Hola, hola, aquí está el tercer capítulo de esta historia. Gracias por sus lecturas y comentarios. Para este capítulo entre comillas esta el pensamiento de Shizuru. Espero les guste si es asi déjenme un comentario y si no les gusto también. Hasta la próxima ;)

Capitulo 3

La vida de Natsuki Kuga transcurría lo más normal posible, entre el hospital y su trabajo. Por las mañanas y parte de la tarde trabajaba en un taller mecánico y las noches que le tocaba, cuidaba de Shizuru, siempre que se lo permitían, sus suegros eran muy entrometidos y qué decir de su cuñada, desde que la conoció no le había dirigido la palabra, ni falta que le hacía. Cuando salía a comer y se hacía tiempo iba a verla aunque fueran unos minutos. Cuando llegaba a su cuarto le contaba cómo le había ido en el día, que hacía y demás detalles.

Después de dos meses se había acostumbrado a esto, a su rutina de ir y venir, de ver a Shizuru en esa cama. A lo que no podía acostumbrarse nunca era a no ver sus bellos ojos, a no escuchar su dulce voz, a no sentir el tierno roce de su tacto ha eso nunca se acostumbraría pensaba.

-Hoy fui a la pastelería de Mai, te mando muchos saludos. Dijo que vendría a verte. - Natsuki le dio un corto pero tierno beso en la frente y después se posiciono junto a la ventana que tenía el cuarto de Shizuru, se dedico a observar a los transeúntes que por la calle pasaban, a ver el pedacito de cielo que los demás edificios le permitían, a ver a las aves volar buscando su nido, la tarde moría y con ella la noche se abría paso.

-Ya pasaron ¿Qué? ¿Dos meses? Dos eternos meses Shizuru, no importa cuánto tiempo pase te esperare, ¿lo sabes verdad?- Seguía viendo como en el horizonte el cielo paso a paso se volvía oscuro.

"¿Dónde estoy? ¿Por qué no me puedo mover? Todo está oscuro, mis parpados no puedo abrir, tengo miedo, mucho miedo, ¿Hasta cuándo estaré asi? Mi voz no sale, mis labios no se separan, ¿Qué me ha pasado?... Aquí está de nuevo esa voz que me cuenta cosas que no entiendo, me dice de personas que no conozco, me confunde mucho, esa voz la siendo familiar, pero a la vez no, es ajena a mí, es extraña…"

En el cuarto solo se escuchaban los sonidos de los aparatos que se mantenían unidos al cuerpo de Shizuru emitían, silencio, un total silencio y de repente el sollozo de alguien se escuchaba en aquel lugar. Natsuki había comenzado a llorar quedito, las lagrima comenzaron a fluir, en silencio sin que nadie la escuchara, ¿Qué haría si Shizuru la dejaba? Comprendía que seguiría viviendo pero sin ella no quería.

"Alguien llora, ¿Quién será? ¿Por qué llorara? ¿Tan grande es su pena que no puede contener sus lágrimas? No llores… no llores por favor… No… Nat… Natsuki no llores, amor mío por favor no lo hagas mi corazón duele al escucharte tan triste, como quisiera poder moverme para consolarte, mover mis labios para decirte que no te preocupes, mover mis manos para abrazarte, abrir mis ojos para llorar contigo... vida mía no llores, por favor, no llores"

Natsuki con la manga de su sudadera se limpia las lagrimas y se sienta en la silla que esta junto a la cama donde Shizuru yace, toma su mano derecha entre las suyas y la conduce a la altura de su labios depositando un beso, toma la mano de Shizuru y la frota en su mejilla, la deja ahí por algunos minutos, sintiendo el tacto de Shizuru en su mejilla comienza a llorar de nuevo, sus lagrimas caen y moja la mano de su amada. Sus lágrimas cálidas llegan a la fría mano de Shizuru.

"Me rompes el corazón cariño mío, amor de mi vida, no llores mas y por mi causa menos… siento que tus tibias lagrimas tocan mi mano, no lo merezco Natsuki, por favor no llores que me vas a hacer llorar"

Natsuki se encuentra viendo a Shizuru y nota que de entre sus parpados sale un hilo de agua, comprende son lagrimas, entiende que Shizuru está llorando junto con ella, tiene que ser fuerte por ella y por Shizuru, no quiere angustiarla más, debe de dejar de llorar.

