Desclaimer: Los personajes no me pertenecen, sino a ChiNoMiko y J.K Rowling por crear a tan buenos personajes con los que puedo desvariar y crear historias. Los Oc´s mencionados son otra historia.

Summary: Confusiones. Amistades. Cambios hormonales. Sentimientos a flor de piel. Romance. ¿Cómo puede afectar todo esto a los estudiantes de Hogwarts en la nueva generación?

Advertencias: Uso de hechos e información recopilada del mundo Potteriano, que pertenecen únicamente a J.k Rowling y en esta historia están utilizados sin fines de lucro. Datos recopilados de diferentes tipos de fuentes informativas. Amistades confusas, hipocresía y rivalidad entre los personajes. Esta historia esta catalogada como "T", momentáneamente.

Género: Romance, Humor y Amistad.

...Habla... —pensamientos de los personajes durante la narración o dentro de los diálogos.


Esta historia esta inspirada en Harry Potter y Corazón de Melón. También he sacado ciertas ideas de las tiras cómicas de Lime- Hael, una excelente dibujante y con gran sentido del humor.


Capítulo II – Primer Año.

Septiembre

Pociones era genial. Zoey se sentó con Yayx Petrova mientras escuchaba, absorta, el discurso de la profesora sobre embotellar la fama y detener la muerte; en eso le pasó a la chica una nota rápida: ¿Cómo detienes la muerte?

Yayx rodó los ojos.

La profesora parecía tener una especie de alergia hacia los niños pequeños y en especial hacia los Gryffindor, lo cual era un poco extraño pues acababan de empezar las clases, pero dado que ella misma era Jefe de la Casa de Slytherin; ellas no podían contradecir los disgustos de su maestra.

Apenas Zoey fue seleccionada para Slytherin; se volvió invisible. Así que realmente no podía sentir cierta lástima por el trato hacia los leones.

— Así no, señor Leunam. —dijo Delaney, quitándole el frasco de vidrio— Agite y luego vierta los trozos de Belladona.

La profesora había comenzado la primera clase haciendo al muchacho pelinegro y a otro de ojos azules una serie de preguntas, y Yayx había tenido que detener a Zoey para evitar que su mano se levantará.

— Ya basta. —siseó— Te veras como una insufrible sabelotodo.

— Pero yo sé la respuesta. — susurró ella.

— ¿Y qué? —respondió y le lanzó una mirada asesina que finalmente consiguió que dejara de levantar la mano. Independientemente de lo que había descubierto desde la ceremonia de selección, una cosa era evidente: Los Slytherin cuidaban de los suyos. Incluso si Yayx no fuese su amiga –aunque si lo era– habría evitado hacerla quedar mal incluso si tuviera que lanzarle un hechizo para inmovilizarla.

Slytherin, resultó, después de todo genial. De hecho, había visto como una chica golpeaba a un niño por decirle "mestiza" y en vez de meterse en problemas, como lo normal que sería eso, todo el mundo se había reído del niño y le advirtieron que cuidara su lenguaje alrededor de ella. "Puedes ir y llamar a los tontos de Gryffindor "mestizos" o "sangre sucia" si quieres ser vulgar", una chica mayor dijo con una sonrisa burlona antes de decirle a Zoey: "Si lo vuelve a hacer, golpéalo en las bolas".

—"Él lo hace de nuevo,"— dijo Viktor, de manera amenazante—" y no quedará nada que ella pueda golpear."

Zoey alzó la voz, un timbre fuerte y melodioso, y le dijo:" Yo puedo cuidar de mí misma", eso provocó que le diera una leve sonrisa.

—"Si"— le había dicho—"Si no pudieras, no sería nada divertido".

Viktor también era genial: manipulador, tranquilo y astuto como una serpiente, pero genial a fin de cuentas. Tener amigos –amigos de verdad– era increíble. Ella no quería irse nunca de ese lugar.

Volar, por desgracia, no era genial. O, más bien, ella no era genial en eso. Y para más incordio, Nathaniel y Viktor se volvieron una molestia. Pasaron gran parte de su primera lección de vuelo ofreciendo sus "ingeniosas" sugerencias. Finalmente Yayx les dijo que se detuvieran antes de ser el segundo y tercer miembro del club 'Slytherins golpeados por Zoey'.

