¡Hi~!

Vengo a dejar este capítulo más largo que los demás, disfruten la lectura c:

¡Gracias a todos por sus comentarios! ^^

Los personajes de Dragon Ball Z no me pertenecen, le pertenecen a Akira Toriyama.


Capítulo III

Trunks observó de reojo a su 'novia' ―para él lo era, aunque ella le diera por negarlo―, desde hace rato quería llevarla a algún lugar especial, pero no se le ocurría algo. Así que había estado sentado con Mai en el jardín comiendo unos pastelillos traídos por su abuela; le fascinaba verla porque era tan linda, ni hablar de su personalidad. Ella era sumamente diferente, inclusive soltaba frases extrañas sobre su edad o le decía constantemente 'Niño', sin embargo eso nunca le importaba; además era gracioso verla sonrojarse.

Era la niña más rara que había conocido en su corta vida, tenía amigos extraños y parecía que no le era tan raro que él pudiera hacer lo que hacía, es decir: volar, poder destruir edificios si quisiera, levantar cualquier cosa pesada, transformarse en una especie superhéroe rubio y lanzar bolas de poder a su antojo. Bien, al principio sí la asombró un poco ―bastante―, pero no se había apartado del todo de él; hasta parecía aceptarlo, y de cierta manera lo utilizaba como amenaza ante cualquier peligro.

Tenía que admitir que era muy difícil convencerla, sin embargo terminaba cediendo, y eso era porque él era Trunks Briefs, siempre solía obtener todo lo que quería, y aunque a veces no salieran las cosas como quisiera, posiblemente terminaba favorecido; aunque… existía alguien con quién no siempre lograba salirse con la suya.

Exhaló fuerte, observó alrededor dándose cuenta que su padre estaba saliendo de la casa, volando a quién sabe dónde. Entonces, recordó que él era con quién casi nunca lograba obtener lo que quería, si bien su mamá daba miedo, terminaba por darle lo que quería con el tiempo; sin embargo su padre era demasiado firme, bien había podido entrenar con él, que lo llevara de vacaciones junto a su madre, que le diera algunos consejos, e incluso recordaba bastante bien cómo le costó que le enseñara a volar.

De pequeño no recordaba mucho como eran las cosas en su casa, pero habían cosas que sí podía asegurar: su relación con su padre era muy diferente a la de ahora. Por alguna extraña razón de pequeño miraba a su padre de forma lúgubre, hasta que un día después de tanto rogarle por enseñarle a volar, su padre cambió a estar menos sombrío; entonces su distante relación se fue uniendo más, hasta parecía estar más cercano a su madre.

No pudo evitar sonreír con melancolía, siempre encontraba a su papá como alguien genial y súper poderoso, aunque fuese difícil relacionarse con él en un principio. Un sonido lo hizo salir de sus pensamientos, observó que a su lado Mai estaba arrancando el pasto, parecía nerviosa.

―¿Te pasa algo? ―preguntó Trunks con cautela.

Ella le miró de forma extraña, como si fuera un alienígena ―bueno lo era, pero no totalmente―, frunció el ceño al no recibir respuesta. Escuchó un suspiro y luego un tartamudeo:

―Estuviste callado mucho tiempo ―señaló nerviosa mientras jugaba con sus dedos―. Nunca te callas, así que pensé qué…

―No te preocupes, sólo recordaba ―explicó el niño mientras le sonreía―. Así que… ¿estabas preocupada? ―preguntó coqueto, mientras le guiñaba el ojo. Mai se sonrojó demasiado.

―¡Claro que… ―gritó mientras evitaba la mirada de su 'novio'―, sí! ―terminó por aceptarlo, daba igual―. ¿Qué recordabas? ―cambió de tema rápido, no quería más preguntas sobre el asunto.

―Cosas sobre mi papá ―respondió con honestidad, ella le miró de forma curiosa.

Mai no sabía que comentar, el papá de Trunks siempre le pareció alguien extraño, distante y sobre todo muy peligroso. Es decir, era parte del grupo conformado por Bulma y Goku, seguramente era igual de raro que los demás; jamás le había preguntado al niño sobre sus padres, por más curiosa que fuera no se atrevería a preguntar eso. Primero por ser algo que seguro no entendería, segundo porque ello llevaría a una especie de tema incómodo y tercero, pues… no sabría que comentar sobre eso, exactamente como ahora.

Y el silencio siguió sin que la niña hiciera algún tipo de oración.

―Oye ―llamó el semi-saiyajin―, ¿no harás ningún comentario respecto a mi padre?

―No… ―respondió con sinceridad―, no he cruzado palabras con él ―indicó tratando de zafarse del asunto.

―Lo sé, pero presiento que no te agrada.

