Si, de acuerdo, como alguien me ha dejado un review me he emocionado y he decidido subir otra viñeta hoy, hay algún problema? .3.
Veamos, esta viñeta es un intento a ser de humor (aunque queda dicho que yo soy más de angst), así que no me pegueis si no os gusta, es lo que hay.

NI Jasper ni ninguno de lso demás personajes me pertenece, todo esto es de SMeyer.

Hoy oferta especial, acepto todo lo que em tiréis, hasta tomates podridos :3 pero porfavor, no los tiréis con malas intenciones u.u


La misión era sencilla, las reglas, no tanto.
Era un día, tranquilo y soleado en Forks, por lo tanto en casa nos aburríamos como ostras, y que yo me sintiera aburrido e indignado no ayudaba en absoluto a la situación.
Emmett estaba sentado en un sillón, intentando mirar la televisión para remediar ese estúpido aburrimiento; Rose estaba sentada en el sofá, leyendo revistas de moda y cada pocos minutos se miraba en el reflejo de la ventana; Alice estaba sentada en el otro sillón de forma horizontal: las piernas y la cabeza cada parte en un extremo del sillón, e intentaba leer un libro que le había prestado Carlisle; Edward estaba sentado en la silla del piano, abrazando a Bella y de vez en cuando leyendo mentes ajenas, aunque no mucho, ya que eran tan aburridas como el mismo día; Bella estaba al lado de Edward, la mayoría del tiempo miraba al suelo, daba la sensación que lo había memorizado y todo, de vez en cuando miraba a los demás, esperando que a alguno se le ocurriera una buena idea; Esme estaba en la cocina, de vez en cuando se asomaba a mirarnos, aunque estaba demasiado ocupada intentando hacer una pastel para Bella, aunque todos sabíamos que lo hacía para entretenerse, por que Bella no sería capaz de comérselo; y Carlisle estaba en su estudio, leyendo, escribiendo o vete tu a saber que hacía.
La situación era exasperante, el aburrimiento nos estaba comiendo a cada uno de los que habitaban la casa.
- ¡Edward! – Masculló Emmett mientras giraba la cabeza para mirar a Edward - ¿Tu sabes lo que esta haciendo Carlisle? – Jaja, la pregunta que todos nos hacíamos.
-Yo que sé, subo, pica a la puerta, entra y lo sabrás- le respondió Edward mientras aproximaba su barbilla a la coronilla de Bella, la cual se sonrojó un poco.
-¡Que linda! ¡Bella se ha sonrojado! – gritó Alice eufóricamente, el aburrimiento ya causaba estragos; Al decir eso Alice, Bella se sonrojó masivamente.
La conversación no duro nada más, así que todos nos dirigimos a hacer lo que ya estábamos haciendo, aunque el aburrimiento tan solo duró lo que Emmett tardó a pensar.
- No lo chilles – regaño Edward a Emmett antes que este dijera una sola palabra.
- Entonces acercaos y no tendré que chillar – Contestó Emmett. Todos nos acerquemos, incluso Alice que parecía estar en su limo particular. Cuando ya todos estábamos lo suficientemente cerca de Emmett para que el tono de voz fuese bajo, Emmett empezó a hablar.- Bien, la idea es esta, espiar a Carlisle…
-Emmett, eres muy malo, espiar a tu propio padre – dijo Alice con los ojos bien abiertos y sonrisa burlona – me apunto…
-Seria una buena forma de pasar el rato- comenté con tono afirmativo.
-TODO es mejor que quedarse aquí sentada – masculló Rose
-Creo que ya sabes mi respuesta….- Quizás la supiera Emmett, pero los demás no, pero daba igual, la posibilidad que se apuntará era una entre un centenar- … será divertido – de acuerdo, a sido la una no el centenar.
-Pero chicos, eso es injusto, además Esme se puede dar cuenta… - ya habló la tiquismiquis… ¡mierda! … Edward lo ha escuchado…