Bueno, al menos había un niño peor que ella, pensó mientras se sentaba en el pasto y ponía inexpresiva su cara. Kira se dejó caer junto a ella y Yayx se unió a ellas, sus piernas extendidas frente a ella observando a algunos Gryffindor, cuyo nombre no recordaba, perder el control de la escoba.

— Mira, —dijo Kira, picando a Zoey— pudo haber sido peor.

— Sí —contestó ella, recostada—, podría haber sido sorteada con ellos. Quería estarlo, ¿saben?

Yayx se estremeció dramáticamente antes de decir— Oh. Cállate.

Zoey suspiró y Kira sonrió.

Kira jadeó, mirando, atónita, como Viktor y Nathaniel salían corriendo hacía ellas, con algo escondido entre sus manos— Díganme que no le han robado a ese chico de Gryffindor. —dijo, Zoey y Yayx cerraron los ojos, cansadas.

— ¿Son idiotas?

— Oh, Zoey, ¿por qué lo defiendes? —preguntó Nathaniel, manteniéndose de pie –su actitud era irreconocible desde que se sentó en la mesa de Slytherin– y tiró de su cabello— ¿Acaso no te miró de manera desdeñosa en la mañana? Prácticamente decía 'no me puedo acercar a esa chica porque puede volverse malvada y devorar mi alma' con su aire de oh-soy-tan-superior-por-ser-de-Gryffindor.

— Es cierto. —confirmó Yayx— No lo viste porque estabas leyendo en voz alta Quidditch a través de los tiempos. Como si eso fuera de ayuda. —Zoey le arrugó la nariz y ella se echó a reír, sonando genuina y maravillada— No te preocupes, estos dos van a darte clases de vuelo a escondidas. No podemos avergonzar a nuestra casa y no es como si a Boris le importara que alguien, aparte de sus preciosos jugadores de Quidditch, pudiese volar.


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Octubre - Noviembre

— Disfruten del banquete de Holloween. — dijo la Directora Shermansky al momento de lanzarles una mirada bastante intimidante.

Kentin no creía la suerte que tenía, o mala suerte en el caso. Estaba disfrutando de la primera fiesta de Hogwarts y al día siguiente irían a Hogsmeade. Él pensaba pasar la fiesta y fin de semana con sus amigos; Alexy, Gentiana y Émilie. Después irían a Honeydukes, una tienda de dulces que los de tercer año les recomendaron cuando ellos preguntaron por algún puesto.

Sin embargo, resultó que tanto él como sus amigos se vieron involucrados en una riña entre un grupo de molestos Gryffindors y airados Slytherins. Seguía sin comprender el hecho de haber sido cómplices cuando sólo pasaban por ahí para ir al sótano de Hufflepuff. Los acalorados niños se fijaron en ellos como si con eso pudieran obtener la respuesta, como si ellos que eran Hufflepuff –menos Émilie, que era Gryffindor– podían decidir quien era el ganador en su riña tonta.

—"Genial, llegaron los cachorros amarillos"—, había comentado Castiel. A su lado Armin le mandaba una mirada de suplica a Alexy.

—"Al menos, ellos son agradables. Y no idiotas"—, dijo Viktor, sus ojos dorados despreciado a Castiel. Sus secuaces Slyterins se sonrieron burlones, tal vez, sólo Nathaniel y Zoey fueron los únicos que rodaron los ojos.

Entonces Gentiana alzó la voz, sin saber realmente que su pregunta los llevaría a la situación que Kentin analizaba en su mente.

—"¿Qué tienes ahí?"—, preguntó con verdadera curiosidad. Hufflepuffs y Slytherins se voltearon al niño que sostenía un bulto café en sus brazos. Castiel destapó el objeto, que resultó ser una escoba.

—"Es una escoba."—se rió Viktor— "Estarás en problemas, Leunam. Los de primer año no pueden traer una."

—"Es una Nimbus 2020" —se jactó Ferrer, el niño de cabello castaño y pecas por todo el rostro.

Yayx se inclinó hacia Kira y dijo en voz alta: "¿Está realmente presumiendo sobre la escoba de otro chico?". Ferrer se sonrojó y Kira se mordió los labios y la miró con una sonrisa en su rostro.

