Disclaimer: TMNT no me pertenecen ellos son propiedad de la autoría creativa de Kevin Eastman y Peter Laird. La obra de animación actual es propiedad de la cadena televisiva Nickeloodeon.
N/A: Aquí el tercer capítulo espero lo disfruten.
El Secreto del Sensei
—Reportamos para Regional News desde Central Park, efectivamente lo que se reporto como un avistamiento de la desaparecida tortuga Galápagos que fue hurtada del Zoológico de Central Park ha sido confirmado. La tortuga fue encontrada por residentes locales que inmediatamente llamaron a control de animales. Pero lo sorprende del caso, es que nadie sabe aun como todo el lago central fue convertido en un jardín de flores de loto blancas, una rara variedad de esta flor acuática japonesa lo que ha atraído la atención de muchos turistas.
Una mano verde cambio al canal tres.
—Reportando para el Daily News, soy John Myeres y nos encontramos en el depósito de chatarra en las afueras de Brooklyn donde una serie de explosiones de un presunto incendio controlado hizo volar a más de treinta metros en el aire ciento cuarenta y dos autos destinados a ser compactados. El incendio está siendo atendido por el cuerpo de bomberos.
La figura torció el gesto y cambio a uno totalmente agresivo mientras cambiaba al siguiente noticiero.
—Aquí Andrea Birthday reportando para el New York Times, lo que parece ser los juegos de un bromista se han hecho notar en todo Manhattan. Estoy en una de las lavanderías privadas del Time Square donde tenemos al decimo noveno dueño de local esta semana que nos llama denunciando el atentado contra su propiedad. ¿Su nombre señor?
—Este…soy Ronald Johnson dueño de la lavandería Freeday de la calle primera en Time Square— el sujeto era un hombre mayor lucia nervioso por estar frente a la cámara.
—Díganos: ¿También ha sido víctima del bromista? ¿Qué exactamente le hizo a su local?
— ¡Ese, ese barbaján! No sabemos cómo entro sin activar ninguna alarma y además las cámaras de seguridad fueron desactivadas desde fuera. Toda la ropa que teníamos fue teñida de azul.
—Allí lo tienen, otra lavandería en la ciudad deja la ropa de cientos teñidas de azul añil. Con este ya son diecinueve los locales que ahora no sabrán como explicarles a sus clientes por que hasta la ropa interior luce este singular color.
La figura frente a los múltiples televisores volvió a cambiar de canal esta vez con un tick crónico en el ojo.
—Para el New York Post soy Steve Redman y estamos en la sexta estación de policías al este de Manhattan que ha sido vulnerada por un sujeto encapuchado. Se sospecha de amedrentacion criminal. En los seis casos todos los efectivos de la policía municipal han sido maniatados mas no amordazados. En cada caso se reporta el mismo modus operandi, desactivan el sistema eléctrico de los cuarteles y comisarías. No se sabe cuántos mas puedan estar involucrados, pero si han dejado a todos los efectivos noqueados en unos lapsos de dos minutos. Las luces regresan después de esto y siempre se encuentra una frase escrita en el techo con aerosol negro.
— ¿Y qué frase es esa Steve? — cuestiono el presentador.
—Es lo más desconcertante hasta el momento la frase es: '' ¿Qué decides?'' se nos ha informado que en otras estaciones al oeste de la ciudad ha ocurrido lo mismo la única variante es la frase esta cambia a: '' ¿Qué harás al respecto?'' Este obviamente es el caso de algún provocador. Se sospecha de la tan conocida banda de Los Dragones Purpur-
—Vah, ellos no tendrían tanta creatividad— sentencio hastiado Leonardo apagando el televisor.
—No crees que hayan sido ellos entonces— proclamo Donatello leyendo una revista en el sillón su hermano mayor había estado viendo los noticieros todo el día, todos los días desde hace una semana y media. Estaban pasando cosas raras en la ciudad. Pero no podían intervenir en ninguna, su estilo era evitar las cosas no hacerla de detectives en casos que ocurrían de un minuto para otro.
