Nota de su autora:
Holaa espero que les esté gustando este fic tanto como a mí, vamos déjenme sus opiniones y deseo que participen con migo en la creación ustedes boten a través de los review sobre como desean que forme las parejas y les prometo que estas serán bien tomadas en cuenta, ya saben para mi sus opiniones son sumamente valiosa.
Sin más los deje y a leer.
Capítulo 3
Acaba de comenzar el movimiento en el bar, se veía como cada una de las chicas trabajaban de manera rápida para poder darle la mejor atención a los clientes pues claro de esto dependía la propina que se llevarían esa noche a sus casas además de que aseguraban su estancia en el bar, los colores de la luces que iluminaban el lugar, lo llamativo de los trajes de las chicas llevaban desde bellos vestidos hasta las más diminutas faldas daban un toque muy particular, pero habían tres chicas que llamaban su atención en realidad había visitado el lugar porque algunos amigos se lo habían recomendado y dicho que habían tres jóvenes sumamente bellas y valla que no mentían en lo absoluto, por lo visto ellas eran muy chicas pero su belleza era realmente exótica y era exactamente lo que buscaba encajarían a la perfección, en lo particular le atraía mucho a la que llamaban Zafiro, pero no estaba ahí para buscar pareja sino trabajadoras.
Se acercó de manera cautelosa a ella y trato de entablar conversación pero al instante fue repelido y tratado cortésmente como un cliente más, esto le molesto profundamente pues había herido su ego acaso no sabía quién era él y sobretodo que lo que él deseaba lo obtenía.
Espero pacientemente hasta las tres de la mañana cuando empezaron a marcharse los clientes, esto le había permitido observar bien a cada una de ellas y en realidad estaba asombrado se veían intactas como si acabaran de iniciar su trabajo, sonreían siempre y trataban de manera muy cordial y atenta a todas las personas y sobre todo noto que eran recatadas y decentes; estaba decidido ellas se irían con él.
Se acercó de manera rápida a ellas cuando las vio salir juntas del bar, se habían cambiado de ropas a hora solamente llevaban unas camisetas de colores y pantalanes pitos además de zapatos tipo balerina, esto le causo un mayor interés puesto que aun con esas ropas sencillas se veían muy atractivas era seguro que si él trabajaba en ellas podría convertirlas todas unas damas y seguro ganaría una fortuna.
Le llamo a cada una por sus nombres de pila:
: Disculpen señoritas Zafiro, Esmeralda y Rubí pero no puedo dejar pasar la oportunidad, deseo que conversen con migo un momento.
En ese momento las tres voltearon a verlo, en realidad era un hombre muy atractivo tenía sus cabellos largos de un extraño color negro profundo, sus ojos castaños con pigmentos rojizos y un cuerpo muy bien definido seguro había trabajado mucho en el para conseguirlo, la curiosidad les invadió pues que quería ese hombre de ellas, en ese momento voltearon a verse y fue Kikyo quien siendo la hermana mayor tomo la palabra.
Kikyo: Disculpe joven pero no le conocemos y creo que no es correcto que nos aborde de esta manera en calle.
: Pues bien Zafiro verán mi nombre es Naraku y tengo una oferta de trabajo que hacerles, creo que es muy conveniente tanto para ustedes como para mí.
Kikyo: Creo que se ha equivocado nosotras somos jóvenes decentes y no podemos aceptar ofertas de trabajo cuando somos abordadas en la calle y menos a estas horas cualquiera creería que tiene malas intenciones.
Naraku: Discúlpenme nuevamente por mi manera de ser pero creo que tiene razón que les parece si nos vemos mañana a las diez de la mañana en el Restaurante Amanecer para explicarles mi oferta.
Kagome: Creo que se ha equivocado nosotras estamos bien con el trabajo que tenemos y no podemos abandonar así por así al señor Mioga sobre todo somos responsables.
Naraku: Me agrada mucho saber eso señorita Rubí pero le aseguro que mi oferta puede interesarles, vamos no hay problema les estaré esperando y si no llegan tomare por dado que no desean trabajar con migo.
Ayame: Por favor discúlpenos y no hay problema nos veremos mañana si acaso decidimos que nos interesa su oferta, está bien.
Naraku: Claro que sí señorita Esmeralda, espero que el día de mañana se reúnan con migo y les reitero es una oferta muy buena y prometedora.
Luego de haber dicho estas palabras ese misterioso joven se marchó en un auto negro y las jóvenes siguieron su camino a casa, sin saber que se habían topado con el mismísimo diablo.
Nota Final:
Bien esta historia la estaré actualizando de manera periódica y rápida pero aclaro que los capítulos eran cortitos, no conozco el motivo es solo que mi mente así lo desea.
Espero con ansias sus comentarios, plis déjenme saber que les parece esta historia.
Me despido con muchisisisimo cariño
Siempre suya:
Johan