—"Estaré en el equipo de Quidditch" —Ferrer alardeaba y todos pudieron ver que Viktor, quien hablaba de Quidditch tanto que Nathaniel estuvo a punto de gritarle un día, estaba apunto de explotar.

—"Bueno, no es eso bueno para ti" —dijo Nathaniel— "Algunos de nosotros nos regimos por las reglas pero supongo que si utilizas dorado y rojo cuando rompes las reglas te premian, eso sólo muestra que existe el favoritismo."

Inmediatamente Castiel dio un paso adelante, desafiante.

—"Me pregunto si le harán un articulo en el periódico escolar" —Kira intervinó mientras Nathaniel y Castiel se acercaban más. Yayx agarró la mano del rubio para asegurarse de que no haría algo imprudente.

—"Oh, estoy seguro de que lo harán" —dijo Viktor— "Después de todo, son Gryffindors. Son tan consentidos que hasta Farrer sabe todo acerca de su escoba" —él señaló a Castiel y algunos Slytherins rieron—"Diviértanse jugando con su escoba muchachos" —finalizó mientras daba vuelta.

Al parecer ni Nathaniel o Castiel escucharon sus últimas palabras porque se lanzaron al cuerpo del otro como perros rabiosos. Émilie y Gentiana soltaron algo parecido a gemidos angustiados, estos se intensificaron cuando no sólo eran Nathaniel y Castiel sino Armin, Alexy y Viktor los nuevos involucrados.

— Esto es injusto. —se quejaba más tarde Émilie sentada en una mesa apartada de las otras del comedor— Si no hubiéramos pasado por ahí…

— Bueno, —dijo Gentiana jugando con su plato de pastel, y sin dejar de sonreír— No tendríamos nuevos amigos.

Ante eso, Yayx y Kira les sonrieron en algo parecido a la irritación con un deje de resignación. Nathaniel se disculpaba con la mirada mientras Castiel soltó un bufido. Zoey se abstuvó de comentar algo.

— Creo que, —Armin sonrió apenado, Alexy devoraba su tercer pedazo de tarta— tienes razón.

— ¡Las reglas se aplican a todo el mundo o no se aplican a nadie! —espetó Émilie, hirviendo en rabia— No es correcto.

— Tú no creías realmente que el mundo era justo ¿verdad? —preguntó Viktor, fijando su mirada en ella.

Yayx lanzó una uva que dio directo en el rostro de Viktor, quien la fulminó aún más cuando ella sonrió socarrona.

— Y por tu estupidez, la vida es aún más injusta.

Y todos, menos Viktor, estuvieron de acuerdo con ella.


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Noviembre

(Salida a Hogsmeade)

Cuando Alisa llegó a las Tres Escobas, no se imaginó encontrar a Lysandro y a sus queridos Alexy y Armin rodeados de Gryffindors y Slytherins.

— ¡Alisa! —llamó Alexy al verla— Te hemos guardado un lugar.

Al sentarse el pánico la invadió, algo normal si recordaba su sangre y lo puristas que los chicos de bufandas verdes eran. Y justamente en ese momento ella era el punto de atención de toda la mesa de niños.

— El color de tus ojos es lindo. —Gentiana dijo, rompiendo con su vocecita de campana el silencio tenso.

— El azul realmente te sienta bien.

Y así todas las niñas y Alexy se juntaron a la silla de Alisa. Nadie hizo un comentario de su procedencia, nadie la juzgo y cuando unas niñas la señalaron y rieron soltando un "Miralos, conviviendo con la bajeza" y Kira comentó: "Estúpidas sangres puras", Alisa se sintió realmente bien por tener amigos nuevos.

Gentiana suspiró, recostando su cabeza en la palma de su mano, antes de contestar— Ellas apestan.

Y todos rieron, porque las etiquetas de sociedad eran demasiado complicadas para unos niños de once años.

— ¡Hey, vayamos a Honeydukes!

Kentin fue el que encabezo el grupo de niños. Kira se colgó de los brazos de Alisa y Émilie, jalándolas para que se adelantaran, y las desvió a otra tienda.

— ¿Alisa, Émilie? —les llamó.

— ¿Sí? —contestaron ambas.

— ¿Cuáles son sus tallas de ropa? —preguntó Kira, con una sonrisita traviesa.

