N/A:

Antes de comenzar este capitulo quiero proponerles que lo que a continuacion van a leer lo hagan con la siguiente cancion:

http://ftp.jaina.com.mx/musica/Danny_Elfman.zip

No pasa nada sino la escuchan pero creo que seria fabuloso que la oyeran puesto que esta cancion se apega al capitulo.

Espero que puedan bajarla. Saludos.

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CAPITULO 3

Una figura larga y femenina caminaba por el solitario pasillo que llevaba a algún lugar de la Mansión. Los retratos que colgaban de las paredes únicamente miraban molestos a la intrusa que desconsideradamente les había interrumpido su sueño.

Las lámparas iluminaban tenuemente el camino, el silbido del viento que chocaban contra las ventanas hacia que un ligero escalofríos la cubriera. ¿cómo había llegado?, ¿qué hacia ella en ese pasillo?. No lo sabia aun pero a lo lejos creía escuchar una voz que le llamaba...

Sus pies delgados y descalzos pisaban el frío suelo al tiempo que su largo camisón blanco se movía al compás de sus pasos. Sus hombros suaves y delicados estaban al descubierto para que sus rizos castaños los acariciaran. Sus ojos color miel miraban cuidadosamente a su alrededor.

Hermione se detuvo frente a una puerta de madera que se abrió al instante. Una ola de viento gélido la envolvió haciendo que sus cabellos se alborotaran mientras que un torbellino de hojas secas se introducían sin permiso en la mansión.

La chica se cubrió parte del rostro con un brazo para poder mirar con un ojo la luna llena que se asomaba entre los árboles. Frente a ella nacía un jardín con hermosas rosas blancas que brillaban como diminutas luciérnagas.

Hermione tuvo miedo de continuar caminando pero nuevamente aquella voz la llamaba. La curiosidad era embriagante aunque la razón le gritaba que no debía continuar... aquel jardín podía encerrar situaciones inesperadas.

El corazón de la gryffindor latió desesperadamente con una ansiedad que la embargaba en todo su ser. La voz que murmuraba "Ven" parecía haberse convertido en un suave eco. En ese momento no podía definir de quien era aquella voz pero algo le decía en su interior que ya la había escuchado antes.

Hermione dio unos pasos adelante y miro desconfiada a los alrededores del jardín. No había nada ni nadie que le avisara sobre algún peligro. Lentamente fue internándose y dejándose acariciar por la brisa dela noche, sintiendo la fragancia dulzona de las flores.

La luna relucía en una noche sin estrellas aunque cubierta por grisáceos nubarrones. Hermione parecía estar hipnotizada entre las flores, el viento y el eco de un susurro. Sin embargo, un pequeño sonido hizo que la chica mirara asustada hacia donde provenía y con las manos puestas en su pecho fue acercándose poco a poco... dejando que el aire jugara con sus cabellos.

Pudo comprobar que se trataba del murmullo del agua que caía de una fuente. La efigie de un ángel sosteniendo una espada era notable pues sus facciones eran delicadas, con un toque sutil y realista que entre las sombras cualquiera hubiera pensado que se trataba de una persona.

De pronto, cuando se encontraba extasiada observando aquella impresionante estatua le pareció ver que movía los dedos de la mano con los que sostenía la espada. Hermione sacudió la cabeza pero no tardo mucho en tener que retroceder porque nuevamente los finos dedos de piedra del ángel volvían a moverse.

La estatua dejo caer su espada haciendo que se rompiera en miles de pedazos, Hermione miraba horrorizada como iba moviéndose como si de la nada hubiera adquirido vida propia. Su cabeza se ladeaba a ambos lados mientras que sus manos se unían como si estuviera a punto de rezar.

El ángel pareció mirarla con sus ojos carentes de pupilas. Sus largos cabellos empezaron a moverse a la pauta del aire que soplaba. Hermione tuvo que cubrirse la boca para evitar gritar cuando vio que la efigie abandonaba su lugar en la fuente y se balanceaba al compás de una lejana música, que para Hermione se oían como suaves ecos.

