Capítulo 3

-Te escucho…- le dijo él cuando se sentó frente a ella en la mesa de la cocina.

-¿Me escuchas? ¿por qué mejor no me hablas tú de lo desagradable que te has puesto conmigo de un momento a otro?

-Ah… desagradable…- dijo con rabia.

-Por supuesto… todos estos meses… pensé que estábamos bien... desde que nos reencontramos… y de golpe, no sé lo que te pasa…- le dijo ella alzando el tono un poco.

-¿No sabes? ¿Estás segura? Yo creo que sí sabes… creo que lo sabes perfectamente…

-Castle…

-Eres una maldita mentirosa…- dijo y ella abrió los ojos como conectando con la realidad.

-¿Qué?

-Siempre supiste todo y te reíste de mí en mi cara… eso no se hace, Beckett…

-¿De… de qué hablas?

-Hablo de tu amnesia… me ocultaste todo este tiempo que era mentira… tú sabes exactamente TODO lo que pasó ese día… y yo soy un idiota que me tragué todo este estúpido tema de la amnesia…

Kate bajó la cabeza con impotencia ¿cómo se había dado cuenta él de todo?

-¿Cómo lo supiste?

-¿Qué importa? Te reíste de mi todo este tiempo… ¿o fue lástima?

-Lo siento…

-¿Lo sientes? ¿sabes cuánto me costó poder decirte lo que sentía para que tú fingieras que no lo recordabas?

-Lo lamento… tú sabes que no estaba en el mejor momento de mi vida…

-Egoísta… eso es lo que eres… podrías haberme dicho, mira Castle, lo siento… no hay chance entre nosotros… yo no siento lo mismo…- dijo enojado- pero no… dime… ¿cómo hiciste para mirarme a la cara durante meses, sabiendo lo que siento?

-Me tardé tres meses en poder volver a hacerlo ¿lo olvidas? Pero te necesitaba a mi lado… y pude superarlo…

-¿Por qué no fuiste capaz de hablarme claramente? Soy un adulto, podría haber entendido…

-Porque no tenía nada que ofrecerte… necesitaba tiempo… te pedí tiempo, ese día en los columpios… te hablé del muro alrededor de mi corazón… ¿recuerdas?

-Me hablaste de tu felicidad… no de la nuestra…

-No entendiste nada… y decidiste lastimarme… ¿por qué no intentaste hablarme cuando supiste todo? ¿por qué elegir el camino más doloroso?

-Porque a ti nunca te importó nada…

-¿Quieres saber cuántas noches me quedé pensando en ti, al principio, cuando salías con una y con otra…? Fueron muchas… preguntándome si estaba bien todo lo que sentía, si algún día cambiarías… y cuando pensé que lo estabas haciendo… de repente sales con todo esto… tú me crees culpable por haberte mentido… por haberme escapado de lo que me habías confesado… yo hice lo que pude… en ese momento no podía ofrecerte nada… y te cansaste de esperar… puedo entenderlo… y ahora me siento en paz de haber podido aclararlo…

-Bien…- dijo él algo sorprendido con algunas de las cosas que ella había confesado.

Rick se levantó, la miró con algo de tristeza.

-Me alegra haber podido hablar…- dijo y bajó la cabeza.

-Lástima que hayamos llegado hasta aquí…- dijo ella.

-Sí…- dijo y se encaminó hacia la puerta.

-¿Ya está? ¿te irás corriendo a buscar a tu azafata?

-Ya te lo dije… ella es menos complicada… lo pasamos bien…

-Pero se fue con el inglés… ¿recuerdas?

-Es cierto… con el inglés con quien habías decidido acostarte… qué mala suerte tienes…- le dijo con sarcasmo.

-Pues, tampoco es que estaba tan desesperada… yo no soy como tú…

-Claro que no…

-Hagamos algo… evidentemente tú no estás a gusto conmigo… y yo tampoco quiero volver a verte… y ya que hablamos todo lo que había quedado pendiente, ¿no crees que sería mejor dejar de vernos? Me refiero al trabajo…

-Como quieras…- le dijo con cansancio mientras la veía acercarse.

-Aunque sea podrías agradecerme que te brindé mi casa y mi cama aún sabiendo que te estabas portando mal conmigo…

-Tienes razón… gracias…

-Hasta siempre…- le dijo ella y extendió su mano para saludarlo.