Mientras las jalaba empezó a parlotear sobre vestidos, guantes y zapatos que combinarían perfectamente con sus cabellos y tonos de piel, Alisa y Émilie se sonrieron, divertidas por el entusiasmo de la chica al hablar sobre prendas innecesarias. El correo cada vez más cerca.

Creo, pensó Alisa, Esto es mejor que un día sola en la biblioteca.


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Diciembre

Yayx había pasado la mayor parte de la tarde enseñándole a Émilie las tradiciones de la navidad hasta que ella se rindió y le preguntó por qué no había una clase de tradiciones mágicas en lugar de Estudios Muggles.

—"¿A quién le importa estudios Muggles?" —dijo ella prácticamente gritando— "Ninguno de ustedes va a huir y vivir en el Londres Muggle, ¿verdad?"

Hubo varios comentarios tirando entre despectivos y curiosos a lo largo de la sala común de Ravenclaw, uno sólo fingió un ataque de tos.

— ¡Ustedes no necesitan saber cómo funciona el correo británico o lo que uno puede o no ver en la tele! ¡Es una total perdida de tiempo! ¿Por qué no puedo tener una clase sobre algo útil en vez de ser torturada de esta manera?—en ese punto Émilie se encogió en su lugar y apoyó la cabeza sobre sus brazos.

— ¿Qué le pasa? —preguntó Kentin y Armin, realmente, lo ignoró por seguir en su aparato con un nombre extraño, "consola" le había dicho Armin un día en el comedor.

— Yayx ha decidido que es su deber instruirla en todas las costumbres de los sangre pura. —dijo Gentiana rascándose la mejilla apenada— Esta siendo un poco intensa.

— La navidad no es tan complicada —dijo Yayx y su ceño fruncido.

— No lo sería si te apegas a lo básico. Dar a todos tus amigos un regalo, nada demasiado caro o te veras como una engreída. Nada de aceptar o insinuar sobre joyería amenos que quieras estar comprometida con un chico, que en realidad no es relevante para cualquiera de nosotros. — añadió Gentiana.

— Podría ser importante. —Alexy argumentó— En ocasiones las personas se comprometen desde niños.

— Por Merlín, Alex. —gimió Yayx— Ya nadie hace eso.

— ¿Los sangre pura todavía comprometen a sus hijos? —preguntó Émilie, arrugando la nariz. Todos asintieron— Eww.

— ¿Los muggles no hacen eso? —preguntó Lysandro, su voz llena de curiosidad, desde el sofa frente a la chimenea.

— ¡No! —ella sacó la lengua— Eso es horrible.

— Estoy con ella. —dijo Castiel, y Armin soltó su típico "Hm" afirmando su posición en todo eso.


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Diciembre

(1)

Émilie obedientemente compró, envolvió y envió los regalos. Un libro sobre Quidditch para Viktor y Gentiana –tuvo que hacer un esfuerzo enorme para no quedarse con los tomos–, una bufanda para Alexy, dulces para Zoey, un broche de estrella para Alisa, por Armin se había decidió por una placa que era otro juego para su consola, para Nathaniel un libro –no estaba muy segura de que le llegara a gustar. Consiguió labiales muggles para Yayx y Kira, sabiendo que la combinación de maquillaje y el atractivo prohibido serian toda una tentación irresistible para las niñas. Estuvo mucho tiempo en la tienda, mirando a un pequeño broche de una snitch dorada para Kentin y finalmente decidió que sería demasiado y optó por una de verdad que servía para entretener.

Si ella no compró regalos para Lysandro y Castiel fue porque ese mismo día los vería en el Callejón Diagon. Ellos pidieron tener una visita al mundo muggle y ella se los daría como sus regalos de Navidad.

— Querida, ¿Estas lista?—una mujer de atractivo llamativo la llamaba desde la planta baja.

— ¡Voy! —gritó dejando ir a Asha.

La lechuza emprendió el vuelo, sus alas blancas se confundían con el cielo tormentoso de Londres Muggle.


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Diciembre

(2)

Cuando los adultos se alejaron de los niños para disfrutar de una copa de vino caro y seco, y las mujeres ataviadas en carísimos vestidos ya hacían planes de casamiento con sus hijos, Gentiana soltó:

— ¿Viktor y tú…?