—Creo…creo que la policía se puede hacer cargo— dijo finalmente, pero su ceño continuaba fruncido— Donatello necesito toda la información de esta última semana acerca de estos casos, imágenes y un mapa todo vía satélite ¿Puedes conseguírmelo?
Don lo vio expectante— ¿No que la policía se está haciendo cargo?
—Sí, pero igual me da curiosidad, cuando tengas todo por favor llévalo a mi habitación. Estaré meditando.
Su hermano de antifaz morado lo vio alejarse aparentemente sereno, pero bueno no podía contradecir las órdenes de su líder.
Media hora más tarde Leo sintió como tocaron a su puerta, inmediatamente se levanto del suelo y al abrir la puerta se encontró con Donatello la fila de papeles en regla con pies.
—Je, pasa hermano— le dijo viendo muy divertido a su hermano hacer equilibrio con todo lo que le había pedido.
—Aquí está todo— Donatello lo dejo sobre el escritorio de Leonardo se notaba exhausto— ¿Para qué quieres todo esto? — Donatello era curioso por naturaleza era una imperante necesidad para el saber algo que le extrañaba.
—Necesito comprobar una corazonada es todo. Puedes retirarte— le dedico una mirada y una sonrisa paternales— Gracias por el favor Dony.
Donatello solo se extraño más.
—Leo, ya enserio para que los quieres— el de morado se cruzo de brazos con un letrero de '' ¿Me viste cara de tonto?'' en la frente.
Leo se sumió de hombros y exhalo fuertemente.
—La verdad Don, es que estoy estudiando topografía conductismo criminal y urbanística online nos puede ser útil en el futuro, y con todos estos desastres me pareció una estupenda idea hacerlos una especie de examen…— la tortuga de antifaz azul se masajeaba el cuello y miro a su hermano como niño descubierto en plena travesura.
Donatello se vio desconcertado y luego se ahogo en una carcajada.
— ¡Ajajajajaja! ¿Con que era eso? ¿Nuestro líder quiere hacerme la competencia, eh? — Don le dio un golpe amistoso en el hombro, Leonardo rio con él.
—Me descubriste— se sumió de hombros— Si te hubiera dicho te habrías puesto en tu modo competitivo y yo no tendría esperanzas.
—Ah vamos Leo yo no soy competitivo— dijo yéndose por fin y de su caparazón saco una Tablet que le daría envidia a Industrias Stark y se fue murmurando un neurótico: Sueña con que me ganaras en mi terreno Intrépido. Luego comenzó a crear nuevos programas para GPS y bajo toda la lista de los criminales más buscados en todo Estados Unidos. La lista de los diez más buscados por el FBI ya la tenía en favoritos.
Leonardo lo vio alejarse y casi le da un ataque de risa, bien factor Donatello eliminado. Al cerrar la puerta de su habitación su cara amable paso a ser un semblante duro, se masajeo entre los ojos y resignado se acerco a su escritorio. Tomo un lápiz y otros instrumentos para lo que necesitaba.
Luego de dos horas le dio un puñetazo al escritorio que cimbro varios objetos. Se tomo de la cabeza maldiciendo ya pasado el enojo y con una mano masajeándose la cabeza se resigno a sus presentimentos.
—Me lo temía, era obvio pero…— vio los planos frente a él, tomo el primero— No esperaba que me declara la guerra tan pronto.
La imagen satelital del Central Park mostraba la toma de lago, la tortuga que fue secuestrada del Zoológico era ya de por si obvio. Y el lago cubierto de los blancos pétalos de esas flores de loto, no era casualidad que el emblema de los Hamato fuera una flor de loto. Pero si era sorpresa que todas estas flores conformaran una flor de loto blanca aun mas inmensa, solo podía detallarse desde las alturas.
Era el emblema de su clan.
