Lamento la espera. Este inicio de semestre en la universidad ha sido en verdad duro y estresente para mi, por lo que apenas he podido dedicarle tiempo a mis pasatiempos, especialmente a escribir. Ojalá disfruten de esta nueva entrega tras todo este tiempo.
Paz Antes de la Tormenta
10 de Septiembre
El pokéglov de Andrés comenzó a sonar, el se fijó y vio que era debido a una llamada entrante de Arthur.
"Buenas noches Arthur."
"Buenas noches Andrés ¿Cómo va todo? ¿Ya llegaron a Pueblo Verdegal?" Preguntó Arthur de vuelta.
Andrés negó instintivamente a pesar de que él no pudiese verlo.
"Aún no, la noche nos alcanzó de golpe ya que tuvimos que nos atrasamos al llegar a Pie de la Colina. Nos enfrentamos a algunos pokemón salvajes que se habían tomado las callas y no pudimos encontrar supervivientes salvo a una doctor que dirigía una Clínica Pokemón al no haber Centro ahí. Tiene un Delcatty que es bastante fuerte, y al parecer, fue una Coordinadora Pokemón de las buenas hace muchos años."
"¿En donde se encuentran exactamente?"
Andrés comenzó a mirar las paredes de la habitación en que se encontraba. Estaba sentado sobre una cama de dos plazas de lo que parecía ser el dormitorio principal de los antiguos dueños de la casa en que se encontraba.
"Estamos en lo que parece ser la casona de alguna familia acomodada que vía a mitad de camino entre Pie de la Colina y Pueblo Verdegal. Tuvimos que limpiarla de pokemón salvajes que se habían apoderado del sitio y por lo visto asesinaron a los antiguos dueños... No fue algo bonito de contemplar cuando los encontramos… Pero Bueno… Al final la Teniente Reika decidió que sería un buen sitio para acampar, especialmente por ser bien defendible… Oye Arthur... ¿Pudieron llegar a Pueblo Lavacalda? ¿Encontraron a algunos supervivientes? ¿Sucedió algo interesante?"
Andrés escuchó un suspiro de Arthur por el altavoz.
"Hoy día pasaron muchas cosas en realidad… En verdad creo que ha sido demasiado… Llegamos a Pueblo Lavacalda y tuvimos suerte de encontrar a muchos supervivientes… Entre ellos a un amigo con el que viaje por la región… ¿Recuerdas si te he hablado de Nick?"
Andrés asintió pensante.
"Sí… Has hablado de él algunas veces desde que partimos de Ciudad Petalia… Es una suerte que lo hayas podido encontrar sano y salvo."
"Y no solo me encontré con él, Andrés… También… Había alguien más…"
"¿Qué sucede Arthur? ¿A quién fue que te encontraste también?"
"Con ella… Andrés…"
"¿Ella?" Respondió Andrés sin entender.
"Alguien a quien no hemos visto en siete años…"
Andrés enmudeció sorprendido, tras darse cuenta de quién se refería.
"Claudia…" Musitó él.
Varios minutos más tarde, la puerta del dormitorio se abrió y Andrés salió a un pasillo. Arthur le había contado muchas cosas, cosas que Reika y los demás debían saber. Se encontraba en el segundo piso, y mientras se dirigía a las escaleras que llevaban abajo, contemplaba las paredes cargadas de marcos de antiguas fotos de los dueños que la habían habitado.
Poco antes de llegar a las escaleras, Andrés se detuvo ante la puerta entreabierta de otro dormitorio. Él sospechó quien podía seguir estando ahí, Andrés se acercó y miró entre medio de la puerta.
"Ángela… ¿Aún sigues ahí?"
No hubo respuesta del interior.
"Ángela… Recibí una llamada de la expedición de Hagen proveniente de Arthur… Acaba de informarme de muchas cosas… Será mejor que todos se reúnan para que sepan fr lo que me ha dicho…"
Tras no oír respuesta de nuevo, Andrés abrió completamente la puerta. Ángela se encontraba de espaldas a él, sentada en una silla delante de una cama, que junto con los ornamentos de la habitación, parecía haber pertenecido a una niña pequeña. Reclinado sobre una pared, se encontraba su Lucario, el cual estoicamente cuidaba de su ama como siempre.
"Ángela…" Replicó Andrés de nuevo.
El suelo se encontraba manchado de sangre, con el tapiz del suelo marcado con las pisadas escarlatas de un pokemón que había entrado. La cama delante de Ángela se encontraba completamente empapada de sangre seca: sobre esa misma cama, habían encontrado el cuerpo mutilado de la niña que la había ocupado.
"No es sano que continúes aquí…"
Pasaron varios segundos antes de que ella reaccionara.
"Esa niña se parecía mucho a mí… Cabello rubio… Ojos azules… Si… En verdad se parecía…" Comenzó a decir ella en un triste sin prestarle atención.
Andrés dio un par de pasos hacia adelante aunque se detuvo a mitad de camino.
"Esta habitación… Esta casa… Todo es tan familiar… Me recuerda mucho a mi casa en Sinnoh…" Ángela extendió una de sus manos sobre aquellas sábanas y las acarició levemente, impregnando las yemas de sus dedos con un poco de sangre seca. "Ese hombre y aquella mujer de abajo podían haber sido como mis padres… Mientras que esa niña… La que estaba aquí… Podía haber sido como yo si hubiese regresado a casa…"
Cuando habían llegado a la casa, habían encontrado los cuerpos de un hombre y una mujer mutilados en la sala de estar. Mientras que en la habitación en donde estaban habían encontrado el cuerpo de la niña. La cual, sin importar lo que hubiese sucedido exactamente, o no se dio cuenta o fue demasiado tarde para ella cuando un pokemón salvaje sediento sangre o de ambición en extender su territorio se había colado para acabar con su vida.
"Probablemente no tenía más de diez años…" Continuó ella mientras se frotaba los dedos.
"¡Ángela! ¡Ya basta! ¡Nadie sabe lo que le ha pasado a tus padres! ¡Aún cabe la posibilidad de que ellos estén bien! Yo aún sigo esperando poder encontrar a papá… Aunque ni siquiera esté seguro si en verdad se encuentra en Ciudad LaRousse… Por favor Ángela… No pierdas las esperanzas de todavía poder encontrarlos…"
Tras un breve instante, Ángela tonó ligeramente la cabeza hacia él.