Hermione se quedo paralizada y dejo que el viento le enredara los cabellos mientras veía como el ángel se desplazaba en círculos danzando gracilmente alrededor de ella y balanceando sus brazos pétreos de un lado a otro.

Comenzó a dar vueltas con mayor rapidez haciendo que la chica perdiera de vez en cuando sus movimientos. Sin embargo, llego un momento en que el ángel quedo frente a ella, sin dejar de moverse, sonriéndole de una forma que la lleno de pavor.

El ángel extendió sus alas como si estuviera a punto de emprender el vuelo pero en vez de eso se inclino hacia delante cubriéndose el frente con sus alas. Hermione tembló de pies a cabeza cuando al retirar sus alas surgió la figura de un joven de 17 años, vestido elegantemente de negro.

Su capa aterciopelada y fina le caía suavemente por los hombros, sus cabellos rubios platinados se movían ligeramente por el viento. Hermione al verlo, creyó sentir que se mareaba. Retrocedió unos pasos deseando poder huir en cuanto pudiera recobrar la fuerza para hacerlo pero el joven se acerco a ella e inmediatamente la tomo de la cintura, apretándola contra él.

Sin decir absolutamente nada, Draco Malfoy la obligo a bailar en medio del balanceo del ángel. Hermione lo miro a los ojos y se interno en sus dos glaciares que se asomaban por entre sus pupilas. Su mano pálida y delgada la tomaba suavemente de una mano y con la otra le sostenía la cintura. Él la miraba fijamente con una enigmática seriedad logrando que la gryffindor temblara entre sus brazos en aquel vertiginoso baile.

Ambos estaban bailando en medio de remolinos de hojas y pétalos con el ángel moviéndose alrededor de ellos.

Draco le apretó ligeramente la mano y se acerco a su oído haciéndola estremecer. Hermione cerro los ojos dejándose llevar por el cálido aliento del rubio y por la suavidad de sus pálidas mejillas rozando las suyas.

- "Estas unida a mi...".- Murmuro Draco en su oído.

La chica se aferró a él, esperando a que el corazón le explotase por el cúmulo de emociones que la sacudían. Hermione sentía una mezcla de dicha, miedo y confusión como jamás en su vida lo había experimentado.

La música fue perdiéndose en el silencio dejando solo el silbido del viento. Draco fue aminorando el paso hasta quedar inmóvil, solo mirándola fijamente a los ojos. El ángel de piedra que danzaba alrededor de ellos fue desvaneciéndose como el humo.

- "¿Quién eres?".- pregunto Hermione en voz baja teniendo miedo que el tono de su voz le hiciese desaparecer.

Draco la soltó suavemente y ladeo un poco su cabeza.- "Lo mismo me pregunto... ¿quién eres tú?.".

Hermione abrió sus ojos dejando ver la claridad de sus pupilas color miel. Draco al verla desconcertada sonrió de lado.

- "No se tu nombre pero se quien eres para mi..".- dijo él.

- "¿Quién soy para ti?".-pregunto Hermione parpadeando varias veces.

- "Una vez una persona me dijo que cuando nací la línea de mi vida se enlazo con la de alguien mas.".- El Slytherin entrecerró los ojos.- "Alguien con quien estaba unido por el destino..."

- "¿Cuál destino?.".- pregunto con el ceño fruncido.

Draco se cruzo de brazos mirándola fijamente.

- "Imagínate que ambos estamos caminando sobre la misma vereda, talvez aun no nos hemos visto pero estamos ahí...".- Draco respiro profundamente.- " Posteriormente nos damos cuenta que existimos en el mismo núcleo y que estamos destinados a continuar por la misma vereda juntos, hasta el fin... "

La chica desvió la mirada.

- "¿Tu crees que esa persona con quien estas unido soy yo?.".- pregunto.

- "Si no es así... ¿entonces que hacemos aquí?.".- El chico resopló.

