CAPITULO 3: De cómo algunas primeras impresiones no merecen ser contadas

Nazaret y Tatiana , sentadas en un banco , miraban con desgana cómo Silvia daba vueltas de un lado para otro. Llevaban más de una hora esperando a que las maletas comenzaran a salir por la cinta, pero al parecer había habido un ligero problema con las máquinas y tendrían que esperar hasta que este se resolviera.

-Oye…-dijo Nazaret de pronto, haciendo que incluso Silvia parara en seco para mirarla- ¿Cómo podemos llevar esperando una hora aquí si hace nada aún estábamos sobrevolando China? ¡Esto no tiene sentido alguno!

-Elipsis… a esto se le llama elipsis literaria, es una cosa muy común … - Tatiana tuvo que callarse a mitad de la frase porque Silvia , después de haber resoplado , había vuelto a ponerse en marcha.

-¿Qué importa eso ahora? –exclamó poniendo los ojos en blanco- ¿Es que no vamos a poder salir nunca de aquí? Igual no lo habéis notado, pero yo ya me estoy poniendo nerviosa, ¿eh?

- Paciencia, Silvia… Paciencia…-suspiró Nazaret- Que como decía San Agustín de Hipona, la paciencia es la compañera de la inteligencia.

Por un momento se hizo el silencio en todo el aeropuerto ante semejante afirmación. Solo se podía escuchar el ruido del viento y de las plantas rodadoras deslizándose por las baldosas blancas del suelo.

-Vamos a obviar lo de las plantas rodantes estas, que es como muy…de fic malo. Pero, vamos a ver, ¿quién narices es ese San Agustín? ¿De qué le conozco yo? ¡Aibalaostia!

-Mira Tatiana, vale que tú seas la que esta escribiendo esto, pero si ya desde el principio es tan pedante...Yo solo te advierto amistosamente… ¡Como se te ocurra traer a colación en algún momento a Keats o a Ella Fitzgerald, te juro que lo del homicidio múltiple dejará de ser una anécdota graciosa de un viaje!

-¡Oye! Que habíamos quedado que aquí todas éramos tan personajes y víctimas como las otras. Yo no soy responsable de lo que mi alter ego esté escribiendo en este…lo que quiera que sea que estamos viviendo…

Silvia y Nazaret no dijeron nada más, pero al parecer, ésta última se había contagiado del nerviosismo de la otra, y ahora la acompañaba en su paseo del banco al pilar más cercano, de ahí a los paneles de información de las cintas transportadoras, y de vuelta al banco. Tatiana, por su parte, seguía pensando en lo último que había dicho. A fin de cuentas, que su alter ego fuera la escritora ahora que por fin habían llegado a Seúl, tendría que retribuirle algún que otro beneficio. Por un momento se sintió culpable ante esos pensamientos, pero luego llegó a la conclusión de que seguro que las otras dos habían pensado lo mismo. Sin embargo, cuando empezaba a fantasear con lo que KyuHyun le diría cuando la viera por primera vez, la voz de su paisana hizo que perdiera el hilo de sus pensamientos.

-No, ya lo digo enserio… Es que a este paso hubiéramos llegado más rápido montadas en nuestro caballo…

- ¿Caballo? –Naza la miró extrañada durante un segundo, pero enseguida se volvió hacia Tatiana.

-De verdad, ¿cuántas veces te tenemos que decir que es un burro?

-Pero es que…

-Que no – continuó Naza – Que de toda la vida eso es un burro. Además, ¿no habíamos quedado que era el santo de nuestra religión? Aiba la ostia, tía, ¿cómo puedes venirnos ahora con que es un caballo? Ese burro es un mito, pues.

-…os digo que es un caballo.

Sin embargo, ninguna de las otras dos amigas escuchó aquella pequeña apreciación de ultima hora ya que, ¡por fin!, las maletas habían comenzado a girar en la cinta transportadora. Apenas unos minutos después, las tres arrastraban de nuevo las maletas sin saber muy bien hacia dónde ir. A fin de cuentas lo único que decía el mensaje era 'Vengan a recogerlo a Corea. Ciao' y bueno, en Corea ya estaban.

-¿Y si todo ha sido una broma de mal gusto? Esto me esta dando muy mal rollo, osea, de verdad tías… ¿Y si no viene nadie a buscarnos? Y aunque vengan… un aeropuerto no es un cuarto de treinta metros cuadrados… ¡podrían no encontrarnos jamás!