Kira se atragantó con una fresa, su madre desde el otro punto del salón la veía con advertencia. Kira recompusó su postura de cisne y volteó la cabeza a Gentiana que la veía seria.

— ¡Por Morgana! ¡No! —chilló bajo, su madre no le quitaba la vista de encima— Incesto. Eso sería algo que me niego a cometer.

Entonces Gentiana preguntó, de nuevo.

— El otro día vi a Viktor y Nathaniel entrar a la joyería. Quince minutos después salían con una caja rectangular cada uno.

— Para Alisa y Yayx. —inclinó la cabeza, mirándola— Supongo que Viktor ya la ha mandado. Nathaniel tardara hasta que tengamos más de quince.

Rieron, no porque les diera gracia la lentitud del rubio sino porque los adultos más cotillas de la sociedad las veían con ojos críticos.

— A Yayx le dará un ataque. —comentó Gentiana, su copa se balanceó hasta que casi el liquido pasó el borde del vidrio.

— No, creo que al enterarse lo primero que hará será dejar de hablarle.

Volvieron a reír, esta vez de verdad. Y los críticos giraron su atención a otra dirección cuando no pudieron obtener más de unas niñas de alta sociedad.


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Diciembre

(3)

Viktor le envió un brazalete. No era nada lujoso; ni siquiera estaba segura de si las cuentas de vidrio baratas contaban como joyas en su mundo. Sin embargo, cuando ella abrió la caja se quedó mirándola por mucho tiempo, tanto que la lechuza ululó con impaciencia hasta que ella se sacudió y le entregó una golosina. Lo usó en su casa todos los días y sólo se lo quitó cuando regresó a la escuela.

No estaba segura que significaba. Porque ella realemente sí sabía lo que significaba eso. Tenía una madre sangre pura, despues de todo. Además, él estaba saliendo con Kira, si por salir entendemos tomarse de la mano en los pasillos y sentarse juntos en los partidos de Quidditch. Y, apesar de las complejidades de la etiqueta para la Navidad de los sangre pura, –filtrada por Émilie, que lo supo por Yayx– que casi la agobianron a su punto límite, se había dado cuenta que existían reglas para todo. No estaba segura de si llevar el brazalete la comprometía a algo. Así que decidió no utilizarlo.

Cuando Alisa y Viktor se vieron en el tren, ella lo abrazó mientras decía— Me encanta.

— Cuando seamos mayores te daré uno de verdad. —dijo con una sonrisa y ella sintió que por fin podía respirar.


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Enero

— Aprendí un nuevo hechizo. —le dijo Castiel, sonriendo gatunamente— La primera persona que te de esa mirada de 'Slytherin despreciable' será el conejillo de indias.

— Harás que Slytherin, como Gryffindor, perdamos todos los puntos que hemos conseguido. —dijo Zoey, empujándolo y él puso la cara de inocente que utiliza cuando se encuentra frente a su madre— Pero gracias.

— Nadie se mete con mi compañera.

— Ellos no eligen a alguien en particular. —contestó ella, sentándose en el pasillo del cuarto piso dejándole un espacio a Castiel— Ellos sólo… nos desprecian. Nos ven como si estuviésemos enfermos y pudiesen ser contagiados.

— Lo sé. —dijo él, su voz baja y furiosa— Algún día lo lamentarán.

Zoey se preguntó por qué Castiel no había quedado sorteado en Slytherin, tenía casi todos los requisitos para estarlo.

— El verde no me gusta. —le diría Castiel a Zoey unos meses después de que ella le preguntara— El rojo es más divertido.


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Febrero

Cuando la encontró riendo fuera de la biblioteca, una risita malvada debía aclarar, suspiró.

— ¿Qué has hecho? —le pregunto, sin querer saber en realidad.

— Nada. —dijo rodando su varita entre sus manos.

Kentin la agarró y comenzó a arrastrarla hacia los jardines vacios del castillo.

— Tienes que aprender a mentir mejor. —le dijo— ¿Fue a Melody o a Amber?

— A ninguna de las dos. —dijo con ese aire travieso que te invitaba a formar parte de sus jugarretas— Simplemente no me gustaba el aspecto de la estúpida cara de Peggy así que le lancé un hechizo inofensivo para inmovilizar sus piernas.

