Capitulo 3: Visitas repentinas y regreso a casa

Mientras Ginny y Harry platicaban, Ron y Hermione se encontraban en el jardín, se pararon junto a un árbol y Ron empezó:

-Primero, Hermione, quiero ofrecerte una disculpa por lo mal que te traté esta mañana. Sé que nunca debí de haberte gritado y mi excusa no fue la apropiada...-

-Si Ron lo sé, pero no me explico por qué...-

-Por favor, Hermione, déjame terminar- Ron la miraba ,muy en serio y sin parpadear, al parecer a Hermione no le quedó alternativa y dejó que siguiera hablando:

-Si, claro, continua-

-Bueno pues como te decía siento haberte dicho todo lo que te dije, valga la redundancia- Hermione por fin había mostrado una ligera sonrisa acompañada de una pequeña risa a causa de que Ron había quitado su cara de niño serio y la había cambiado por una expresión de alguien feliz.

-Y quiero saber si te lastimé porque si lo hice quiero que me digas si puedes perdonarme-

Ambos se miraron directamente a los ojos, Ron sentía algo de alegría y nerviosismo al mismo tiempo pues no sabía que le iba a responder la chica, que desgraciadamente no habían podido llegar a ser algo más que amigos por la cobardía de Ron o que por lo menos él le hubiera dicho algo de sus sentimientos hacía ella aunque no le correspondiera, pero ni eso había intentado.

-¿Pero de qué hablas Ron?- Hermione estaba algo sorprendida

-Eso significa ¿que?...- Ron la miraba confundido

-¡Claro que te perdono! No seas tonto como que "quieres saber si te puedo perdonar", nuestra amistad no se iba a acabar por una estúpida conversación. Aunque bueno no fue tan estúpida porque debo admitir que si me lastimaste, un poco, pero si...- Ahora su expresión era algo seria pero aun así le sonrió al pelirrojo. Ron le devolvió la sonrisa y entonces dijo:

-Lo siento tanto Hermione, obviamente me di cuenta que no estabas bien, y por eso decidí que iba a platicar contigo, aparte de que nunca lo había hecho, no así...- De repente Hermione no sabía que hacer exactamente pero se abalanzó hacia su amigo y lo abrazó, éste no sabía que hacer, se sonrojó un poco, en ese momento quería decirle de una vez por todas lo que sentía por ella aunque algo se lo impedía, a causa de algo no se lo decía, y aún así rodeó con sus brazos la espalda de la chica y le dijo:

-Vamos adentro- Mientras caminaban hacia la casa iban riéndose de todo lo que había pasado en su discusión y dijeron que ya no iban a hablar de Krum.

En la mesa se encontraban sentados Ginny y Harry, también reían pero Ron y Hermione no sabían la razón. Ellos optaron por sentarse también y los cuatro empezaron a discutir sobre el tema del P.E.D.D.O., pues al parecer la risa de Harry y Ginny provenía de un chiste sobre los elfos domésticos y esto no le hizo ninguna gracia a Hermione.

La noche había caído y después de un buen rato de estar ahí sentados oyeron que llamaban a la puerta, Ginny se paró para abrirla, ellos esperaban ver a la señora Weasley pero en ves de su robusta figura apareció un hombre alto, delgado y algo pálido, en su cara sobresalían unos cuántos rasguños; a su lado se encontraba una chica de cabello muy corto color rubio intenso, de ojos azules, y nariz muy respingada. Los otros tres chicos se asomaron y de inmediato reconocieron al hombre delgado, claro, era Lupin y a su lado estaba una linda pero irreconocible Tonks.

-Chicos ¿Cómo están? Ahora si no me reconocieron fácilmente eh?- Los cuatro fueron hacia ambos para saludarlos.

-que bien que anden por aqui!- Lupin esbozó una sonrisa- Molly y Arthur nos pidieron que viniéramos, llegarán más tarde no se preocupen, en este momento están en Grimmauld Place, ya saben, todo este asunto de la Orden...-

-Si, está bien Remus ya entendieron- Tonks sonó con un tono algo burlón.