Bien allí estaba la primera frase del mensaje oculto entre tantos mensajes de provocación. ''Clan Hamato''
Dirigió su vista al segundo plano. El depósito de chatarra. La imagen satelital mostraba dos letras gigantescas hechas de fierros encendidos en llamas, esto también solo podía ser apreciado desde las alturas.
LS. Eran las letras que podía distinguir. Eso y las explosiones, según los registros de la policía que tenía a mano estos autos fueron detonados a distancia con el típico equipo de la milicia Pakistaní.
Tácticas terroristas pero no fueron hechas frente a sinagogas ni edificios o cedes importantes.
Se daba una idea del mensaje y descompuso la cara.
Siguiente reportaje policías, los ataques a las lavanderías. El color azul era una referencia hacia su antifaz, era obvio que solo lo tenía fichado a él, de otra forma los colores rojo, naranja y morado también serian la nueva moda.
Quedaban los ataques y provocaciones a la policía. Fueron los primeros atentados en ser notados por Leonardo.
—Lo primero que le digo, lo primero que hace ''Deja de provocar a la policía para insistir en tonterías'' debí decirle mejor que atacara al Senado— ironizo, sabía que el chico era capaz.
Releyó los informes, algo que no había notado en las noticias, Don le había anexado casos menores de criminales hallados en callejones oscuros, todos miembros de pandillas influyentes y todos tenían…metido en la boca un papel. Mas precisamente una hoja de papel con una fotografía impresa. Y las tres halladas eran de los atentados del 11S, luego de implementar algo de silogismo saco una conclusión:
Leonardo-san, su hombre bomba quiere formar parte del Clan Hamato. Hasta entonces no detendré los ataques a la ciudad de New York ¿Qué decide? ¿Qué harás al respecto?
Bien el chico no se media era obvio, pero lo aterrador era el mapa satelital.
Todos los accidentes provocados, geográficamente estaban rodeando la guarida.
Podría burlar sus sentidos pero su familia no tenía el entrenamiento para hacerlo. Gabriel sabia donde buscarlo si él no iba al muchacho de cabello oscuro. Era un ninja también y uno que sabia podía usar la manipulación mental muy bien. El transfondo de todo era Si no te convenzo a ti. Convenceré al resto del Clan.
—Bien niño ¿Quieres guerra? Guerra tendrás.
Y así paso la siguiente semana.
Rafael observaba a su hermano tomando un vaso de leche tranquilamente, pero lo veía como si fuera a cambiar de piel en algún momento. Mike no dejaba de ir y venir de la cocina a la sala y de la sala a la cocina viendo a Leonardo igual que el de rojo.
Donatello y Splinter solo ''leían'' el periódico, en realidad estaban al pendiente del de azul.
Algo extraño, algo sumamente raro y sospechoso estaba pasando en la guarida de los Hamato.
En esa semana se habían escuchado frases como:
¿Por qué no Sales hoy con Case eh Rafa? Creo que has entrenado mucho. De hecho ¿Abril no tenía planes para esa entrega tan rara en Virginia? Puedes ir, ya que me has estado insistiendo.
¡Vamos Miguel! ¡La convención de Marvel no durara todo el año! ¡Mira que son tres días completos, puedes pasearte sin ropa humana creerán que estas usando un disfraz! ¿Solo se cuidadoso si?
Don, el nuevo depósito de chatarra del gobierno abandono parte de todo el armamento de la milicia en Jersey ¿No suena interesante? Creo que podrías darle más vida al Acorazado.
¡Sensei! ¡ADIVINE QUE ENCONTRE EN LA RED! ¡Solo mire ese manantial, se necesita permiso federal para entrar! Si es el sitio que le mencione, ahora mismo le hago un mapa.
Esta de más decir que todos se habían quedado con la cara hecha un cuadro de arte abstracto.
Leonardo, ¿Leonardo dando permiso deliberadamente para que todos se fueran por su cuenta a lugares que te negaría de solo pensarlos? ¿Todos SIN supervisión? Más específicamente sin SU supervisión.
