CAPITULO 3
PRIMEROS SENTIMIENTOS.
Shaka hablaba en serio cuando decía que quería ponerse en camino cuanto antes.
Apenas permitió que Misa se preparara un morral para llevarse solo las cosas necesarias, porque el tenia la teoría de que las cosas materiales se sustituían y conseguían con facilidad.
—Pues bien...por si no se ha dado cuenta...soy una mujer...y me gusta tener cosas...tendrá que volverme a comprar todas las cosas que me obligo a dejar—refunfuñó Misa
Shaka no dijo nada, sólo le dijo que solo llevara lo indispensable.
Cuando por fin tomaron camino para salir de Kyoto, Misa volteó por última a ver el que era su hogar.
No sabía cuando podría volver a verla.
No sabía cuando podría volver.
Sus ojos se le nublaron al recordar que su propia vida había cambiado tanto en pocos días.
Cuando pasaron por aquel bosque, donde se habían conocido y donde se iniciaron todas las tragedias, ambos se quedaron frente a la tumba de Liukan.
Misa se arrodillo y rezo frente a la ultima morada de la persona que la había criado y que había perdido.
Su abuelo, era hasta ahora la única persona que mas le había importado.
Y ahora lo había perdido.
Y ahora obligada por circunstancias tan tristes debía abandonar su hogar, su vida, sus raíces.
—Iremos por este camino del bosque...nos tomara menos de un mes llegar a Grecia...ahí tengo mi propia casa en el santuario al cual pertenezco, ahí estarás bien— dijo Shaka de repente
— ¿Porque no tomamos el tren?—dijo Misa
—Porque soy un caballero del santuario, mis maneras son las antiguas, además caminar hace bien al corazón...ahora...ya vámonos—dijo Shaka
Misa se levantó, puso su morral a su espalda y se puso en camino tras Shaka.
Iban caminando de esa forma, Shaka enfrente y ella detrás, mirándole muy fijamente la espalda.
Ya llevaban casi una hora sin detenerse, cuando Misa dijo:
—Oiga...no me haga aburrido el camino...y por menos cuénteme algo—dijo Misa
—No tengo nada que contar—dijo Shaka sin voltear y siguiendo avanzando
—Bueno...y cuénteme...¿a que se refiere cuando dice que es caballero del santuario?—dijo Misa
—Soy un guerrero de la diosa Atenea, represento a Virgo y tengo una misión especifica, que es protegerla a ella, quien a su vez es la protectora de la tierra—contesto Shaka
—Ahhh, y ¿vive mas gente allá?—dijo Misa
—Si, hay 11 casas de los demás caballeros dorados, además de la zona de las amazonas, que son de las caballeros femeninos, y también la de los guardias y otros caballeros menores—contesto el
— ¿Amazonas?—dijo ella
—Si, mujeres que protegen a Atena, en misión idéntica a la mía, solo que a ellas les esta vedado mostrar el rostro—dijo el
—Pero yo soy mujer, oiga. ¿No me diga que debo usar una mascara?...ni loca haría eso...yo no quiero ser una amazona... ¿usted protege a la tal Atenea?..Pero yo no—dijo ella
—Calla...no seas insolente...tu vas allá en calidad de mi pupila budista...por tanto tendrás que vivir en mi casa, pero así también tendrás prohibido ir a la zona de las amazonas—dijo el
Misa se sorprendió.
— ¿Y usted vive solo?—pregunto ella
—Si...¿porque habría de vivir con alguien?—dijo él
—Pues, porque es hombre...y ¿acaso no esta casado?—dijo ella, quien había notado que el sujeto tenia un aspecto físico atractivo y seguro habría de tener mujer allá en el santuario.
—No—contestó secamente el
—Ahh... ¿acaso no ha podido casarse? ¿Porque se las da de vagabundo? porque eso de hacer caminatas de Grecia a India no es un paseo—dijo Misa
—Soy budista, y tengo una condición diferente a otros hombres, además no tengo tiempo para inmiscuirme en cuestiones superficiales—dijo el
Misa se tocó la barbilla y dijo:
—Entiendo...entonces usted ¿cuantos años tiene?
—20—contesto el
Misa casi se cayó de la impresión.
—No puede estar hablando en serio, pues si usted aparenta mas edad—dijo ella
Shaka ya no contestó.
—Y dígame aparte de ser caballero ¿a que otra se dedica?—dijo ella
Pero Shaka permaneció callado.