-Bueno Nymphadora no quería que se preocuparan...-

-Por lo que más quieras Remus no me llames por mi nombre, sabes que no me gusta que me digan asi-

Lupin tomó un gran suspiro y añadió:

-Esta bien Tonks ya no lo haré-

Harry, Ron, Hermione y Ginny comenzaron a reirse pues sabían que Lupin quería devolverle la burla a la chica.

-bueno ya no discutan, ¿por qué no mejor pasan y se sientan?- Ginny preguntó al fin.

-Si Ginny creo que es una buena idea- Lupin dejó a Tonks pasar delante de él.

Los seis estuvieron varias horas platicando, Tonks como siempre hacía reir a Hermione y Ginny cambiando su físico y Lupin mantenía al tanto a Harry y Ron sobre lo que pasaba en la Orden, aunque también admitió que no podía decirle todo por órdenes de Dumbledore, Harry estaba a punto de reclamar pero después se dio cuenta de que lo hacía por su bien.

A eso de la media noche por fin se abrió la puerta y entró la señora Weasley, sin embargo Arthur no la acompañaba como todos esperaban.

-Hola Molly ¿Qué tal te fue? ¿Y Arthur donde está?-Por primera ves en esa noche vieron a Tonks preocupada.

-Hola Tonks, Lupin, bueno pues Arthur tuvo que ir de inmediato al ministerio de magia, porque... bueno será mejor que los chicos suban a dormir. Harry, Ron, Hermione y Ginny sabían perfectamente que la Sra. Weasley no quería que supieran la razón, y como no quisieron repelar se subieron inmediatamente despidiéndose de los otros dos.

-que gusto que hayan estado aqui, gracias por venir-Hermione les decía a Lupin y Tonks.

-De qué Hermione, esperamos verlos pronto-Les contestó Lupin

-Si chicos cuídense, hasta luego-finalizó Nymphadora.

Los cuatro iban para arriba, Ginny y Hermione fueron a su cuarto, mientras que Ron y Harry iban llegando a la puerta cuando Ron mencionó:

-Me alegro de que Tonks ya sea la de antes-

-¿A qué te refieres?- Harry le preguntó extrañado.

-A que ya es feliz, recuerda que el último año estuvo deprimida por lo que pasó con... Sirius.

-Ah... si es cierto- Harry ya se había olvidado por completo de su padrino, ambos entraron a la habitación, por un momento Harry llegó a sentirse triste hasta que recordó que quería preguntarle a su amigo:

-Oye Ron-

-¿Qué pasó?-

-¿Por qué crees que tu padre haya tenido que quedarse en el ministerio?-

-No tengo ni la más mínima idea, desde hace un mes está así, a lo mejor es por algo de... de "el-que-no-debe-ser-nombrado". Y si es por eso, espero que sea algo bueno, ahora ya él y los mortífagos le temen a la Orden del Fénix, con eso de que el ministerio ya se les unió...-

-Un momento, eso no la sabía-

-Si bueno, es que olvidé mencionártelo cuando llegaste-

-Esta bien, ahora lo que importa es saber qué está pasando-

-Harry ¿te ha dolido la cicatriz últimamente?-

-Pues, no...-

-Entonces no te preocupes, además Dumbledore ya te habría prevenido desde hace mucho. Mejor ya duérmete que yo me estoy cayendo de sueño- Ron soltó un muy indiscreto bostezo.

-Esta bien- Harry se acostó y después de unos minutos todo quedó en silencio.


A muy temprana hora del día siguiente llegaron las cartas de Hogwarts, cada uno tomó la suya de unas lechuzas que supusieron eran del colegio:

-Veamos la lista de libros- Dijo Hermione leyendo su carta.

Justo el día anterior Ron y Hermione habían hablado sobre sus problemas, y al parecer todo había quedado resuelto.

En ese momento entraba por la puerta el Sr. Weasley a quién se le veía un notable cansancio, pues sus ojeras ya no daban para más.

