En una relación
(N.A. Ultimo capitulo)
A la mañana siguiente
El amanecer se vislumbraba sobre toda la campiña que rodeaba la mansión Blanctorche, en cuya habitación mas grande se encontraban durmiendo dos cuerpos después de la intensa noche de amor que habían tenido. Curiosamente, quienes estaban descansando en esa recamara no eran los dueños de la mansión.
El primero en despertarse es el moreno, quien después de acostumbrar su visión a la luz natural que ingresaba a la habitación, se dispone a ver a su amada, notando como su respiración pausada hacia que sus senos subieran y bajaran lentamente. Shen sonreía ante el recuerdo de todo lo ocurrido anoche, de la cual podría decir sin dudarlo dos veces que era la mejor noche que había tenido en toda su vida.
-Buenos días Shen.
Tan concentrado estaba en todo lo que habían disfrutado hacia unas horas que no se había percatado del momento en el que la albiverde había despertado.
-Uh… buenos días Xiao.
A ella le llamo la atención que no le llamara en esta ocasión "chica veneno", tal vez sea porque aun no esta despierto del todo o por alguna otra razón. Lo que si vio fue que ese "buenos días" era completamente sincero, por lo que la hacia sentir una calidad en su ser, al no ser simplemente algo mecánico después de la noche que compartieron.
-¿En que estabas pensando?
Shen esboza una sonrisa -no una malvada ni pervertida, sino una autentica- que le llama la atención a la Lon:
-En lo que vivimos anoche… no sabría explicar todo lo ocurrido aunque quisiera. Fue… especial-, termina por decir, besando la frente de la joven.
-Hablando de eso… ¿que somos?
La pregunta desconcertó a Shen.
-¿A que te refieres?
Xiao no sabia exactamente como decir esa cosa que le inquietaba durante la noche, justo después de todas las veces que tuvieron sexo.
-Pues bien, digo a que hace dos semanas tu no sabias de mi existencia ni yo de la tuya, y ahora miranos-, señaló tanto a la cama que compartían como a las ropas todas regadas en el piso, -¿esto es solo algo de una vez o…
Ya no pudo seguir expresando sus inquietudes ya que unos labios la hicieron callar, los cuales si bien la sorprendieron en un inicio, correspondió mas que gustosa.
-Xiao… -Shen hablaba con una seriedad que nunca se le había visto- si bien es cierto que nunca en mi vida me había planteado sentar cabeza en una relación con alguien, (y tu hermano sabe muy bien como me comporté en el pasado), tu me has movido todo lo que me planteaba en la vida. Rayos, nunca imagine que llegaría a estar en esta situación… pero… quisiera algo serio… contigo.
La respuesta de la mujer fue sin palabras, mas bien con acciones: se dedico a besarlo con todo, dejando en claro que lo aceptaba a pesar de haberle hecho una declaración de lo mas improvisada, ya que ella sentía lo mismo por el, y ademas ella se llego a encontrar en la misma situación, sin un rumbo fijo, hasta que apareció el de Shanghai en su vida.
De ser dos almas errantes en el mundo, a ser dos personas unidas con un rumbo mas definido.
-Eso si-, interrumpe la chica, -quiero que para terminar de que esto sea algo serio, tienes que presentarte formalmente como mi novio ante mi hermano.
Justo lo que quería evitar Shen. Si Duo lo quería matar con la mirada en la boda -y eso que en ese rato solo estuvo platicando con ella-, cuando supiera que tenia una relación con su hermana, y peor aun si se enteraba de cosas como estas, ahora si que podría darse por muerto.
Pero si ese es el precio que tenia que pagar por tener a Xiao junto a el…
-Esta bien-, fue su única respuesta antes de volver a besarla, empezando a caldearse nuevamente el ambiente entre los dos.
Y la cosa hubiera pasado a mucho mas, de no ser por un sonido de celular.
Era el celular de Shen, el cual avisaba una señal de videollamada, a la cual el contesta sin fijarse bien quien esta del otro lado de la linea por andar concentrado besando el cuello de su amante, y sin siquiera mirar a la pantalla:
-Hola Ash, lo siento pero no puedo hablar mucho, todo esta bien, estoy ocupado junto a Xiao…- dice a la vez que le da un beso a su albina.
Pero del otro lado de la llamada estaba viendo todo la única persona en el mundo que no le agradaba ni un poco esta situación:
-No soy Ash-, responde con una voz mas tétrica que de costumbre.
Al reconocer esa voz, los dos amantes se paralizaron de miedo, y procedieron a mirar bien en la pantalla, encontrándose en la linea al mismísimo Duo Lon con una cara muy poco cordial.
-Ehh… hola hermano-, respondió con nerviosismo, dándose cuenta que todo ese asunto de la presentación formal había ido a dar directo a la basura.
Mientras que Shen, sabiéndose que de su siguiente respuesta dependía por completo su vida, intentó aligerar el ambiente… lastima que su forma de intentarlo fue lamentable por decir lo menos:
-Como han ido las cosas amigo… o tal vez debería decir ¿medio cuñado?