"¿Dijiste que Arthur había llamado?" Le preguntó sin cambar de tono de voz.
Andrés asintió.
"Voy a avisarle a la Teniente Reika para que reúna a todos… Lo que me ha dicho son cosas muy importantes…"
Ángela retornó la mirada hacia la cama mientras asentía levemente.
"Está bien… Te sigo en unos instantes… Yo… Ya te sigo…"
"Ángela..." Musitó el preocupado por ella.
Esta vez Ángela tornó completamente la cabeza hacia él, su rostro esbozaba una leve sonrisa.
"No te preocupes por mí… Ve con la Teniente por mientras… Iré en unos instantes…"
Andrés asintió, entonces finalmente, prosiguió a darse la vuelta y a salir de la habitación.
Katrina vigilaba el patio frontal de la casa desde una silla ubicada en el porche. Al frente, podía ver los jardines que adornaban prácticamente todo el perímetro de la propiedad y el portón de hierro que servía de entrada al sitio. Junto al portón, podía ver a otros soldados patrullando en caso de que un posible ataque de pokemón salvajes. A sus pies, se encontraban dos de sus Mightyenas reposando en el suelo durmiendo mientras el tercero vigilaba atento junto a su ama.
La noche era especialmente agradable, siendo aún verano, la brisa nocturna que soplaba por los alrededores la ayudaba a relajarse de las emociones de ese día.
"¿Nada que reportar?" Preguntó Álex, el cual apareció al lado de ella por la puerta principal. A su lado había un par de Brelooms que lo seguían.
Katrina tornó la mirada hacia él, sonriendo ligeramente al reconocer su voz.
"Al menos nada todavía." Contestó ella, dándose cuenta que él llevaba un par de tazas en las manos. "¿Qué tienes ahí?"
"¿Esto? En la cocina encontraron un poco de café y los encargados del rancho decidieron repartir un poco entre los guardias para mantenerlos despiertos ¿Quieres?"
"¿Yo? Por supuesto" Aceptó asintiendo.
Katrina dejó apoyado contra la pared de la casa su fusil de francotirador y recibió la taza mientras Álex se sentaba al lado de ella. Los dos, al igual que Andrés, a pesar de que eran oficialmente civiles, llevaban armas y uniformes del ejército del Reino Espejismo debido a la experiencia de combate de los tres.
"Menudo sitio que hemos encontrado, al menos no tendremos que dormir a la intemperie o en las tiendas de campaña…" Comentó Álex mientras miraba en dirección hacia el portón de la propiedad. "Y la noche es también bastante agradable…"
"Aunque es una lástima lo que les pasó a la familia que vivía aquí… Ojalá hubiésemos podido haber llegado antes para ayudarlos…." Contestó Katrina de vuelta mientras desviaba la mirada hacia un costado del jardín, en donde se encontraban tres tumbas recién cavadas en donde habían enterrado los cuerpos de los tres integrantes de la familia que habían encontrado al llegar.
"Si… En verdad es una lástima… Aunque es poco probable que hayamos podido hacer algo considerando que llevaban muertos ya mucho tiempo…"
Tras decir esto último, los dos guardaron silencio por un largo rato mientras disfrutaban de la brisa nocturna y del cielo despejado.
"Me pregunto cómo estarán los otros en el Reino Espejismo o la otra expedición más al norte…" Musitó ella.
"De seguro que los que están en el reino se encuentran bien, recuerda que están protegidos por los Togepi mientras que la otro expedición tiene a Arthur y a sus pokemón." Le aseguró él.
Katrina suspiró mientras bebía un sorbo de su taza.
"A veces pienso en todos los peligros a los que nos hemos enfrentado… E en lo seguro que estábamos en el Reino Espejismo… Ojalá regresemos pronto… Que aquí afuera están los pokemón salvajes y quién sabe si aún quedan grupos como la pandilla que nos encontramos en Ciudad Férrica…"
"¿Aún sigues pensando en ello?" Preguntó Álex.
"Si tan solo supieras lo terrorífico e indefenso que te sientes cuando te encañonan con un arma en la sien y te amenazan con matarte... Debo admitir que todavía tengo pesadillas de vez en cuando… Pero al menos todo salió bien…"
Álex aún recordaba ese día como si hubiese sido ayer, cuando la expedición de rescate se había visto forzada a rendir sus armas ante el líder de aquellos pandilleros que habían tomado el control de la ciudad, habían secuestrado a varios y habían tomado a Katrina de rehén delante de ellos. El pandillero había decidido matarla de igual forma, y en una fracción de segundo, alcanzó a tomar su arma y acabar con él antes de que fuese demasiado tarde. Ese día, al igual que los otros que habían ido a rescatarlos, había sido la primera vez que tenían que matar otra persona y el recuerdo de aquello todavía continuaba persiguiéndole un poco.
"No puedo decir que no me haya afectado el tener que matar a ese pandillero, pero lo importante es que estás bien. Será mejor que dejemos de preocuparnos por esas cosas que ya pasaron y mejor nos concentremos en el presente."
Katrina asintió sonriente.
"Si… Es cierto… Al menos sé que mientras tú estés por aquí cerca, puedo estar segura de que habrá alguien cerca protegiéndome la espalda ¿no?"
Álex asintió de vuelta.
"Eso tenlo por seguro, es en momentos como este en que todos debemos cuidarnos el uno al otro mutuamente."
Ambos continuaron contemplando el patio mientras bebían de sus tazas. Inesperadamente, Álex sintió como Katrina se echaba hacia un lado y apoyaba suavemente su cabeza sobre su hombro.
"Si… Mutuamente…" Musitó ella.
Álex sonrió levemente, y lentamente extendió su brazo mientras la abrazaba por detrás mientras ambos quedaban contemplando el cielo estrellado.
"¿Cómo se encuentra doctora?" Preguntó Brendan mientras la doctora Abby observaba a Shiftry, el cual se encontraba sentado sobre una mesa despejada del comedor de la casa, mientras que sobre un sillón cercano, se encontraba observando Johnny, el Delcatty de la doctora.
"No fue nada más que un leve rasguño de esos Mightyena que habían tomado el sitio" Dijo mientras terminaba de de ajustar un vendaje en uno de los brazos del pokemón.