-Hola niños, ustedes me disculparán pero voy a dormirme un rato, nunca pensé que mi trabajo fuera tan pesado- Si papá no te preocupes, de hecho mi mamá nos dijo hace un momento que iríamos al callejón Diagon por nuestros libros-Le decía Ron

-Muy bien, y por cierto ¿donde está tu madre?- Pero su pregunta fue respondida cuando está bajaba las escaleras.

-Hola Arthur, que bueno que ya estás aquí, creo que ya te dijeron los chicos que iremos al callejón Diagon.- Ésta había ido a saludar a su marido.

-Si, Ron acaba de decirme, pero yo prefiero quedarme a descansar, la noche en el ministerio no fue muy grata que digamos.

-esta bien, te entiendo... entonces vámonos niños.-

Arthur ya iba subiendo cuando Harry y Hermione le dijeron: -Nos vemos más tarde Sr. Weasley.

-Vayan con cuidado-

De pronto Ron se acordó de algo: -Oye mamá, ¿por qué no dejas que Harry, Hermione y yo hagamos aparición en la tienda de mis hermanos?, en ves de irnos en la chimenea y ensuciarnos de tierra.

La señora Weasley y Hermione comenzaron a reirse - ¿Qué es tan gracioso?- preguntaba algo incómodo el chico.

Su madre entonces le explicó: -No quiero arruinarte el momento hijo, pero si mal no recuerdo, Ron, no pasaste el examen de aparición ¿O si?- Al parecer a Hermione le seguía haciendo gracia y Ginny le seguía el juego.

Ahora Ron estaba algo molesto – no tenían por qué burlarse ustedes dos- Harry vió que Hermione le iba a contestar algo y entonces se adelantó:

-¿Nos vamos Sra. Weasley?-

-Si claro, apúrense ya, tomen sus polvos flu.

Hermione era la más cercana a la chimenea, así que agarró un puño de polvos flu, se metió en ella y grito claramente: Callejón Diagon, las llamas tan intensas rodearon el cuerpo de la chica y despareció. Detrás de ella le siguió Ron, después Ginny, Harry y la Sra. Weasley.

Ya que los cinco estaban en el callejón decidieron ir a la tienda de bromas de los gemelos. Estuvieron unos momentos viendo varios artículos y compraron algunos mientras la Sra. Weasley platicaba con Fred y George. De repente Harry se asomó por una de las ventanas que daban a la calle y vió en frente de la tienda de Madam Malkin al tipo que más quería ver para aclarar un asunto: era Dean Thomas y a su lado estaba una chica, suponía que era esa Miranda, la tipa por la que cambió a Ginny. Entonces Harry tomó a Ginny por el brazo, trató de que nadie los viera y salieron a donde ellos estaban.

- Harry, ¿Qué te pasa? ¿Para qué me traes hasta aquí?- Al parecer la chica no sabía lo que estaba sucediendo, entonces Harry le hizo una seña para que viera la razón. Ginny por fin vió y se le empezaban a poner los ojos llorosos.

- Ginny espera aquí –

- Harry no vayas ¿qué vas a hacer?-

Darle su merecido - Y entonces fue directamente a ellos y gritó - ¡Mira imbécil no quiero que te le acerques más a Ginny ya bastante daño le hiciste y ahora le sales con esto eres un maldito patán!- Cuando Harry dijo todo esto le soltó un puñetazo en la nariz.

- ¡¡QUÉ DEMONIOS TE PASA POTTER?!-

- Déjalo en paz y vete – le dijo la chica, ahora novia de Thomas

- Tu mejor te callas porque por ti mi amiga esta sufriendo y eres la menos indicada para decirme que hacer. Y tu Dean mejor te cuidas en el colegio.-

- No te tengo miedo Potter, no soy un cobarde-

- Pues al parecer si. Vámonos Ginny-

Ya cuando estaban alejados de ellos e iban entrando a la tienda de los gemelos Ginny empezó (ahora ya no parecía triste):

- Harry eso que hiciste fue genial, gracias-

- No tienes por qué agradecerme, se lo tenía muy merecido -

- ¡Harry!- Gritó Ron - ¿En dónde estaban?

