Narra Zelena

Esa mañana me había despertado bastante temprano habían pasado días y la Reina seguía cerca, pero esa mañana no había señales de ella, tome a mi hija en brazos, el sol apenas y relucía, cuando escuche pasos y después a alguien tocar desesperadamente la puerta, Role los ojos y me encaminé a ver.

-Voy,-abrí la puerta y observe a Regina frente a mí con una cara no muy amigable.

-Voy a pasar,-dijo entrando rápidamente.

-Buen día para ti también sis,-cerré la puerta de golpe.

-Necesitamos hablar,-dijo cruzándose de brazos junto a mi.

-Pues no quiero,-le respondí de mala gana.

-No te estoy preguntando, te estoy diciendo que hablaremos,-soltó de golpe mientras arremetía contra la mesa.

-Que rayos te pasa,-dije para luego escuchar un lloriqueo de Robin, a la cual arrulle por unos minutos Para después depositarla en la cuna,-bien dime de qué quieres hablar.

-Esto te sonará complicado, y extraño, pero tengo un mal presentimiento.

-Pff eso es todo,vienes a mi casa a casi tirar la puerta, cuando el sol apenas y está saliendo, me gritas solo para decirme que tienes un mal presentimiento,-le respondí burlándome, y escuche como daba un golpe en la mesa de la cual rodaba un juguete de Robin, me guarde cualquier comentario y me agaché a recogerlo.

Narra Regina

Cuando Zelena se agachó por el juguete de la niña, pude observar cómo resbaló, cayendo contra el piso, me acerqué a ella para darle la mano, la tomó de mal humor y poniéndome una cara nada agradable estiró su brazo hacia mi, sabía que algo extraño le pasaba pero nunca en la vida imagine tal cosa que vería, justo cuando tomo mi mano para que la levantara de la caída la cual yo misma había provocado observe una leve cortada en la muñeca de mi hermana, bueno a simple vista parecía leve, pero una vez prestándome atención pude notar que era una cortada profunda de la cual caí un poco de sangre, mis ojos se quedaron perplejos y Zelena notó hacia dónde dirigía la vista rápidamente se levanto soltándome la mano de golpe y cubriéndose la muñeca.

-¿Que te pasó?,-pregunte alzando una ceja.

-Nada que te interese o al menos que esté entre tus expectativas por cumplir,-dijo dándome la espalda.

-Zelena Por favor, podríamos solo actuar como lo que somos.

-Ah déjame ver actuar como la bruja envidiosa y la Ex Reina malvada que ahora se hace la víctima,-la escuché decir mientras se notaba que se tragaba más palabras.

-Zelena...estoy hablando enserio.

-Yo también,-me respondió bastante molesta.

Me quede un segundo en silencio para después jalarla del brazo hacia mi, justo cuando lo hice ella se zafó y se tomaba del brazo mostrando una cara de dolor, realmente no lo hice fuerte pero al parecer o estaba de mentirosa o algo enserio le ocurría.

-Zelena...qué pasa,-dije mientras me acercaba a ella.

-Nada,-susurró.

No me contuve las ganas y con permiso o no, en contra de su voluntad o no la tome del brazo y le subí la manga de la blusa, pude notar que no hizo nada por evitarlo, mis ojos no podían creer lo que veían justo frente a mí estaba mi hermana con la cual había teníamos infinidad de enfrentamientos, con la cual la relación era más difícil de lo que se creyó, ahí estaba ella con él brazos descubierto mostrando una serie de heridas las cuales parecían recientes y molestadas, como así mismo estaban infectadas.

-Oh Zelena, yo no tenía idea,-dije tartamudeando.

Ella solo me dedico una mirada fría y penetrante con la cual parecía que me iba a asesinar.

Narrador Alternativo

-No tenias idea de que,-reprimió Zelena.

-No tenía idea de que te habían lastimado,-dijo conteniéndose Regina.

-Regina me parece que has entendido mal,-se defendió Zelena.

-Entender mal?, Zelena por favor habla Quién te hizo tales heridas.

-Nadie, yo...quiero decir, que te importa vete,-le grito.

Regina al repasar una y otra vez cada expresión de Zelena llegó a una conclusión de la cual esperaba no estar en lo correcto.

-Tu te hiciste eso,-Le dijo sorprendida Regina,-Zelena, tú te has lastimado de esa manera, ¿Por que?.

-Ese es un asunto que a ti no te incumbe.

-Porque te lastimarías de ese manera Zelena.

-Hay ciertas cosas que nadie debe saber,-Le respondió Zelena mientras desaparecía a Regina de su casa.

Zelena se sentó derrotada en una silla, mientas se preguntaba porque Regina tenía que ser tan entrometida, observó sus brazos y con magia se desapareció aquellas heridas, Regina era curiosa pero jamás sabría la razón por la cual Zelena había llegado a esa decisión.