—Oiga...le estoy hablando—refunfuñó Misa
Shaka siguió sin decir nada.
Misa se cruzó de brazos.
—Tampoco me dirá porque no abre sus ojos¿Acaso los tiene muy feos?—dijo ella
—Eres una niña muy preguntona...además de indiscreta—dijo el. —Ya no te diré nada mas...mas bien ,apresura el paso, porque quiero llegar a un claro para poder descansar—dijo el de repente
—Tiene usted un humor horrible—dijo ella sacándole la lengua
Por fin llegaron a una zona donde se extendía un claro para poder preparar la fogata para esa noche
Se detuvieron mientras ella pasó a buscar en su morral una sabana y una manta.
—No crea que voy a prestarle algo...use usted lo suyo—dijo ella
Shaka no dijo nada y salió a buscar leños para encender una fogata.
Las noches eran muy frías en esa área de Japón y el viaje seria agotador, no solo para él sino para la niña que llevaba con el.
No se había detenido a pensar en la reacción general que podría suscitarse en el Santuario, que él este llevando una mujer a vivir en su Casa, y además, que fuera una sin mascara de amazona, porque lo haría en calidad de pupila suya.
Pero en razón de que siempre fue bastante reservado y huraño, este hecho sin duda no dejaría de llamar la atención.
Trajo los maderos y encendió la fogata y viendo que la chica se haba acomodado sobre la especie de futon que traía en su morral.
—Mañana podrás bañarte en el lago que esta del otro lado del claro, esta noche es muy fría para ti—dijo el
—Si...y dígame ¿usted dormirá de esa forma?—dijo ella viéndolo ponerse en su clásica posición de loto
—No estaré dormido—dijo el
Misa lo miró.
El hombre emanaba tanta paz y tranquilidad.
Pero tuvo ojos o más bien cierto espíritu para observar algo.
—Dígame...y ¿esta vida solitaria no lo aturde?—dijo ella
— ¿Porque? estoy cumpliendo con mi deber—dijo el
—Si, ya me di cuenta, así como se tomó el deber de tomarme a mi como pupila—dijo ella
El rubio no dijo nada.
—Pero sabe...usted a mi no me engaña—dijo ella mirándolo fijamente
—¿Eh?—replicó el
—No puedo ver sus ojos..Pero algo que me enseñó mi abuelo es a notar otras cosas, y hay algo que no he dejado de percibir en usted..Tiene la carga de un gran pasado encima suyo, un pasado por demás triste que lo ha llevado a llevar la misión que dice tener de caballero, de una forma mas fatalista de la usual—dijo ella
Shaka quedó doblemente asombrado.
Aquella niña sumamente habladora, de repente le había dicho que jamás nadie se había atrevido a decirle.
Al menos los que hubiesen podido percibirlo.
Lo cual hubiese sido casi imposible.
Solo Mu de Aries era el único que había sentido ese dolor escondido de Shaka.
Y esta chiquilla también.
Nuevamente se sintió algo abrumado por la mirada clara de la jovencita.
Como si le atravesara algún recuerdo del fondo de su alma.
El rubio volvió a quedarse callado, para exasperación de Misa.
La niña empezó a hablar de la gente extranjera que no cultivaba modales e inició un letargo de casi veinte minutos hasta que cayó rendida en el sueño.
Shaka se incorporó de su posición de loto y en cambio se recostó a un árbol.
En verdad lo dicho por la niña sobre un pasado triste oculto había calado hondo en el rubio.
S.S
A pesar de estar en la intemperie, Misa pasó buena noche y pudo dormir bastante bien.
Dormía tan profundamente que solo la despertó cuando Shaka le arrojó un poco de agua en la cara.
—Oiga... ¿pero que hace...?—gritó Misa
—Es que intenté despertarte y jamás lo hiciste...y el agua es infalible—dijo el rubio
Misa se sacudió la cara, se levantó y estiró los brazos.
—Pasé buena noche, lo único que lo arruinó es usted y su falta de sensibilidad...¿es que no sabe que las mujeres somos seres delicados..?—refunfuñó Misa
Shaka no dijo nada y terminó de recoger su morral.
— ¿Y que desayunaremos?—dijo Misa
—El puerto de Yokohama esta a menos de 50 kilómetros, allí habrá sitios para comer alguna cosa, ahora mas adelante hay arboles de frutas, podemos recoger algunas pero sin detenernos...tenemos que tomar ese barco esta tarde—dijo el rubio
Misa hizo una mueca de desaprobación.