- Umm, perdón es que nosotros...

- Nosotros fuimos a ver algo que Harry necesitaba y lo acompañé – Le dijo Ginny muy convencida. Hermione puso una cara muy sorprendida y Ron se quedó muy confuso, Harry también la volteó a ver con sus ojos muy abiertos. Pero para que sus amigos no sospecharan nada le siguió la corriente a su amiga:

- Si Ron es cierto – Ambos se dirigían miradas de complicidad

- Bueno es mejor que ya vayamos a Flourish & Blotts – Dijo Ginny – ¿En donde esta mi mama?

- Ahí viene – Le contestó Hermione

- Muy bien, vayamos por los libros- Dijo Molly al acercarse a los chicos

Pero antes de irse se despidieron de Fred y George.

-Adiós chicos luego les enviamos nuestros productos por correo- George apuntó

-Si y tampoco olviden hacer publicidad en la escuela- esta ves fue Fred, pero al ver la cara de Hermione agregó- Esta bien Granger si no quieres ayudarnos no te obligaremos. Los demás echaron a reir.

-¡No niños! No se les ocurra mandar nada de sus artículos al colegio ¿Entendieron?-

-Esta bien mamá- Dijeron los gemelos al unísono.

Después de comprar todo lo que necesitaban regresaron a la madriguera por la misma chimenea que llegaron. A partir de ese momento les quedaba sólo una semana para entrar a su último año en Hogwarts, esos siete días se la pasaron jugando, platicando, limpiando la casa, etc.

La última noche de estar en la madriguera había llegado, así que decidieron hacer una fogata entre los cuatro afuera, con una luna llena que hacía la noche hermosa y de repente se hizo un PLAM!, Justo junto al fuego se aparecieron dos personas: un hombre y una mujer; el hombre era alto de cabello rojo y muy largo, tanto que traía una liga amarrada en él y la mujer era rubia y muy pálida era demasiado guapa, claro, eran Bill Weasley y Fleur Delacour, pero poco después de ellos alguien más apareció: era un chico alto, fornido, de cejas poblada y algo moreno, si aunque ellos no lo creían era Víktor Krum.

Ron fue el primero en reaccionar, no sabía si estar feliz de ver a su hermano y a Fleur o terminar golpeando a Krum por su simple presencia en la madriguera.

-Bill, Fleur, ¿Cómo han estado?- Les pregunto sin voltear a ver al jugador de Quidditch, pero a éste no pareció importarle, pues fue corriendo a abrazar a Hermione.

-Hola hermanito- continuó Bill- Que bueno es volver a verlos. Pero antes de que pudiera continuar su hermana menor fue abrazarlo. – Bill no sabes cuanto te hemos extrañado por favor regresa a casa-

Ginny no puedo, tu sabes que ya estoy casado con Fleur y por lo tanto ya no puedo estar con ustedes todo el tiempo – y mientras Ginny le suplicaba a Bill, Hermione estaba con Krum platicando y Ron no dejaba de observarlos, parecía estar de verdad enojado.

Herrrmione me da tanto gusto volver a verrrte, estás más bonita que la última ves que te vi.- Hermione parecía estar contenta y se sonrojó un poco –Gracias Víktor, a mi también me agrada mucho el verte de nuevo. Pero... ¿Cómo supiste que yo estaba aquí?-

Bueno pues como Fleurrr es muy amiga mía me dijo que tú estabas casi todo el tiempo con los Weasley, así que supuso que estarrrías aquí y quise comprrobarrrlo yo mismo.-

Ron volteó a ver a Harry en busca de ayuda y entonces le dijo al pelirrojo: -No te preocupes, ya sabes que ella no lo quiere, sólo como amigo. Mejor vamos con tu hermano y Fleur.-

- ¡Ron! ¡Harry! Que gusto verlos- (Al parecer la chica ya había perfeccionado su español.) Fue hacia ambos y les dio un beso en la mejilla.

Es bueno verte a ti también- Contestaron ambos.