— ¿Y que aspecto tenía su rostro? ¿Acaso tenía una mirada de terror absoluto al ver que te acercabas?

Kentin podía ser tierno, tímido y amable, notó la chica, pero verdaderamente fastidiado llegaba a usar el sarcasmo y no era tan tímido.

— Es como si tuviese escrito en la frente un letrero que dijera: métanse conmigo. Por ser absolutamente una maldita chismosa. —Yayx admitió con una sonrisa— Además le estaba diciendo a una chica que no se preocupara por no hacerlo tan bien como tú en transformaciones por ser…—pero se detuvo de repente con una especie de sentido del tacto que cortaba la relación entre su cerebro y su boca.

— Porque soy un sucio Hufflepuff —dijo Kentin, la pregunta en su voz; la mirada en el rostro de Yayx lo confirmó. Ella vio su expresion de tristeza pero sólo por un momento antes de que pusiera su mascara de 'no pasa nada'.

— Ella no lo dijo enserio. —Yayx ofreció— Sólo quería hacer que quienquiera que fuese se sintiera mejor…

— Lo decía enserio. —rebatió Kentin— Todos ellos lo dicen enserio. —él parpadeó un par de veces con fiereza.

Yayx se sintió incomoda, no le había pasado algo parecido a lo de Kentin. Zoey nunca lloraba cuando salía algo por el estilo a flote, Émilie contestaba con rudeza –como toda una Gryffindor, pensó rodando los ojos— y Alisa cambiaba el tema sin mostrar que eso le afectaba. Pero Kentin no, él era mucho más sensible.

— Sí, —dijo Yayx— pero tú vales más que una docena de esas idiotas. Vamos. Recibí un nuevo paquete de mi madre esta mañana. Apuesto a que tiene algunas de esas galletas que tanto te gustan.

Kentin sonrió un poco ante eso.

— ¿Cómo es que ahora ella siempre envía de esos?

— Porque yo le dije que te gustaban.

Kentin dejó de caminar hacia los jardines y, una vez que estaba a unos pasos por delante de la salida, Yayx se detuvo también y se volvió hacia él.

— ¿Qué? —preguntó con sus mejillas rojas, y su ceño fruncido.

— Tu madre te está enviando pasteles para mí. —preguntó y ella lo miró confundida.

— Bueno, sí. Somos amigos ¿no?

— Pero…—Kentin trastabilló agregando inmediatamente— Soy hijo de muggles.

— Oh, como si a ella le importara. —dijo Yayx, rodando los ojos— ¿No te has dado cuenta a estas alturas que a nadie le importa? —pausó, pensando mejor— Bueno, a excepción de mi abuela loca, por lo que he oído hablar de ella, realmente nadie se preocupa por su opinión. Tú estás en Hufflepuff y eres amigo de Slytherins, tonto. Eso basta para que te respeten.

Su sonrisa era temblorosa así que Yayx le dio un empujón.

— No me hagas hechizarte como a un tonto Gryffindor.

— Pero Castiel, Armin y Émilie son Gryffindors.

— Hm, pero ellos son unos tontos que me caen bien. Vamos. —empezó a correr como pajarillo de vuelta al castillo y, deslizando una mano por sus ojos, Kentin le siguió.


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Marzo

En Encantamientos Nathaniel pudo mostrar su lado sabelotodo sin ser en realidad un insoportable sabelotodo. Justo cuando Melody no pudo levitar su pluma.

— Lo estas diciendo mal —Nathaniel dijo, tan claramente como pudo, a Melody— Hay que seguir las reglas de pronunciación del libro, no las que están en tu cabeza. Reglas, Melody. La magia sigue reglas predecibles.

— ¡Oh! ¡Gracias Nathaniel! —Melody le miró soñadora, aún cuando su tono de voz era tímido— Ahora puedo decirlo de buena forma.

El chico rubio pronunció las palabras mágicas y la pluma se elevó frente a ellos.

— ¡Bien hecho! —el profesor Farrés dio una palmada— ¡El señor Clermont lo ha conseguido! Cinco puntos para Slytherin.

Mientras todos corrían fuera del aula y se abrían paso a través del patio Melody tiró de Kim y murmuró:

— Es tan lindo. —y sus ojos azules sin despegarse de la nuca rubia.