- "No lo se...".- Hermione volvió a mirarlo.- "Aunque algo me dice que te conozco desde hace mucho.."

- "Yo también siento lo mismo.".- dijo él con una sonrisa.

Hermione frunció el ceño.

- "Pero yo no creo en el destino. Me niego a pensar que las vidas de dos personas puedan estar enlazadas a un designio."

- "¿Tienes miedo?.".- pregunto Draco alzando una ceja.

- "Tengo miedo de que tú no seas quien espero que seas...".- contesto con sus ojos cristalinos. - "Además esto puede ser un sueño únicamente."

Draco la miro serenamente, con un brillo de amabilidad en sus ojos grisáceos.

- "Un sueño...".- Repitió él.

El Slytherin se acerco a ella y la tomo de la cintura con un brazo y con la otra acaricio sus cabellos.

- "Cuando despierte quiero recordar tu rostro tal y como lo veo ahora.".- Sonrió débilmente.

Hermione trago saliva, aquellos ojos grises la desarmaban por completo.

- "¿Crees que algún día nos volveremos a ver?.".- pregunto la chica.

- "Por supuesto.".- contesto tomándola con un poco mas de fuerza de la cintura.- "Se que algún día te he de ver y sabré en ese instante que eres tú.".

Draco acerco su nariz a la de ella.

- "Y no te soltare... nunca.".- Susurro.

Hermione cerro los ojos respirando el aliento fresco del Slytherin. Draco acaricio lentamente su mejilla mientras su nariz jugueteaba con la de ella.

En eso, Hermione dejo de sentir la respiración de Draco cerca de ella y lo único que le acariciaba era el impetuoso viento que se arremolinaba alrededor de ella. Abrió los ojos y su corazón latió con fuerza.

Sus ojos color miel lo buscaron desesperados, camino unos cuantos pasos pero en el jardín no había nadie mas que ella. La chica sintió un escalofríos cuando noto que estaba sola... totalmente sola en aquel lugar que solo era iluminado por la luna llena.

Unas lagrimas rodaron por sus mejillas, sintiéndose desolada, angustiada...

- "¿Cuál es tu nombre?...".- Murmuro Hermione, dejando que el gélido viento se llevase sus palabras.

.........

Hermione despertó sobresaltada. Sus mejillas se encontraban humedecidas por las lagrimas y con una punzada en el pecho que le asfixiaba.

La chica se incorporo quedando sentada en medio de almohadones de pluma de ganso. Sus manos limpiaron las lagrimas de sus ojos, tratando de controlar al mismo tiempo su respiración.

Hermione entrecerró los ojos y se llevo una mano en el pecho.

- Malfoy...- susurro entre sollozos.- Eras tú...

Ella se cubrió la boca con una mano y se despojo de las sabanas, quedándose parada en medio de la habitación. La chica cerro fuertemente los ojos y se abrazo a si misma con tal de darse un poco de consuelo.

- Aun sigo aquí..- dijo Hermione mirando a su alrededor.

Hermione se dio cuenta que aun yacía dentro del hechizo de Reverto Umquam de Irina Sands, la institutriz de Draco Malfoy. En el fondo mantenía la esperanza de que todo hubiese sido un sueño, que despertaría en su cama en Hogwarts y que bajaría a desayunar con Harry y Ron.... pero no.. ella aun seguía dentro de la pesadilla.

La chica recordó que la noche anterior Irina se le había presentado y le explico el porque de su presencia en el pasado de Draco Malfoy. Hermione aun se negaba a pensar que hubiera alguna conexión mística con el Slytherin sobre todo cuando se trataba de amor.

Irina había mencionado algo sobre una promesa con la Orden de la Pureza, una especie de secta donde los magos de sangre pura estaban obligados a integrarse y a cumplir con la potestad.

