PDV Katherine

Yo lo amo. Yo lo quiero mucho. Lo amo desde el primer momento en que lo vi en 1864. Sé que me estoy contradiciendo, porque una vez dije que el verdadero amor no es real a menos que sea correspondido. Así que tenía que ganar su amor, tenía que hacer que correspondiera a mi amor. Yo lo deseaba tanto.

Yo iba en el carruaje, estaba mirando el paisaje.

– ¿Cuánto falta hasta que lleguemos a la plantación Lockwood? – Le pregunté a mi doncella Emily Bennett.

–No tardaremos mucho... Acabamos de entrar al pueblo de Mystic Falls. – Me respondió.

–Bueno. – Nuestro coche se cruza con algunos ciudadanos que estaban trabajando. Los observé con cuidado. Nuestro coche se detiene – ¿Qué pasa ahora? – Yo estaba muy ansiosa por que el viaje llegara a su fin.

– Parece que un caballero está teniendo problemas con su carro. – Emily me respondió.

– A este paso, no vamos a llegar hasta el atardecer. ¿Qué importa si...? – Mi vista lo localiza, Stefan Salvatore. – ¿Quién es ese? Él es tan guapo. ¿Qué dices, Emily? ¿Crees que la familia de ese caballero acoja a una pobre niña huérfana de Atlanta? – Fue amor a primera vista. Yo me enamore, incluso si él no me conocía. Yo estaba enamorada aun en contra todos mis designios sobre el amor verdadero. Yo estaba enamorada de él incluso si él no me amaba.

Pero gane su amor, él solía amarme. Y cuando él me besaba, la electricidad recorría nuestros cuerpos. Esa misma electricidad que sentí en nuestra noche juntos. Él es el único, cuyos besos me hacen estremecerme así. Y mira que he tenido unos cuantos hombres y vampiros. Yo lo amo, desde que era humano.

– Lo he pasado de maravilla, Stefan – Me gustó mucho bailar con él. Disfruté su compañía tanto. Él es un buen bailarín.

– ¿Cuánto tiempo planeas quedarte en Mystic Falls? –, Me preguntó.

– Siempre que me quieran. Tu padre ha sido muy amable de darme un refugio. – Le respondí.

– ¿Cómo no podría? Perder a tu familia en el fuego, agradezco tu pudiste salir de Atlanta. – Respondió. A él le gustaba que yo estuviera allí.

– ¿Así que, supongo que se me quiere? –, Le dije en broma. Mmm, él quería que me quedara por mucho tiempo, pero que no sabía lo que yo era...

– Uh, y mucho. Yo… Sé que sólo nos conocemos desde hace poco tiempo. Y yo sé que estoy competiendo por tu amor, pero, uh, nunca he conocido a una mujer como tú. Yo... te miro y veo un ángel. Es que con el toque de tú piel, todo mi cuerpo se siente como en llamas. Te beso y sé que me estoy enamorando – Él me dijo que se estaba enamorando, estaba tan feliz, pero yo estaba tan asustada de que Klaus descubriera que estaba enamorada. Y él me besó, me hubiera gustado que podría saltar a él y hacerle el amor allí mismo, pero tenía que parecer carente de emociones, incluso para él. – Estoy enamorado de ti. – Oh, Dios me ama, más razones para ocultar mis verdaderos sentimientos.

– Hay tantas cosas que no sabes sobre mí, Stefan. – Le dije, primero tenía que estar seguro de que me quería, para que yo pudiera decirle que yo era un vampiro.

– Más que aprender y amar. – Él me respondió, así que lo decía en serio.

– Tengo que darte las buenas noches. – Siguiendo los estándares de tiempo. A pesar de que quería saltar a sus brazos y besarlo, le decirle lo que era, y pasar la noche con él.

– ¿Te he molestado? – Él estaba decepcionado, por lo que deduje que verdad me amaba.