Nadie se negó al principio unos saltaron de la alegría y otros simplemente agradecieron el gesto, pero luego de tres semanas se había vuelto exageradamente sospechoso.
Y llego el día que estallo todo.
¿Rondas? Mmmm…Creo que no haremos mas patrullaje por unos meses todo está tranquilo. Tómense unas vacaciones del entrenamiento también.
—Sigo sin entender por qué esta reunión de emergencia en el dojo…— el de azul estaba sentado de mala gana y apoyando su mano en su mentón.
—Bien suelta la sopa intrépido…si es que eres el intrépido— aventuro a decir Rafael retándolo con la mirada, el de azul lo vio con gesto chistoso— No te rías has estado…raro últimamente…No digo que no me guste es mi sueño hecho realidad, es decir días pudiendo hacer lo que yo quiera…pero ¡Ese es justamente el problema! ¡Hasta Mike sabe que esto no es normal!
— ¿Cómo que ''Hasta Mike''? — Miguel Ángel lo vio indignado y estuvo a punto de golpearlo con un Nunchaku hasta que el Sensei los interrumpió.
—Hijo mío aprecio los cupones para comer helado gratis en las tardes— Los otros lo vieron con una expresión de intriga digna de un Oscar. Al parecer Leo se las ingeniaba para hacer desaparecer a todos en la guarida—…Pero siento que hay algo que nos estas ocultando fervientemente— dijo pasivamente mientras hacia un ademan aleccionador con el dedo y apoyándose en su bastón abrió los ojos haciendo hincapié en el querer de una contestación.
Leonardo suspiro, trago grueso y soltó de repente un:
—Me canse.
Todos alzaron una ceja.
—Sí, lo que escucharon: Me canse de que me digan…que soy un aburrido— dijo haciendo el amago de cansancio más grande que pudo su cuerpo, dejo reposar sus codos en sus rodillas— Siempre soy tan estricto— se masajeo un poco la sien izquierda con voz algo dolida—…pensé que si les daba más libertades se concentrarían mas en nuestra unión familiar— los vio a todos con una expresión de niño regañado que hizo quedar a Mike como un amateur frente a él— Solo quería demostrarles que hasta el ''Líder Sin Miedo'' puede ser indulgente, ya saben con todo esto de que nadie nos ha atacado…
Todos se vieron entre si algo culpables, quizás solo Leonardo quería mostrar una nueva faceta suya, no toda la vida se iba a comportar como una Madre Superiora. Rafael seguía medio incrédulo, Donatello analizaba la situación en retrospectiva, Mike digirió todo de inmediato y Splinter meditaba sobre lo dicho.
Leonardo por su parte al notar enseguida como todos le daban el ''Si tienes razón, creo que no debí alterarme'' su subconsciente aplaudía y le decía que si seguía con tan buena actuación algún día lo nominarían para el globo de oro.
En vez de un dojo debería estar en Hollywood.
Mientras su familia debatía el repentino cambio del intrépido, Gabriel perdía la cordura.
Cada vez que daba con el Chakra concentrado de todo el clan de tortugas y la rata cambiaban drásticamente de posición haciéndole imposible el ir por alguno ya que se iban a lugares públicos. Se preguntaba como rayos hacían eso siendo lo que eran, pero bueno tanto tiempo viviendo bajo la superficie debieron de aprender varios trucos. Sin mencionar a los aliados humanos con los que contaban, la pelirroja y el musculoso.
Ya era difícil ocultarse de las divisiones de sondeo del Pie, aun seguían algunos en la ciudad y tener que burlarlos a ellos y a Leonardo cuando salía a buscarlo en las noches.
Sabía como moverse según sus provocaciones.
—Entonces…¿Dices que conseguiste con una influencia de Abril asientos en la zona VIP cerrada al público para el juego de los Yankees? — Rafael estaba que no cabía dentro de su emoción estaba temblando en su asiento. Su hermano se había vuelto ''buena onda'' de un día para otro.
