Buenos dias a todos, soy Plagahood y les traigo otro capítulo de este fic. Parece que fue recibido bastante bien por lo que veo. Apenas había terminado el capitulo anterior, estaba corrigiendo éste. Y ahora se los entrego para que lo disfruten! Como siempre se dice: Los personajes no son míos les pertenecen a sus respectivos dueños. Y ahora al capitulo tres!
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Capitulo 3: Guerra de almohadas o como acercarse al chico que te gusta
Bobby Santiago dormía profundamente en la cama, toda la familia lo hacia. No había ningún ruido hasta que el celular del joven comenzó a vibrar y eso lo despertó. Solo miró de reojo y de despertó del todo cuando su novia Leni Loud lo estaba llamando.
-Hola amor.
-Hola Bobby bubu osito. ¿Que hacías?
-Emmm... Durmiendo ¿Y tú?
-Estoy en Londres ahora con mis hermanas, Luna está como loca aquí. Fotografió como cinco mil veces el camino donde ese grupo cruzó la calle.
-Eso es genial pero ¿Porque me llamaste?
-Lincoln quedó a cargo de la casa y seguro manipuló a Leni para hacer algo. Te agradecería si fueras a verlo cuando puedas.
-Si bebe no te preocupes, iré cuando pueda. Te amo.
-También te amo osito. Chaooo.
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La resaca del domingo era la pesadilla de todos, limpiar y ordenar mientras el cuerpo pide la cama. Lincoln despertó lentamente y sintió un papel en su frente. La letra era de Clyde, diciendo que se había marchado junto con Zach y Liam. Se sentó en el sillón mientras miraba todo el caos en la casa. Vasos desparramados por el suelo al igual que los aperitivos. Todo era un desorden. Maldijo sabiendo que él tenía que limpiar la suciedad.
Buscó a su hermana y estaba acostada en su cama con su ropa habitual. Él al verla se quedó apoyado en el marco de la puerta viéndola. Por un instante pensó en aquel momento donde ellos se miraban fijamente, abrazados y a pocos centímetros de los labios de Leni. Sonrió levemente al recordar aquello y luego se dispuso a limpiar la casa solo.
-Je... Que locura.
Lincoln se sacó la ropa de ayer, se puso la suya y comenzó a limpiar. Juntó cada vaso y ponía la basura en una bolsa. Barrió el piso unas cuantas veces y desarmó los decorativos de la fiesta. Los guardó en el ático y siguió limpiando la planta baja. Las tres horas de limpieza bastaron para dejar la casa impecable sin rastros de evidencia que pondrían su pellejo en peligro. Nada a la vista. Como un crimen perfecto.
Eran las once de la mañana y tenía suerte de que era domingo. Puso leche en un vaso y buscó galletitas mientras preparaba su consola y un buen videojuegos para jugar.
Mientras jugaba el chico escuchó un bostezo.
-Buenos días Lincoln... -Leni pasó por detrás del sillón, apoyándose en él.
-Buenos días Leni. -Le respondió sin dejar de mirar la pantalla del televisor.
-¿Que estás haciendo?
-Estoy ¡Ah! ¡Uuhhh! Jugando ¿Quieres... ¡Ah! ¡Ah! Ver la tele? - Lincoln seguía matando zombis.
-No... Solo voy a la cocina. ¿Quieres algo?
-Si si si ¡Aahh! Trae mas galletitas.
Leni se acercó a la cocina mientras se preparaba el desayuno y agarraba la lata con galletitas. Al mismo tiempo que el agua se calentaba, ella observaba a Lincoln jugando. Sonrió al recordar ese momento juntos sintiendo como si en aquella fiesta, la casa estaba sola y ellos dos disfrutaban de la música lenta. Solo ellos dos. Leni apartó aquellos pensamientos pero no pudo evitar sonreír.
-Que tierno...
Leni aunque no entendía muy bien el mundo de los pixeles, jugaba junto con su hermano videojuegos de modo cooperativo. Los francotiradores siempre disparaban a Leni pero hasta en los juegos, Lincoln estaba ahí para protegerla. Sin darse cuenta, apoyaron sus brazos con cautela. Tomarse de las manos y mirarse mutuamente sería muy obvio. Tenían miedo de lanzarse toda la artillería de palabras y que ninguna de en el objetivo. El la fiesta querían decirse lo que sentían pero ¿Frente a todos?
-Lincoln... Y si ¿Jugamos a otra cosa?
-¿Como q...
El chico recibió un almohadazo en la cara mientras Leni reía y lo señalaba con el dedo. El chico se quedó impresionado por el repentino golpe de Leni. Sonrió levemente y agarró el cojín y golpeó a su hermana.
-Esto no acaba ahora Leni.
-¿Acabar? Pero esto recién empieza.
-¡Oh Leni pero dij...
Lincoln recibió otro almohadazo y ahora se declaró una guerra de almohadas. Corrían por toda la casa lanzándose cojines hasta esparcirlos por el suelo. Golpeándose y riéndose de las caras que ponían antes de ser golpeados. Sería más divertido si estarían las demás pero ambos disfrutaban el momento solos. Una almohada golpeó la cara de Leni, haciéndola arrodillar con sus dos manos tapándose el ojo. Lincoln al ver eso, cesó el fuego acercándose a socorrerla.
-Caíste Linki...
-No otra v...
