Problemas de espacio
En los últimos días, Sasuke y Naruto se marchaban por las tardes a entrenar juntos y volvían a llevase como antiguamente. Naruto se hizo buen amigo de Juugo y la mayoría de días tenía que soportar los acosos de Suigetsu; un día se metió en la ducha con él pero Sasuke apareció de la nada y echó al acosador no sin antes darle un escarmiento. Sasuke no sabía por que pero últimamente le molestaba mucho que Juugo hablase con Naruto, se pasaban casi todo el tiempo juntos jugando o hablando. Sasuke estaba celoso y se empezó a dar cuenta de que le atraía Naruto. Naruto por su parte cuando estaba a solas con Sasuke entrenando o hablando, se sentía nervioso e inquieto y su corazón latía rápido cada vez que se tocaban mientras luchaban juntos.
Hoy era el día en que se marchaban a la nueva guarida ya que solían estar dos semanas en cada una por motivos de seguridad. Naruto y Sasuke estaban luchando en el acantilado, los demás todavía no se habían levantado. El Uzumaki estaba bastante ido, no sabía porqué pero cuando llegaba la primavera, empezaba a ponerse nervioso y se excitaba con facilidad. Sasuke estampó al rubio, dejándolo entre él y la pared del acantilado, aprovechando un descuido del kitsune. Estando peligrosamente cerca, Naruto dejó de pensar y cerró los ojos esperando una caricia por parte del moreno. Sasuke vio como Naruto cerraba los ojos y su corazón se aceleró, estaban muy juntos, sudados y desprendiendo calor. Naruto esperaba sonrojado un beso del Uchiha y este algo sonrojado también se acercaba a dárselo.
—¡Sasuke, Naruto! —llamó Juugo acercándose al lugar. Ambos se separaron rápidamente, Naruto nervioso y sin saber por qué había hecho aquello y Sasuke bastante cabreado.
—¡El desayuno-ttebayou! —exclamó Naruto feliz echando a correr hacia Juugo.
—Naruto, te he preparado ramen que se que te gusta —le dijo con una sonrisa. Se quedó helado por un momento, Sasuke le había echado una mirada asesina de infarto a la que pasaba a su lado. "Seguro que he interrumpido algo" pensó.
—¡Genial! —Gritó saltando— ¡gracias! —le agradeció con su mejor sonrisa. Sasuke se giró enfadado y echó a andar— ¡¿Has oído Sasuke?! ¡Ramen dattebayou! —exclamó feliz colgado de Sasuke pensando en el ramen que se iba a zampar.
—Déjame en paz usuratonkachi —dijo enfadado quitándoselo de encima. "¿Tanto le importa el ramen…?" pensaba fastidiado.
—¿Qué le pasa? —se preguntó Naruto dolido por el trato frío que acababa de recibir.
"Sasuke hace un momento parecía tan feliz y ahora se enfada… no entiendo nada" pensaba el rubito [A: pobre Naruto cabezahueca que no se entera de que el Uchiha siente celos] Entraron en la cocina y se sentaron a desayunar. Todos habían desayunado ya menos ellos dos. Naruto se sentó y devoró el ramen en tres minutos, Sasuke le observaba sin comer. Se marcharon a sus habitaciones, Naruto recogió solo sus cosas ya que Sasuke le había dicho que todas las guaridas están equipadas con ropa. Hizo pis antes de salir de su habitación y encontrarse con los otros en la salida. El único que estaba listo ya era él. Poco después Suigetsu salió y se acercó a hablar con Naruto aprovechando que Sasuke no estaba para impedírselo.
—¿Podemos hablar Naru-chan? —preguntó Suigetsu
—Claro-ttebayou.
—¿Qué clase de relación tienes con Sasuke? —preguntó interesado.
—Bueno yo… Nosotros… —Naruto se ruborizó— Sasuke es una persona muy importante para mí…
—¿Cuánto?
—Mucho, lo he dejado todo por él-ttebayou —dijo haciendo pucheritos.
—Entonces es cierto que te gusta —inquirió divertido, Naruto se había puesto como un tomate.