-A ver, chicas…no perdáis la…

-No, pero es que Naza tiene razón… Estamos en un país en el que ni siquiera conocemos el idioma…¿A ninguna se os había ocurrido pensar antes en que va a ser prácticamente imposible comunicarnos con ellos?

-¡Es verdad! Serán muy monos, pero sus niveles de inglés son casi nulos…Tías, que casi sabemos mas coreano nosotras que ellos inglés…

-Y eso si aparecen, claro está…

-¡Alto ahí! –exclamó Tatiana casi gritando, perdiendo finalmente la paciencia- Que al final me vais a poner nerviosa a mi también, joer. Repetid conmigo….soy una nube, sooooy una nube.

-Sooooy una nube que va a cometer un homicidio múltiple de un momento a otro –contestó Silvia que estaba realmente desquiciada.

-No, hablando enserio –prosiguió la más pequeña tratando de retomar la calma- No pueden dejarnos aquí tiradas… ¿Qué clase de fic sería ese? Vale que hasta ahora no está siendo el mejor fic del mundo… Pero eso sería demasiado… Pensemos con lógica… Lo más lógico es que nos esperen en la puerta principal, ¿no? Allí es donde acudiría cualquier persona normal que estuviera esperando a otra…

-Pero es que muy normales no son – inquirió la de Bilbao poco convencida, aunque visiblemente más tranquila mientras las tres buscaban algún indicio de dónde narices se encontraba la entrada principal al Incheon International.

-Bueno , pues aquí estamos – susurró Nazaret dos horas después, abanicándose con un folleto de turismo de Seúl para tratar de evitar el calor de la capital a aquellas horas.

-Si, nosotras si…pero ellos esta claro que no… Lógica, vamos a pensar con lógica- dijo Silvia imitando irónicamente a la otra zaragozana- ¡Pues como la lógica asiática sea así de aplastante, estamos listas…! ¿Quién me mandaría a mi meterme en esto? Con lo feliz que era yo con mi Mary Poppins, mis palomas, mi Doctor Who y los bichos esos raros, feos y malos que se parecen a R2D2 – calló por un instante- Vale que antes no me acordara de las canciones de Mary Poppins , pero ¡me habías prometido que te verías los capítulos de Dr Who! ¡Me voy a volver loca!

-¿Más aún? – le preguntó la pequeña bromeando, a lo que Silvia no pudo evitar medio sonreír.

-¡Ey, chicas! – exclamó de pronto Naza, levantándose de un salto y mirando hacia el frente- Creo… ¿No son aquellos…? Sí, sí, sí... –su voz se tiñó de un toque de emoción mezclado con nerviosismo- Creo que son ellos.

A las tres se les aceleró el corazón de golpe, mientras miraban en la dirección que Naza señalaba. Justo enfrente de ellas había un autobús parado, y junto a él, uno, dos, tres…trece chicos mirando en su dirección y saludándolas con las manos en alto. Si, no había duda. Eran Super Junior, en vivo y en directo. Y estaban ahí por ellas. Era como un sueño hecho realidad. Las tres amigas les devolvieron el saludo para que supieran que efectivamente, eran ellas las que les estaban esperando. Si la vista no le fallaba, Tatiana hubiese jurado que era Kibum el que casi moría atropellado al intentar cruzar la calle mientras los demás seguían saludando y gritando.

-Estoy teniendo un deja vu.

-Si, Tatiana –Silvia asintió ante el comentario de la vasca- te podrías haber currado un encuentro diferente al del primer Full House, ¿no?

-Pero vamos a ver que yo no…

-Bueno, si, no importa- añadieron las otras dos al unísono- total, en tres segundos vamos a tener a los Super Junior a nuestro alcance.

Efectivamente, los 13 habían comenzado a cruzar la calle corriendo hacia ellas. En cabeza, Sungmin que con los brazos abiertos y una sonrisa de oreja a oreja se dirigía directamente hacia donde estaba Nazaret.

-¡Sungmin! –exclamó esta, abriendo los brazos para recibirle- Como mola esto de reconocerlos a todos, menos mal que esta parte la escribe Tatiana, sino estábamos perdidas. ¡Sungmiiiin!

