-¿Cómo, ya se conocían antes?
Shinku sólo la volteó a ver sin decir nada, después volteó ala tele, mientras veía a Kun-Kun.
-A mí también me encanta ese programa- exclamó Kazelena, mientras se levantaba de la mesa
-Las acompañaría, pero ya son las tres y tengo que ir a mi entrenamiento de Lacrosse¿no te molesta quedarte Kaze-chan?
-No, yo también ya me tengo que ir, pero antes quisiera despedirme de tu hermano-
Nori fue por su hermano subiendo las escaleras, dejando solas a Shinku y a Kazelena.
-¿Dónde está?
Por primera vez, Kazelena preció sorprendida por la pregunta.
-No lo sé, hace más de seis meses que no lo veo, desde, bueno, ya sabes-
Shinku la miró e iba a decir algo, cuando bajaron Nori, Jun y Suiseseki.
-Bueno, ya me tengo que ir, adiós Shinku- dijo mientras la besaba en la mejilla- tendré que molestarlos con mis modales occidentales, pero se me quedaron muy arraigados desde que me mudé-
-No me molesta- dijo Shinku
-Ni a mí- dijo Jun
-Hola Suiseseki, y adiós, lamento no haber tenido el tiempo suficiente para escucharte-
Suiseseki sólo se escondió atrás de las piernas de Nori, era tan tímida como siempre lo había sido, y aparte…celosa.
-Te acompaño hasta la calle 53 ahí está mi escuela, y está cerca de tu casa ¿no, Kaze-chan?- exclamó Nori
-Si, gracias, adiós Jun- dijo mientras lo besaba en la mejilla, que estaba ardiendo en tono carmesí.
Shinku miraba la ventana con tono melancólico, mientras recordaba los tiempos en los que estaban las siete muñecas vivas, sin que faltaran Hinaichigo y Souseseki.
Jun, como siempre estaba en la computadora, y Suiseseki estaba con Nori, puesto que le estaban lavando la ropa.
-Jun¿de dónde conoces a Kazelena?
Éste se sonrojó al oír el nombre, y tomó un poco de té fingiendo indiferencia.
-Es amiga de mi hermana¿Por qué?
-Por nada-
-Oye, y ese tal Rozen, tuvo aprendices ¿verdad?
-Si, había conseguido a Enju justo antes de crearnos
-Si fue antes de que las creara ¿cómo sabes?
-Porque me lo dijo mi primer médium- dijo sin inmutarse
-Desde que te di ese broche recuerdas mucho ¿no?
-Si- dijo mientras volteaba a verlo- Jun, ya es hora del té¿porqué no me lo has traído?
-Espérame un rato
-No- dijo mientras lo golpeaba con su cabellera – ahorita es la hora del té
-¡Maldita muñeca! Serás…
En realidad Shinku había mandado por el té a Jun ya que había visto una misteriosa figura en el poste enfrente de la casa, era una muchacha que traía una máscara en el rostro, la miró profundamente y se inclinó, en ese momento entraba Suiseseki al cuarto, pero Shinku la detuvo a la mitad de la habitación, aún así la misteriosa figura reparó en ella, y después de sonreír maléficamente, desapareció entre copos de nieve...
Jun regresó después de unos minutos, con el juego de té en las manos y le dio una pequeña taza a Shinku
-Oye, y Rozen¿no tuvo descendencia?
Shinku bajó la taza y la posó suavemente en la mesilla de noche.
-Si, tuvo dos hijos quienes eran gemelos, Charles Elton, quien fue el primer médium de Souseseki, y una chica, no recuerdo el nombre, quien fue mi primera médium.-
-¿Y qué pasó con ellos?
-No lo sé, un día solo me encerró en mi caja, después de dormirme, pues ella fue la que heredó la habilidad de su padre con las muñecas. Oye Jun-
-¿Qué?
-El té está frío, vuélvelo a hacer-
-¡Otra vez!
La misma niña del sueño de Jun estaba sentada en lo más alto de un edificio, los listones morados que siempre llevaba, se mecían con algo de fuerza por el viento nocturno.
Lloraba en silencio, y sus lágrimas se congelaban, transformándose en cristales.
Los listones seguían moviéndose, aún cuando el viento dejó de moverlos.
Sin levantarse, la rosa en su espalda brilló con fulgor púrpura y las alas crecieron, siendo las mismas desde la primera vez que aparecieron.
-No me gusta que estés triste-
- No estaba llorando, Kirakishou-
-Pude ver cómo los cristales caían, no me puedes mentir-
-Lo siento es tan doloroso, no puedo creer que no me recuerde…Kadzeon
-No te preocupes, ya verás cómo regresa, sólo que todavía no recupera sus recuerdos, dime¿cómo están Shinku y las demás?
-Están bien, tenías razón, también está Suiseseki con ella.
-Y su médium¿es lo suficientemente fuerte como para serlo?
-No tuve el placer de conocerlo