—Además al otro lado esta el lago que te dije, podrás asearte ahí mientras recojo las frutas—dijo el
Misa asintió.
En un momento estuvieron en el lago y Shaka salió a buscar las frutas, mientras ella entraba a bañarse al lago.
—Oiga...como no estoy segura de que no se pondrá de mirón...cante para que pueda saber por donde anda—dijo Misa entrando al agua
-Como si me interesara espiarte..-balbuceo el rubio, pero aun así, se puso a silbar, para que la chica supiera que el no estaba cerca.
Encontró un árbol de naranjas y otro de moras, lo cual serviría para alimentar a la pequeña.
Recogió unas cuantas.
Para el era normal comer en la intemperie de lo que pudiere recolectar, porque estaba acostumbrado a esas peregrinaciones, pero no a recogerlas para que las comiera otra persona.
A decir tanto tiempo que no recordaba hacerlo.
Suprimió esos pensamientos de inmediato y se volteó para volver donde estaba la chica.
Dijo en voz bastante alta:
—Oye...estés o no lista...entrare a esa zona...ya termina de vestirte, que debemos partir.
Cuando llegó, la chica ya estaba en efecto vestida.
Los rayos del sol en su menuda figura la hacían lucir muy bien.
—Bien...nos vamos...comerás por el camino—dijo el rubio
Misa tuvo que correr para alcanzarlo mientras comía ávidamente las moras que el había traído.
—Que hombre tan desconsiderado...que no sabe que soy una dama...con razón es un solterón vagabundo—murmuró Misa
La caminata siguió su curso para Shaka y Misa que apenas podía seguir el rastro.
Las sandalias y el continuo camino sin detenerse estaban haciendo mella en ella.
Apenas llevaban unos minutos cuando empezó a aminorar la marcha y no podía seguir el paso de Shaka.
"Mis pies están completamente dañados...no podré caminar así..."pensaba Misa
Shaka siguió avanzando hasta que noto que la chica estaba quedando muy atrás, además que ya llevaba largo rato callada.
Se volteó porque esto ultimo si le extrañaba en demasía.
La niña era bastante eufórica y ahora estaba guardando silencio.
Cuando se dio vuelta, parpadeó sorprendido.
La chica caminaba con dificultad y sus pies sangraban atra vez de las sandalias.
"Las sandalias la hirieron...no podrá continuar así..."pensó Shaka
Incluso se sorprendió que ella no se hubiese quejado.
Camino hacia ella.
—Quédate donde estas...tus pies sangran—dijo el
Ella se quedó con los ojos anonadados...
No imaginó ni por un momento que el pudiera voltearse para notarlo y mas cuando la alzó en brazos para subirla sobre una roca.
Misa estaba más roja que un tomate.
Nunca jamás nadie había hecho ese movimiento con ella.
Shaka se agachó, le sacó las sandalias y se puso a examinar los pies.
Estaban sangrando, además de las múltiples cortaduras y peladuras..
Sin duda esa niña no estaba acostumbrada a caminar de esa forma.
Shaka sacó de su morral unas vendas y empezó a liar los pies de Misa.
Ella estaba con los ojos como platos.
Nunca nadie la había tocado de esa manera, estaba muy avergonzada y el contacto de las manos de el con sus pies la hacia sentir muy extraña.
El rubio termino su labor y se paro.
—No podrás caminar, pero aun así, debemos avanzar, tenemos que tomar ese barco—dijo el rubio, volteando hasta quedar de espaldas a ella.
—Ahora sube a mi espalda...no me queda mas remedio que cargarte.
Misa enrojeció.
Esto sobrepasaba su propia imaginación.
Pero tomó aire y subió a la espalda del rubio, con sus brazos alrededor del cuello de este y sus piernas enrolladas a el.
"Dios mío...estoy tan avergonzada..."pensó Misa
—Por lo menos eres tan delgadita que eres como un niño—dijo Shaka
— ¿Como que como un niño?—refunfuñó Misa
—Bien...por lo menos ahora podre controlar yo los pasos...estabas muy lenta de todos modos—dijo el rubio
Misa quedó sumamente sorprendida.
Extrañamente se sentía protegida.