Lethar Malfoy e Irina Sands no habían podido unirse debido a que él tenia que obedecer las leyes de la Orden. También había recordado que después de que Irina desapareció, el pequeño Draco Malfoy le había reclamado su intromisión dentro de su habitación. Lo ultimo que recordaba es que ella se encontraba mirándole fijamente y que posteriormente se le había nublado la vista perdiendo así el conocimiento. Después lo que seguía era aquel sueño con Malfoy adolescente bailando en el jardín.

Hermione movió su cabeza en negación. ¿Qué hacia soñando con Malfoy en una situación tan comprometida?. Sintió un escalofríos al recordar el modo en que la tenia abrazada y la forma en que la miraba. En el sueño ellos no se conocían, solo eran dos desconocidos que sabían que se pertenecían el uno al otro y que se hacían la promesa de volverse a ver.

¿Irina tendría razón?. ¿Era posible que en ese sueño las almas de cada uno habían viajado para encontrarse y jurarse su amor?.

La chica se palpo el rostro y ya no se sorprendió de que su verdadera nariz había sido cambiada por una mas pequeña y puntiaguda ni que sus rizos castaños eran ahora lacios y oscuros. Si aun continuaba en el hechizo de Irina significaba que ella aun usaba el cuerpo de la bruja.

Hermione se fijo que al fondo de la habitación había un espejo de cuerpo entero. Con cierto recelo se acerco para mirar por primera vez su falsa apariencia. Sus ojos se abrieron sorprendidos cuando vio reflejado su imagen en el espejo.

Irina Sands era una mujer joven, probablemente de unos 19 a 20 años aunque sus ojos reflejaban una madurez temprana. Su cabello era lacio, negro y largo hasta el pecho, sus ojos verde esmeralda estaban provistas de pestañas largas y gruesas, lo que hacia que su mirada fuera profunda y misteriosa. Su piel era tan blanca que casi podía ver las venas de sus muñecas.

Hermione comprendió que Irina era una bruja de sangre limpia. Era obvio puesto que los Malfoy nunca hubieran permitido que una impura educara a su único hijo.

La chica bajo la mirada.

Si Irina Sands era una bruja capaz y sangre pura... ¿por qué Lethar no había podido casarse con ella?. La mujer había mencionado algo de la Orden de la Pureza...que Lethar Malfoy estuvo obligado por medio de una promesa a cumplir con lo pactado.

Hermione sacudió la cabeza y se alejo del espejo dándole la espalda.

Aun le quemaban las palabras de Irina, podía ver sus ojos suplicantes pidiéndole que se diera cuenta de lo que Draco guardaba en su interior desde hace mucho tiempo. Irina le había explicado que él era su alma gemela, que su destino estaba unido al de ella y que ambos tenían que luchar para continuar unidos hasta el final.

Hermione se apoyo en la cama y sus ojos fueron recorriendo lentamente cada tramo de la habitación en el afán de reconocer el terreno que pisaba.

La recamara era lo doble que la suya en casa de sus padres, la decoración era ostentosa que se podía ver claramente en la exquisitez de los muebles que descansaban en los rincones junto con los cuadros de montañas, dragones y unicornios.

La cama en la que descansaba hacia un momento, era lo suficientemente grande como para sentirse bastante cómoda y estaba cubierta por cortinas rojas de fina tela. El sonido de unas campanas hizo que Hermione volteara hacia la chimenea. Un reloj de marfil marcaba las 8. La chica miro hacia los ventanales y se dio cuenta que la luz del día refulgía a las afueras.

El toque de una puerta hizo que se levantara asustada de la cama.

- ¿Señorita Sands?.- dijo una voz femenina detrás de la puerta.

Hermione vacilo en abrir la puerta, ¿seria seguro abrir?.

La persona volvió a tocar y Hermione se desespero. Tenia que abrir, ¿cómo no hacerlo si después de todo ella era Irina Sands?. Se acerco a la puerta y giro el picaporte dejando entrar a un mujer excelentemente bien vestida con un agradable olor a rosas.

