Perdonaran el formato que pareciera confuso y sin hilo de temática entre el, pero es parte de la forma en que esta planteada la historia, y por cierto las actualizaciones ya de "EL LASO ROJO" comenzaran a mediados de septiembre discúlpenme por el retraso
"LA PRINCESA QUE NO PODIA ACEPTAR UN TE QUIERO"
Cap. 2: Lagrimas, deseos y Sentimientos
Mientras en el centro de la pista todos se juntaban para comenzar el tradicional baile anual de la casa real con motivo de la noche buena, y todos vestían sus mejores ropajes de seda y sus joyas de oro platino y oricalco, en medio de todas las mascaras sobresaltaban dos de ellas una blanca hecha de algún material cristalino semi transparente, casi como si se tratase de una hermosa joya adornada por plumas de pavo real blancas que a pesar de tener cierta traslucidez impedía la identificación de la portadora, en la figura de una dama de roja cabellera arreglada en una trenza de las denominadas "de novia" con adornos de platino en el broche de su cabello el cual era igualmente adornado con 3 bellos garnets en forma de lagrima puestos en forma de pétalos, espigada figura que en su cuello lucia una sencilla gargantilla de seda blanca coronada con la esfinge de un loto tornasol, mirada alegre que se perdía en el titilar de sus aretes de forma de dos lingotes delgados y retorcidos unidos por lasos igualmente dorados. Que solo enmarcaba más misteriosamente su rostro y estilizaba más su ya bella figura, la cual era vestida con seda igualmente blanca lisa sin adornos larga junto con guantes largos del mismo material los cuales lucían el escudo de la familia real. Mientras la otra mascara que sobresalía de entre la multitud era una mascara sencilla echa de viejo cuero negro del que sobra cuando se realizan las fornituras de los militares, se apreciaba pulida, pero sin embargo hecha de forma tosca, le pertenecía a un hombre el cual lucia un pelo raro como si artificial fuera, algo largo llegaba a la altura de sus orejas, el color negro, negro sumamente profundo, sin brillo, con un rostro marcado, fuerte, mal rasurado, sin ningún adorno, vestido con un sencillo traje de gala estilo militar en color igualmente negro, y como único detalle de este eran las mancuernillas en oricalco hechas con el símbolo de la casa real en una y en la otra el símbolo de las tropas a pie del imperio, en su cuello el saco una cadena hecha de oricalco con un dije de madre perla negro.
Las miradas de la luz y de las sombras se acechaban continuamente, era un vaivén de miradas, un juego de luces al momento de las delicadas charlas políticas de la dama en blanco y de aquel que no parecía hecho para la ocasión, poco a poco dando círculos alrededor de todo el salón de esa noble casa donde se festejaba, ellos se fueron acercando, hasta que al estar a solo unas cuantas personas de distancia, la orquesta comenzó a tocar una melodía lenta y bailable y todos los que no deseaban bailar salieron dejando unas cuantas parejas y a la mascara de cristal enfrente de la negra y pulida el cual le pedía de forma caballerosa la pieza que se encontraba tocando, ella accediendo mas por educación y por su compromiso social que por su propia voluntad comenzó a danzar con ese otro personaje…
- FHARIDE, ya veo que de todas maneras has decidido venir a esta farsa, año con año, fiesta tras fiesta, el motivo de esta es para que el reino haga migas con los otros y sin embargo tu solamente te dedicas a evitar a los demás- inquirió de manera algo autoritaria el de la mascara negra.
- mi pobre Shragoon, de verdad crees que me importe lo que pienses- respondió la princesa, con un tono algo decepcionada- después de todo ya no eres bienvenido a mi casa ni a ninguna casa que tenga el símbolo real de Ixtlan.
-no me importa, después de todo no hay muerte mas honrosa que la de la batalla
- aquí no estas peleando (mientras su baile se aceleraba al ritmo de las melodías de violines y pianos, su discusión parecía ir al ritmo de la música)
-claro que lo hago, lo hice cada día de mi vida y lo hice mucho mas en los últimos 3 años
- te he visto pelear, con tu estúpido orgullo inflado y pretendiendo que luchando se solucionaría todo, no entiendes que hay cosas que aunque de corazón las quieras no serán tuyas nunca…
- no quiero conquistar tierras en nombre de tu casa, no quiero defender los territorios lejanos, no quiero ganar miles de monedas sin importar el país ó tierras para mi.
