accidente por estar distraído. Afortunadamente si me creyeron enfermo.
Me quite mi abrigó y me senté en el sofá, sentía que quería dormir, pero no tenía sueño. No quería pensar en nada, necesitaba un momento, silencio, nada.
o:x:O:X:O:x:o
-Buenos días Doctor Chiba
Una jovencita de que no alcanzaría ni los veinticuatro años saludaba sonriente desde la puerta de su oficina. Era rubia, su larga cabellera caía como cascada sobre su espalda. Traía un abrigo rosa pastel que le ajustaba bien, debajo una blusa blanca de mangas largas y una falda larga, también blanca, que le llegaba hasta las rodillas. No era muy alta, me llegaba como hasta los hombros y tenía una cintura estrecha. Su perfume era dulce, como a fresa o flores, muy dulce. Toda ella inundó la oficina que ahora se hacía más pequeña.
Ella avanzó hasta a mí, sin dejar su sonrisa, me extendió la mano adelante y me dijo.
-Soy Serena Tsukino, desde hoy trabajaré con usted los próximos cuatro meses. Soy la practicante que va a asesorar. Es un gusto conocerlo. Todos en la facultad comentan que usted es un gran doctor. Un muy buen ejemplo para mi, es lo que dijo mi coordinador antes de que viniera.
Ah claro, ya me habían dicho que habría una practicante a la que tenía que asesorar. Era la primera vez que me tocaba eso. La verdad no sabía muy bien cómo trabajar con ella, porque yo me concentraba sólo en lo que yo hacía. Además tan poco conocía las aptitudes de ella y también estaba el hecho de que todo el mundo me decía que era muy serio, no platicaba mucho. Ella era lo contrario por lo que veía. ¿Sería aduladora nada más, para caerme bien?
Me sorprendió que diga que hablan de mí en su facultad, y con tantos cumplidos, hasta de profesores. Tal vez estudie en la escuela en la que yo me recibí hace 10 años. Porque la verdad yo no creo que sea famoso, sólo soy un doctor como cualquier otro.
Después de todo no tenía que estar siendo con crítico con ella de esta manera, ella viene a trabajar y eso es todo, ya veremos como se desempeña después. Además de verdad parece agradable.
-Mucho gusto señorita Tsukino-le estreché la mano
-Serena por favor, no me gusta mucho, tanta formalidad. Después de todo trabajaremos juntos cuatro meses.
-Si tienes razón-Yo no hablaba tanto como ella, eso era seguro. De verdad me gustaría saber cómo será trabajar con ella los próximos cuatro meses. No me lo imagino. ¿Quién se cansará primero del otro.
Al estar bajo mi tutela le dieron un escritorio en mi oficina, justo frente al mío, no podía objetar, pero la verdad ya estaba acostumbrado a estar solo. Ahora de verdad veía la oficina más pequeña. De todos modos la niña me sorprendió, no era como yo quise imaginar al principio, a pesar de verse muy distraída casi todo el tiempo era muy atenta con las cosas cuando sabía que debía concentrarse.
Además, si ella estudia en la escuela en la que yo estudié, y tenía uno de los mejores promedios por lo que había descubierto. Ella me sorprendía, era muy inteligente, más de lo que a veces veía.
Al principio éste era nuestro tema de conversación, ella en todo momento en el que no estaba muy ocupado trataba de distraerme, aunque su escritorio estuviera lleno de trabajo, buscaba siempre un nuevo tema para hacerme hablar, al menos dos oraciones completas seguidas. No puedo evitarlo, no hablo mucho si no es necesario.
Y apareció de repente con tazas en su mano, una de color rosa y otra de color blanco, el aroma a café me llegó antes de que alzara la vista. Tendió la mía junto a mi con una sonrisa. Esto ya se convertía en costumbre, me traía el café a la misma hora, aún cuando ni siquiera tenía frío ya. Y luego se paraba junto a la ventana, a mirar a través de ella. Y sólo quedaban dos meses ya.
-¿Sabes lo que pasa cuando el invierno se termina?-preguntó de improvisto
-Naturalmente se derrite la nieve-contesté sin levantar la vista hacia ella y tomando un primer sorbo de la taza.
-¡Error!
¿Error? Ahora voltee hacia ella, quería ver con que me iba a iluminar su gracia. Tenía mucho ingenio de verdad y era muy graciosa, y le era muy fácil.