-Amor, discúlpame por hacerte llorar… no fue mi intensión perturbar tu quietud con mi llanto.- tomando con sus dedos las lagrimas que salen de los parpados de su amatista y le da otro beso en la frente. Parece que las palabras le llegaron a Shizuru pues las lágrimas dejaron de fluir, Natsuki recuesta su cabeza en la cama de Shizuru y después de varios minutos va cerrando sus ojos hasta que se duerme junto a ella.

Esa misma noche una Kazumi se encontraba en su departamento, pensando en su hija, en todo lo que había pasado, esa noche quería ir a verla, cuidarla como cuando era niña y se enfermaba. Su niña había crecido tanto ya era toda una mujer hecha y derecha, bella como ninguna otra, era tan hermosa que no se explicaba cómo había terminado casándose con esa desgraciada de Kuga. Podía tener a cualquier hombre a sus pies y ella se fue con una mujer, era algo que no entendía, que no le entraba en la cabeza. Tal vez la culpa de todo la tenían ellos por no perseguirla, por no encerrarla cuando se fue, por no detenerla. Su niña se alejo muy decepcionada, muy dolida y esa maldita mujer se aprovecho de eso para atraparla. Y con estos pensamientos se quedo dormida.

De igual manera la familia Fujino tuvo que adaptarse a esta nueva etapa de su vida, después de tantos años estando lejos de Shizuru y sin saber nada de ella sucede esto que fue un golpe terrible para todos. Yamato va y viene cada dos semana a Kioto donde tiene su despacho de abogados, Kazumi rento un departamento en Tokio para permanecer al lado de Shizuru y no estar como su marido yendo y viniendo. Por su parte Rosalie ha permanecido en Kioto encargándose del negocio familiar. Los tres han hablado en lo que harán cuando Shizuru recupere la conciencia, lo primero es llevársela con ellos de vuelta a Kioto claro está que sin Natsuki, para ellos la pelinegra es la única culpable de que su hija no haya vuelto con ellos, de que se quedara en Tokio definitivamente y ahora también es la culpable de que este en coma. No importa cómo pero lo conseguirán. Lo segundo es divorciarlas, son abogados algo saldrá para que ese matrimonio no sea válido.

Natsuki estuvo toda la noche al lado de Shizuru sin separarse ni un solo momento de ella. Al llegar la mañana los rayos del sol que entraban por la ventana hicieron que despertara, se levanto de la silla en que se encontraba para estirarse un poco y al ver a Shizuru quiso ir por un ramo de flores para colocarlo en el.

-Buenos días Shizuru –Dándole un dulce beso en la frente. –Ahorita regreso no me tardo amor –Salió rumbo a una florería, la ciudad ya estaba con su ajetreo diario, el ir y venir de los autos, personas que salen a trabajar, que llegan y se van, todo le parecía sin sentido, sin Shizuru nada tenía color. Cruzo la calle y camino varias cuadras hasta llegar a la florería, compro un ramo de las flores favoritas de Shizuru y regreso al hospital.

Mientras tanto al hospital los padres de Shizuru habían llegado, se encontraban esperando al médico que ellos contrataron para que atendiera a Shizuru. Se encontraban en la sala de espera cuando observaron a Natsuki entrar con el ramo de flores en la mano, saludando a los que encontraba, enfermeras, doctores, pacientes y hasta familiares de pacientes que ahí se encontraban. Esto los padres de Shizuru lo tomaron a mal, que fuera tan asi como era, tan feliz, tan campante, mientras que su hija seguía en esa cama.

Natsuki ni los noto, paso de largo y entro al cuarto de Shizuru, al entrar el ramo de flores se resbalo de sus manos pues por la impresión lo dejo caer Shizuru tenía los ojos abiertos, por fin había despertado. Camino rápidamente hasta llegar al lado de Shizuru, su impulso fue el de abrasarla, besarla, estrecharla en sus brazos, darle la bienvenida, cubrirla de besos y asi lo hizo se aproximo a ella.

-Shizuru, amor mío despertaste. ¿Cómo te sientes?

-Estoy bien pero ¿Quién eres tú?