— ¿Esto es enserio Leonardo? — hablo Splinter, todos tenían una entrada en mano, el juego era esa noche.
—Pues sí. Quería hacerles un regalo y se lo mucho que aman el beisbol, bueno no tanto como te gusta el básquet Rafa per- — no terminaba la frase cuando Rafael ya le había saltado encima y sorprendentemente le dio un sonoro beso en la coronilla de la cabeza y lo soltó casi tirándolo con brusquedad en el sillón.
— ¡GRACIAS HERMANO, GRACIAS! ¡VOY A VESTIRME! — un borrón rojo y verde fue lo que se vio subir a la velocidad de la luz por la escalera.
— ¡Espera Rafael! — el Sensei intento imponer orden pero sus otros dos hijos menores imitaron al de rojo y se habían perdido de su vista, solo se oían gritos de victoria en el segundo piso— Hijo pero que…¿Por qué tantos regalos en una sola semana? — el Maestro roedor detallo con la mirada a su hijo mayor este tenía el inconfundible brillo de la tribulación en los ojos café claro— Leonardo hijo…
—Maestro Splinter— hablo fuertemente. Su tono autoritario era lo que más sobresalía en su voz— Necesito hablar con usted.
Splinter asintió de forma severa. Sabía que su hijo estaba estresado y enojado por algo pero no le iba a mencionar nada hasta que el diera el primer paso. No era algo normal que Leonardo estuviera así, y más porque lo conocía muy bien el se consideraba justo, no estricto como él se describió y sabia lo mucho que su hijo idolatraba su rectitud.
Se encaminaron al dojo, solamente la luz de una vela iluminaba sus rostros. Splinter esperaba con una sonrisa paciente a que su hijo dejara de descifrar los enigmas de la vida en el fuego de la vela y lo viera.
Leonardo alzo la vista. La pregunta estaba más preparada que él para ser franco consigo mismo.
—Maestro Splinter. ¿Cuál es el rango superior a Jounin Kage?
Splinter parpadeo confundido.
—Leonardo tu sabes perfectamente que no hay un puesto mayor— le contesto seguro y algo risueño.
—No— respondió su hijo y Splinter sentía que se acercaba el fin del mundo, con una sonrisa tiesa intento entender a que se refería su primogénito— Maestro, quizás la jerarquía del ninja acabe en ese rango. Pero si lo analizamos hay un puesto superior.
— ¿Y ese es hijo mío? — Splinter acariciaba sus bigotes, so se ponía entretenido.
—Ser el Sensei de alguien…— Splinter abrió los ojos ilustrado, si lo veía filosóficamente su hijo tenía mucha razón— Aun si usted nunca hubiera obtenido el máximo rango y nos hubiera enseñado a nosotros como conseguirlo, es irrelevante si usted fuera un Genin y yo un Jounin Kage. Usted sería superior a mí, un titulo es eso solo un titulo…— hizo una pausa y acoto: — En nuestro clan, solo hay dos Kages usted Maestro y yo el cabecilla. Pero reconozco que si quiero ser como usted un dia debería tener un …aprendiz ¿No cree?
—Creí que ya hacías eso con tus hermanos— Leonardo lo vio como diciendo ''es en serio'' la rata con yukata se hecho a reír— Jejeje hijo mío ¿Me estás diciendo que quieres un discípulo?
—No, la pregunta real en todo este galimatías es: ¿Cómo se puede ser el Maestro de alguien? — lo miro firmemente, apoyando uno de sus puños en el tatami. Splinter debía reconocer que la mirada de desafío en los ojos de su hijo era más ardiente que el fuego de la vela el cual quedaba gris en comparación.
—Jeje…jejejeje— el roedor comenzó a reír muy liberalmente con aquella voz imperturbable y llena de sabiduría. Leo se vio contrariado y su semblante volvió a ser el del hijo no del discípulo.