Cinco días después
-Oh la la, así que disfrutaron de su tiempo a calidad a solas… me enorgullecen. Y pensar que los conocí tan pequeños e indefensos-, dramatiza un rubio mientras le da un pequeño trago a su copa de vino.
-Ash, ya deja de fastidiarlo, no ves que no ha tenido buenos días desde que se entero de la noticia-, lo reprende su esposa, de cabello corto azulado, quien se encontraba a su lado.
-Lo siento Betty, solo que es entretenido verle la cara de molestia-, dijo señalando el rostro con mal semblante del tipo de piel pálida y cabello castaño que los acompañaba.
-Para ti es fácil decir eso… nunca tuviste una hermana.
-Excusez moi, mon ami, solo que quiero disfrutar estos momentos, ni Shen ni yo nos imaginamos que alguna vez encontraríamos algo que te molestara.
-¿Es por eso que me hacían tantas bromas cuando estábamos camino a Dublín?
-Por supuesto-, responde Ash cínicamente. -Pero no te desvíes del tema queriendo tratar de matarme, ahora tienes que concentrarte en darle cuello a quien se ligó a tu hermana-, termina por añadir, provocando aun mas molestia de parte de Duo, y que Elisabeth rodara los ojos.
-Bien, dejando eso de lado...-, intervino la ahora señora Crimson -supongo que ya que llegaste un par de días antes que nosotros, tu sabes que ocurre entre ellos, ¿no?
-Eso quisiera… nomas amanece y ambos salen huyendo como la peste para pasarse el día en París.
-¿Entonces por eso se aparecen en la noche solo para dormir?-, pregunta Ash con una muy fingida curiosidad.
-No digas lo de pasar la noche… no quiero recordar lo de la llamada ni lo de como los encontré cuando llegue aquí-, respondió agitando su cabeza ante el mal recuerdo de ver a su hermana montando a Shen de forma ruda y salvaje.
-Esta bien, ya no te haremos recordar eso- dice la peliazul. -Pero dime: ¿la relación es seria?
Duo suelta un suspiro.
-No lo se.
-¿Están… enamorados?
-No lo se.
-¿Acaso hay algo que si sepas?- pregunta con algo de molestia la mujer.
Otro suspiro, y procedió a responder mirando directo al sillón donde estaba sentado el matrimonio.
-Si Eli… tuvieron sexo allí.
La francesa se levanto como un resorte, asqueada de saber ese detalle, que era justo del día en el que en el castaño llego a la mansión, mientras que su esposo solo sonreía divertido.
-¿Solo allí?- la voz curiosa de Ash sonó en la sala. -No creo… Betty, creo que estaría bien preguntarles donde lo hicieron.
-¿DE QUE ESTAS HABLANDO CRIMSON?- exclaman los otros dos al mismo tiempo.
-¿Que no es obvio? Es mas que claro que no te sentarás en este sillón en lo que te queda de vida cherie. Si sabemos en que otros lugares lo hicieron, podrías ordenar reubicar los muebles, dejárselos a esos dos en un cuarto especial para ellos y harías la renovación de la mansión que tanto quieres.
Tanto su amigo como su esposa se le quedaron mirando asombrados de toda la deducción que había soltado el rubio. Ash Crimson siempre sera un idiota pervertido, pero cuando conoce los detalles y usa el cerebro lo hace realmente bien.
-Porque no me extrañaría ni un poco que lo hayan hecho en media mansión.
-¡ASH!
Aunque no por eso deja de ser Ash Crimson.
Una vez que se terminaron aclarando los detalles de la relación entre Shen y Xiao, se formalizo, a pesar de que a Duo no le agradaba en lo mas mínimo que su media hermana tuviera una relación, y menos con alguien de quien sabia su pasado como lo era el moreno.
Sin embargo, al ver que esto iba en serio, y ayudado a que Ash apoyaba incondicionalmente a la pareja, no tuvo mas remedio que aceptar.
Y así pasaron los cinco unos días mas, disfrutando en grupo las salidas a París., a Montecarlo, a Venecia, a Roma… visitaron varias ciudades de Europa pasándola bien. Y si bien cierto castaño se sentía extraño al ser el único solitario sin pareja, su hermana le sugirió que a la siguiente vuelta al Viejo Continente podrían traer a esa chica que tanto le gusta, detalle que llamo la atención de Shen, Ash y Elisabeth, así como el ligero sonrojo que se le formo a este, cosa que nunca en su vida pensaron que le podría ocurrir.
Pero no había tiempo que no se llegara, ni plazo que no se cumpliera: ahora se encontraban en el aeropuerto, en donde el matrimonio se disponía a despedir a sus amigos, quienes iban a tomar el largo vuelo para llegar a Shanghai.
Sin embargo, la ahora familia Crimson podía ser algo insistente con lo que decían:
-¿Llevan sus pasaportes?
-Si.
-No se les ocurra prender el teléfono.