La chica de piel tostada le miró como si fuera una loca, sinceramente no eran amigas y no comprendía porque Melody le contaba sus secretos rosas.


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Abril - Mayo

— No veo por qué tengo que ir. —Armin miró a Gentiana y Alexy con un poco de molestia. Los demás sentados en algún lugar de las gradas en el partido de Gryffindor contra Ravenclaw. Émilie tenía un insano mor por el Quidditch. Él, sin embargo, no sentía tal cosa. Hacía frío afuera. Estaba húmedo. Y ahí, en su preciosa sala común, hacia calor. Estaba cómoda. Y tenía señal para su consola. Afuera no había señal.

— Lleven a Iris y Amber.

— Iris esta quien sabe donde y Amber ya esta afuera con Castiel.

— Castiel odia a Amber. —dijo Armin, sin dejar de jugar.

— Intenta decírselo a ella. —murmuró Alexy y Armin se echó a reír— No, de verdad. —insistió él— Esta loca por él y él se esfuerza en ser educado con ella, ya sabes por Nathaniel y eso, pero todos sabemos como es él en realidad.

— Pobre Castiel" —Armin sonrió, feliz pasando al siguiente nivel. Gentiana simplemente se quitó la frazada que tenía encima.

— Tienes que venir. Te prestaré mi suéter si tienes frio, pero vamos.

— Puedes sentarte entre Amber y Castiel y salvarlo. —Alexy bromeó y Armin resopló.

Al final de cuentas Armin fue al partido donde Ravenclaw resultó ganador, sentados en las gradas Armin se hallaba sin suéter y Gentiana con doble prenda abrigadora.


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Junio

(1)

Zoey extendió sobre las mesas de estudio una pila de horarios con colores para los exámenes que había hecho para todos sus amigos.

— Zoey, —dijo Lysandro mirando a su amiga— faltan siglos para los exámenes.

— Pero es importante estar preparado y son sólo diez semanas. —dijo ella, su voz comenzaba a ser alta— Yo debería haber estado estudiando desde hace tiempo y ustedes siguen haciéndome ir a ver juegos de Quidditch; no sé lo que voy a…

Yayx se los quitó y con elegancia los arrojó al fuego.

— Detente. —dijo— Para ya con la idea de ser una insufrible sabelotodo antes de que te vuelvas miserable. E insoportable.

— ¡Yayx! —gimió con lágrimas en los ojos y viendo como sus cuadros y gráficos se quemaban en las llamas.

Le dio una rana de chocolate y dijo—Lo siento —aunque no sonaba a que lo sintiera en absoluto—Sólo te estoy protegiendo de ti misma.

Ninguna de las dos se habló durante diez semanas. Y los demás se preguntaron que había pasado para que estuvieran tan distanciadas.

Lysandro por respeto y sin querer ser un entrometido, guardó en lo profundo de su memoria el incidente de los libros.


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Junio

(2)

Los sentimientos de Armin por el Quidditch no cambiaron para el siguiente partido. Y cuando Alexy salió en su búsqueda el se escondió entre la sección prohibida de la biblioteca. Un lugar donde Alexy jamás lo encontraría.

Pero, por desgracia, Gentiana sí.

— ¿Armin?

— Te enseño a jugar sino le dices a Alex en donde estoy.

—Vale.

Y esa fue la primera vez en todo el año que Gentiana se perdió un partido de Quidditch.


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Junio

(3)

— Amo los exámenes —dijo Alisa con una sonrisa de satisfacción en su rostro mientras se acostaba en el césped con Yayx y Zoey—Y estos fueron mucho más sencillos de lo que esperaba.

Diez semanas habían pasado y ambas Slytherins resolvieron su enemistad. Fue aquella vez donde Yayx hechizó a un niño de Ravenclaw por decirle a Zoey "sucia", después de eso ni el niño volvió a molestarla y Zoey no volvió a dejarle de hablarle a Yayx.

— ¿Por qué te gustan tanto los exámenes? —preguntó Zoey jugando con su cabello, estaba más largo y por lo tanto se enredaba más.

— Las clases son algo predecibles la mayoría del tiempo. —contestó Alisa— Por lo menos el día del examen me mantengo ocupada todo el tiempo.