—Papá— hizo el amago de un puchero— ES ENSERIO.
— ¡AY LEONARDO! — dejo de reír para poner un tono muy sarcástico— ¿Cuándo no me has preguntado algo serio? Me extrañaría si me preguntaras alguna cosa casera, o por lo menos cotidiana— Splinter prosiguió más calmado— Hijo mío escucha con detenimiento. Un Maestro Ninja, se hace junto con el discípulo, pero para ser un Maestro en cualquier área, necesitas serlo en todas las aéreas de tu vida. Mírame a mi— se sumió de hombros— Tuve que ser padre primero, luego su Sensei sin saber cómo exactamente desempeñar ambos papeles…es el resultado de las resoluciones de tu vida, la reflexión aplicada a terceros y la sabiduría que transmites. El que te llamen Maestro ya es cuestión de la persona. Como bien dijiste no es un titulo.
—Ya veo…entonces no creo que pueda ser el Sensei de alguien.
—Jeje, esa estuvo buena hijo— Leonardo se vio asustado. El ya se iba a ir a festejar.
— ¿C-como dice?
—Hijo mío— le coloco una garra en el hombro— has sido el mejor ejemplo para tus hermanos en el campo de batalla y en nuestra vida familiar, yo he aprendido tanto de ti como tu de mi a lo largo de nuestra vida en familia. Si como Maestro tuviera que dar una recomendación. Te elegiría a ti sin ninguna duda para enseñar a quien sea. Tú podrías enderezar un árbol torcido si te lo propusieras— lo vio directamente a los ojos y le sonrió— Mi Maestro Yoshi estaría más que de acuerdo, siempre me has recordado mucho a él.
¿Lo tenía que comparar con Yoshi? Leonardo sintió que su caparazón pesaba una tonelada.
—Y, a todas estas hijo ¿Cómo nació ese cuestionamiento tuyo? — el Sensei estaba sonriendo.
—Eh, pues fue en uno de mis momentos existenciales meditando es todo— Splinter no le creía nada— Bueno cambiando de pregunta ¿N-no hay alguna señal que indique si tienes madera de Maestro? Digo algo que diga que serias pésimo— Leonardo estaba convencido que ponerle pruebas a Gabriel y decirle que NO tajantemente con fiereza cada vez que lo viera eran buenas pruebas de que sería un Sensei terrible, si señor su caparazón estaba a salvo.
—Bueno…si el discípulo no insiste, no acepta ningún desafío, si ni siquiera te ve como algo más que un igual. Entonces yo diría que sería una prueba de que alguien no tiene madera de enseñar.
Leonardo palideció.
— ¿C-como dice?
—La más ferviente prueba de que alguien quiere que le enseñes y que serias perfecto para el trabajo seria que por más que le insistieras, lo rechazaras y pusieras obstáculos en el camino este no se diera por vencido. La perseverancia es lo más lógico que puede describir una profunda admiración por alguien que tienes fichado como futuro Maestro.
En ese lapso de tiempo algo se desenchufo del cerebro de Leo. Las frases que se habían dicho el uno al otro esas semanas le repercutían en la cabeza
Deja de insistir.
Hare lo que sea.
Un no es un no.
¡Leonardo-san!
Es simple, eres un ser humano después de todo. Mereces una segunda oportunidad.
Le debo la vida.
¿Qué hará al respecto?
Quiero formar parte de su clan.
¿Quieres guerra? Guerra tendrás.
¡Como lo hizo! ¡Fue fantástico!
Estaba aterrado. No solamente notaba como ese muchacho exninja del Pie quería con toda su alma ser su discípulo, veía hasta donde había llegado con tal de llamar un poco su atención. Estaba dispuesto a hacer lo que sea. ¿Y cómo le rebatía él? Lo aleccionaba, le ponía pruebas, se negaba. Maldición si hasta el muchacho estaba aprendiendo a modular sus propios puntos enérgicos imitándolo a él cuándo asechaba. Aunque lo hacía muy mal era práctica empírica.