La velocidad a la que palpitaban los corazones de las chicas era inversamente proporcional a la distancia que les separaba de ellos, que cada vez era menor. Ahí venían corriendo alegremente como si de Heidi reencontrándose con sus cabras se tratara. No existía nadie más en aquel momento más allá de ellas, los chicos y el abrazo inevitable que se produciría enseguida. No podían dejar de pensar en que aquel iba a ser uno de los momentos más memorables de su vida. En apenas unas milésimas de segundo… 5… 4… Ya llegaban… 3… Ya casi estaban ahí… 2… Naza se inclinó un poco para recibir entre sus brazos a aquel al que nunca había conseguido reconocer y al que en aquel momento, sin embargo, podría llamar incluso por su mote, Calabaza Rosa… 1…

-¡Naza! ¿Qué haces en el suelo? –gritó Silvia sujetando su maleta mientras Tatiana estiró fuertemente de su brazo para apartarla del camino de la manada de doce chicos coreanos y un chino que acababan de pasar de largo de donde estaban ellas.

-¿Estas bien?-preguntó la otra aragonesa a Naza mientras le tendía la mano para ayudarle a levantarse del suelo.

- Eso creo –contestó frotándose el codo donde se había hecho un pequeño rasguñazo- Pero, ¿qué demonios ha pasado?

-Pues que han pasado de nosotras por unas guiris rubias…

Naza y Tatiana se giraron hacia donde señalaba Silvia, escasos metros detrás de donde se encontraban ellas. Allí, los trece chicos rodeaban a un trío de nórdicas rubias que, a excepción de Siwon, parecían medir casi el doble que ellos. Ellos trataban de hacerse entender como podían, pero eran incapaces de entablar una conversación, y en apenas un minuto el trío de rubias, agobiadas por el acoso, salieron despedidas en dirección contraria, no sin antes golpear a varios de ellos con el bolso. Aprovechando el momento de desconcierto, las tres españolas se acercaron un poco más a ellos, y aclarándose la garganta a la vez, trataron de hacerse notar. Los chicos se giraron lentamente, para encontrarse con la cara de enfado de las tres amigas, ante la cual no supieron como reaccionar. Volvió a hacerse el silencio en todo el aeropuerto. Solo se escuchaba el repiquetear del pie de Silvia sobre el hormigón y a punto estuvieron de que las plantas rodadoras volvieran a hacer su aparición. Sin embargo, Leeteuk, como buen líder, reaccionó enseguida, exclamando 'Somos Super Juni…' consiguiendo un efecto inmediato en los otros doce, que como si del ejército de Corea se tratara, se cuadraron inmediatamente en la pose que aquel grito requería, y contestaron al unísono 'Or'. Aquello cogió por sorpresa a las chicas, que por un momento se olvidaron del enfado. Tatiana empezó rápidamente a buscar con la mirada a KyuHyun, ansiosa por verle por primera vez en directo. Sin embargo, en cuanto se topó con la cara seria de Yesung, se olvidó por completo de su dongsaeng y no pudo evitar que la vista se le fuera directamente a la parte anatómica más famosa de Super Junior.

-Jijijiji –comenzó a reírse poniéndose un poco colorada- Jijijijijiji...

-Jijijiji –Nazaret, que había seguido la mirada de su amiga, se unió a ella tapándose la boca y cuchicheando.- Pues parece que era verdad, jijijiji. Ni que fuera de Bilbao…

-Ostras- susurró Silvia sorprendida, mirando con la boca abierta a Yesung - ahora que lo miro detenidamente…no da tanto miedito…jijijijijiji...

-¿Disculpad? –inquirió el aludido algo incómodo.

-Jijijiji, que encantada de conocerte y eso- contestó Tatiana, pero el codazo que recibió de Nazaret hizo que por fin levantara la vista para encontrarse con la parte de Yesung que realmente debería haber mirado desde el principio, su cara de asombro- Esto…quiero decir…

-¡Ja! Y aquí llegó el esperado momento – le susurró Silvia – Venga, venga…a ver como te las ingenias para hacerte entender…

- No te preocupes Tati, recuerda, el idioma de los indios siempre funciona, o el estilo Yoda si así lo prefieres…

-Ehmmm, quería decir…-prosiguió la menor lentamente,vocalizando y gesticulando. exageradamente- Yooooo ser…no espera, que estos siempre ponen el verbo al final… Yoooo Ta-ti-ana seeeeer, ellaaaas, Na-za-reeet y Sil-vi-aaaa seeer. Nosoootraaaas, de España seeeeer.

