CAPITULO 3

DE VUELTA A LA REALIDAD

Desperté con el recuerdo de sus ojos carmesí observándome, y la sensación de sus labios en los míos me sonrojaba totalmente, me levanté pesadamente y observé los primeros rayos de sol colarse por la ventana, de pronto sus palabras golpearon duramente, el sentimiento de felicidad que tenía hasta ese momento se desvaneció.

"En realidad no es solo un gusto, pero me gustaría saber besar para cuando llegue esa persona no pueda arruinarlo, tal vez creas que es una locura, pero como es mayor"

Esas palabras de una Akko enamorada de alguien más, me partieron el corazón en dos, una lagrima rodó por mi mejilla mientras una meta se clavaba en mi mente, no había marcha atrás debería de realizar el conjuro cuanto antes, tendría que ir al pantano primero.

En otra habitación una castaña armaba un alboroto.

- ¡Ah! - gritaba mientras intentaba comprender lo que había sucedido- no puede ser-.

-Akko no me hagas dejarte muda una semana-decía Sucy molesta- y cállate.

- ¿Qué sucede Akko? - decía Lotte.

-Hice algo muy malo, debo irme- dijo mientras salía corriendo a toda prisa-.

- ¿Sucy tu experimentaste de nuevo con Akko?

Pero Sucy negó con la cabeza, las amigas de la castaña se quedaron sorprendidas mientras la chica no dejaba de correr por los pasillos hasta que llegó a su destino, varios golpes se impactaron en la puerta, después de unos segundos se escucharon algunos pasos.

-Akko ¿Qué pasa? -dijo una voz suave.

-Úrsula sensei, de nuevo he tenido un sueño extraño, pero creo que esta vez no ha sido un sueño.

- ¿De qué hablas Akko?

-Soñé que besaba a Diana, pero tengo la sensación de que fue real, no sé cómo explicarlo, además a mí me gusta alguien.

-Tranquila, si se trata de eso lo hablaremos con Diana.

- ¡No puedo hacer eso!, es demasiado vergonzoso, imagine sensei que yo realmente pueda gustarle a Diana.

- ¿Por qué no podrías gustarle?

-Ella es muy odiosa la mayor parte del tiempo, pero es perfecta, es una bruja modelo y yo ni siquiera puedo volar en escoba soy una pena para esta escuela, ahora ni siquiera estoy segura de poder ser como Chariot.

-Tú no eres Chariot.

-Lo sé- dijo bajando la cabeza-.

-Tú eres mejor Akko.

La castaña observo a Úrsula sorprendida.

-Úrsula sensei ¿de verdad lo cree?

-Claro, ahora dime ¿Qué deseas hacer con el tema de Diana?

-Voy a buscarla ahora mismo.

La castaña salió corriendo en búsqueda de Diana, pero se encontró con la noticia de que Diana tuvo que salir de la academia debido a problemas en su hogar, y nadie sabía si regresaría.

Akko tengo que estar en casa por un tiempo no definido o mi tía va a terminar perdiendo los bienes de mi familia, quisiera poder haber convivido más contigo y que este amor que siento desaparezca pronto, en parte es un alivio no tener que verte con la persona de la que te has enamorado, en realidad no lo toleraría. Al llegar a casa los sirvientes me recibieron uno a uno en la entrada, pero ellos eran más bien mi familia, mi tía salió en mi búsqueda solo para decir las mismas tonterías de siempre, yo solo me quede en silencio mientras me dirigía a mi habitación, la cual había pertenecido a mi madre, si tan solo estuviera con vida.

- ¡Akko detente no puedes ir! - decía Lotte.

-Debo encontrar a Diana, ella no puede renunciar tan fácilmente.

-Ni siquiera puedes volar-dijo Sucy.

-Pues voy a correr entonces.

-Yo te llevare-dijo Amanda saliendo de la oscuridad de un pasillo.

-No tienes que hacerlo.

-La verdad quiero ayudarte y prefiero hacerlo antes de que te hagas pedazos tratando de volar por ahí, además no sabes la dirección de su hogar, Constanze me ha hecho un mapa virtual que nos guiara por la ruta más rápida y segura.

-Amanda gracias, por favor cuida de ella-decía Lotte.

-Si están en peligro, tira este frasco les dará una cortina de humo-decía Sucy.

Pronto subieron a la escoba de Amanda y partieron en medio de la noche, las clases estaban suspendidas por una semana debido a una restauración en la escuela, así que sería difícil que alguien notara su ausencia. Varias horas después encontraron su destino, pero era muy tarde para llamar a la puerta pensaron en ir a buscar al pueblo una posada, pero en el balcón observaron a una desconcertada Diana que la veía, les indicó que bajaran a la puerta principal.

- ¿Quiénes se suponen que son y que hacen aquí a esta hora de la noche? -decía la mujer furiosa.