"Buff… Al menos es un alivio…" Respondió el aliviado.
"Qué bueno que la tenemos a usted, Doctora Abby, así no tenemos que depender tanto de Chansey para poder hacer curaciones." Añadió Jennifer a su lado.
"Bueno… Sé que mi especialidad no es realizar primeros auxilios o intervenciones… Y que mis habilidades no se comparan con el Amortiguador de Chansey… Pero al menos intento hacer lo mejor que pueda…" La doctora se quedó un rato contemplándolo mientras se ponía a su espalda. "Shiftry luce un tanto estresado…"
"Bueno… Con todo lo que hemos estado pasando… Considero normal que todos nosotros estemos algo estresados…" Opinó Jennifer.
"Eso no lo dudo… Quizás un ligero masaje pueda hacerlo sentir mejor…" Dijo mientras ella extendía sus manos sobre la espalda de Shiftry.
Entonces, ella comenzó a masajear la espalda. Y tras unos breves instantes, Shiftry comenzó a relajarse y a disfrutar de él. Tras terminar, Shiftry parecía mucho más alegre y animado.
"Creo que con eso bastará" Confirmó ella.
"¡Vaya! ¡Shiftry si que luce mucho mejor!" Observó la joven Joy.
"¡Es verdad! ¡Hace mucho tiempo que no veía a Shiftry así de contento! En verdad gracias doctora."
"No hay de que Brendan, si necesitan de alguna otra cosa tan solo avísenme."
Tras irse los dos chicos con Shiftry, Abby vio como entraban al comedor por la parte de atrás Batuo junto a su Medicham.
"¡Ah! ¡Señor Batuo! ¿En qué le puedo servir?
"Nada en especial señorita, tan sólo observábamos lo que le estaba haciendo al Shiftry de Brendan. La verdad es que lucía interesante… Pareciera como si estuviese estimulando ciertas partes específicas de su cuerpo…." Comentó el antiguo monje.
"Así que lo ha notado ¿Verdad? Lo que hacía era estimular sus puntos de presión. Según mis estudios, es posible curar la fatiga, tensión, estrés e incluso otras condiciones en los pokemón estimulando ciertos puntos de su cuerpo."
"Interesante… ¿Y podría decirme usted quién fue el que le enseñó todo eso?" Preguntó Batuo intrigado.
"¿Sobre quién me enseñó? Fue el Dr. Moss, el cual me instruyó después de que decidiera retirarme de los Concursos Pokemón hace años atrás. Él era el dueño original de la clínica pokemón en Pie de la Colina y la terminé heredando después de que terminara mi entrenamiento con él ¿Por qué desea saber todo esto, señor? La verdad es que luce muy interesado."
"La verdad es que sí. Es sólo que lo que usted me ha descrito concuerda mucho con la medicina tradicional de mi tierra natal, Shanxi."
"Shanxi… ¡¿Ha dicho usted Shanxi?! ¡¿En verdad?!" Respondió Abby sorprendida. "¡El doctor Moss me dijo que viajó por muchos años a otros países para estudiar sobre la medicina natural de lugares como Shanxi antes de idear su método y abrir la clínica!"
"Así que estaba en lo correcto… Me llamó la atención el hecho de que cuando masajeaba al Shiftry de Brendan, se encontraba justamente estimulando sus puntos de chi."
"¿Puntos de chi?"
"De donde yo vengo, se habla de que la energía vital de todos los seres vivos, las cual llamamos chi, fluye a través de una red invisible por todo el cuerpo. A esta red la llamamos meridianos. A través de cada meridiano, existen puntos por donde el chi se concentra y fluye de manera natural fuera del cuerpo. Según nuestra medicina, el hecho de estimular estos puntos puede alterar el flujo natural del chi de diferentes formas: Ya sea causando enfermedades al obstruirse los puntos, o curándolas cuando estos se vuelven a abrir. También en nuestras artes marciales existen técnicas en donde se busca golpear directamente los puntos de chi del oponente para causar gran dolor en él y debilitar su flujo. Todo a lo que me referido como chi es equivalente a lo que ustedes llaman como aura en este país."
"Vaya… No conocía nada de esto… Ahora veo de donde pudieron haber provenido las ideas del Dr. Moss… Pero… ¿Quién es usted en realidad? Parece saber mucho del tema."
Batuo procedió a sentarse sobre el sillón en que se encontraba Johnny a la vez que Medicham lo hacía sobre una silla del comedor.
"En verdad ya muchos saben acerca de esto, pero no hará mal que usted también lo sepa. Hace treinta años pertenecí un grupo de monjes llamados los Monjes Guardianes, los cuales habitan en un monasterio en medio del país de Shanxi. Allí nos instruían desde pequeños en muchas cosas, entre ellas, a tratar a los enfermos conociendo sobre los meridianos y los puntos de chi. Pero principalmente, nos entrenábamos tanto en cuerpo como en mente para aprender a fortalecer a y dominar el chi que hay dentro de cada uno de nosotros."
"¿Fortalecer y dominar el chi de cada uno?" Preguntó Abby intrigada. "Eso suena como lo que hacían los Guardianes de Aura…"
"Así es, en tiempos antiguos, también nos dedicábamos a viajar por Shanxi junto a un compañero pokemón buscando resolver disputas y a mantener la paz en donde fuese necesario."
Abby se llevo la mano a la boca de asombro.
"O sea… Que usted… ¿Es un Guardián de Aura?"
Batuo asintió.
"Aunque todo eso aquello sucedió hace siglos, ya que por diversas razones, ya no salimos a recorrer el mundo exterior como lo hacíamos antes."
"Pero… Usted puede realizar cosas como las que hacían los Guardianes de Aura de antaño… Como poder ver el aura de los demás… ¿No es cierto?"
Batuo cerró los ojos, ras hacerlos, extendió su mano sobre el lomo de Johnny y comenzó a masajearlo. Al principio este se sorprendió el abrupto traspaso de su espacio personal, pero en unos instantes, la expresión de su rosto cambió a uno de placer y pareció comenzar a relajare y a disfrutar.
"¡Vaya! ¡En verdad lo está haciendo! ¡Está estimulando los puntos de presión de Johnny sin ni siquiera tener que mirar!"