— Necesitas saltarte clases más seguido. —dijo Yayx.

— ¿Saltarme las clases? —preguntó horrorizada Alisa.

— Sí. —Yayx sonrió dulce, asustando a su amiga— El año que viene estoy segura que lograré convencerte de hacerlo.


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Junio

(4, final)

— Esto es magnifico. —Émilie respiró, mirando alrededor del gran comedor. Adornos rojos y dorados en todas partes y había una enorme pancarta con un león detrás de la mesa principal.

— Se ve bien, ¿no? —Armin la tomo del brazo— Séptimo año consecutivo. Somos la mejor casa, después de todo. Conseguimos los mejores estudiantes y atléticos, y ganamos.

— Tú no eres atlético. —dijo Castiel del otro lado de la mesa.

— Bueno, pero hemos ganado limpiamente. —estuvo de acuerdo.

La directora estaba haciendo uno de sus anuncios y Émilie estuvo divagando hasta que leyó el total de puntos: Cuatrocientos setenta y tres, lo que hacia ciento sesenta puntos más que sus rivales naturales los Slytherins, en tercer puesto los Ravenclaw y Hufflepuff con el cuarto lugar. Sus compañeros de casa empezaron a lanzar vítores. Ella miró a Viktor y le sonrió. Mira lo que pasa cuando respetas las reglas del juego, pensó, Ganas.

Eso hasta que paso lo impensable.

Shermansky anunció que tenía algunos cambios de puntos a última hora. Los puntos de Ravenclaw subieron como si alguien estuviera regando dinero a favor de ellos.

Émilie se puso a llorar. Todo el año se la paso trabajando y ganando puntos, cinco aquí, diez allá. Todo un año de excelencia y un reconocimiento –uno que ella ganó justamente– había sido aniquilado por una injusta figura de autoridad.

— Todavia estamos empatados —dijo Armin, abrazándola— Es un empate, Émilie. No llores.

Unos diez puntos más por reconocimiento a la casa más inteligente.

— No, no lo estamos. —dijo Castiel— No estamos jodidamente empatados. —y ella y sus amigos miraron con horror como se cambiaron las decoraciones de la habitación mientras toda la escuela se alegraba. Ellos también, de cierto modo genuino, se alegraban porque Lysandro y Alisa fueran ganadores del año. Pero eso no quitaba el enojo que sentían.

— No es justo. —dijo ella con la voz ahogada.

En ese momento Viktor se acercó a ella.

— ¿Pensabas que la vida era justa? —Viktor preguntó y ella apretó los labios.

—Ahora ya no. —con eso nadie dijo nada más

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Continuará~


Y terminamos el primer año de Hogwarts. Fue realmente rápido tomando en cuenta cuanto me suelo tardar al subir un segundo capítulo. Doña inspiración llegó en todo su poder y salió todo esto.

En verdad, estos niños me dan mucho trabajo que hacer, pero es muy divertido escribir sobre ellos. No lo puedo evitar. Espero que el segundo año llegue igual de rápido que este primer año ;)

Notas del Autor:

*No podía dejar al azar la tan legendaria revalidad entre Gryffindor y Slytherin. No sería Howgarts si leones y serpientes no quisieran tomarse a puños a cada rato. Pero, evidentemente como es un AU no hice tan hostil la enemistad entre las casas porque sino de otra forma no serian amigos. Y eso complicaría las cosas.

*La Nimbus de Castiel esta totalmente basada en la primera escoba que tiene Harry Potter, "2020" es sólo para darle modernidad a todo el asunto. Con sinceridad no quería poner la Saeta de Fuego,

*La escritura de estos capítulos es de una forma que apenas estoy intentando desarrollar. A partir del quinto año mi escritura será igual a la que utilice en "Afterglow", para las que se acuerden.

Perdonen si no contesto a sus reviews, voy de salida y no me da el tiempo. Sólo para colgar de una buena vez el capítulo de hoy. Y en verdad amo cada opinión y la forma que tiene de ver las cosas.

Preguntas, dudas, comentarios. Toda crítica es bienvenida, sí y sólo si es constructiva.

Geraldine

Escuchando " Middle " – Dj Snake ft. Bipolar Sunshine.