-Tía tranquila son mis invitadas, ellas no tenían hora fija de llegada así que no hay problema.

-Pero como se atreven.

-He dicho que son mis invitadas, no necesitan darte explicaciones, ahora me las llevare conmigo buenas noches.

Dicho esto, les indico un camino.

-Amanda tu dormirás aquí.

-Akko puede dormir conmigo ¿verdad Akko?

-Si, así no tendrás más molestias.

-Primero no sé qué hacen aquí, segundo cada una dormirá en una habitación diferente y tercero seguiremos discutiendo su intromisión mañana por la mañana.

Asintieron de mala gana y cada una se fue a la cama, mientras Diana no podía dormir con la confusión de Akko, al amanecer bajaron a desayunar.

-Y bien ¿Qué es lo que hacen aquí?

-Bueno tú debes volver a la academia- dijo Akko-.

-Yo tenía que traerla o se hubiera metido en problemas, además también quiero que regreses eres la única competencia digna en esa escuela-decía Amanda-.

-Por el momento estamos pasando una serie de eventos desafortunados, soy la jefa de la familia y si no hago algo rápido todo esto se vendrá abajo, aprecio sus intenciones, pero deben volver a la escuela.

- ¡No me iré sin ti! -dijo Akko dejando sorprendida a Amanda y sonrojada a Diana.

-Solo pueden quedarse una noche más y tendrán que volver es definitivo.

Akko solo hizo un puchero y se levantó de la mesa, camino molesta hasta su cuarto, mientras Amanda la seguía.

-Hey debes tranquilizarte, si ella desea quedarse no podemos obligarla, al menos estamos aquí.

-Gracias de verdad por traerme, Diana no deja de ser insoportable, no valora ni un poco todo lo que recorrimos por ella, pero no voy a rendirme me quedare un día más si es necesario.

-Necesito ir al pueblo por algunas herramientas mágicas que me encargo Constanze, así que no tardaré.

-Seguimos en el mundo mágico.

-Así es, de otra forma no podríamos volar en la escoba, bueno regreso en un par de horas no te metas en problemas tonta.

Minutos después alguien llamaba a la puerta de Diana, al abrirla se encontró con Akko.

-Vaya que es inmensa tu casa, toque en varias puertas antes pero solo me encontré con silencio al menos no me salió tu tía.

- ¿Qué haces aquí? -dije nerviosa al recordar el beso que le había dado.

-Quiero convencerte de volver, vaya no sabía que tu madre fuera tan hermosa -dijo señalando un cuadro- debe ser increíble que una de las nueve brujas sea tu ancestro.

- ¿Cómo sabes eso?

-Croix sensei me lo dijo.

De pronto vieron una luz azul que formaba una especie de camino, ambas la siguieron sorprendidas, llegaba hasta una estatua muy antigua de una serpiente, cuando Diana toco la cabeza de aquella escultura, una puerta se abrió ante sus ojos.

-No tenía idea de que hubiera lugares así aquí-decía Diana.

-A mí no me veas, es tu casa.

Avanzaron por una escalera de piedra que bajaba metros y metros hasta llegar a una especie de santuario, había una enorme fuente cuyas aguas estaban de un color azul, cuando llegamos ahí, un manuscrito antiguo estaba acomodado cuidadosamente entre una de las losas.

- ¿Qué dice?

-No puede ser, es el testamento de mi madre, todo queda bajo mi nombre y dice además un encantamiento que debo recitar "ILUSSIONDOMANI".

De pronto ante la mirada atónita de ambas, una puerta oculta se abrió, dejando ver en su interior, esculturas, pinturas, piezas antiguas de gran valor, avanzaron entre la oscuridad hasta llegar a una figura de afrodita que por alguna razón emitió un bello brillo de color carmesí, Akko miraba encantada aquella escena, en un rincón se encontraba un enorme cofre, tenía una inscripción en la que se estipulaba que solo Diana sería capaz de ver su contenido ya que se trataba de una especie de fortuna, Diana miraba a Akko sorprendida al mismo tiempo que un dolor se apoderaba de su corazón el mismo que logra matar a una persona cuando pierde a la persona más importante de su vida, la rubia se acercó a la despistada chica y le dio un abrazo tan cálido que mil vidas no bastarían para describirlo, tenía el gran afecto que pocas personas logran sentir una vez en la vida, y la protección que te haría ir hasta el último inframundo, Akko por fin entendió que era lo que su corazón sentía, aquella despistada era consciente del gran cariño que sentía por esa bella bruja inglesa, Diana quería besarla pero en el fondo sabía que no sería posible y eso podría dañar de alguna manera a la chica castaña pues ella ya tenía a alguien más, Diana saco del cofre una gran cantidad de monedas de oro para en ese mismo momento ofrecerlas a su tía para que dejara su hogar, la mujer gustosa acepto la oferta ignorando lo que había sucedido, los sirvientes que aún quedaban serian recompensados, pero ellos seguían repitiendo que lo hacían por Diana.