-No.
-Y si lo tienen prendido pónganlo en modo avión.
-Si.
Asi continuaban diciéndoles cada cosa a los hermanos Lon, quienes ya se hallaban un poco asfixiados ante tantas frases. Quien hubiera dicho que Ash le pegaría lo molesto a Elisabeth. Aunque eso estaría bien si ella no le pega la cuestión de la impuntualidad.
Shen, quien había ido a comprar una botella de agua, veía como su mujer le pedía ayuda ante todos los recordatorios que les estaban diciendo, por lo que deciden intervenir.
-Si, si, ya sabemos eso. Como ustedes digan… Adrien y Marinette.
-¿Que?- preguntaron al unisono.
-Nada.
La albina esbozó una leve sonrisa al recordar la referencia, mientras que los otros tres estaban un poco confundidos ante la forma en que Shen se refirió al señor y la señora Crimson… aunque en cuanto estos supieran a que se refería, capaz que le iban a reclamar.
Para su buena suerte, cuando eso sucediera ya estaría a miles de kilómetros de distancia.
-Nos avisan cuando sea la boda… o el parto, lo que llegue primero.
-¡ASH!
Los tres de Oriente exclamaron, ya que ninguno de ellos quería en convertirse en un plazo de nueve meses en padre/madre/tío, dependiendo el caso.
Y así, se procedieron a despedir del par de franceses, tomando finalmente rumbo al túnel que los conduciría al avión.
-Oye Betty…
-Oui?
-¿Sabias a que se referían aquellos dos con esas menciones extrañas que hacían cuando estábamos cerca de ellos?
-La verdad Ash… estoy con la misma duda que tu.
Eso era lo que decían los dos susodichos una vez que ven partir el avión. en el que van sus amigos.
Una vez que ven que la aeronave abandonó definitivamente el aeropuerto en París, el matrimonio se dispone a ir por unos croissants para comerlos de camino de regreso a la mansión.
En lo que esperaban en la fila , hubo una escena que les capturo la atención: ven a una familia compuesta de padre, madre y una hija. Los adultos estaban platicando entre si, mientras la pequeña veía de manera mas que concentrada algo en su tablet a todo volumen.
Lo que les llamo la atención a Ash y a Elisabeth no fue la escena de la familia en si: no querian por el momento tomar el compromiso de tener un hijo, criarlo y demás retos que se les presentaran en el camino.
Por el momento no.
Lo que les llamó la atención fue lo que estaba viendo la niña en la tablet: una serie animada en idioma francés, lo que capturo la atención del rubio y la peliazul.
Sobre todo al oír los nombres de los protagonistas de esa serie:
Adrien y Marinette.
Allí fue donde los recién casados entendieron todas y cada una de las referencias que Shen y Xiao les soltaban a cada rato, en cuanto a las formas de ser, la cabellera y aspecto físico, el caracter y las formas de enfrentar la vida, etcétera...
Todo eso era una burla indirecta para ambos.
Una vez que la familia de la niña se fue de donde estaban, solo quedaron Ash y Elisabeth con un rostro digno de enmarcar en foto, dándose cuenta de que fueron completamente burlados sin siquiera saberlo, y sintiendo una ligera molestia, que si bien no podían hacerla estallar al estar aun en pleno aeropuerto, si la dejaron salir, con una palabra dicha por ambos al unisono:
-Merde.
-¿Crees que se hayan dado cuenta?- pregunta la albina.
-No lo se cariño, eso apenas hasta que lleguemos a Shanghai-, responde el moreno.
-¿Y como lo sabrás Shen?- interviene el castaño en la conversación.
-Sencillo Duo: por la cantidad de reclamos que van a llegar vía Whatsapp.
-Sigo sin entender esa extraña referencia de la que ustedes hablan.
-Eso porque aun estas solo… Shen, recuerdame que nomas aterrizando le consigamos esa cita a mi hermano.
-¿Te refieres a la chica de la que hablaste la otra vez?
-Xiao, no, eso… eso no es necesario.
-Pero claro que si lo es hermano, necesitas no quedarte solo, y por eso te ayudare, ¿verdad "teñido barato"?
-Solo porque quiero ver torpe y nervioso a mi medio cuñado "cadáver de ultratumba" lo haré, mi "chica veneno".
-Pueden dejar de ponerse melosos aquí en el avión.
-Lo siento hermano… por cierto cariño, ¿crees que nuestros amigos franceses quisieran financiarle la cita?
-No lo se… si el "trap" y la "tomboy" siguen molestos por los nuevos apodos que les pusimos, tal vez no. Pero eso lo veremos ya cuando lleguemos.
-Tienes razón.
Y en eso, los Lon y Shen proceden a tomar una siesta en sus asientos en el avión., el cual tiene de fondo el atardecer europeo, simbolizando el fin de una etapa de solo amistad, añorando que a la llegada a Shanghai se encuentren con un sol surgiendo en todo su esplendor, representando un futuro brillante por venir.
FIN