"Normalmente, cuando nos concentramos para ver el chi de otro ser vivo, suele mostrarse como una llama que emana de todo su cuerpo." Dijo mientras terminaba de masajear a Johnny y comenzaba a acariciar su pelaje. "Pero cuando nos concentramos más, podemos ver a través de aquella llama que emiten y fijarnos en sus meridianos y puntos de chi. De esa forma, podemos conocer su localización exacta para poder usarlos a nuestro favor"
"Aunque usted dice que los monjes de su monasterio aprender a fortalecer y a dominar el aura de sus cuerpos ¿No se supone que solo un grupo selecto de personas y pokemón pueden convertirse en Guardianes de Aura?"
"Normalmente es así, pero desde hace más de mil años que nuestro fundador, Shi Yongxin, le fuera revelado el secreto de cómo fortalecer el chi de cada uno hasta el punto de que una persona común y corriente, sin la capacidad poder utilizarlo, pueda hacerlo tras cumplir un rigoroso entrenamiento en el que buscamos perfeccionar cada vez más nuestros cuerpos y almas.
Sabemos que aparte de la existencia de los puntos de chi y los meridianos, existen otra serie de puntos importantes denominados como chakras. Normalmente, los seres vivos son incapaces de poder utilizar todo el chi disponibles en sus cuerpos y sólo disponen de una cantidad limitada de él, la cual es insuficiente para poder utilizarlo de la misma forma que los que ustedes llaman Guardianes de Aura. Existen seis chakras conocidos en los pokemón, mientras que en el caso del ser humano, son en vez siete. Estos chakras son puntos de energía inmensurable ubicados a través del eje de la columna vertebral hasta la cabeza, y son de estos puntos de donde emana la mayor parte del chi de todo el cuerpo, para luego distribuirse por los meridianos y de ahí a los puntos de chi. Por lo general se encuentran obstruidos, disponiendo la mayor parte de los humanos y pokemón de sólo una pequeña parte del chi que logra filtrarse a través de ellos.
Personas como los Guardianes de Aura son aquellas que han nacido con obstrucciones diferente a lo normal, ya que a pesar de que igual forma se encuentran obstruidos, logra filtrarse a través de ellos una cantidad superior de chi de lo convencional, lo que le permite dominar los poderes relacionados con el chi. Nosotros, los monjes, entrenamos para desbloquear nuestros chakras obstruidos para así poder tener disponible de todo el poder que emana de ellos, y logrando de esa forma, ponernos a la altura o incluso superar a los demás Guardianes de Aura."
"¡Esto es en verdad increíble! ¡Nunca pensé que algo así era posible! ¡De que una persona común y corriente pudiese convertirse en un Guardián de Aura!"
"Aún así, nada dice que sea fácil poder desbloquear los chakras. No solo se necesita debilitar las obstrucciones que impiden el flujo del chi mediante un entrenamiento físico que busca fortalecer el que alcanza a emanar a través de ellos, si no que también, se debe buscar la iluminación interior, el purificar nuestra alma de las emociones y pasiones terrenales que nos encadenan al mundo de lo físico. Ya que son estas las que provocan la obstrucción de los chakras, y mientras una personas o pokemón no sea capaz de superar estas emociones como el miedo, el odio o la ira, le será imposible poder desbloquear sus chakras."
"Eso… Suena como algo difícil…"
"Por eso mismo es que muchos fracasan en el camino. Incluso para los que consiguen desbloquear el primer chakras, desbloquear el segundo se vuelve más difícil, y el tercero aún más. Así de forma sucesiva. La mayoría de los monjes no alcanza a desbloquear más allá del cuarto chakra, incluido yo mismo. Mientras que tan solo unos pocos logran continuar por el quinto y más allá."
"¿Y qué pasa cuando alguien logra liberar los siete chakras?"
"Eso es algo muy raro que suceda. Normalmente, sólo lo logra una persona cada cierta cantidad de siglos. Aquel que lo logra es alguien que alcanzado la perfección espiritual y el cual su poder ha trascendido a un nivel superior a cualquier mortal. A esta persona, la conocemos como Avatar, sólo han habido seis en la historia de nuestro monasterio y desde hace más de trescientos años que no ha aparecido uno."
"Bueno… Ciertamente todas esas cosas se oyen muy interesantes sin duda… Pero hay algo que me dejó pensando… ¿Por qué usted ha dicho que perteneció a los Monjes Guardianes? ¿Acaso usted se fue, lo expulsaron o algo así?"
Batuo dejó de acariciar el lomo del Delcatty, cambiando su expresión a una cargada de tristeza.
"Hace treinta años era todavía una persona joven e irracional, y en esos días, tomé algunas decisiones que no fueron buenas ni para mí ni para mis otros hermanos ya que los hice poner en peligro… Por lo que al final perdí el respeto de mis hermanos y terminé siendo expulsando… No es algo de lo que desee hablar… Aunque sólo le diré que entiendo la decisión que ellos tomaron y que en verdad me lo merezco…" Batuo volvió a elevar la mirada hacia la doctora "Aunque no se preocupe por las habladurías de un viejo como yo. Esas cosas sucedieron hace mucho tiempo y lo que debemos hacer ahora es concentrarnos en nuestra misión."
La expedición se reunió en el comedor cuando la Teniente Reika mandó a llamarlos a todos informando de que Andrés había recibido noticias de la expedición del norte. Cuando estuvieron todos reunidos, el comenzó a repetir el reporte de Arthur.
"Y eso es en resumen… Que la expedición del Capitán Hagen logró llegar sana y salva a Pueblo Lavacalda y logró encontrar a varios supervivientes, entre ellos, a dos entrenadores que gracias a sus pokemón que fueron capaces de aguantar tanto tiempo. También que Max se encuentra a salvo y que había desaparecido del Reino Espejismo sólo para querer colarse en la expedición de Hagen y salir en búsqueda de un amigo pokemón..."
"Jirachi… Murmuró Reika… En verdad no lo puedo creer… Debe de ser una broma… Un pokemón legendario como él y además amigo de Max…"
Se empezaron a oír murmullos de incredulidad entre todos los soldados.
"Disculpe Teniente… No es mi deseo interrumpir…" Dijo Ángela mientras levantaba la mano. "Debido a que provengo de la región de Sinnoh, no conozco mucho sobre los pokemón de Hoenn ¿Qué es lo que hace tan especial a este Jirachi?"