-entonces que quieres, que puede saciar tu corazón, que te hace falta? (susurro en tono de desesperación la princesa a su viejo amigo al no comprender lo que a vista de todos los que aguna vez hubieran pasado una tarde con ellos en los últimos meses era mas que óvido)
-tu… me haces falta tu, cambiaria todo solo por ti, rompería mi espada y la cambiaria por un arado, mi uniforme lo enterraría y usaría los arrapos mas viejos y vestigiales que se encontraran en el país, viviría bajo la lluvia, el viento y el sol, con tal de que de tus labios escuchara un te amo sincero, después de eso puedo morir en paz… (No terminada la oración la princesa corrió de la pista, dirigiéndose a algún lugar alejado de la vista de todos)
-tu.. me haces falta tu, resonaba una y otra vez en la cabeza de la confundida princesa, ella no entendía que pasaba, que era lo que paso, cuando su amigo, su confidente, aquel que tantos días se rieron juntos, tantos paseos dieron, tantas veces compartieron tristezas, y tantas otras el seco sus lagrimas, solo para que el nunca soltara alguna, cuantas veces fue… ya no recordaba, pero estaba mal, eso no se podía, el… el sabia que era lo que ella quería de alguien, entonces porque él quería estar con ella…
-no, no, no, no, no, no, no, no, no, noooooooo – grito la princesa en un jardín lleno de girasoles a las afueras de la caza donde se realizaba la festividad, era un jardín inmenso, fácilmente era media hectárea de dorados girasoles en este momento reposando de su tan ajetreada agenda diaria, con solo la luz de la luna llena iluminándolos- eso esta mal, el, el, que demonios quiere de mi
Entre el silencio que se apodero de la zona se logro escuchar una pequeña gota de agua que caía en el lago que se encontraba detrás de ella, al voltear su vista encontró la figura de su amigo, de su Shragoon fiel como siempre había localizado su escondite, como muchas otras veces lo realizo, pero algo era raro en el, no era el de siempre, su rostro siempre ante los demás lleno de confianza y ante ella siempre alegre y bromeando por cualquier cosa en ese instante parecía que traían derramando lo imposible, lagrimas de sus ojos, lagrimas grandes y pesadas que escurrían de su mejilla iguales a las de un niño que es reprendido por su madre, pero de alguna forma solo sus ojos se encontraban llorando, su cuerpo, sus facciones se mantenían igual.
Antes de que ella pudiera confirmar si la gota de agua fue en realidad su lagrima, Shragoon la tomo de la mano, levanto y abrazo de una manera que nunca lo había hecho, no la abrazaba como siempre su amigo, ese abrazo se sentía como le habían descrito miles de veces, cálido y extraño, con mas fuerza de lo normal, pero no para molestarla o para hacerle daño, no, esta vez los brazos de Shragoon rodearon a la princesa con calidez y fuertemente, tratando de que si ese fuera el ultimo momento que conservaría en su memoria, el deseaba que fuera inolvidable, no quería que terminara, no sabia tampoco como terminarlo, solo siguió sus impulsos y se aferro a lo que el mas deseaba en la vida.
- no me veas el rostro- sollozo Shragoon a la princesa al oído mientras la abrazaba y temblaba- no quiero que veas a alguien débil como yo al rostro.
-no te entiendo, que significa toda esta broma, ya fue suficiente con el baile no crees?-pregunto con una risa nerviosa la princesa
- no es broma, no es algo raro, no es nada, es solamente mi corazón que ya no soporto verte solo como amiga y despertó el sentimiento de verte como un hombre ve a una mujer, no con lujuria y codicia, aunque te mentiría si te dijera que nunca he pensado en algo así, sino como algo que no quiero que se separe de mi…
-pero
-déjame terminar!- exclamo fuertemente Shragoon entre sollozos, interrumpiendo a la princesa la cual no realizo otra cosa que acariciar la cabeza de su hasta ese entonces mejor amigo, de aquel que con quien siempre se había podido escudar del mundo real, de crecer, de la vida de los demás… de todo, y sin darse cuenta, también se había escudado de su amigo mismo al no darse cuenta de lo que el sentía.
- de verdad, enserio me gustas, me gustas demasiado, y no quiero terminar como los girasoles de este campo.