- ... Pero dime Fleur ¿Qué tal les a ti y a mi hermano? – Ron le preguntaba a la chica, y en ese momento Hermione los oyó, y al parecer ella también sintió algo de coraje.

- Pues muy bien gracias por preguntar.Oye Ron por cierto mi hermana Gabrielle te manda saludos y un beso – Le dijo esta a Ron

¿En serio?, Dile que yo también, tengo muchas ganas de verla.-

- Y tu Harry ¿qué tal te ha ido?-

- Pues muy bien gracias, aqui descansando un poco. Y por favor también le mandas un saludo a Gabrielle de mi parte-

- Claro que si. -Fleur volteó a ver a Hermione ya que no la había visto y le dijo – Hola Hermione, veo que estás algo ocupada así que los dejo que sigan platicando –

- ¿Pero que le pasa? ¿como se atreve a hablarme? – Pensó Hermione quien siguió platicando con Viktor

Después de unos minutos más por fin Bill le dijo a su esposa: -Querida será mejor que vayamos adentro a saludar a mi madre le vendrá muy bien vernos, ahorita nos vemos chicos.

- Si Bill ve con mi mama eso será lo mejor – Dijo Ginny aliviada de que Delacour se había ido

- Yo no sé que le pasó a mi hermano ¿Cómo se pudo casar con esa tipeja? -

- Ginny es Fleur Delacour, es más le tengo envidia – Dijo Ron con tono soñoliento. De pronto volvió a la realidad y vió a Krum que seguía sin despegarse de Hermione y entonces decidió acercarse. –Ron, no vayas- le suplicó Harry, pero éste no le hizo caso y se paró justo detrás de Krum que en ese momento le decía a Hermione. - ... Y ¿Qué pensaste acerrca de la carrrta?, sabes que yo te quiero bien ¿verrrdad?-

Si Víktor, lo se, es sólo que...-

- Es sólo que ella no está enamorada de ti, de hecho nunca lo estuvo- Víktor y Hermione voltearon a ver a Ron quién había estado evidentemente oyendo la conversación. Unos metros más allá estaban Harry y Ginny que se voltearon a ver muy sorprendidos.

Pero ¡¿Qué te pasa Ronald?!, este no es asunto tuyo, no tenías que...-

¿Es eso cierrrto Herrrmione?- Víktor la miraba fijamente. A Ron no le importaba nada, el continuó:

Vamos Hermione dile la verdad, dile que él sólo ha sido un amigo para ti ¿o me equivoco?- Hermione no sabía que decir, aunque esa era la verdad no queria lastimar al chico, pero además ganas no le faltaban de golpear al cabezota de Ron. Miraba a ambos de un lado a otro y parecía estar a punto de llorar hasta que por fin dijo:

- Mira Víktor, no quiero lastimarte, pero...-

- Entonces es cierrrto lo que dice Weasley ¿verrrdad?- La chica sólo asintió

- Perdóname, yo no quería que las cosas fueran así- ni siquiera volteó a ver a Ron pues obviamente estaba muy molesta con él.

-Ya no sigas, es mejorrr que me vaya, ya todo me ha quedado muy claro. Te seguirrré escrribiendo para saberrr como estas-

- No, Víktor, espera, tenemos que hablar bien tu y yo- Pero antes de que la chica terminara éste desapareció.

Ron sabía que había hecho explotar una bomba, así que justo cuando se volteó para ir con Harry Hermione le grito:

- ¡No tenías por qué decírselo Ronald! ¡Ni siquiera tenías por qué meterte, eso era entre el y yo!

Ron se volteó y le contestó muy calmado:

- No se de qué te enojas, al contrario creo que deberías de agradecerme, te ahorré una larga explicación, aparte no se por qué me reclamas si todo lo que dije fue cierto.-

¡Ese no es el punto!-

- Entonces ¿Cuál es? ¡Dímelo!-

La chica se soltó a llorar y se fue corriendo al otro lado del jardín, Ginny fue detrás de ella.