Sasuke que acababa de salir por la puerta vio la escena de un Naruto colorado y un Suigetsu demasiado cerca para su gusto. Sin pensárselo corrió a interrumpirlos.
—¿Qué estáis haciendo? —preguntó de mal humor.
—Na-nada —se apresuró a contestas Naruto aun más rojo.
—Eso es, nada —dijo Suigetsu— solo hablábamos —dijo con una sonrisa, Sasuke arqueó una ceja con incredulidad— ¿verdad Naru-chan? —dijo pícaramente rozando su mejilla derecha con una mano. Sasuke le agarró el brazo de inmediato y le miró con cara asesina.
—Ya estamos todos Sasuke —dijo Karin mirando la escena: Naruto estaba como un tomate entre medias de un Suigetsu sonriente y un Sasuke furioso— ¿Qué pasa aquí? —preguntó.
—Nada —respondieron los tres, Sasuke soltó a Suigetsu mirándole con mala cara.
—Bueno pues vamonos que el tiempo vuela —apremió Juugo.
Todos se pusieron en camino a la guarida de el país del Te, justamente allí habían echo la última misión el equipo 7 sin Kakashi-sensei, "antes de que todo se estropease" pensó Naruto. Sasuke no se quería implicar mucho con el kitsune porque eso le cambiaría, pero él sabía que en el momento en que Naruto le regaló su mejor sonrisa, ya había cambiado algo en su interior. Ahora pensar que dentro de poco su hermano iba a buscar a Naruto y que dentro de poco se tendrían que separar no le gustaba nada. En todo el camino Sasuke no le dirigió la palabra a Naruto pero no dejaba que Juugo ni nadie hablase con él. Quería al zorrito para él solo. Naruto se sentía bastante confuso, no sabía porqué el Uchiha se comportaba tan raro y tampoco sabía que sentía él por el moreno.
La primera noche que durmió a la intemperie soñó con el día en que se convirtieron en Gennins, su primer beso, la transformación en Sasuke para hablar con Sakura, la aparición de Kakashi… El segundo día soñó con Gaara, cuando le vio allí muerto su corazón se rompió en pedazos. En ese momento supo que la muerte acababa con todo; tus sueños, ilusiones, esperanzas… Ese día decidió que no descansaría tranquilo hasta llevar de vuelta a Sasuke, pero ¿por qué se empeñaba en que Sasuke tenía que volver? Sasuke era mayorcito y sabía lo que hacía al marcharse con Orochimaru, ¿por qué no pensaba en lo que quería Sasuke y solo pensaba en estar con él? Naruto halló las respuestas a esa preguntas la misma mañana en que vio el rostro angelical de Sasuke durmiendo, en ese momento supo que daría su vida por él, por que lo amaba y ahora que lo sabía no podía evitar sentirse ansioso y nervioso, "¿Será así como se sentía Sakura-chan cuando estaba cerca suyo? Por que yo nunca he sentido esto con ella"
Ese mismo atardecer, llegaron por fin a la guarida. Esta, para la sorpresa de Naruto no era una excavación subterránea si no que era una casa del árbol de tres pisos. Entraron en el piso principal; se encontraba un salón muy grande, la cocina y unas escaleras para subir a las habitaciones. En la segunda había tres habitaciones, cada una con su baño particular y otras escaleras para subir a la última planta. Karin, Juugo y Suigetsu se marcharon a sus respectivas habitaciones a instalarse y Sasuke le indicó a Naruto que le siguiera, subieron las escaleras. La última planta era la guardilla por lo que era más pequeña que las otras plantas pero más grande que una habitación de la segunda planta. Según entrabas había una cama de matrimonio gigante en mitad de la habitación, un armario de cuatro puertas, una cómoda y dos mesillas a cada lado de la cama, también había una puerta corredera transparente que daba a una terraza y una puerta que daba al baño: retrete, ducha, bañera hidromasaje, vide y lavabo. Era una habitación lujosa sin duda. Naruto se lanzó a la cama exhausto. Sasuke vació el saco que llevaba en la mesilla más cercana a la puerta mientras Naruto le observaba.
