WO BIST DO

Por: Yumi Inuzuka.

Cap. 3"Amigos."

"¿y a dónde se supone que irás?... si es que de verdad vas a algún lado…"

La rubia frunció el ceño, pero igual seguía acomodando sus maletas en sus brazos lo mejor que podía, en esos momentos se preguntaba porque había comprado tanta ropa en esas tontas ventas de ofertas si la mayoría nunca la había si quiera usado, y ahora tenía que cargar con 5 grandes bloque azul pastel rellenos hasta casi reventar lo más rápido que pudiera para salir de ese lugar.

"listo"

"te hice una pregunta, Ino"

Ambos se detuvieron por un breve instante a mirarse retadoramente como sólo dos Yamanaka podrían hacerlo, pero igual sabían que en ninguno de los dos cabría la humildad de reconocer su error, si es que alguno tenía la remota idea de que en verdad estaba equivocado.

"me voy" sentenció rompiendo el silencio que habían utilizado para sosegar el nudo en la garganta tan amargo que sin querer se les había formado a ambos.

O*.*o*o.*O*.o*o.*O

"¡¿CUÁNTAS VECES MÁS TENGO QUE DECIRLO? NADIE ENTRA A MIENTRAS YO COCINOOO! TRAEN LAS PATITAS SUCIAS!"

Ino manoteaba y chillaba sacudiendo enérgicamente los brazos en dirección a la salida de la cocina, y un grupito de bolitas negras patonas salían a toda velocidad posible con unas que otras migas de pan a cuestas. A pesar de tener allí un par de semanas, aún no se acostumbraba al robo hormiga –literalmete-.

"¿patitas"

La chica se sorprendió y de inmediato se puso en posición de defensa, y al darse cuenta de la persona que había irrumpido en 'su hogar' en lugar de sentir alivio… refunfuñó.

"ah, tú" entornó los ojos con fastidio y se dio la vuelta.

"si, también me alegra ver que estés bien" respondió Kiba con el mismo gusto.

"¿por qué no habría de estarlo?" se desamarraba el delantal bruscamente "digo, si Shino volvió a mandarte para cuidarme no tienes p…"

"relájate, Ino" se sentó con el mismo gesto de desagrado que ella tenía pintado en la cara y resopló "¿Shino? ni si quiera lo he visto, ¿no se supone que llegaba hoy de su misión?"

"ya lo hizo" estrujó el mandil entre sus manos, estaba frustrada "pero no terminaba de llegar cuando surgió otra misión y la aceptó sin llegar a casa"

El Inuzuka comprendió entonces un poco el comportamiento de aquella ninja, miró a su alrededor discretamente, aquel departamento aunque pequeño se notaba silencioso y muy solitario, la chica estaba triste y sola.

"¿cómo lo sabes?"

"él, muy atento conmigo como siempre, mandó a decírmelo con Hinata" Ino comprimió el estómago "¿porque no llegar al menos hasta aquí? Es decir, a Hinata si la vió, a ella si tuvo oportunidad de verla…"

El ninja se sorprendió instantáneamente, ¿estaba celosa de su pequeña e inofensiva amiga? Eso más que ser bobo era estúpido, y no sólo porque se tratara de Ino o de Shino, sino de Hinata.

"Hey, seguramente a ella la vió en el camino"

Reaccionó, se sonrojó, giró y botó el delantal que quedó hecho una bolita muy arrugada. Se sentó pesadamente en frente del moreno, con los ojitos acuosos, tratando de esconder la mirada.

"y ¿a qué has venido? Ya que Shino no está ¿te puedo ayudar en algo?"

¿Estaba siendo amable o sólo quería que se marchara de una vez por todas? Que alguien lo pellizcara, ¿que estaba sucediendo con esa aura de agresividad a la que estaba tan acostumbrado y hasta con la que se empezaba a sentir cómodo? Ahora extrañamente ese trato le estaba haciendo sentir muy extraño, y carraspeó. Miró alrededor para buscar algo con lo que pudiera entrar en ese contacto que conocía mejor, algo para hacerla enojar o al menos para que tuviera una expresión diferente a la de ese momento, y encontró unos panecillos en forma de bolitas con algunos que otros pellizquitos, olían ligeramente a quemado pero ahora recordaba que varios de los bichitos de su amigo habían salvado el pellejo gracias a él.