- ¿Ha descansado bien?.- pregunto Narcisa Malfoy mirándola seria.

Hermione respiro profundamente.

- Si.. gracias.- contesto.

- Por un momento creí que las fresvenenolas le habían causado un mayor daño. Ayer la note bastante pálida. Le ha dado un buen susto a Draco al caer desmayada en su habitación.

Hermione trago saliva.

- ¿M-me desmaye?.- pregunto titubeante.

- Si... – La mujer pareció inspeccionarla con la mirada.- Y creo que aun no se ha recuperado después de todo.

Hermione se acomodo los cabellos disimuladamente dándose cuenta que la mujer la estaba mirando de arriba a abajo. ¿Narcisa se referiría a su apariencia después de despertarse?.

- Usted no acostumbra a levantarse tan tarde... Señorita Sands.- dijo con una mueca de inconformidad.

La chica se ruborizo. Comprendió que levantarse después del dueño de la casa no era lo correcto. Los Malfoy debían ser muy estrictos en cuestiones de horario, sobre todo si eras una empleada mas

Hermione quiso decir algo a su favor pero la mano de Narcisa se lo impidió cuando esta la levanto.

- Aunque no puedo culparla. El veneno que despide las fresvenenolas es potente. Deberá recordar no ir al Mausoleo a vísperas de que se este ocultando el sol.- Narcisa alzo una ceja.- Sin embargo necesitare que siga con sus labores, es necesario que Draco continué con sus lecciones.

Hermione la miro fijamente, Narcisa era una mujer bella pero sus ojos azules brillaban con demasiada maliciosidad.

- Pero el propósito de mi visita es recordarle que es necesario que este lista a tiempo. – Narcisa la miro fijamente.- Esta tarde vendrá el Sr. Silverstone para terminar de preparar a Draco en su confirmación dentro de la Orden y tendrá que ayudarle con su latín.

Hermione trago saliva. ¿A que ceremonia se estaba refiriendo la rubia?.

Narcisa paso una mano tranquilamente sobre su perfecto peinado y con un ademán se despidió silenciosamente de Hermione, quien permaneció frente a la puerta con el corazón latiendo rápidamente.

*-*-*-*-*-*

Draco Malfoy se encontraba caminando por uno de los pasillos que llevaba hasta el jardín. Se encontraba impecablemente vestido y peinado, luciendo una lujosa túnica azul que hacia juego con sus ojos grisáceos.

El aspecto del pequeño era de total seriedad y sus manos pálidas e infantiles se escondían insistentemente en su espalda mientras respiraba pausadamente como si estuviera tratando de controlar sus nervios.

Sabia que el día por confirmarse como miembro de la Orden estaba por llegar. Los magos dirigentes habían encontrado la fecha apropiada para recibir la purificación de su cuerpo y alma. Eso lo angustiaba, jamás había visto una ceremonia de purificación aunque su tía Isabel le había explicado como se llevaba a cabo. ¿Cómo podría recordar el fragmento en latín que tenia que decir si estaba demasiado nervioso?.

Tenía que concentrarse, no podía decepcionar a su Padre. Después de todo todas las esperanzas de los Malfoy estaban puestas en el por ser el hijo único y primogénito de Lucius, que era el líder de la familia.

Draco caminaba lentamente, lleno de una sensación de vacío y cansancio que a su edad infantil no debería de existir. El rubio se sentía presionado por representar a la familia.

Lucius y Narcisa Malfoy amaban a su hijo, después de todo era el Heredero principal de los Malfoy, mas no demostraban sus sentimientos como tal.

Una de las reglas de la familia era "Jamás demostrar a los demás tus debilidades porque podían ser usados en tu contra". Bien era cierto, que mostrar un lado sentimentalista podría ocasionar que el miembro de la familia en cuestión se convirtiera en un ser débil y tonto.

Su abuelo repetía una y otra vez que un Malfoy era equitativo a la disciplina y el conocimiento. Como tal tendría que dejar a un lado cualquier manifestación física afectuosa que impedía llegar a sus grandes éxitos.