- no te entiendo, respondió la princesa
-todos los días ven el objeto de su afecto, todos los días lo siguen a donde quiera que van, y cuando llega la noche se despiden de él, y parece que dieran alegría a todo el mundo, hasta el mismo sol pareciera brillar mas sobre un campo con bellos girasoles… pero realmente estas flores están sufriendo, siempre verán su objeto querido y anhelado, y sin embargo a pesar de que día con día lo vean, la distancia entre ellos nunca cambiara, nunca se acercara mas de lo que ya estaban cuando nacieron… y en el momento que mueren de tristeza por saber la verdad… ya hay nuevos dispuestos a remplazarlos, que no tardaran en crecer y seguir el mismo ciclo vicioso sin fin.
-Shragoon, yo… yo… no siento nada por ti mas que amistad… yo… no puedo creer que puedas quererme de otra forma mas allá de la amistad
-Eso no me importa, si no me crees que soy capaz de quererte, entonces has estado ciega, si crees que yo no pueda pensar en ti, entonces has estado sorda, pero si realmente piensas que yo no te amo y que eres solo un capricho mas… entonces toda tu vida has estado entre sombras y no tengo nada que demostrar, ya que por sacarte de esas sombras seria capaz de todo y nada…- comenzó a reír de manera un poco raro algo macabra para ser sinceros- yo te olvidare si es que es eso posible, mas sin embargo en mi lecho de muerte estoy seguro pensare en ti, borrare todo lo que sepas de mi en tu recuerdo, lo bueno, lo regular, lo alegre y el día a día, hare que de alguna manera solo recuerdes lo peor de mi, mi forma mas despreciable de ser, mi desesperación y mis miedos, y no lo hago para aparecer y rescatarte de mi propia oscuridad, no… sino que para cuando al fin logres olvidarme, cuando ya no recuerdes este momento, ni este abrazo ni estas palabras, esa oscuridad que vive junto mi recuerdo, desaparecerá de tu corazón..
Para este momento la princesa también lloraba pero al igual que Shragoon era muy orgullosa como para dejarla ver llorar, demasiado como para admitir que su ausencia podría ser importante, ella no sabia que estaba pasando ni lo que significaba lo que Shragoon le decía realmente, pero si se sentía vacía por dentro.
Los brazos de Shragoon se separaron del cuerpo de FHARIDE dejando un aroma entremezclado de la suave escancia de FHARIDE y la Colonia de aroma pesado, pero no desagradable de Shragoon…
-la Princesa lo tomo de su mano derecha y en un movimiento hecho sin pensar los suaves y delicados labios de la princesa se posaron en Shragoon, no… no en los labios del destrozado confesor, sino en su frente, justamente arriba de sus ojos…
-a veces puedes ser muy cruel mi FHARIDE…las ultimas palabras que la princesa escucharía directamente de la boca de Shragoon, este al soltarse de la mano de FHARIDE comenzó a llover en ese jardín, una lluvia fría y densa, era casi imposible ver mas allá de unos pocos metros por tanta lluvia, FHARIDE recordó aquel día cuando su amigo la llevo a caminar a una playa del imperio y un lluvia similar los acogió…
Mientras ella se perdió un segundo en sus pensamientos, Shragoon corrió sin parar dentro del campo de Girasoles decepcionado de la vida, enojado, frustrado, desesperado, pero sobre todo, sin conocer la respuesta a sus preguntas…- acaso no soy bueno para ella, acaso es mi forma de ser, acaso esto acaso lo otro… su mente se encontraba perdida en las trivialidades cuando tropezó con una vieja cubeta la cual serbia para llevar fuego griego a las antorchas de cultivo…
-si así es, le prometí que junto con migo olvidaría todo lo malo del mundo y así lo hare, hasta el día de hoy nunca le he dejado de cumplir ninguna promesa… y no empezare por la cual borrare mi existencia de su vida…
Al día siguiente la princesa quiso ir a reflexionar las palabras de su viejo amigo, pero cuando llego al lugar de ellos, ese jardín que ambos sembraron… encontró cenizas y brazas, cenizas y brazas por todos lados, al igual que varios soldados ayudando a apagar el campo, ella veía horrorizada lo que pasaba y no encontraba ninguna explicación… si es cierto ayer llovió pero sin rayos, las plantas algunas ya eran secas pero no tantas como para provocar…
-Mi laidy, disculpe pero encontramos esto en el campo, el soldado le mostraba un pedazo de cuero negro mal cortado el cual parecía que tuviera algo escrito...
- FHARIDE arrebato el pedazo de cuero creyendo que se trataba de lo peor, pero se encontró con la desagradable sorpresa de una nota en el idioma antiguo.
"mi regalo de noche buena para ti mi princesa"…
Continuara…