La sonrisa de satisfacción que se había dibujado en el rostro de Tatiana se esfumó en apenas unos segundos al comprobar que no obtenía reacción alguna, más bien todos la miraban con los ojos como platos. Se giró hacia sus amigas, en busca de apoyo, pero ellas se encogieron de hombros sin entender nada. De pronto Heechul le hizo un gesto a Hankyung y ambos empezaron a reírse a carcajada limpia. Las tres chicas les miraron sin comprender muy bien qué estaba pasando, aunque estaban empezando a mosquearse. Primero venían tarde a recogerlas, las confundían con otras, pasaban literalmente por encima de ellas, ¿y ahora también se reían de ellas? Desde luego, pensó Tatiana, aquel fic pasaría a la historia de los fics malos. ¿Desde cuando a una Mary Sue le pasaban estas cosas? Si era una broma… No tenía ni pizca de gracia.

-Por favor-susurró Naza casi a punto de echarse a llorar- Decidme que Heechul no se esta riendo de nosotras, por favor…

En aquel momento, Siwon dio un paso adelante, haciendo gestos de calma con las manos, aunque sin poder evitar sonreír mientras sus dos amigos seguían retorciéndose de risa.

-Perdonad, perdonad… Es solo que… Es gracioso oírte hablar así. Es totalmente innecesario…

-Oh, es Siwon, es Siwon… De verdad es él, qué guapo es –susurró Silvia tirando enérgicamente del borde de la camiseta de la bilbaína. De pronto se frenó en seco- ¡Un momento! ¿Por qué narices te entendemos tan perfectamente? Sabíamos que más o menos dominabas el inglés… ¿Pero tanto?

-¿Inglés? –el chico alzó sus cejas en muestra de clara sorpresa- ¿De qué habláis? Nosotros os entendemos perfectamente…Vuestro coreano es perfecto…

-¿Coreano? Pero si nosotras no…- Nazaret lanzó una mirada cómplice a Silvia y ambas se giraron hacia la pequeña- Vale que te gusten las películas de ciencia ficción y que te encante la primera parte de Matrix…

-Pero lo de que hayamos aprendido coreano en medio minuto es como demasiado, ¿no te parece? Vamos a ver, aunque sea un fic, tiene que ser realista…Aunque sinceramente, ya empiezo a dudarlo…

-A ver, ¿pero vosotras me estáis oyendo hablar en coreano? Por que yo os oigo hablar en español… Y cuando oímos hablar a los vascos y los chinos supimos que aunque los entendíamos, eran otros idiomas…

-Pero es que te recuerdo que estos chicos nos entienden –insistió Naza de nuevo.

-A ver, pensemos con lógica… Sí, antes nos ha funcionado –añadió Tatiana al ver que Silvia iba a decir algo.- Si esto de verdad es un fic que estamos escribiendo nosotras, entonces, tiene que estar escrito en español… son ellos los que hablan español y no nosotras coreano…

-Pero eso no puede ser, ¿verdad Naza?

-Hombre, pensando con lógica –remarcó la aludida con cierta sorna- y teniendo en cuenta el alto nivel de inglés de estos, dudo que sepan hablar español…

-Pero es que es la única explicación posible…

-¡Agh! Esto no tiene sentido alguno…

-Tampoco lo tiene que ganáramos un concurso con nuestro cutre-vídeo a lomos de un caballo.

-¡Que es un burro!

En ese momento se dieron cuenta de que, una vez más, Super Junior al completo se habían quedado mudos observándolas entre divertidos y asustados. Al darse cuenta de que habían oído y entendido toda la conversación, intentaron sonreír. Una planta rodadora fue arrastrada por el viento hasta ellos pero Leeteuk le dio un puntapié y la mandó en sentido contrario.

-Creo que estaréis cansadas- dijo sin mucho convencimiento, probablemente obligándose a sí mismo a pensar que aquellas chicas realmente estaban cuerdas aunque los indicios fueran pocos.- Seguro que después de daros una ducha y dormir os sentís mejor…

-Por fin algo sensato en esta locura de fic –exclamaron las tres a la vez , a lo que Leeteuk puso los ojos en blanco y comenzó a andar hacia el autobús.

Siwon, que a pesar de todo seguía siendo el más caballeroso, intentó sonreír mientras cogía la maleta de Silvia para deleite de esta. A pesar del peso, el coreano la levantó como si estuviera levantando una almohada, y la chica le siguió sin poder parar de admirar sus bíceps con extrema felicidad. Naza miró en dirección a Heechul suplicante.

-Ah no…ni lo sueñes. ¿No ves que soy demasiado guapo para hacer semejante esfuerzo? –Heechul chasqueó la lengua torciendo el gesto.- De verdad…estas jóvenes de hoy en día no saben respetar a sus oppas…¡Aigoo! ¡Yo no tengo la culpa de que mi padre y mi madre me hicieran así!