- Ron ¿Qué te pasa?- Harry lo miraba con el entrecejo fruncido

- Harry, entiéndeme, tenía que hacerlo, no podía quedarme callado oyendo cómo le decía lo tanto que la quiere y...-

- Pero sabías que ella le iba a decir que solo quería ser su amiga tarde o temprano-

- Ya lo se, pero te repito no podía quedarme callado-

-Bueno pues ya que, ya pasó, pero piensa mejor las cosas antes de actuar Ron-

- Empiezas a parecerte a Hermione- Ambos tenían la intención de reirse, pero antes de que Harry dijera algo más vieron que Bill y su amada esposa salían de la casa con la Sra. Weasley tras ellos.

- Bueno chicos pues ya nos vamos – Bill empezó algo confuso- ¿Y los demás?

- Bueno pues Krum ya se fue, Hermione está con Ginny del otro lado de la casa- Le explicó Ron

- Ah ya, bueno. Ron podrías despedirnos de ellas, es que ya tenemos algo de prisa.- Éste asintió.

- Harry, Hermanito, nos vemos, cuídense mucho.

- Bill ¿Cuándo te vamos a ver de nuevo? – le preguntó su hermano menor

- Mmm... muy pronto más pronto de lo que esperas – Le dijo éste con una mirada de felicidad

- Chicos nos vemos luego, de verdad me dio mucho gusto verlos – dijo por fin Fleur y a continuación volvió a besarlos.

- Adiós Fleur- Contestaron al unísono.

- Hijo te cuidas mucho y mira la verdad no me gusta nada tu nuevo trabajo es algo peligroso ¿No crees? - Le preguntó a su hijo mayor muy preocupada

- Pues si pero tenía que tomarlo, ya no quería estar en Egipto, además así estoy demasiado cerca de ustedes. Bueno madre ya nos vamos, yo te vendré a visitar en estos días ¿esta bien? -

- Si hijo váyanse con mucho cuidado, hasta luego Fleur -

- Hasta luego Molly – y dicho eso se volvió a hacer un PLAM! Y se desvanecieron.

- Niños ya metanse y vayan a la cama, es algo tarde y mañana tendrán que levantarse muy temprano. Ahh y espero que ya hayan preparado sus cosas eh?. Iré por las chicas.

Bueno entonces creo que ya deberíamos meternos – Apuró Harry a su amigo.

Casi habían olvidado que la fogata seguía prendida, así que la apagaron y después se metieron para irse a dormir.


- ¡Ron! ¡Harry! – Gritó la Sra. Weasley desde afuera de la habitación – ¿Ya están listos? es tarde ya son las 10:10

- ¡Ya vamos! Nos estamos cambiando mamá – Gritó Ron

- Esta bien, pero apúrense. ¡Hermione! ¡Ginny! –

- Mamá, ya estamos listas – Dijo Ginny – Se oyó como las dos bajaban las escaleras y enseguida Ron y Harry aparecieron detrás de ellas.

- Bueno sólo hay que esperar a Arthur – Dijo la Sra. Weasley

- ¿Y se puede saber en dónde está? – preguntó Ron asombrado

- Fue a arreglar unas cosas para la Orden – Le contesto su madre

- Claro debí imaginarme- contestó Ron

Los cinco esperaron por unos minutos cuando en la puerta apareció el Sr. Weasley.

- Buenos días a todos – Dijo éste algo agitado

- Hola papá – Saludaron sus hijos – Es bueno verte ¿Cómo te fué?

- Bien, con mucho trabajo, y extrañándolos mucho. Pero será mejor que ya nos vayamos, nos espera un traslador cerca de aquí.-

Caminaron una pequeña distancia y a lo lejos vieron una planta rarísima que no se veía por ese lugar así que se dieron cuenta de que ese era el traslador.

- Definitivamente es aquí – Dijo Arthur – Colóquense todos, agarrense muy fuerte y no se suelten hasta que yo les diga ¿entendido?

- Arthur los niños ya han viajado por esta cosa, así ya saben lo que tienen que hacer – Le contesto su esposa

- Ya estamos listos – Dijo Ron

- Bueno entonces a las tres 1... 2... 3! -


Al llegar a la estación de King´s Cross había una multitud grande de gente, más bien dicho de muggles.

Los Weasley, Harry y Hermione trataron de caminar los más rápido posible para no llamar tanto la atención con sus grandes baúles, y la ropa que trían puesta los padres de Ron. Al llegar a la estación 9 ¾ uno a uno fueron atravesando la pared que los conduciría al expreso de Hogwarts. Cuando todos hubieron atravesado la columna Ron, Hermione, Harry y Ginny se despidieron del Sr. Y la Sra. Weasley y a continuación se subieron al tren que poco a poco se fue alejando de la estación hasta que se perdió de vista.

Los cuatro encontraron un compartimiento vacío y entraron en él.

- Ah por fin ya vamos al colegio – Dijo Hermione con un largo respiro

- Si... - Le contestó Ginny en un tono extraño.

-Bueno pues Ronald y yo tenemos que ir al compartimiento de prefectos- les avisó Hermione a Harry y Ginny sin mirar a Ron, y salió lo más rápido que pudo.

- Ummm... en un rato regresamos- apuntó el pelirrojo y miró a su amigo con resignación.

- Esta bien, aquí los esperamos- Dijo Harry entre riéndose junto a Ginny, pero Ron no hizo caso y siguió a Hermione

Al llegar Ron se llevó un disgusto, pues ya estaban ahí las personas que menos quería ver: Draco Malfoy y Pansy Parkinson.

Entonces ambos dentro se sentaron y de repente oyeron que Malfoy decía en tono burlón

- Miren nada más Weasley y la sangre sucia – Ron y Hermione oyeron una risa idiota que provenía de Pansy

Ron estaba dispuesto a defender a Hermione así que se fue directamente hacia Malfoy, lo agarró de la camisa y le apuntaba su puño hacía la cara:

- Escúchame bien idiota, no pienso aguantarte nada en este último año así que por tu bien no hagas ni digas nada de lo que te puedas arrepentir ¿Entendiste?-

- Jajaja! ¿Crees que me das miedo Weasley? Claro que no y si quieres golpéame no seas cobarde-

- Ron por favor no lo hagas, ya déjalo no vale la pena, sólo te quiere provocar – Le dijo Hermione muy asustada, pero Ron no le hizo caso y lo golpeó, dejándole el ojo morado.

¡¿Que te sucede?! ¿Cuál es tu problema Weasley?

- Tu eres mi problema, y espero que con esto entiendas y nos dejes en paz-

- Draco ¿Estas bien?. Y ustedes dos ya verán con el Profesor Snape- Al parecer Parkinson se veía asustada

- Jajájajá ¿Crees que le tengo miedo? Pues se equivocan. Malfoy eres una maldita nena. Ya vámonos Hermione no aguanto estar aquí.- Por un momento ambos habían olvidado que no se hablaban, pero después lo recordaron y no se dirigieron la palabra.

Estuvieron patrullando por el pasillo durante casi 1 hora y después fueron con Ginny y Harry.

Al entrar vieron que Luna y Neville estaban ahí también. Fueron a saludarlos pero Hermione al estar frente a Luna sólo le dijo: -Ah.. hola Lovegood-

-Hola Granger- Devolvió el saludo Luna con su tan característico tono soñador, y al ver a Ron hasta un beso le plantó en la mejilla. Éste se puso rojo como tomate, y según él Hermione la miró con más disgusto.

-Oigan se tardaron demasiado ¿Qué tanto hacían eh? – Preguntó Ginny muy desesperada

-Pues es que Ronald tuvo un problema con Malfoy – Dijo Hermione tranquilamente

-¡¿Cómo?! ¿Pero que hizo esta vez? – Preguntó Harry muy sorprendido

-Ya sabes Harry, sus burlas hacia nosotros, pero esta vez ya no me pude aguantar, lo golpeé

-¡¡Woooww!! ¿En serio?-

-Si-

-Eso debió de haber estado genial, ya quiero ver su cara y burlarme de él.-

-¡Harry! – Le gritó Hermione - ¿Cómo que fue genial? Eso no tuvo nada de gracia ¿Qué tal si nos castigan?