-Akko de alguna forma tú haces que pasen estas cosas tan extrañas, pero me has salvado de nuevo.

-No hice nada, fue tu madre quien te protegió desde un inicio, ahora podrás conservar tu hogar y regresar conmigo a la academia.

Yo regresare, pero con la condición de que me ayudes a llegar al pantano del muerto. -dijo Diana con una opresión en el pecho-.

Akko no fue capaz de decirle acerca del beso, si este había sido un sueño o era real pero ya no importaba ahora estaba más convencida de que no había sido real pues Diana no le trataba diferente aunque su corazón amara a Diana nada podría hacer es decir ella era la bruja ejemplar de cuna y Akko una mortal con grandes sueños, al llegar Amanda le contaron lo sucedido y viajaron de regreso a la academia, Diana sabia en su interior que no había otra forma de sacar a Akko de su corazón.

Viajaron por un largo rato hasta ver a corta distancia la academia, Akko lo había logrado estaba de regreso junto con Diana.

-Akko, me da gusto que regresaras con bien-dijo Lotte.

-Veo que recuperaron a Diana-dijo Susy.

-Gracias por su ayuda chicas, si ustedes no hubieran ido a buscarme no habría encontrado la fortuna de mi madre, de todo corazón les agradezco.

-Yo realmente lo hice por Akko-dijo Amanda abandonando el cuarto.

-Espera, Amanda-grito Akko mientras le daba alcance.

Diana no soporto la escena y se alejó con el resto de las chicas mientras les contaba lo que había sucedido,

-Hey ¿Por qué te vas de esa manera?-dijo Akko.

-Sabes, yo realmente me siento diferente respecto a ti, pero parece que no lo has entendido aun.

-¿A qué te refieres?

-Sé que te gusta Diana, las vi besarse hace tiempo, pero pensé que no podía ser posible, hasta que hemos hecho este viaje comprendí lo mucho que te gusta-dijo Amanda derrotada.

-¿Dices que me has visto besarla?

-Sí, incluso Croix-sensei me ayudo a protegerte de un hechizo de la verdad, alguien quería meterse en tus sueños pero yo lo evite, he intentado cuidarte de las formas en que puedo hacerlo, normalmente eres muy molesta e infantil pero tienes un corazón entre pocos, me divierte estar contigo incluso con lo mala que puede ser tu magia descontrolada.

-Oye-dijo haciendo puchero-.

-Me gustas Akko, y eso nadie puede cambiarlo.

-Lo siento tanto, en realidad yo no podría imaginarme que te sentías así, casi siempre peleamos, pero también me divierto contigo, pero hay algo en mi interior que me hace querer llorar, cada vez que Diana esta triste, yo no podía ni siquiera darme cuenta de mis propios sentimientos, soy una idiota.

-Al menos sabes lo que siento ahora, por favor solo déjame en paz un rato –dicho esto se marchó a toda prisa-.

Akko se sentía miserable, ya que no podía confesarle sus sentimientos a aquella persona que era su rival desde siempre, incluso estaba a punto de perder la amistad de Amanda y poco podía hacer después de todo era muy torpe con esos temas, aun no tenía experiencia para ello, así que decidió ir con la única persona que podía apoyarla.

-Croix sensei-dijo Akko- ¿quería verme?

-Sí, ven aquí Akko "Lamirell".

Dicho esto Akko entro en un trance, que la hizo caminar hasta Croix, mientras esta le daba nuevas indicaciones.

-Vas a acompañar a Diana el día de mañana al pantano del Muerto, y cuando lleguen a la neblina la abandonaras a su suerte, le dirás que estas enamorada de mi- tomo lentamente el rostro de Akko mientras hundía un beso en sus labios, una lagrima rodo por su mejilla- mira que tu inconsciente llora, tranquila Akko, con Diana fuera tendrás el corazón roto y el Grand Triskelion será destruido sin que nadie se oponga.

-¿Cómo te atreves Croix?-dijo Úrsula entrando abruptamente.

-Mi dulce Chariot, te estaba esperando querida- en ese momento una especie de robot roció sobre Chariot un gas-.

-¿Por qué lo haces Croix?-decía la pelirroja.

-Porque descubrí que tu varita favorita funciona con Amor por ello debo usar su antítesis, es decir cuando Akko se rompa en llanto el poder se acabara para siempre, y tendrán que olvidar la aburrida y obsoleta magia antigua y se inclinaran ante mi tecnología, y tu querida vas a estar en primera fila para verlo.

CONTINUARA….

Lamento la demora, estos meses han sido muy caóticos espero estar subiendo la continuación muy pronto, gracias por pasarse a leer.

Saludos :D