Heechul siguió andando negando con la cabeza y exclamando cosas que ninguna de las dos chicas llegó a escuchar. Naza le miró sin saber muy bien si maldecirle o echarse a llorar, pero en ese momento alguien le quitó la maleta de las manos. Sin mediar palabra, Shindong se había adelantado llevándose el pesado bulto.

-Who are you? –le gritó Naza, bromeando al acordarse de lo que Anya, una de las dos participantes del primer Full House le había dicho nada más conocerse.

-¿Perdón? – replicó éste, girándose con cara de pocos amigos, y haciendo ademán de dejar la maleta abandonada de nuevo.

-No, no, perdóname Shindong-ssi. Solo bromeaba, para romper el hielo y eso… -se apresuró a aclarar la vasca por miedo a tener que llevar ella su propia maleta- Shindong mola.

-Pelota -murmuró su amiga entre dientes, a lo que ella se encogió de hombros mientras salía corriendo detrás de Shindong y su maleta. Tatiana suspiró.- Pues nada… Gracias a todos por la ayuda , ¿eh?

-Esto… Kyuhyun oppa te ayudará –la chica se giró al oír aquella voz, y se puso tan nerviosa al verle que casi no sabía que decir.

-Ehm… esto… no eres mi oppa

-Ah…¿no? Vaya…-KyuHyun se sonrojó un poco llevándose las manos a la cara- no pareces una noona.

-Oh vaya, gracias… -contestó ella poniéndose roja también.

-Aunque… jijiji. Ahora que me fijo más tienes razón.

-¿Quéeeeeeeeeee? – Tatiana sacó de no se sabe muy bien donde un espejo y empezó a buscarse posibles arrugas o canas, avergonzada de que KyuHyun la estuviera llamando vieja descaradamente.

-No importa – añadió el chico sonriendo con aquella sonrisa suya medio traviesa, medio vergonzosa.- Las noonas están bien también.

-Pero me estás llamando vieja… Esto no debería pasar es un fic MarySue… Yo debería ser perfecta y maravillosa… ¿Qué clase de fic barato es este? ¡Si yo soy la escritora! ¿Por qué soy tan malvada conmigo misma?

-Ehm…esto…-KyuHyun se separó un poco mirándola con cara rara- creo que Leeteuk hyung tiene razón… Creo que estáis demasiado cansadas, ¿eh?

-¿Y ahora me estas llamando loca?

-Noona, tranquila, trae aquí eso.

Tatiana, algo aliviada, hizo ademán de dejarle su maleta, sin embargo, él cogió rápidamente su equipaje de mano y salió corriendo gritándole a Sungmin que le esperara, dejando a la española con cara de idiota.

Cuando Tatiana por fin dejó su maleta y subió al autobús, lo primero que vio fue a Naza sentada en un asiento mirando con cara de pocos amigos a Heechul, que parecía estar discutiendo entre susurros con Leeteuk. Al fondo del autobús, embutida entre Siwon y Hankyung, Silvia le hacía gestos de victoria. De pronto, comenzó a sonar una música claramente española. De hecho, pensó Tatiana, demasiado topicazo, por decirlo de otro modo, música de la España de la pandereta. "Hola mi amor, tengo que hablar contigo…"

-¿Pero qué es esto? -exclamó Naza levantándose de su asiento

-¿El qué? –preguntó el líder mirándola preocupado

-¿No oís la música? –insistió ella para asombro de ellos

-Yo sí –susurró Tatiana mirando a su alrededor, buscando el origen de la música.

-¿No será…?

-¡Un songfic! –terminó Silvia

-¿Ves Leeteuk? ¿Cómo quieres que me siente con ellas, si están idas de la cabeza?

- Pero, ¿desde cuándo escuchas tú esto? –prosiguió Naza haciendo caso omiso del comentario de Heechul- Yo pensaba que te limitabas a esta cuadrilla, McFly y poco más…

-Es que yo jamás escribiría un songfic con esta canción.

-¡Ni yo!

Ambas amigas se giraron hacia Silvia, que con los ojos cerrados disfrutando de la música, tarareaba la canción de Junco, mientras sus dos acompañantes la miraban perplejos.

-¡Silvia! –exclamaron las dos al unísono.

-¡Anda! ¿Tomo el relevo yo? Qué situación más oportuna, jijijijiji.

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