"Jirachi es un pokemón que existe en las leyendas de la región." Comenzó a explicar Brendan. "Un pokemón que se dice que es capaz de conceder deseos."
"¿Cumplir deseos? ¿En verdad puede hacer eso?" Preguntó Jennifer al no ser ella de la región también.
"Eso es lo que se dice" Continuó Reika. "Pero se supone que Jirachi es un pokemón que se pasa la mayor parte del tiempo dormido, ya que solo despierta durante una semana cada mil años cuando un cometa, el Cometa del Milenio, surca los cielos durante esa semana. Pero el problema es que el cometa pasó hace poco tiempo y es imposible que estuviese despierto incluso si es verdad que Jirachi existe."
"Pero Arthur y Max juran que es verdad." Dijo Andrés. "Además hay que contar que todos los soldados de la expedición, incluido Hagen, lo han visto y pueden confirmarlo. Y respecto a lo del sueño milenario de Jirachi, creen que es debido a la remoción de los limitadores."
"Interesante… Un pokemón perteneciente a leyendas de la región que despierta y decide ayudarnos… Ciertamente este es un curso de los acontecimientos inesperado…" Añadió Batuo.
"Pero entonces, seguiremos con el plan establecido ¿no?" Preguntó Álex.
"Sin dudas las noticias del norte son intrigantes, pero el plan sin sigue alteraciones. Partiremos mañana temprano hasta Pueblo Verdegal, buscaremos supervivientes y ahí decidiremos si continuamos la búsqueda un poco más allá o si nos regresamos al Reino Espejismo. Pueden retirarse.
Muy lejos de ahí, en un lugar remoto y apartado, seis figuras no humanas se encontraban reunidas para discutir el plan a seguir para el día siguiente.
"¿Están todos presentes? Bien." Comenzó a decir una primera voz que sonaba sabia y elocuente.
"¿Qué es lo que has descubierto?" Preguntó una voz femenina que sonaba maternal y sabia.
"Logramos llegar a Forina y examinamos todo el sitio." Continuó la primera voz. "Para mi gran pesar, no pudimos encontrar a Jirachi en ningún lado."
"¡¿Pero cómo?! ¡¿Cómo es posible que no lo encontraras?! ¡Un pokemón como Jirachi debería de poder sentirse kilómetros a la redonda!" Protestó una segunda voz masculina. Esta, a diferencia de la primera, era brusca y temperamental.
"Silencio" Espetó una tercer voz. "Si es que él ha llegado aquí con tanta tranquilidad, significa que al menos habrás descubierto algo más ¿no es cierto?" Esta voz era también masculina, pero contrastaba con la segunda sonando inteligente, fría y calculadora.
"Así es, camaradas. A pesar de mi fracaso en poder encontrarlo, gracias a Ninetails, hemos encontrado una pista que nos pueda llevar hasta su paradero."
"Ya veo…" Comentó intrigado la tercera voz. "Ha podido seguir su rastro… ¿Verdad?"
"Ninetails… Querida… Pasa adelante y cuéntanos lo que has descubierto junto a mí. Además ¿Podrías encendernos un fuego, que ya se encuentra todo muy oscuro por favor?"
"A sus órdenes." Contestó ella.
La Ninetails avanzó hacia el interior de un círculo, y con un ataque de Ascuas, encendió un montón de ramas apiladas. La súbita luz que emitieron aquellas llamas revelaron la presencia cinco Alakazam que la rodeaban.
"Señoras y señores míos…" Comenzó ella con una leve reverencia. "Mi olfato pudo detectar un aroma fresco, posiblemente el de Jirachi, por lo que podría asegurar que él se encontraba en Forina hasta hace una pocas horas antes de que llegáramos."
"¿Pero has podido detectar hacia donde se ha ido?" Preguntó la Alakazam femenina.
"No puedo asegurarlo con certeza, pero lo que si se es que junto al aroma de Jirachi, se encontraban también los aromas y las huellas de no solo de otros pokemón, sino que el de cuatro humanos también."
"¿¡Humanos has dicho?! ¡No me digas que se lo han llevado antes que nosotros!" Contestó el Alakazam temperamental.
"Vaya… Vaya…"Comenzó a decir la voz de una segunda Alakazam. "Que inesperada noticia… Quién diría que hasta en estos peligrosos tiempos para ellos los humanos continúen acaparando y esclavizando a más pokemón… " Esta voz, a diferencia del tono sabio y maternal de la primera Alakazam, sonaba elegante y esnob como la de una antigua noble de alta alcurnia.
"A lo mejor ellos también quieren el poder que buscamos de él…Pero es imposible que hayan podido capturar a Jirachi…" Reflexionaba el tercer Alakazam masculino. "Los dispositivos esclavizadores humanos, esos que llaman "pokéballs", ya no sirven desde que Ho-Oh removió los limitadores de los pokemón. Lo único que se me ocurre es que el mismo Jirachi haya decidido irse con ellos o que hayan utilizado un método distinto para poder llevárselo a la fuerza…"
"No es mi deseo interrumpirlo, señor…" Continuó la Ninetails. "Sólo quiero finalizar mi reporte diciendo que perdí el rastro de Jirachi hacia el este, al parecer, los humanos se fueron volando con él sobre alguno de sus pokemón esclavos."
"Por mi parte, tengo una idea de donde habrán podido haber ido." Dijo el primer Alakazam. "Pero antes, creo que ya es hora de que nos organicemos mejor como expedición. Para facilitar la comunicación entre nosotros y el ejército que vayamos reclutando, he decidido que todos adoptemos un nombre código que nos distinga."
"¿Cómo cual?" Preguntó el Alakazam temperamental con los brazos cruzados.
"En este caso, he pensado que podríamos utilizar el alfabeto humano conocido como "griego". Debido al uso que tanto los humanos, nosotros y nuestro mismísimo Señor damos en las ciencias, lo he considerado como apropiado para la ocasión"
"Si… No está mal…" Se dijo a sí mismo el Alakazam de voz fría y calculadora mientras se acicalaba uno de sus bigotes. "Ese sistema iría bien con nosotros…"
Poco a poco, los tres Alakazam restantes asintieron dando su aprobación.