– No, no me has molestado, solo que me sorprendiste. Hasta mañana. – De nuevo, siguiendo los estándares de tiempo. Y Stefan era el hermano tímido, así que tenía tratar de ser como él...

Me fui a mi cuarto. Damon estaba allí. Se acercó a mí y me besó. Yo no quería que él me besara, y menos después de la confesión de Stefan.

– ¿Qué estás haciendo aquí? – Yo no quería que él estuviera allí, yo sólo quería a Stefan.

– Te dije que iba a venir. – Damon me respondió.

– Bueno, estoy cansada, tienes que irte. – Yo no quería tener sexo con nadie más que con Stefan.

– ¿La confesión de mi hermanito te abrumo? – No, que no, que había estado esperándola por mucho tiempo.

– No deberías escuchar a escondidas. – Escupí.

– ¿Mi amor no es suficiente? – No, no lo era, yo no quería que el amor de Damon en aquel entonces. Y les aseguro que no quiero que el amor de Damon ahora.

– Te lo dije, estoy cansada. – Yo no quería que Damon estuviera allí conmigo. Yo no quería tener sexo con nadie más que con Stefan, después de su confesión, pero él era un caballero, era tan tímido, entonces él iba despacio, incluso si ya lo habíamos hecho una vez. Así que use la compulsión para obligar a Damon a irse – Quiero estar sola esta noche. Por favor, vete –.

– Buenas noches Katherine. – Él fue, me toqué los labios, recordando el beso de Stefan.

Él me amaba, así que por qué no lo acepta. Yo nunca había usado la compulsión para obtener su amor. Su amor era puro. Su amor era real. Su amor no era compelido. Su amor era verdad. Igual lo era... es el mío. Yo sé que soy malo, pero todo el mundo merece ser amado. ¡Él era, no! Él es cálido (incluso como un vampiro), y amable y cariñoso y desinteresado, él es un caballero.

¡No! No soy mala, solo apague mi humanidad. Yo tenía que huir, tenía que hacer cualquier cosa para sobrevivir. Y me las arreglé sin sentir muy bien durante siglos. Él fue la primera persona en siglos que me hizo sentir. En el momento en que lo vi, me enamoré de él. Se impulsó mis emociones de vuelta.

Pero yo era egoísta, y caprichosa, y yo necesitaba sentirme amada, necesitaba sentirme deseada, necesitaba para sentir lo que no había sentido en siglos "sentir que alguien se preocupaba". Y Damon me mostró desde el principio "eso", y lo dejé, digo, ¿a qué mujer no le gusta ser el centro de atención de un hombre? Y es mejor si son dos. Y Stefan cree en la libertad de las mujeres, si se trata de tomar decisiones. Él cree que dejar que su pareja decida es señal inequívoca de que la ama y la respeta. Él nunca impuso su voluntad ni siquiera para protegerme, de los chismes. Ni siquiera porque me quería solo para él.

– Bueno, esto es muy bueno para mí. – Damon regreso de la guerra civil. Les dije con una sonrisa. Tenía que esconder mis verdaderos sentimientos, y si los dos estaban allí, era más fácil.

– ¿Cómo es eso, señorita Katherine? – Preguntó Damon.

– Ahora voy a tener a los dos aquí para mantenerme entretenida. En primer lugar, voy a necesitar a alguien que me acompañe al baile del fundador. – Le dije, tenía que parecer que no amaba a ninguno de ellos y ¿por qué no? Me gustaba la atención que los dos me daban.

– Con mucho gusto. Sería un honor –. Ambos respondieron al mismo tiempo.

– Los inteligentes y amables hermanos Salvatore vienen a mi rescate. ¿Cómo voy a elegir? –

Siempre he tratado de proteger a Stefan, de esta manera nadie sabía quién era el que yo quería.

Y nuestro último día:

Yo estaba sentada en mi tocador, examinando un collar. Stefan me miraba desde la cama.

– ