CAPITULO 3.
Después de ese día, no dejaba de escribirle a Malfoy, y este extrañamente ya no volvió a decirme que me alejara, al contrario, quería que le recomendara un montón de libros y no quería que fueran infantiles o amorosos, por lo que le recomendé varios como Frankeinstein, El Principito, El Maravilloso Pájaro del Desierto, Guerra de los mundos y otros y que solo le preguntara a Joseph si los tenia en su librería. Pero con eso no lograba que Osmara se acercara a el, porque por mas que preguntara que cosas le gustaban siempre terminaba dándome la vuelta y no me decía nada, y siempre con la excusa de que el no sabia nada de mi y yo si de el, era algo justo puesto que no debía darle pistas ni nada que me fuera a descubrir.
Así paso un mes, escribiéndonos a altas horas de la noche, el diciéndome que los otros chicos lo molestaban, siempre por lo mismo que un día fue mortifago y que el no quiso ser eso por que le gustara, sino por gusto hacia sus padres y que tal vez su padre estuviera orgulloso de el. Pero eso no quitaba que algún día llevo la marca sin su consentimiento e iba a vivir con las consecuencias de esa decisión por el resto de su vida, algo que yo siempre le decía que lo comprendía un poco, puesto que yo había sufrido lo mismo, pero nunca le dije en que escuela. Así nos escribíamos y también nos dábamos palabras de apoyo para dar nuestro mayor esfuerzo en las clases, aunque en clases de pociones yo era la única que a veces hacia algo, pues como era en parejas la materia Osmara rápidamente se coloco conmigo, y esas veces aprovechaba para solo admirar a Draco. Y hoy es domingo, día de salir a Londres, y Osmara se quedaría a repasar sus apuntes dado que algunos maestros amenazaban con que habría un examen pronto y Osmara por nada quería quedarse atrás, así que yo me despedí de ella y salí hacia la entrada de la escuela.
-¿Entonces no eres de por aquí?-
-No es eso, solo que no estudio cerca que digamos y solo puedo venir estos días-
-Oh ya veo-
Robert era muy insistente, era el mesero que siempre me atendía a la cafetería a donde voy, un extraño café puesto que tenían barra como si fuera un bar y unas mesillas en todo el local, yo siempre me sentaba en la barra y de ahí fue que empezó a hablarme este mesero de pelo rojizo y barba rojiza, pero no dejaba de preguntarme donde estudiaba y yo no podía decirle "Hey ¿Qué crees? Soy una bruja" por lo que tenia que poner excusas algo locas y sin explicación alguna.
-¿Entonces de veras no puedo ir a tu escuela haber donde estudias?-
-No, digamos que… no te dejarían entrar-
-Oh vaya llego un cliente, déjame ir a atenderlo-
-Esta bien-
Y mientras el iba a atender a alguien, yo aproveche para ir al baño, pero cuando salí enseguida quise regresarme al baño, pues Robert estaba atendiendo a Malfoy quien lucia muy perdido al momento de pedir, disimuladamente me senté en la barra otra vez pero sin oportunidad de que pudiera verme, y pronto Robert salio de la cocina atendiendo su pedido, era un café con una rebanada de pastel de chocolate, y entonces me surgió una idea algo loca. Robert volvió a la barra y le dije que viniera un momento.
-¿Puedes hacer algo por mí?-
-Claro dime-
Susurre algo en su oído y el asintió, se dirigió de nuevo a la cocina mientras yo escribía una nota.
Ahora se que ese es tu pastel favorito, pero como dices que nunca sabes nada de mi decidí dejarte una probada de mi pastel favorito.
Viridissima.
Cuando Robert salio y paso a un lado mió, yo le el papel disimuladamente y el lo puso sobre la charola que traía y se acerco de nuevo a Malfoy mientras yo veía a lo lejos la escena.