¿Qué no le agradaba? ¡Ja! Le tenía miedo, dos cosas muy distintas, pero eso no se lo diría. Ella sería más reservada.

―No es eso ―le aseguró firme.

―¿Tiene que ver con lo que me contaste la otra vez? ―preguntó Trunks suspicaz―. Es decir, eso que de todo lo que hace mi familia y sus amigos te parece extraño.

―Algo así ―afirmó mientras le miraba―, no es normal, pero tampoco es como si no hubiera visto cosas peores en mi vida ―recordó a ese mono gigante, de sólo pensarlo le temblaban las manos―. Tampoco se ve que le agrade a tu padre ―señaló lo obvio, aunque parecía que a ese tipo nada le agradaba.

―¡No, cómo crees! ―exclamó jovial―. Es sólo que él no es de socializar, siempre ha sido así.

Una parte de su mente le decía que no preguntara más, sin embargo tenía una necesidad de saber más de la familia de Trunks, en especial de ese ser extraño al que admiraba.

―¿Por qué? ―preguntó con suavidad.

―Oh, es una larga historia ―respondió mientras se acostaba en el césped―. No me la sé toda, sólo lo importante… se supone que mi padre ―se quedó a medias, pensando en si contarle algo tan importante y familiar, bueno… Gohan le había dicho a Videl, incluso pasó por tantas cosas y aún no eran novios, ¿por qué él no podría decírselo a su novia? No lo dudó más―, es un alienígena ―lo dijo y la reacción de ella era increíble y graciosa.

Había abierto los ojos, la boca, su mirada estaba ida y parecía pensar si era verdad, lo otro era que se había puesto más blanca de lo normal. Se rio al ver esa imagen, era muy divertido.

―¿Q-Qué?

―Sí, eso ―afirmó entre risas―. Al igual que el señor Goku, ambos pertenecen a otro planeta que ya no existe.

―Pe-Pero… eso quiere decir… que… ―se trababa entre sus palabras, eso explicaba ya muchas cosas. ¡Aun así era muy difícil de creer! Aunque repensando las cosas, un ser con apariencia de gato había destrozado gran parte de la casa y derrotado a más de la mitad de los amigos extraños de Bulma, ¿por qué tanta sorpresa? Movió su cabeza de un lado para otro, se estaba relajando y saliendo de su reciente shock―, ¿tú eres un alienígena entonces?

―Mitad ―aclaró sonriente―, por eso soy muy fuerte ―recalcó lo último, le encantaba impresionarla con sus habilidades.

―Eres más raro de lo que pensé ―se cruzó de brazos y se levantó―. Creo que ya es hora de irme.

―¡Espera! ¿No quieres que te lleve volando?

―¡No, no! ―respondió rápido, le daba miedo el pensar en la caída.

―¡Oh vamos, no seas tan amargada!

―¡No, ni se te ocurra, niño!

―¡Llámame, Trunks, tenemos la misma edad!

Siguieron discutiendo un rato más, eso pararía hasta que uno de los dos cediera.


Vegeta había salido volando hacia el desierto donde solía entrenar, sólo que esta vez quería meditar. Sus últimos entrenamientos habían sido muy duros, pero con buenos resultados; se supone que debía relajarse una vez estando en su casa, sin embargo no había podido. Muchas cosas pasaban por su cabeza, la principal era su familia… Bulma aprovechaba el tiempo que tenían para pasarla juntos y eso no le molestaba, lo que lo tenía pensando era el comportamiento de Trunks.

No quería que su hijo abandonara sus entrenamientos, tenía potencial y podría llegar muy lejos si entrenaba, el problema era que era muy consentido, hacia lo que quería, jugaba demasiado y Bulma parecía estarlo preparando para ser el presidente de la compañía, aunque era fuerte, se convirtió en súper saiyajin a corta edad, era terco e inteligente. Bueno, el lado malo del asunto era que el mocoso ya de adulto no tendría tiempo de entrenar y eso le molestaba, ¿por qué perder tanto potencial? Sólo esperaba que la sangre saiyajin actuara y el niño al menos se molestara en tener interés todavía por las batallas cuando creciera. Aunque eso estaba difícil, los humanos se especializaban en perder en tiempo en 'estupideces', sería lógico que Trunks terminara sumergido en todas esas cosas que hacían los muchachos.

Y de cualquier forma, se sentía contrariado. Su infancia y juventud fue todo lo opuesto a la de su hijo, él no había tenido todo a su disposición, no había tenido a sus padres, tampoco a alguien que se interesara por su bien sin que tuviera algo a cambio, ni hablar de dinero y la buena comida; había sido tan humillado, encargado de hacer cosas ruines y siniestras que en su momento disfrutó, hasta que llegó a la Tierra, conoció a Bulma, se relacionó con ella y terminó quedándose para siempre allí.