Los miembros de los Malfoy tenían que despojarse de cualquier sentimiento que les impidiera llegar a la cumbre en sus carreras y eso era lo que Draco estaba aprendiendo aunque después de todo aquella regla aun no le era del todo aprendida.

En cierta forma, Draco a sus 9 años era un niño que lo tenia todo y no podía quejarse de no ver sus caprichos cumplidos. Como miembro de una familia de magos de sangre pura tenia sus reglas y obligaciones y una de ellas era aprender de memoria que los muggles eran lo mas bajo y a lo que ningún buen mago podría darse lujo de ofrendar su amistad.

Draco era impaciente, caprichoso, con un cierto toque de malignidad a pesar de su corta edad. Disfrutaba de realizar una que otra travesura con los elfos o de torturar levemente a los pequeños animales del bosque que crecía alrededor de la mansión

Muchas veces se excedía en alguno de sus juegos para llamar la atención de sus padres que se mantenían ocupados. Aunque Lucius platicaba una que otra vez con él pero casi siempre para referirse de su desempeño como estudiante o aprender una nueva regla de los Malfoy.

La soledad de Draco era palpable y eso lo empujaba a refugiarse en la biblioteca para devorarse la cantidad de hechizos que pudiera sobre magia antigua.

Claro que aunque conocía varios hechizos para su edad pero en realidad no podía hacer uso de ellos pues carecía de una varita. Los magos menores de edad no podían tener una a menos que tuviera la licencia para eso, como estudiar en un colegio pero siempre y cuando que fuese usada dentro de las instalaciones escolares hasta que fuera mayor de edad.

Iba caminando tan ensimismado en sus pensamientos que no pudo evitar chocar contra alguien.

- ¡Auch!.- se quejo Draco.

- ¿Aun no has despertado Draco?.- dijo Lethar con una gran sonrisa a su sobrino.- No sabia que teníamos a un sonámbulo en la familia.

- B-buenos días... tío.- dijo acomodándose la capa.

- ¿No descansaste bien?.- Lethar lo miro curioso.- Noto que estas un poco ojeroso.

- A-algo así...- El niño bajo la mirada y sus pálidas mejillas se tiñeron de un ligero color rosa.

- ¿Qué te sucede?.- pregunto Lethar mas alarmado.

Draco refugio sus manos en los bolsillos mientras buscaba alguna justificación de su distracción. No quería decirle lo que le había sucedido durante la noche.

- En realidad no pasa nada...- dijo Draco mirando fijamente a su tío.

- Pequeño Demonio... te conozco...- dijo Lethar tomándose de la barbilla.- ¿No pudiste dormir bien?.

Draco titubeo un poco.

- A-algo así...

- ¿Alguna pesadilla?.- El mago miro a su sobrino con suspicacia.

- T-tuve un sueño muy extraño....- dijo con cierto nervio.

- Tuviste un sueño extraño...- repitió el mago.- ¿Qué has soñado?.

- Soñé...- Draco miro a su tío con los ojos entrecerrados como si aquello que estuviese a punto de contar fuera vergonzoso. – que me encontraba en el jardín de la casa y que veía a una chica...

- ¡Ah!..Es eso...- Lethar se cruzo de brazos y rió levemente.- ¿No estas muy pequeño aun para pensar en chicas?.

Draco se sonrojo.

- N-no piense otra cosa...- dijo tragando saliva.- Ni siquiera la conozco, además ella era mayor que yo...

El chico tomo aire.

- Aunque yo también era mayor y lo mas extraño es que bailamos y hablamos sobre un reencuentro en el futuro.- continuo explicando el niño.

Lethar había borrado su sonrisa y lo miro serio. Su frente se frunció por completo y Draco temió que el hermano menor de su padre fuese a regañarlo por tener sueños tan impropios de su edad.

- ¿Dices que tenias mas edad que ahora?.