Practica que él, EL le estaba dando.
Queriendo o no. Se estaba acercando mucho a ser el Sensei de Gabriel.
—Maestro Splinter…le ruego, vaya con los muchachos. Cuando regrese le tendré la respuesta a mis preguntas— el Sensei lo aprecio severo— Cúbrame con ellos, le garantizo que no es nada que no tenga bajo mi control— Leonardo apenas articulaba algo alto, su mirada estaba oculta en la sombra.
—Muy bien— se levanto del suelo— Pero espero esa contestación. También tengo preguntas, confió en ti hijo mío.
Sin más Splinter dejo el dojo. No sin imaginarse mil escenarios de porque su hijo sacaba a relucir el tema del adiestramiento en Bushido.
10:30pm Los muchachos y su padre estaban en el estadio de los Yankees y el observaba desde lo alto de un edificio la ciudad, y apenas bajo la vista allí estaba. El muchacho encapuchado. Seguramente se dirigía a hacer de las suyas en la ciudad.
Acto seguido lanzo un kunai a sus pies. El muchacho se sobresalto y miro a las alturas, perdido entre la oscuridad había una figura regia con unas cintas atadas a la cabeza ondeando en el aire.
—Leonardo-san…— Gabriel estaba anonadado juraba que hasta que no hiciera de verdad explotar un edificio el de azul no vendría hasta el. Sin más escalo el edificio y llego cual gato al tejado. No vio al de azul en ninguna parte— ¡AAAAH! — Leonardo lo tomo bruscamente del cuello y lo arrincono contra una pared cercana, el muchacho no lo había sentido ni siquiera estando a pasos de él. Realmente era para asustarse.
— ¿Crees que es gracioso? ¿Sembrar el pánico por un maldito capricho? — le interrogo con una fuerza aplastante en la mirada.
—Nunca hago alboroto por un capricho— el muchacho lo vio directamente a esos ojos penetrantes, aunque estaba endemoniadamente asustado, la presencia de Leonardo era más fuerte de lo que alguna vez se imagino y no estaban ni siquiera en combate— Yo…
—Basta— sentencio el de azul lanzándolo al suelo bruscamente— No oiré nada mas de ti con respecto al tema— el muchacho veía a quien quería como Maestro, estaba de espaldas y con la severa intensión de desenvainar una Katana— He venido única y exclusivamente para terminar con este asunto de una buena vez.
Giro la cabeza apenas lo suficiente para verlo sobre el hombro.
—Esto acaba aquí.
Doce en punto. El resto de los Hamato entraba a la guarida festejando el logro de que su equipo quedara campeón y que nadie los hubiera descubierto.
Splinter paro en seco a sus hijos cuando vio a su primogénito sentado en el sillón con las rodillas descansando con amargura en sus piernas. Estaba viendo al piso obnubilado. Tenía cara de haber cometido un homicidio.
— ¿Leonardo? ¿Hijo que suc- — Splinter callo en el acto e hizo el amago de detener el caminar de sus hijos hasta su hermano interponiendo un brazo. Olfateo el aire de la guarida y abrió desmesuradamente los ojos.
Iba a dirigirse a Leonardo cuando este hablo:
—Padre, hermanos míos— suspiro— Quiero…quiero disculparme por esto tan repentino que hare. Pero debo hacerlo.
De entre las sombras la figura de un ser humano salió a la luz.
Todos estaban con la mejor expresión de sorpresa que pudieran expresar sus rostros. Unos se cubrieron la boca con la mano y otros estaban perplejos.
—Sensei, tengo su respuesta— se levanto del sillón y estiro el brazo en señal de presentación— Familia, quiero presentarles a Gabriel Adbulmalak…seré su Maestro de aquí en adelante.
Viendo la expresión de su familia pudo preguntarse una vez más ¿En qué lio se había metido?