Lincoln recibió un almohadazo sorpresivo mientras Leni estalló de risa. El chico por culpa de un cojín, tropezó con él y caía de espaldas y lo único con lo que podía aferrarse era el brazo de su hermana. Ambos caían al suelo, riéndose hasta quedarse sin aire. Lo único que no se dieron cuenta es en la posición en la que quedaron. Lincoln estaba rojo al verla encima. Leni quedó tiltada con sus mejillas coloradas y sentir la lenta respiración de él. Sus miradas al igual que en la fiesta se penetraban. Sus corazones bombeaban sangre a mas no poder por los nervios que tenían. Ahora se encontraban absolutamente solos sin ninguna mirada sobre ellos. Lincoln temeroso tomó de las manos de Leni mientras ella se acercaba.
-Lincoln... Yo... Eh... Quisiera.
-Es que... Leni... Somos.
-Lo sé... Sabes que no podemos.
-Es una lastima... Te ves hermosa.
-Lincoln no sigas... Por favor
-Ayer sentiste lo mismo que yo... ¿No?
Leni quedó muy cerca de los labios de Lincoln. Él quería hundir sus labios con los de ella pero la razón obvia lo detenía. Si cruzaban la línea no había marcha atrás. Lincoln tenía lo que muchos deseaban: Tener a Leni Loud a centímetros suyo. La chica amó el momento, era como las películas románticas donde los protagonistas decían lo que sentían y para terminar la cinta y antes de los créditos, faltaría el beso. Pero era un beso prohibido y ella lo sabía.
-Leni...
-Lincoln...
La casa estaba sola, sus hermanas y sus padres estaban muy lejos como para verlos y juzgarlos. Lincoln cerró sus ojos y lentamente, acercaba sus labios. Leni también los cerró, dejándose llevar por lo que sentía. Estaban tan cerca, a tal grado como para sentir sus pausadas respiraciones. Un beso, solo uno bastaba como para expresar su amor. Solo que... No se pudo. El timbre sonó varias veces haciendo que los hermanos Loud abrieran sus ojos y se levanten con sus caras coloradas y avergonzados por el momento. El chico se acercó a la ventana para ver quien era. Tragó saliva al ver a Ronnie Ann y a Bobby Santiago esperando a ser atendidos.
-¿Quienes son? -Preguntó Leni algo nerviosa y todavía tratando de calmarse.
-Son Ronnie y Bobby. Seguro papá o Lori los mandó... Eh voy a... Tu sabes... Eh.
Sin terminar de hablar, Lincoln se acercaba a la puerta, con una sonrisa, pero ocultando su pena.
-Hola chicos.
-Hola amigo ¿Todo en orden? -Bobby saludó a Lincoln con un apretón de manos.
-Hola patético. Venimos a ver si todo esta bien. Lori nos mandó.
-"Lori" -Pensó Lincoln. -Pasen pasen, estaba jugando ¿Quieren agua o jugo o... Algo? -Preguntó nervioso, llamando la atención de Ronnie Ann.
-No amigo, solo estamos de paso. Lori me llamó, dijo que te vigilara pero no creo que hace falta. No quiero ser alguien que invada tu espacio. ¿Está Leni?
-Hola Bobby -Saludo la chica Loud.
-Hola Leni. -Saludó Ronnie Ann. Al terminar el saludo, agarró a Lincoln por el cuello de su camisa y lo acercó. -Sé que hiciste algo Lincoln Loud y lo descubriré. Tal vez Bobby no lo vea pero yo si. Mañana es Lunes y estaremos juntos un buen rato. -Le murmuró al oído.
-Eeehhhh bueno chicos. Sus hermanas y sus padres les mandan saludos, me dijeron que estén atentos porque llamarán vía internet. Así que.. Adiós. -Se despidió el joven y se alejó junto con su hermana, que seguía mirando a Lincoln desconfiadamente.
-¿Porqué hiciste eso Ronnie? Solo te faltaba ponerle una pistola en la cabeza.
-Hermanito... Tú no conoces a Lincoln como yo lo conozco.
Lincoln cerró la puerta y recuperó el aire que había perdido por la amenaza de Ronnie Ann. Si descubre solo un detalle se irá todo al caño. Luego pensaría en algún plan para ello, ahora lo que importaba era Leni. Ella solo estaba sentada en el sillón, desganada y su vista a la nada. Estaba a punto de besar a su propio hermano y no de esos besos como los que se saluda a alguien, si no un beso de amor. Pero ese amor iba a ser imposible, las repercusiones que ocasionaría con tan solo un beso. Pero ella al igual que Lincoln, lo deseaban. Por un momento, ellos se dieron cuenta lo que iban a hacer. Solo se limitaron a pensar o hacer otra cosa. Leni dejó solo a su hermano y subió las escaleras. El chico Loud escuchó desde abajo la puerta cerrarse. Notó que un cojín estaba húmedo y con pintura, sintiendo que estaba caliente. Se dio cuenta que su hermana secó sus lagrimas en el.
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Otra vez corto... El capitulo cuatro creo que será largo, habrá muchas revelaciones en el. Gracias por toda la buena onda y las críticas que ayudan a mejorar. Leni y Lincoln quedaron lastimados al no poder amarse, Ronnie Ann será como un detective y Bobby será como su compañero. Nos leemos luego y otra vez gracias a todos! Nos vemos amigos!