Rick estiró su mano y tomó la de ella. Se quedaron mirándose con una mezcla de bronca y ansiedad…

Kate no supo en qué momento ocurrió, pero se vio encerrada entre la puerta y el cuerpo de él, que ardía sobre el de ella mientras sus manos la tomaban de la cintura para que no pudiera moverse…

Pudo sentir su respiración agitada, sobre sus labios y lo vio apoyar su frente sobre la de ella, reprimiéndose…

-No quiero sufrir más…- le dijo y Kate sintió que su boca se secaba cuando él se movió y sintió su erección sobre la parte baja de su abdomen- tú me has hecho sufrir demasiado con tu indecisión… pero también sé que no podré arrancarte de mi cabeza y mi corazón…

-Tú… tú también me has hecho sufrir… fingiendo que ya no te importaba…

-Sabes que eso fue por despecho… que me enamoré de ti desde el primer minuto en que te vi pero a ti no te importó…

-¿No me importó? Yo sentí exactamente lo mismo… pero te veía inmaduro, incapaz de sostener algo serio conmigo… además…- dijo y él no la dejó continuar porque atrapó sus labios con los de él…

Kate sintió que se quemaba con las sensaciones que estaba experimentando. Rick la apretó en sus brazos mientras se movía lentamente, disfrutando el beso, el roce de su cuerpo y se volvió loco cuando la sintió jadear placenteramente, al demandar el acceso a su boca y explorarla lentamente, decididamente…

Rick interrumpió el beso y cuando la miró a los ojos, la mirada de ambos había cambiado…

-Kate…- le dijo y apoyó su frente sobre la de ella, estaba agitado, al igual que ella.

-Si quieres acostarte conmigo para saldar cuentas prefiero que no suceda…- le dijo ella.

-¿Por qué eres tan complicada?

-¿Yo?- preguntó ella.

-Tú… ¿entendí mal o me dijiste que sientes lo mismo que yo?

-No te equivocaste… pero también ambos reconocimos que es demasiado tarde…

-No puede ser tarde…- dijo él.

-Nos hemos lastimado demasiado…

-Es cierto…- dijo él y la miró, y luego miró sus labios, deseándolos otra vez…

-Y no podemos seguir lastimándonos…

-No…- dijo él y entrecerró los ojos.

-Entonces tenemos que decidir…

-¿Decidir?

-Me gustaría que pienses muy bien… si puedes perdonar todo lo que sucedió entre nosotros… y si yo también puedo hacerlo, quizá no sea tan tarde… pero debe ser algo hecho a conciencia… toda la vida nos manejamos por impulsos y ya no queda lugar para el error, porque nos lastimará más…

-Sí…- dijo él.

-Ahora ve a tu casa, dúchate, quítate la resaca y piensa… yo haré lo mismo… y luego, cuando todo esté pensado y claro, volveremos a hablar para decidir lo que sucederá de aquí en más…

-Es un trato…- dijo él algo más distendido.

-Bien…

-¿Podemos sellarlo con un beso? Para hacerlo más interesante, digo…

-No…- dijo ella y sonrió divertida cuando él se separó despacio, algo desilusionado.

-Te llamaré cuando haya aclarado mi cabeza…

-Bien… ¿podrás manejar lo de la llave?

-Me las arreglaré…- dijo él y la miró con interés antes de abrir la puerta para irse.

Kate se apoyó contra la puerta cuando él se fue. Cerró los ojos y tocó sus labios, aún sentía su cuerpo vibrar de emociones nuevas junto al de él…

Ahora solo tenía que esperar para ver qué decidía él… porque ella sabía perfectamente lo que quería… había podido confesar sus sentimientos, ahora tenían que perdonarse mutuamente y ver si podían salir adelante juntos…


Se sobresaltó un poco cuando escuchó su móvil, ¿acaso él la estaba llamando?

Vio que el número era desconocido y arrugó el entrecejo…

-Beckett…- dijo creyendo que se trataba de un caso.

-Kate…- dijo una voz masculina con acento inglés que ella inmediatamente reconoció.

-¿Hunt?- dijo algo sorprendida- pensé que estabas de regreso en Londres…

-Aún sigo en New York…

-¿Pasó algo?

-Pasó que no puedo dejar de pensar en ti…

-¿Qué dices? Te fuiste con la azafata anoche, ¿recuerdas?

-Ella es muy simpática… pero la realidad es que me importas tú…

-Yo creo que esto… no… lo siento… en algún momento creí que podría dejarme llevar, pero estaba equivocada…- dijo y sacudió la cabeza, y cortó la comunicación, incómoda…


Veremos como sigue esto! Espero que les siga gustando la historia! Nos vemos en el próximo! Gracias por leer!