-Cuando acaba el invierno al fin llega la primavera
-Ah bueno es otra forma de verlo, pero mi respuesta también estaba bien.
-Pero sabes que tengo mucha razón
-Ja, claro
Ella también rió.
Nos quedamos en silencio un momento y nuestras miradas se encontraron, no dijimos una sola palabra y de repente el ambiente se tensó. Había algo en su manera de mirarme, seria, pero buscando algo ¿Qué era?, ¿qué estaba buscando dentro de mí?, ¿qué buscaba? Ella tímida después bajo su mirada, y yo confuso baje la mía.
¿Qué fue lo que pasó?, ¿qué habrá pensado ella?, ¿qué fue lo que le pasó?, y también más importante, ¿qué me pasó a mí?
-¿Te gusta el invierno Serena?
-Ah bueno… me gusta cómo se ve la ciudad, pero no me agrada mucho sentir frío
-Ah esta bien
-¿Y a usted doctor Chiba?
No me había fijado que en todo este tiempo ella me seguía llamando así,¿por que no le había dicho que podía llamarme por mi nombre? Se oía como si no fuéramos ¿amigos?
-La verdad no lo sé, creo que si me agrada, pero creo tienes razón la primavera puede ser más agradable.
-Si, claro ¿Y qué hará durante sus vacaciones de navidad doctor?
-La verdad todavía no lo sé, aún no lo he pensado.
-¿No estará con su familia?
-Mi familia no vive aquí
-¿Y sus amigos?
-La verdad no lo sé
Algo de confusión se marcó en su rostro y volvimos a quedarnos en silencio.
De repente su celular sonó y fue a contestarlo. Oí con cierta indiferencia sus respuestas. Seguía sintiéndome confuso, hasta que colgó.
-¿Qué hora es?
-Son las cinco en punto-Eso significaba que ya debía irse. Y no la vería hasta dentro de dos semanas
-Con razón, mi madre acaba de hablarme, me esta esperando abajo para ir a hacer las compras navideñas.
-¿Así? Bueno creo que la veré hasta dentro de dos semanas ¿no?
-Si claro, bueno doctor Chiba espero que tenga una feliz navidad, y no debería de estar solo-Después de decir esto se quedó pensando-Encontraré un regalo perfecto para usted
-¿Un regalo para mí?
-Si, y por cierto, espero que el mío sea bueno también, sorpréndame-me dijo con una amplia sonrisa.
¿Qué podría regalarle a ella?, ¿y qué podría regalarme ella a mí? Yo no esperaba absolutamente nada de nada. Pero empezaba a entender mi confusión.
Se acercó a mí y me abrazó, escondió su rostro en mi pecho, y yo, completamente ajeno a mis verdaderas voluntades, la abracé escondiéndome mi rostro en su cuello, aspirando su perfume, envolviéndome en dulce por una última vez. Ella deshizo el abrazo, pero antes de irse me dio un beso en la mejilla, me hizo sentir algo cálido.
-Feliz navidad-finalizó con una sonrisa y con un rubor tenue en sus mejillas.
¿Estaría bien lo que estaba haciendo, o sintiendo?
En tan poco tiempo esta niña me estaba cambiando, y me gustaba encontrarme a mí mismo así, pero ¿estaba bien?
-Feliz navidad Serena.
o:x:O:X:O:x:o
Hola, espero que todo el mundo haya tenido una feliz navidad y que en este año que esta comenzando se la estén pasando bien.
Primero que nada una disculpa por tardar en subir este capítulo, es que me fui de viaje y pues se alargó más de lo pensando, apenas estoy regresando y lo primero que hice fue ponerme a escribir. El próximo no se exactamente para que día lo subo, pero será la próxima semana.
Lo malo es que ya el lunes regresó a la escuela, así que eso me apresura a escribir más rápido antes de que la escuela se ponga más pesada.
Y también agradezco a Salyluna, Isabel, moonlove, caroone, SoniaMS, AZÚCAR y NeoReina-sailormoon por sus últimos revies. Perdón que no pueda contestarlos ahora pero es que no tengo mucho tiempo orita. Sin embargo lo haré para la próxima.
Y ya me decidí si van a ser 5 capítulos porque la trama a partir de aquí se complica y en este capi creo que deje una cositas muy pequeñitas claras, y va a ser más extenso pero mejor lo dejé hasta aquí. Pero espero que igual les guste.
Nos vemos luego y que se la sigan pasando bonito.