—Sasuke… ¿sigues enfadado? —le preguntó tumbado en la cama con la almohada cogida.
—No estoy enfadado —dijo este abriendo la cómoda y sacando toallas.
—Claro que lo estás, no me hablas-ttebayou —le recordó Naruto.
—No tengo nada que decirte.
—Ahora que lo pienso, ¿Dónde vas a dormir Sasuke? —preguntó Naruto inocentemente sentado en la cama con la almohada entre los brazos, no se había dado cuanta aún de la situación.
—Sabía que eras corto pero no sabía que llegara a tanto dobe —contestó lanzándole una toalla— no hay más habitaciones así que la compartiremos. —Naruto se sintió feliz y le sonrió a Sasuke, hacía mucho que no dormían juntos, aunque por otra parte no le hacía mucha gracia la idea. Sasuke intentaba parecer indiferente— coge algo de ropa del armario y vete a duchar, yo la usaré después de ti.
—¡Okay! —contestó feliz al ver que Sasuke ya no estaba enfadado.
Naruto se metió en la ducha, no tardó mucho, se secó rápidamente y se puso el pijama que había escogido, era uno de verano de color naranja. Con prisas y nerviosismo salió del baño, Sasuke estaba sentado en la cama, con una pierna encima, el codo apoyado en ella y la cabeza apoyada en la mano.
—Ya estoy dattebayou —dijo secándose el pelo con la toalla pequeña.
—Vale, acuéstate en la cama —Naruto se puso rojo y Sasuke se sonrojó— no me refiero a eso, quiero decir que te metas o cogerás frío, esta noche va a helar.
—¡Pero si estamos en primavera dattebayou! —exclamó Naruto fastidiado, no le gustaba el frío.
—Me voy a duchar —dijo no haciendo caso a los gruñidos y maldiciones de Naruto.
Naruto se metió en la cama esperando nervioso a que Sasuke apareciese por la puerta mojado con una toalla. "¿Pero en que estoy pensando?" se regañó. Sasuke se duchó con rapidez, se secó bien con la toalla y se puso unos boxer blancos. Siempre dormía desnudo porque la ropa le molestaba pero no era plan con Naruto metido en su misma cama. Por un momento se imaginó a Naruto desnudo tendido en su cama, sonrojado, abriéndole las piernas y diciéndole que no fuese rudo. Un chorro se sangre salió disparado de su nariz [A: y de la mía] se puso un papel y se recriminó por andar pensando en esas cosas. Salió del baño y encontró a Naruto dormido profundamente. Se alegró por una parte y por otra se maldijo. Se metió con cuidado entre las sábanas para no despertarle, estaba cansado al igual que Naruto y en poco tiempo se durmió.
Un par de horas después sintió una mano rozarle la espalda, le subió un escalofrió, adormilado preguntó.
—¿Qué quieres Naruto?
—Sa-sasuke —susurró Naruto en su espalda— yo… —Naruto estaba temblando, Sasuke se giró y le encaró.
—¿Qué pasa dobe? —preguntó
—Te-tengo frío —respondió tiritando.
Ambos estaban ligeros de ropa y esa noche hacía un frío especialmente helador. Sasuke alargó sus brazos y abrazó a Naruto, este se pegó contra su cuerpo buscando calor y con la cara en el pecho del Uchiha dijo:
—Gracias
Sasuke apretó sus brazos obligando a Naruto a dejar de estar encogido y estirarse, pegándose al cuerpo del moreno. Sasuke estaba bastante nervioso, había estado antes con chicas (y chicos) así pero estar con Naruto era bastante diferente. Su corazón latía rápido, sentía calor pero no quería soltar al pequeño zorrito que tenía entre sus brazos ni aunque estuviese sudando. Cuando Naruto entró en calor, se durmió en paz dentro de los brazos de Sasuke, este apoyaba su cabeza sobre la del rubio y tenía la nariz hundida en su pelo. Sasuke y Naruto amanecieron abrazados.