- Talvez unos 16 a 18 años...ella era de ojos claros y rizos castaños.- contesto Draco.- Yo parecía estar encantado con ella.

El mago desvió la mirada de su sobrino y apretó los labios. Draco lo miro interrogante. ¿Qué estaría pensando su tío?.

- Dime Draco...- Lethar lo miro fijo.- ¿Alguna otra vez la has visto?.

- Si.- contesto con sus ojos grises muy abiertos.

- ¿Recuerdas cuando comenzaste a verla en tus sueños?...- dijo Lethar con voz ronca.- ¿Mencionas algo mas aparte de prometerle volverla a ver?.

Draco se quedo pensativo.

- No recuerdo pero... algunas veces mencionamos algo sobre un futuro juntos...- El rubio nuevamente desvió la mirada de su tío.- Talvez como mi novia o algo así...

Lethar dibujo una mueca en sus labios y la mantuvo por unos segundos hasta hacerla desaparecer con una leve sonrisa.

- ¿Pensando en novia pequeño demonio?.- dijo alzando repetidamente sus cejas.

Draco hizo un mohín.

- ¡No!.- exclamo asustado.- Esas cosas son aburridas...

Lethar sonrió.

- Algún día cambiaras de opinión...- dijo.

- Yo nunca voy a tener novia...- Draco negó con la cabeza.- Las niñas son detestables.

- Pues un día no las consideraras detestables después de todo.

- Si son como Pansy de mandonas prefiero quedarme soltero toda mi vida.-dijo Draco con el ceño fruncido.

Lethar toco la cabeza de su sobrino.

- Creo que tus sueños se deben a la influencia de Irina. Pasas demasiado tiempo con ella...

El niño se sonrojo. Era cierto que apreciaba mucho a su institutriz, talvez porque era la única persona que lo trataba como un ser normal y no era porque no les gustara que lo tratasen como a un príncipe sino que en realidad a veces deseaba un poco de atención a su vacía vida.

Lethar miro a su sobrino apaciblemente y se siguió de largo sin decirle mas nada. Draco alcanzo a mirarlo por encima de su hombro con una expresión de contrariedad en su rostro. ¿Por qué le había perturbado a su tío enterarse que el soñaba con una joven bruja mucho mayor que el?.

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Hermione ya se encontraba caminando por uno de los pasillos de la Mansión. Después de que Narcisa se hubo retirado de la habitación unos elfos domesticos la habían asistido bajo ordenes de su ama de que la ayudaran debido a que se encontraba un poco delicada.

La chica había querido negarse pero los elfos no obedecían ninguna orden que no fuera de sus amos. Le habían preparado el baño y sus ropas. La joven gryffindor lucia un sencillo pero exquisito vestido color ocre haciendo juego con su capa café.

Hermione se sentía un poco nerviosa, vivir en casa de los Malfoy no era parte de sus planes para el inicio escolar. Realmente todo había sido a consecuencia de comprar el relicario en el que Ron le había advertido que podía no ser muy seguro. ¿Por qué no había escuchado al pelirrojo?.

Pero ya se encontraba ahí bajo una identidad falsa, talvez eso le daba un poco mas de seguridad. Aunque en realidad lo único que la tenia tensa era el comentario de Irina con respecto a que Draco y ella estaban destinados a estar juntos. En el rato en que se metió a bañar, el agua caliente le había dado mayor energía que el día anterior y a su vez le había aclarado la mente.

Según Irina, Draco era el hombre con quien estaba destinada a unirse y eso no tenia ninguna lógica. El Slytherin y ella eran totalmente opuestos, no había ninguna razón para unirse en nada. Irina podía estar equivocada pero... ¿el hechizo que ella creo también era incorrecto?.