"¿Así que es unánime? Bien, cómo líder de esta expedición nombrado por nuestro gran Señor, he considerado denominarme como Alfa." Prosiguió a señalar a la primera Alakazam femenina. "Tú serás Beta" Luego a la segunda Alakazam. "Gamma." Prosiguió al Alakazam temperamental "Delta." Y finalmente al último Alakazam masculino. "Y tú Épsilon… ¿Algún opinión en contra?"
Mientras los demás negaban con un gesto, un gran pokemón de cuerpo de acero se acercó a ellos haciendo temblar ligeramente el suelo con las pisadas pesadas de su cuerpo.
"LAMENTAMOS EL RETRASO SEGÚN LA HORA ESTIPULADA. VENÍMOS DE ORGANIZAR A NUESTROS CONGÉNERES EN SUS RESPECTIVAS UBICACIONES DEL CAMPAMENTO." Expresó una voz que sonaba artificial y mecánica como la de una computadora. "A PARTIR DE ESTE MOMENTO NOS ENCONTRAMOS DISPONIBLES PARA PARTICIPAR EN ESTA DISCUSIÓN."
El gran pokemón de acero era un Metagross de grandes proporciones, que a diferencia de la mayoría de su especie, su cuerpo resplandecía como la plata y la gran equis de su rostro lo hacía como el oro, siendo uno de los pokemón raros conocidos como varicolor.
"¡Ah! ¡No se preocupe!" Le respondió Alfa al Metagross. "Todavía estaba a tiempo para unírsenos. Como sabrá, nuestro Señor nos envió a todos aquí para reclutar a un ejército con el cual exterminar a todos los humanos de la región Hoenn para que así se pueda crear el mundo donde los pokemón puedan vivir libres del yugo de los humanos. Pero ahora, se nos ha ordenado también encontrar y entregarle al pokemón de nombre Jirachi para que así El pueda estudiar sus poderes que podrían ser de gran utilidad para que podamos alcanzar nuestro objetivo."
"LO RECORDAMOS. ENTONCES ¿CUÁL HA SIDO EL RESULTADO DE AQUELLA BÚSQUEDA? ¿HAN HABIDO PROGRESOS HASTA EL MOMENTO?"
Cuando los cinco Alakazam fueron enviados a Hoenn por órdenes del Señor del Conocimiento, aliado de Ho-Oh, el pokemón que originalmente removió los limitadores de todos los pokemón. Sus objetivos originales era viajar de lugar en lugar revelándole a los pokemón salvajes el porqué del súbito aumento de sus poderes buscando convencerlos para que se unan a un ejército organizado contra los humanos.
Durante el proceso, Alfa hacía de predicador, hablándoles de cómo todo aquello había sido hecho para que los pokemón pudiesen levantarse en contra de los humanos que eran seres viles y crueles: no tenían problemas en enviar a sus crías en viajes en donde raptan pokemón, separándolos de sus hábitats y familias para forzarlos a que los entretengan en brutales combates donde se los obliga a pelear hasta la inconsciencia, en los cuales sus amos buscan satisfacer sus deseos caprichosos y perversos. Mientras que los pokemón capturados por ellos terminan con sus cerebros lavados para que acepten el destino de convertirse en sus esclavos donde ellos no se vuelven más que herramientas utilizadas para satisfacer las metas personales de sus captores.
Pero eso no era lo único. Los humanos han continuado creciendo y consumiendo los recursos del planeta sin preocuparse ellos de qué forma afectan a los pokemón que viven con ellos y al ecosistema. No son capaces de crear cosas capaces que de convivir en armonía con el ambiente ya que sólo se preocupan de sí mismos: talan bosques para extraer sus recursos de manera indiscriminada para construir sus ciudades y alimentar a su población que nunca para de crecer, destruyen los hogares de millares de pokemón en el proceso, contaminan tanto los cielos como los mares sin preocuparse de los efectos nocivos que puedan causar y a donde sean que se instalen, terminan destruyéndolo en algún momento.
Los humanos son como un virus: se instalan, crecen, se reproducen y se esparcen para repetir el proceso. Cuando un virus se esparce y consume los recursos de su huésped, este empieza lentamente a morir ya que no devuelven nada a cambio de lo que ellos toman. Hasta que finalmente, el huésped muere. Los humanos eran eso: un virus, una enfermedad para el planeta. Si permitían que los humanos continuaran viviendo, terminarían destruyéndolo todo, por lo que había que liberar al mundo de aquella enfermedad llamada humanidad. Sólo acabando con todos y cada uno de ellos podían salvar al mundo y no podían hacer distinción entre justos y pecadores. A lo mejor existían humanos buenos y responsables, pero sus descendientes rápidamente olvidarían el mensaje de sus progenitores y volverían a repetir el mismo ciclo de destrucción y sufrimiento como si se encontrara codificado en la esencia de su propio ser. Para los humanos, no había más que una sola solución: el genocidio. Sólo en un mundo sin humanos los pokemón y el planeta podrían ser capaces de subsistir.
Muchos pokemón se les han unido hasta el momento, centenares de ellos, a pesar de que no siempre todos los pokemón que se encontraban en el camino estaban de acuerdo con lo que ellos decían. Aunque en algunos casos, era porque simplemente desbeban mantenerse neutrales ya que deseaban continuar con sus vidas sin que nadie se metiese en sus asuntos.
En el caso de los Metagross que los acompañaban y los demás integrantes de su rama evolutiva, al igual que los Alakazam y Kadabra, habían terminado ofreciendo sus servicios al Señor del Conocimiento ya que habían llegado a la misma conclusión que H-Oh respecto a la humanidad, y también porque se habían dado cuenta que por un tema de recursos y aliados, que Ho-Oh era seguramente el bando ganador, siendo el Metagross varicolor presente el líder y representante del grupo que los acompañaba. A pesar de que muchos se habían aliado, no todos habían llegado a la misma conclusión y varios prefirieron mantenerse neutrales en el conflicto.
"Lamentablemente no pudo encontrar a Jirachi en Forina como esperaba. Pero a cambio, tengo una ligera sospecha de donde podría estar. Al parecer, Jirachi se ha unido o ha sido capturado a un grupo de humanos que pasó por Forina hace no muchas horas y según la distancia de viaje comparado con las horas de luz, calculo que Jirachi y sus captores podría estar en el asentamiento humano denominado como Pueblo Lavacalda por ellos."
