Fic parte del reto Kinktober propuesto por Es de fanfics, en Facebook.
LIBERTAD
Noche II
~cadenas~
Según ha escuchado en uno de sus tantos viajes durante la Gran Guerra, las cadenas simbolizan cosas distintas dependiendo de la cultura. Para los vesemeh, seres de piel negra y ojos blancos oriundos de la Galaxia del Oeste, menudos aunque increíblemente fuertes, las cadenas representan no la privación de la libertad, sino la concesión de ésta en manos de quien las porte.
Siendo una raza de costumbres sexuales extremas a ojos de culturas más conservadoras, los vesemeh concedían las cadenas al guerrero más destacado de cada batalla, fuera hombre o mujer. Al encadenarlo en el centro de un cuarto circular, se le administraban toda clase de placeres. Las bellezas más reconocidas lo alimentaban con las más exóticas comidas, le daban a beber el mejor vino de los alrededores, y mantenían relaciones delante de sus ojos, mientras otras besaban, tocaban y brindaban placer en cada punto erógeno de su cuerpo. Al final, elegía a aquel o aquella a quien quisiera como acompañante; encadenado aún, gozaba ante todos de lo que elegía que le hicieran, sea lo que fuere, lo más tierno y lo más obsceno; para los vesemeh, nada estaba prohibido, sólo la falta de consentimiento. Los abusos estaban penados con la muerte; el resto era placer.
Todo.
Al escuchar esa historia, robó cadenas de una cárcel de Vegetasei, las únicas capaces de detener a un guerrero como él, que aunque en los registros figure como un Clase Baja tiene un poder tan prodigioso como el de su Príncipe, Trunks, Trunks tan seductor ahora mismo mientras lo encadena a la cabecera del lecho con una sonrisa en los labios.
—¿A quién elige como su compañero hoy, valeroso guerrero saiyajin? —le pregunta entre risas, entre burlón y serio, Trunks en esencia.
Goten, que ya respira entrecortadamente, que ya todo se lo imagina, elige a Marron al fijarle los ojos. Ella asiente, feliz; Trunks se sienta en la punta del lecho, encaprichado con la idea de mirarlos hacer lo que durante su último viaje tanto imaginó para consolar su soledad.
Marron lo besa, lo toca, lo eriza de la forma exacta, conociéndolo como si él fuera ella, como si los dos fueran lo mismo. Goten disfruta alternando los ojos entre Trunks y ella, él concentrado en lo que vislumbra bajo las luces rojas, ella conmovida por su dulzura innata.
Para los saiyajin, las cadenas simbolizan lo peor. Es la sumisión, la degradación, la pérdida de todo honor; para los vesemeh, es la adquisición de ese mismo honor. Es ser el del derecho al goce mayor.
—Ven tú también —le pide, entre jadeos, a Trunks—. Ven…
Trunks asiente, y lo hace con Marron ante él, y luego se lo hacen a él mientras las cadenas, en sus muñecas, le conceden todo el disfrute que, en brazos de ellos dos, constituyen su concepto personal de perfección.
~Noche II. Fin~
¡Gracias por leer! Espero les guste. Me agrada la idea de que algún fetiche propuesto por el reto venga de culturas diferentes, como para imaginar otra clase de significados en ellos. Espero no esté muy horrible.
Nos vemos mañana en la Noche III: «apodos».
¡Gracias!
Dragon Ball © Akira Toriyama