Todo la señalaba como la mujer destinada para el chico rubio y... eso significaría que en el futuro Draco se enamoraría de ella. Si estaba escrito, ¿por qué no había dejado la bruja institutriz que las cosas pasaran por si solas?. Al final de cuentas iba a terminar enamorándose del Slytherin... o... ¿talvez quería cerciorarse que realmente iban a enamorarse?. Pero Irina había mencionado algo mas, había dicho que deseaba que ella le ayudara a Draco a enfrentarse a la Orden para poder defender el amor que les unía.

¿Qué era la Orden de la Pureza?. ¿Qué efecto tiene sobre los magos que no pueden hacer nada que no fuera su voluntad?. ¿Significaría que Draco y ella se enamorarían en el futuro y que Irina solo le mostraba parte del pasado para que aprendiera sobre Draco y la Orden y pudiera ayudar a defender su amor?.

Hermione frunció el ceño. No le agradaba del todo la idea de enamorarse del rubio, eso era totalmente anormal y difícil pero... se había sentido tan extraña en su sueño bailando con el.

Todavía podía recordar sus suaves murmullos, su mirada gris sincera, limpia... era como estar frente a otra persona.

Una mano apareció de la nada jalando a Hermione bruscamente y apoyándola contra la pared. La chica quiso gritar pero la otra mano le cubrió la boca. Los ojos de la Gryffindor se abrieron sorprendidos.

- Es la única forma de obligarte a que hables conmigo Irina...- dijo Lethar con los ojos fijos en los de ella.

Hermione entrecerró los ojos y se relajo. El rubio de ojos color verde-miel la fue soltando poco a poco pero sin dejar de mirarla.

- Ahora vas a decirme... ¿qué es lo que estas tratando de hacer con mi sobrino?.- dijo entre dientes.

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UUff!!!. hasta que por fin pude publicar un nuevo capitulo de este fic. No saben lo ocupada que he estado ultimamente.

Bueno, no es con mala intencion tardarme tanto en subir nuevos capitulos pero ultimamente en tiempo ando un poco corta. Mis clases de ingles me han exigido mayor tiempo y ademas estoy leyendo un nuevo libro. Se llama Eragon, supuestamente en las noticias de Harry Potter dijeron que este libro le estaba haciendo la competencia a los de Harry Potter, en realidad hasta donde llevo leido me parece un libro muy entretenido puesto que habla de dragones. Aun no se de que trata toda la trama pero ya saben algunas que la fantasia me encanta.

Por cierto, quiero agradecer a todas las personas que me han enviado correos halagandome con sus comentarios y tambien las multiples tarjetas que recibi para san valentin, ademas de una fanart (creo que especial para mi) que me envio Poly (espero no equivocarme, si fue Poly verdad??).

Tambien agradesco los reviews que me han enviado hasta ahora y espero que la historia les este gustando.

Entiendo que por ahora esta un poco confusa pero por el momento es necesario que sepan un poco de la historia porque de ahi es donde se va a partir toda la trama del romance entre draco y hermione.

Espero que les haya gustado la parte del baile entre ellos dos, la verdad que no se si me haya quedado bien esa parte y como me encantaria tener una grabadora de cerebro para que vieran lo que yo me he imaginado con este baile.

Escucharon la cancion???.. Felicidades quienes lograron bajarla. La verdad que a mi me encanta la pelicula de Edward Scissorhand, sobre todo por Jhony Deep que me fascina. Creo que esta cancion es maravillosa para la parte del baile de Draco y Hermione.

Pues espero que puedan seguir leyendo esta historia por interes, les aseguro que no se van a arrepentir solo tienen que ser muy pacientes con lo que esta pasando.

Tambien quiero agradecerle a mi amiga Lumen por mi regalo de San Valentin. Kate and Leopold es fascinante!!. Cieloxx.. quiero un hombre asi!!.. jajaja.. bueno, nos vemos chicas, ahi les espero en el siguiente capitulo o en el proximo capitulo de Draconis (que ya falta poco para que lo publique).

Por cierto, no olviden entrar a mi pagina!!!. Ya pronto la voy a actualizar con nuevos fics que me han recomendado que ponga sus respectivas autoras.

Besos

Jaina