"¿tú los hiciste?"

"aja" su enajenamiento después de la pregunta que le había hecho a su acompañante le había dejado de aguadar los ojos, pero al volver la mirada a los panecillos, las lágrimitas volvieron a inundárselos "eran para darle la bienvenida a Shino, pero no llegó" sin querer sollozó lo último "los hice para nada" se pasó el dorso de la mano discretamente por el rostro para no soltar abiertamente el llanto.

"¿no crees que estás exagerando un poco?"

"¿exagerando dices?" se exaltó "Kiba, en este tiempo de ser 'novios' lo he visto muy pocas veces, hemos estado muy poco tiempo juntos, las chicas me tuvieron que ayudar a mudarme, desde que llegué aquí no ha estado ni un día completo porque siempre sale en misiones que no le asignan pero que se ofrece sin descansar.. parece… parece que no quiere estar conmigo…" y parecía que ya no le importaba esconder sus sollozos.

"Ino, ¿no ves lo que está haciendo? Si él está trabajando tanto y viajando de misión en misión es por ti, porque quiere tenerte como princesa, porque quiere darte todo lo que le pidas"

"¡pero yo no le pido nada!" interrumpió de golpe.

"¡por eso!, precisamente por eso quiere darte todo, no seas injusta, dale un poco de crédito, él desea mucho estar contigo, quiere darte una buena vida"

"¡no somos esposos, y aunque lo fueramos, yo también trabajo, no necesito que él se mate trabajando si es eso!"

"eres increíble" arrastró para sí mismo.

"¡¿yo?" se limpió las lágrimas bruscamente "¡¿yo soy increíble cuando lo único que quiero es que esté aquí?"

"¡pues entonces dile!"

"¡eso haré!"

"¡pues hazlo!"

"lo haré, sólo… sólo…¡tan sólo regresé le diré!" y dicho eso se cubrió rápidamente el rostro con ambas manos para llorar amargamente y de tendido.

Quedó estupefacto, cómo era posible que, si ella que era la que comenzaba a gritonear, que no entendía de razones, que no pensaba realmente en nada de lo que el Aburame estaba haciendo por ella, fuera Kiba quien se sintiera mal… ¿cómo pasaba eso?

"Ino"

Esta sólo mantenía cubierto el rostro y se escuchaban ligeramente sus sollozos ahogados, entonces el Inuzuka tomó uno de los panecillos, rogando para que eso no le provocara un llanto más severo a la ojiazul, y lo mordió. "muy buenos"

La chica cesó poco a poco su desconsolado llanto, y se descubrió un ojo, como una pequeña niña que espíaba "mentiroso" y se volvió a cubrir, pero ya sin ese llanto tan fuerte, sólo con uno que otro hipito.

"no, es muy en serio, está muy bueno" y se terminó de un bocado la pieza de pan.

"¿de verdad?" se descubrió lentamente el rostro, y se pasaba los nudillos para retirarse el exceso de agua salada de los ojos.

"no me crea a mí, yo no creo que ellos se hayan arriesgado tanto por nada" señaló con la mirada a una grupo abundante de bolitas patonas que aguardaban afuera de la cocina. La chica sonrió a penas perceptiblemente.

"gracias" dijo muy despacito.

"gracias a ti" y entonces se empezó a llenar los bolsillos de la chamarra con los panes. La chica sonrió ahora un poco más ampliamente, y jugó con él un rato pequeño, tratando de tirar de sus brazos para quitárselos, Kiba sonreía glotonamente y agazapaba todos los que podía.

Se sentía bien, se sentía tan bien estar acompañados, estar con alguien con quien jugar, con quien reír, alguien escandaloso, aunque fueran esas personas, las que nunca pensaron que podrían si quiera dirigirse el saludo sin intentar asesinarse. Ella lo agradecía tanto, el poder estar acompañada por un chico, estaba tan acostumbrada a convivir más con ellos que con sus amigas, no era discriminación, sino que le era más fácil relacionarse con ellos, y ahora que lo conocía mejor, él parecía ser buen amigo. Él, agradecía estar con una chica enérgica con quien jugar también, pero no tanto como para pelear siempre que se hablaran, no tanto como para llegar a maltratarse físicamente, estaba asfixiado de la persona con la que llevaba tanto de su tiempo desperdiciado, Hanabi. Era bueno contar con una chica así, y que mejor si quizá, en un futuro se podían llamar amigos.