¿Y se quejaba de eso?

Tal vez sería una vergüenza para su padre…

¡Bah! Al demonio con todo, jamás había tenido tanto en su vida, ni si quiera cuando era niño. Era respetado, poderoso, tenía comida y sobre todo donde entrenar ―¡hasta un maestro tenía ya!―.

Ah, y tenía familia. El punto más fuerte y justo donde el cambió comenzó, pero había ocasiones en que quería escaparse del estrés que le generaba Bulma y el resto, ¿qué importaba si el mocoso quemaba la alfombra? Al menos no había roto la pared, ¿y qué si se comía todos los dulces de la alacena? Los saiyajin comen miles de veces más que los humanos, ¿por qué no dejaba de quejarse de la falta de castigos que le daba a Trunks? Ella en serio no quería conocer la clase de castigos que pasaban por su cabeza, ¿por qué diablos Bulma se quejaba de la despreocupación por todo de su suegra? Al menos esa señora era la única que lo respetó todo el tiempo ―aunque siempre lo terminaba tratando con demasiada cercanía―, ¿por qué demonios su suegro tenía demasiados animales? Ah, y lo más nuevo en su familia, ¿cada cuánto tenía que ver Trunks a la mocosa esa para estar bien y concentrado en los entrenamientos? ¿Por qué a Trunks le gustaba una niña ladrona? ¿Cómo llegó esa niña a su casa durante la fiesta? ¡¿Por qué la novia de su hijo tenía como amigos a un perro parlante y a un ser azulado?!

Oh… Demasiadas preguntas, inhaló y exhaló tratando de relajarse. Intentó mantener la mente en blanco, después de estar sin hacer nada por más de quince minutos, empezó a levitar.

Voló de regreso a casa, al llegar notó a su hijo gritándose con… ¿Mai? Sí, algo así era su nombre.

Luego de verlos por cinco minutos, su hijo levitó lentamente mientras le decía quién sabe qué a ella, Vegeta se acercó un poco más para escuchar mejor, notó como la mocosa le miró un instante y pareció asustarse, Mai inmediatamente desvió la vista, gritó algo como «¡Trunks, no te vayas!» para después colgarse de la pierna del aludido e irse junto a él mientras gritaba del miedo por la velocidad.

Esa escena le trajo varios recuerdos, uno en especial…

Cuando Trunks quiso aprender a volar, le insistió tanto que estaba a punto de irse al desierto y no regresar hasta dentro de un mes, sin embargo una vez antes de poder largarse para evitar escucharlo, su hijo se aferró a su pierna, intentó volar para zafarse de mocoso, dio patadas, intentó quitárselo, le gritó, le ordenó, no quiso ir con Bulma para buscar ayuda, y terminó cediendo a lo que tanto le pidió.

Fue increíble lo terco y determinado que llegaba a ser Trunks, y por eso es que luego de enseñarle a volar, se dio cuenta de que tal vez podría enseñarle otras cosas. Poco tiempo después regresó a entrenar luego de pasar dos años sin hacer nada, había superado esa fase estúpida de depresión: «duelo» como le llamaban los humanos.

Regresó a su casa y se pasó paso por la cocina para comer algo. Quizá dormiría un poco y al rato, le preguntaría a Trunks qué tan fuerte se había vuelto.


Notas de la autora:

Es el más largo que he escrito. Estoy muy inspirada para escribir sobre Trunks x Mai, esto es gracias a Kuraudea, una muy buena escritora ―su fic sobre esta pareja es sumamente lindo―, y sí… lo escribí mientras leía su fic xD ―todavía me falta terminar de leer todo el final, siempre me interrumpen o me distraído escribiendo jaja―

¡Agradezco mucho a SophyBrief! Tus Reviews son tan lindos, ¡cuando pueda te dejo Reviews en tus fics! Ya me había leído un One-Shot que habías escrito, escribes súper bonito :D

Vegeta es muy complicado de escribir, en serio… Tengo otro One-shot padre-hijo que voy a escribir y subir dentro de poco ―o mucho, depende xD―

Estoy consciente que en este capítulo Vegeta y Trunks no convivieron como tal. Iba a poner el Flashback sobre el berrinche de Trunks pero no sé, me pareció mejor así.

No sé si cambiar el resumen y mejor dejarlo como 'Momentos entre Trunks y Vegeta' o lo que sea, pero obvio no quitaré a Mai, ¡eso no! xD Lo estoy pensando, bueno…

¡Gracias por leer! Espero que les haya gustado, en todo caso se agradecen sus Reviews, Fav y Follow.

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