Trixie delineo sus dedos sobre las pequeñas cicatrices que abarcaban todo su cuerpo. Había visto cada una de las cicatrices, no ocultaban secretos entre ellas. Ella recordaba como obtuvo varias de esas

La pequeñita sobre su omoplato; fue un disparo desviado de una lanzadora amiga

La grande que estaba justo por encima de su pulmón izquierdo; un intento de asesinato

Demasiadas para contarlas. Tantas puñaladas y marcas de babosas

Eli se movió bajo su amparo, ahondando su rostro más profundo en la almohada

Trixie sonrió, besando la diminuta cicatriz directamente arriba de su ceja derecha

Esa la gano por salvar su vida