Ino se rindió entre risitas y se sentó de nuevo, mientras Kiba levantaba una última bolita en señal de victoria. Lo miró, aquel celebraba con los insectos, y entonces sintió una calidez en el pecho, un sentimiento tan extraño, tan cómodo y agradable; por un segundo, pensó en que porque Shino no podía pasar tiempo con ella así, pero después sus pensamientos pasaron a algo un poco más extraños, se afirmó a si misma que él nunca podría ser así de hiperactivo, y entonces pensó, ¿cómo sería el Inuzuka cuando se casara?¿sería bueno?¿pasaría tiempo con su esposa así de divertido como en esos momentos? y…¿qué habría pasado si ella se hubiera fijado en alguien cómo él?¿serían así de juguetones? ¿qué habría pasado si…? Abrió los ojos inmensamente, ¿pero en que estaba pensando? Cómo era que su cabecita había divagado tanto? El ninja la observó por un momento.

"¿te ocurre algo, Ino?"

"gracias" susurró la Yamanaka, con las manos en el regazo y la cabeza agachada.

Entonces sí se perdió, jamás había pasado por su cabeza que Ino fuera capaz de parecer tan tierna, tan sumisa, tan… linda, sus ojos brillaban debido a las lágrimas que anteriormente la habían abordado, sus mejillas estaban ligeramente ruborizadas, su cabello parecía acalorante y un poco alborotado, pero sabiendo que era por cocinar, le parecía que se veía muy hogareña. Sacudió discretamente la cabeza y retiró la vista avergonzado de cómo había visto a Ino, a la 'esposa de su mejor amigo', resopló y aspiró de nuevo pero muy pesadamente, se estaba abochornando, ¿eran sus nervios o habían subido la temperatura terriblemente en los anteriores 5 segundos?

"Kiba"

Sólo le hechó un vistazo rápido y volvió la vista al lado, sus mejillas ardían, y ella no dejaba de verse tan … ¿hermosa?

"Kiba"

Suplicaba por su atención, él tragó saliva dificultosamente.

"Kib…"

Se levantó de golpe del asiento, algunas bolitas de pan rodaron sin querer de sus escondites hacia el suelo. La Yamanaka le siguió a misma velocidad, su corazón dio un vuelco, un sentimiento de haber hecho algo mal la asedió. ¿qué había ocurrido? Se detuvo, no podía obligarlo tampoco a él a que la acompañara en su agonizante soledad, se detuvo y se recargó en la mesa, como si dejarlo ir le costara tal trabajo que no pudiera mantenerse en pie.

Abrió la puerta, murmuró algo y salió sin cerrar la misma. Sus pasos eran más que forzados que otra cosa, era como si estuviera obligando a sus pies a abandonar esa casa. Pero tenía que hacerlo.

O*.*o*o.*O*.o*o.*O

Se dejó caer en el mismo aburrido asiento, resopló como si estuviera tan furiosa… pero en realidad no era así, estaba confundida, parecía que se sentía triste, pero una parte de ella se sentía ligeramente alegre, miró el suelo, parecía que había dejado una camino de migas de pan como un niño pequeño, y todos los bichitos trataban de ganar más masita. Suspiró y se puso de pie, tomó algunos panes que habían quedado y los empezó a desmoronar en el suelo "espero que no me hagan limpiarlo después eh" y al instante muchas más bolitas patonas se acercaron a devorar con ansias su receta especial. Se recogió un poco la falda y se acuclilló. Cerró los ojos para pensar un poco en lo que había pasado…¿qué había pasado? Era la primer pregunta coherente que se podía hacer… ¿Cómo era que…?

Abrió los ojos de par en par, un escalofrió tétrico y horrible le había recorrido al sentir esa mano posarse en su hombro, se mareó, la sangre se había agolpado en sus sienes , esa mano era pesada, era gruesa, quizá de hombre…¿cómo? Ni si quiera lo había sentido tan cerca…

"no estás sola… Ino"

O*.*o*o.*O*.o*o.*O

Fin de este cap. Uy eso si me sorprendió hasta a mí, mmm tanto hacer mis borradores y al final ni uno me gustó :s así pasa no? Weno, prometo ya no tardarme tanto con el siguiente cap sale? Gracias por leerme :p chan chan chan chan!