-Señor aquí le dejo esto-
-Pero yo no ordene eso-
-No se preocupe, ya esta pagado-
Robert le dejo un plato con mi pastel favorito: pay de queso con zarzamora y al lado una nota que rápidamente escribí mientras Robert iba a la cocina, vi como Malfoy tomo la nota un tanto extrañado pero cuando la leyó pude ver que esbozo una leve media sonrisa, y yo seguí disimuladamente en un lugar de la barra donde no me viera, tomo el tenedor y se echo un bocado a la boca, y asintió como si me estuviera dando la razón.
-Osmara Os ¿Dónde estas?-
Cuando llegue a la habitación estaban un montón de apuntes y libros esparcidos por toda la cama de Osmara, pero ella no estaba por lo que deduje que a lo mejor se había salido por algo al comedor y se había distraído con algo, o con alguien.
-Ah Marie ¿ya llegaste?, pensé que tardarías mas salí por un momento -
-¿Un momento cuanto es en horas?-
-Esta bien salí por dos horas pero ya casi estoy lista para lo que venga-
-¿Incluso si es información de Malfoy?-
-¡Oh por supuesto!- me agarro de las manos y me sentó enfrente de la chimenea-¿Qué paso? ¿Lo volviste a ver en la librería?-
-No, esta vez lo vi en la cafetería su pastel favorito es el de chocolate-
-Que bien que bien, espero usar eso mañana, pero deja estudio un poco más o sino mis padres me matan-
-Esta bien, me daré una ducha en mientras-
Entre al baño queriéndome relajar, pero por alguna extraña razón no pude, cuando le dije esa información a Osmara una parte de mi no quería hacerlo y no sabia la razón, si yo solo lo estaba investigando, al final sabia que Draco Malfoy hablaría con ella y serian algo mas, y yo solo me alejaría y los vería felices… Por alguna razón eso hizo que me deprimiera un poco pero era todo verdad por lo que tenía que quitarme esas ideas de la cabeza.
-Bueno eso es todo por hoy chicos se pueden retirar a su clase de Pociones Para Enfermedades Terminales-
Todos empezamos a guardar los libros rápido, cuando estuve lista mire a Osmara pero esta ya estaba lista y parecía que esperaba a alguien.
-Os ¿nos vamos?-
-Adelántate tú, voy a volver a intentarlo con Draco-
-Esta bien-
Salí del salón y me dirigí al salón de pociones, quitando de nuevo esas ideas de mi mente. Cuando llegue casi todos estábamos, los últimos en entrar fueron Osmara y Malfoy, aunque este ultimo entro con un cara de molestia y decepción, Osmara solo se sentó en nuestra mesa como siempre.
-Bueno chicos, hoy vamos a ver pociones para canceres terminales, empiecen haciendo la poción de la pagina 394-
Yo estaba muy atenta a poner todos los ingredientes en el caldero, pero Osmara parecía que estaba volando en otro lado, por lo que me supuse que seguía viendo a Malfoy, cuando termine de poner todo en el orden correcto y decía que había que esperar veinte minutos a que estuviera aproveche para saber que había pasado.
-Os ¿estas bien?-
-Volvió a pasar algo raro-
-¿Qué fue dime?-
-Pues es que me acerque y le dije: "Oye ¿te gusta el pastel de chocolate?" y el me dijo otra cosa-
-¿Qué?-
-Que eso era antes, ahora le gusta el pay de queso con zarzamora-
Y Osmara vio su libro con algo de tristeza, yo de nuevo me volví a sorprender, vi a Malfoy que todavía estaba poniendo los ingredientes al caldero, y seguía con esa expresión que tenia cuando entro al salón, y yo trataba de entender las razones por las que siempre cambiaba de opinión cuando yo le decía algo de información mía, ¿Qué pretendía cambiando sus opiniones o sus gustos por lo que yo le decía? Era algo ilógico que cambiara de la noche al a mañana solo con hablar conmigo.