-Ella tiene razón, Esme nos va a pillar- pobre Rose, no ve más que sus reflejos y encima solo se sabe su nombre, lo suyo va de mal en peor… ¡¿Se puede saber que mierda hace Edward?! ¡No! Se ha dado cuenta de que la estaba criticando… Edward, se que me estas escuchando, así que eres un capullo.
-Bien, Rose tiene razón, nos pueden pillar, así que hace falta poner unas reglas para hacer todo más interesante.
-¿Normas? – Si Emmett, reglas, normas, pero tranquilo, las haremos sencillas para que tu celebro de mosquito las logre entender… ¡Me cago en…! ¡Edward para de reír! Y si no puedes, ¡Deja de husmear en mentes ajenas!
Al fin y al cabo, las reglas eran sencillas, pero hacían que el juego si hiciese entretenido; algunas eran muy esenciales, como no hacer ruido y tener cuidado que no nos pillen, pero había otra bastante curiosa y divertida: Cuando llegamos, para saber si realmente hemos ido y mirado, tendríamos que coger uno de los cuadros de Carlisle y llevarlo al comedor.
Fuimos pasando por turno, primero iría Emmett, ya que la idea había sido de él; No tardo más de cinco minutos a volver, Carlisle se había dado cuenta de que entraba a su habitación, eso le pasó por sus finos modales al abrir puertas.
La siguiente fue Alice; la cual tampoco tardo a volver – aunque tardó mucho más que Emmett-, su táctica había sido buena, pica a la puerta hasta que Carlisle va a abrirle, entonces ella vería que hacía, pero hubo un pequeño percance; al picar a la puerta, Carlisle le pregunto –incluso utilizando su nombre – que era lo que quería. Ella también volvió frustrada.
A continuación, Edward decidió ir a probar suerte; aunque este tampoco consiguió nada, ya que Carlisle se dio cuenta de su presencia ya que este le estaba leyendo la mente a nuestro joven padre.
Rose fue la que fue con la cabeza más alta y volvió mascullando estúpidas palabras sin sentido.
Y el último en discordia – para variar un poquito- fui yo, aunque antes de marcharme, Bella me dijo una cosa al oído, y la verdad era que tenía mucho sentido. No tarde más de diez minutos a volver al comedor y esta vez por fin con un cuadro en las manos.
- ¡¿Pero que mierda has hecho pasa hacerte con el dichoso cuadro y volver?! – acusó Emmett con cara de desanimado y frustrado.
- Es sencillo, se lo he pedido- dije perezosamente mientras agitaba la cabeza y dejaba el cuadro en el sofá – Ah… y gracias por decírmelo Bella
-De nada – me respondió con una sonrisa en los labios.
-¡Eso es trampa! – Chilló Alice señalando a Bella con el dedo índice- ¡NO ES JUSTO!
-Cielo, nadie habló de agentes externos a la hora de conseguir nuestro propósito…
-Serás… - ¡Oh! Por fin Rose dijo algo, pensé que se le había comido la lengua el gato por ególatra.
-Y bien… - empezó a decir Edward mientras volvía a abrazar a Bella por la cintura- ¿... Qué estaba haciendo Carlisle?
-Ah, sobre eso… -¡Dios! ¿Y ahora qué se suponía que tenía que decir? - … juré a Carlisle no decírselo a nadie.
- ¡ESO TAMPOCO ES JUSTO! – Volvió a chillar Alice esta vez acusándome con el dedo - ¡JASPER ERES UN TRAMPOSO!
-Pero me quieres…
-Pero te quiero – y dicho esto Alice me abrazó y todos y cada uno de los que estábamos en el cuarto volvimos a nuestra aburridas tareas; mientras Carlisle se divertía a costa nuestra, ¿Por qué quien iba a decirnos que el conducto del aire de la sala pasaba por el despacho de Carlisle? Pero incluso yo lo prefería así, sin que nadie lo supiera, lo preferíamos Carlisle, yo y mi pequeña Scooter.