El aura de este hombre que se había erigido en su tutor desplegaba mucha paz y le daba a Misa tanta tranquilidad, que ya después dejo llevarse con mucha naturalidad.
Justo en ese momento pasaron por una arboleda de cerezos, cuyas hojas empezaron a caer mientras Shaka marchaba con Misa a sus espaldas.
Ese pequeño cuerpo tan cálido que podía sentir detrás suyo, con sus brazos rodeándole el cuello sumado a la impresionante lluvia de de hojas de cerezo lo llevo a recordar cosas del pasado...
"La ultima vez que cargué a una mujer a mi espaldas, también caía una lluvia de hojas de cerezo...el aroma de esta persona es diferente a la de aquella...pero la sensación es muy parecida...es igual...pero a la vez distinta..."pensó Shaka
En verdad ese pequeño momento casi hizo sacar de si, sentimientos enterrados y congelados que llevaba en lo muy profundo...
No solía vivir situaciones que lo transportaran a pensar en esos recuerdos.
Shaka no abrió sus ojos...pero parpadeó...
"Además esta niña pudo percatarse de que yo tengo a mis espaldas un pasado del que no quiero hablar...es una chica ordinaria, pero aun así pudo leer parte de mi alma...parte de ese dolor escondido..."
Cuando se percató, notó que la niña dormía arrollada a su cuello
"Esta dormida...después de todo solo tiene 16 años y ha cargado con un peso demasiado fuerte pero es una chica fuerte dentro de todo..."
Shaka empezó a caminar más rápido.
Esperaba llegar al puerto de Yokohama en una hora y tomar el barco que los condujera a las costas griegas.
Lo hizo además, porque le incomodó un poco esa sacudida de recuerdos que le produjo ese instante de lluvia de hojas de cerezo y el comentario de Misa.
—Me estoy distrayendo—se dijo Shaka
S.S
Cuando llegaron a Yokohama, Misa seguía dormida, Shaka había hecho uso de su supervelocidad para llegar en una hora en ese sitio de manera tan silenciosa que Misa no sintió absolutamente nada.
Abrió sus ojos cuando noto los ruidos de un barco, sumados a las voces mezcladas de personas.
Estaban en un puerto.
— ¿Esto es..?—dijo Misa
—Así que por fin despiertas..Esto es el puerto de Yokohama...tomaremos el barco, ya sale en un momento... ¿puedes sostenerte?—le dijo el rubio agachándose para que ella pudiera bajarse.
—Yo llevaré los morrales...tu solo sígueme a paso lento...no querrás que se te abran las vendas—dijo el rubio
Misa asintió.
—Dios...me quedé dormida todo el trayecto cargada a su espalda—se dijo Misa.
Para cuando se dio cuenta ambos se habían embarcado al barco que los conduciría a Grecia.
Misa caminaba con mucha dificultad, pero el rubio le sostuvo por el brazo...
—Estar cerca de este hombre me da una sensación de seguridad y protección—se dijo la chica
Estaba muy sonrojada, y la brisa que le caía a la cara por estar en cubierta del barco le daba un aspecto muy juvenil.
Shaka estaba sentado también del otro lado de la cubierta en su típica posición de loto, con ese rostro impasible e incompresible que tenia.
—Pero aun así...estoy segura que ese no es su verdadero rostro.—se dijo Misa, mientras lo veía y miraba como avanzaba el barco en el que habían subido y veía la costa alejarse.
—Adiós Japón...adiós abuelo...espero volver en algún momento...y juro por tu alma, que el dojo volvera a funcionar según tus principios—se dijo Misa, mientras una cálida lagrima le caía por el rostro...
En tanto el impasible rubio cuyos ojos jamás estaban a la vista de otro, por dentro seguía un poco incomodo por todo lo que había pasado...
—Al menos volveré a mi hogar de Virgo...allí hare lo que tenga que hacer para enterrar lo que haya llegado a sacar a la superficie—se dijo el rubio
¿Pero podría hacerlo teniendo a su lado a áquella, quien provocó que estos quisiesen salir?..
CONTINUARA
Este capitulo es mas bien de darle un pequeño recorrido del inicio de la relación entre Misa y Shaka, y que este tuvo algunos dejavus estando con ella.
Un ¿dejavu?
¿Que será ?o mas bien...¿.quien será?...
Les agradezco su tiempo para leerlo y espero sus comentarios.
Estaré muy agradecida.
Besos
Rogue85.