"¿Pero cómo puedes estar tan seguro?" Preguntó Delta. "Nada dice que en verdad estén ahí."
"Por eso mismo, propongo un plan." Tras decir esto, tomó un papel enrollado que poseía y lo desplegó en el suelo a la vez que los demás se acercaban para mirar. El papel era un mapa de la región con las rutas y las poblaciones humanas marcadas. "Nos encontramos aquí, no demasiado lejos del asentamiento humano. Como verán, es el poblado humano más cercano a Forina. Si los humanos que capturaron a Jirachi tuviesen que buscar un sitio para descansar, es muy probable que lo hicieran ahí. Mi idea es dividir nuestro ejército en tres grupos: uno que ataque directamente Pueblo Lavacalda y que capture a Jirachi si se encuentra ahí. En caso de que no hubiera rastro de él, los otros dos estarán reconociendo a la vez las rutas que salen del norte y al sur de Lavacalda y prepararán emboscadas para asaltarlos si es que llegaran pasar por ahí. Si tenemos suerte, podremos interceptar a los humanos y a Jirachi antes que les perdemos el rastro."
"Suena como un buen plan…" Aprobó Beta pensativa. "Además, cualquiera de nosotros o de los Metagross podría detectar el aura de Jirachi a larga distancia y avisar a los demás con nuestro poderes psíquicos para que nos dirijamos a apoyar al grupo que lo encuentre primero."
"Aunque no creo que eso sea necesario." Añadió Gamma "Los humanos son unos seres patéticos y debiluchos, incluso con sus pokemón esclavos, es imposible que puedan sobrevivir a la clara superioridad numérica de nuestro ejército."
"NUESTRO CONCENSO CONCLUYE QUE UN PLAN COMO ESTE TIENE ALTAS PROBABILIDADES DE ÉXITO. ES IMPORBABLE QUE LOS HUMANOS PUEDAN OFRCER UNA RESISTENCIA PROLONGADA. SUGERIMOS REPARTIR A NUESTROS CONGÉNERES ENTRE LOS TRES GRUPOS PARA AYUDAR EN LA INTERCEPCIÓN."
"Esta vez tengo planes diferentes para ustedes." Retomó la palabra Alfa. "El Señor del Conocimiento también nos ha solicitado buscar y reciclar la mayor cantidad posible de elementos estructurales de las construcciones humanas para que así El pueda expandir la infraestructura su base. Ustedes acompañaran a Beta y a Gamma que liderarán la expedición que asaltará el poblado humano y las ayudaran a desmantelarlo de los recursos útiles que encuentren."
"Por mi está bien, Alfa" Comentó Gamma de nuevo "Ninguno de esos humanos y sus esclavos pokemón podrán oponerse a nosotras dos."
"No tengo objeciones al respecto." Concordó Beta. "Aquellos humanos temblarán con nuestra presencia."
El Metagross varicolor miró seriamente a Alfa.
"NOSOTROS COMPRENDEMOS QUE ESTAMOS TRABAJANDO EN EL MISMO BANDO Y QUE UXIE HA DECIDIDO DARTE EL CONTROL DE ESTA MISIÓN. TAMBIEN NOSOTROS ENTENDEMOS LA IMPORTANCIA DE LA RECOLECCIÓN DE RECURSOS QUE NOS HA SOLICITADO TAMBIÉN, PERO ESTAMOS SEGUROS QUE A MIS CONGÉNERERS NO LES AGRADARÁ EL HECHO DE QUE USTEDES NOS DEN ORDENES PARA USARNOS COMO MANO DE OBRA BARATA. SERÍA CONVENIENTE HACERLE RECORDAR, QUE NOSOTROS ESTAMOS EN EL MISMO RANGO DE LA JERARQUÍA DEL EJÉRCITO DE UXIE Y QUE POR LO TANTO PODEMOS TOMAR NUESTRAS PROPIAS DECISIONES TAMBIEN. "
"Por favor, no lo mire de esa forma, ya que para esta vez, necesitamos de su ayuda para cumplir con la misión que el Señor del Conocimiento nos ha encomendado. Además, tienen absoluta libertad de hacer lo que les plazca a los humanos y a sus pokemón esclavos si es que hubiese alguno de ellos en su asentamiento. Y por supuesto, ustedes son iguales a nosotros en poder psíquico, intelecto y en la jerarquía del ejército de nuestro Señor, por lo que toda opinión de ustedes será escuchada y valorada. Aunque eso sí preferiríamos que a Él lo tratasen con el respeto que su título se merece en vez de llamarlo por su nombre de una manera tan informal."
Los Alakazam y el resto de su familia evolutiva reverenciaban a Uxie, uno de los pokemón legendarios que se habían unido a Ho-Oh, el cual era su aliado, mano derecha y al parecer lo único que impedía que los planes de Ho-Oh fallaran por falta de organización y de planes. Debido a que los Alakazam eran criaturas de intelecto y valoraban el conocimiento sobre cualquier otra cosa, alababan y reverenciaban al pokemón creador de todo el conocimiento como si fuera un dios. A diferencias de ellos, los Metagross, los cuales eran seres más lógicos y racionales, lo veían simplemente como un pokemón poderoso el cual valía la pena unirse por los recursos disponibles en su bando hasta el momento.
"OBEDECEREMOS ESTA VEZ, PERO PARA LA PRÓXIMA OCASIÓN, SUGERIRÍA TOMEN MEJOR EN CUENTA NUESTRA OPINIÓN. IREMOS A AVISAR A NUESTROS CONGÉNERES DE ESTE PLAN PARA QUE SE PREPAREN PARA LA MISIÓN DE MAÑANA. ANTES DE QUE VINIERAMOS, ALCANZAMOS A OÍR DE USTEDES QUE DESEBAN DISTINGUIRSE ENTRE USTEDES CON CÓDIGOS Y HEMOS LLEGADO AL CONSENSO DE TOMAR UNO TAMBIÉN."
"¿Y cuál sería ese?"
"OMEGA."
Los dos se miraron cara a cara fijamente por unos instantes.