-No, no pueden hacerlo ¿Cómo crees? Aparte tu no hiciste nada ¿De qué te preocupas? – Dijo Ginny muy segura – tal ves sólo castiguen a mi hermanito y eso si se enteran

-En eso tienes razón Ginny no creo que ese tipo le diga algo a alguien, se lo dejé muy claro no creo que quiera otro golpe ¿o si?-

-Pero ya no lo vuelvas a golpear Ron – Le pidió Hermione- Ron ni siquiera volteó a verla y la ignoró.

Después de un largo camino al fin llegaron y el tren fue perdiendo velocidad poco a poco. Hermione fue la primera en salir, seguida de Ron y todos los demás prefectos para abrir la puertas y dejar salir a todos los estudiantes. Ya que todo mundo bajó, a lo lejos se oyó la voz de Hagrid, gritando a los de primer año para ir en los botes hacia el castillo.

Los cuatro se encontraron cerca de un carruaje y subieron (Harry y Luna seguían siendo los únicos que podían ver a los thestrals.) Al llegar, se bajaron y entraron al gran castillo de Hogwarts, o como diría Harry a su casa, su hogar.

Neville, Ron, Ginny y Harry se dirigieron a la mesa de Gryffindor y se despidieron Luna para que se dirigiera a la de Ravenclaw.

Todos estaban esperaban que la gran cena y la selección de estudiantes empezara. De repente Ron volteó a la mesa de profesores y ahí se encontraba nada más y nada menos que su hermano Bill.

-¡¿QUÉ?! ¿Pero que hace Bill aquí? – Gritó Ron hacia Ginny y sus amigos

-Ron no me digas que él va a ser... – Se callo Ginny

-El nuevo profesor de DCAO – Dijeron Harry y Hermione al unísono

Pero su plática se vio interrumpida por la Profesora Mcgonagall que había entrado al gran comedor seguida de una multitud de pequeños niños de 11 años la mayoría de ellos. Todos esperaban con ansia ser elegidos para su casa y después de un largo tiempo se seleccionó a la última niña destinada para Ravenclaw. Dumbledore se paró diciendo unas palabras de bienvenida a todos.

-Buenas noches a todos, espero que hayan tenido unas vacaciones inolvidables porque otro año acaba de iniciar. Ahora quisiera presentarles al nuevo Profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras: Bill Weasley – Casi todos aplaudieron en especial la mesa de Gryffindor pero hubo un pequeño abucheo en la mesa de Slytherin por parte de Malfoy, Crabbe, Goyle y Parkinson, cosa que a Bill no le importó en lo más mínimo. – Bueno sólo me queda decirles que disfruten del banquete. – y con esas palabras la comida apareció en todas las mesas que como era de esperarse Ron empezó a comerse todo lo que estaba a su alcance.

Después del gran festín todos se fueron a sus respectivas salas comunes, y cuando llagaron al retrato de la Sra. Gorda, Hermione dijo la contraseña bublecauldron e inmediatamente el retrato se abrió y pasaron.

-Creo que me iré a dormir. Que descansen. Ginny ¿vienes?-

-Si Hermione ya voy, bueno ya nos vamos buenas noches-

-Si igualmente – Contestaron Ron y Harry

La sala parecía vacía, ya todos se habían ido a sus camas menos Harry y Ron que decidieron sentarse en los sillones.

-Hermione es demasiado orgullosa ¿No crees Harry?-

-Si algo, pero tiene buenas razones esta ves- Harry vió que su amigo le devolvía una mirada como de "muchas gracias por tu ayuda amigo", y al fin dijo:

-Pues si, creo que después de todo tiene razón.-

Harry estaba pensando en qué pasaría ese último año, el esperaba que ya todo lo relacionado con Voldemort acabara, deseaba encontrar de una ves por todas los Horcruxes restantes, pero sabía que era difícil, incluso sabía que su vida era impredecible...