"Está bien… Omega…"
"Y UNA COSA MÁS, A LO MEJOR USTEDES VEN A UXIE COMO A UN DIOS, PERO DESEAMOS QUE SEPAN QUE SU OPINIÓN ACERCA DE ÉL NOS ES IRRELEVANTE. ES MÁS, LA CONSIDERAMOS EXTREMADAMENTE SUPERSTICIOSA Y CARENTE DE LÓGICA. A LO MEJOR UXIE ES UN SER PODEROSO, PERO EN EL FONDO NO ES MÁS DISTINTO QUE CUALQUIER OTRO POKEMÓN."
"¿¡Como te atreves a hablar así del Señor del Conocimiento, pedazo de chatarra?! ¡Vuelves a decir algo así y te la verás conmigo!" Le espetó Delta mientras se ponía frente a él y sus ojos comenzaban a destellar de poder psíquico. A la vez, Omega contestó de la misma forma listo para defenderse.
"¡Alto!" Ordenó Beta mientras hacía levitar a Delta con sus poderes y lo arrojaba hacia atrás. "¡A lo mejor los Metagross no opinen de la misma forma que nosotros pero no nos podemos dar el lujo de pelear entre nosotros en una misión tan importante!"
Omega regresó a la normalidad.
"HEMOS DECIDIDO NO TOMAR EN CUENTA ESTE PEQUEÑO INCIDENTE POR ESTA OCASIÓN. PERO PARA LA PRÓXIMA VEZ, NO TENDREMOS PIEDAD EN REDUCIRTE Y PISOTER TU DEBILUCHO CUERPO HASTA HACERLO PEDAZOS SI ES QUE VUELVES A AMENAZARNOS OTRA VEZ. QUEDAS ADVERTIDO. AHORA, SI NOS DISULPAN, DEBEMOS RETIRARNOS PARA REUNIRNOS CON NUESTRO CONGÉNERES."
Finalmente, el Metagross procedió a irse mientras Delta volvía a recuperarse.
"Así que ese Metagross quiere dárselas de importante ¿eh?… Solo espero que continúe entendiendo que aquí no tiene más autoridad que nosotros." Opinó Épsilon.
"¡Beta! ¡No era necesario que hicieras eso!" Le gritó Delta a la Alakazam.
"¡Silencio Delta!" Ordenó Alfa. "¡Beta tiene razón en su argumento ya que por el momento es mejor que no nos peleemos entre nosotros! ¡A lo mejor los Metagross no son capaces de ver a nuestro Señor del Conocimiento con nuestros mismos ojos, pero seamos pacientes y esperemos que en el futuro puedan ser capaces de hacerlo!" Alfa tomó unas bocanadas de aire mientras se tranquilizaba. "Ahora bien, prosigamos con la formación de los otros grupos… Yo y Delta dirigiremos a nuestro grupo por la ruta al sur de la población humana, mientras que tú, Épsilon, dirigieras personalmente el tuyo por la ruta del norte. Como uno de nuestros camaradas más inteligentes, supongo que no tendrás problemas en hacerlo por tu cuenta."
"Lo haré como usted ordene, Alfa, no será problema para mí. Los humanos, si es que planean proseguir por el norte, tendrán que atravesar el Monte Cenizo. Debido a que ya no poseen su preciada electricidad de la cual tanto dependen, tendrán que tomar la ruta larga que rodea al monte en vez de que puedan utilizar el atajo usando su teleférico, y aquella será perfecta para tenderles una emboscada a la mitad de camino."
"Ojalá que tu plan, si es que llegaras a encontrarte con ellos tenga éxito, Épsilon. Si es que no queda ninguna otra duda, pueden retirarse, a los pokemón se les dará un par de horas de sueño, ya que tendremos que partir temprano si queremos que alguno de los tres grupos alcance su objetivo antes de que perdamos de rastro a los humanos ¡Alabado sea Uxie el Señor del Conocimiento! ¡Que su sabiduría nos iluminé y que nos lleve hasta la victoria!"
"¡Que así sea!" Exclamaron los demás al unísono y se retiraban.
Después de que ellos se retiraran, solo Alfa y la Ninetails permanecieron ante la fogata. Ella contiuaba pensaba en Omega.
"Mi señor, si me disculpa, siempre me he preguntado algo desde que me encontré por primera vez con los Metagross ¿Por qué todos ellos parecen referirse a sí mismo como "nosotros" cuando hablan? Es algo que encuentro demasiado curioso…"
"¡Ah! Querida… Esa pregunta tiene una respuesta bastante interesante… Una de las cosas más destacables de los Metagross es que se forman de la fusión de dos Metang, mientras que estos nacen cuando se fusionan dos Beldum. Lo que a fin de cuentas, conlleva a que cada Metagross tenga cuatro cerebros en el cual cada uno conserva su individualidad e interpreta la información que recibe de manera distinta e independiente, pudiendo llegar cada uno de ellos a conclusiones diferentes para el mismo problema. Sólo cuando sus cuatro cerebros discuten y llegan a un acuerdo, o consenso como ellos dicen, es que el Metagross toma una decisión sobre algo al respecto. Es por eso que ellos hablan como si fueran un grupo en vez de un individuo, y es justamente por la compleja red neuronal que sus cuatro cerebros forman entre ellos que poseen poderes y una inteligencia tan grande que rivaliza con la nuestra cuando esos cuatro cerebros trabajan juntos."
"Vaya… Eso… Suena confuso… No puedo entender como cuatro mentes pueden convivir en un solo cuerpo…"
"Seguramente lo es, querida, especialmente para seres como nosotros que vivimos nuestras vidas con un solo cerebro. Ahora, debemos hacer los preparativos para mañana, tenemos un largo día y una importante tarea que hacer. Kadabra, acércate."
De entre la oscuridad emergió un Kadabra, el mismo que los había acompañado a ambos a Forina.
"¿Desea algo mi señor?"
"Tú y Ninetails, diríjanse a donde está reunido nuestro ejército y comuníquenles de nuestro plan para mañana. Deben estar preparados y listos antes del amanecer. También díganles que mañana por fin tendrán la oportunidad de derramar y probar el sabor a sangre humana si es que no lo han hecho antes."
"A sus órdenes, mi señor" Confirmaron los dos al unísono con una leve reverencia y procedieron a retirarse a en medio de la oscuridad de la noche.
Eso ha sido todo por el momento. Nos vemos en uno o dos meses más con otro capítulo . Si es posible, espero durante mis vacaciones de invierno poder publicar varios capitulos seguidos como lo hice en el verano para compensar por estos largos periodos de espera.
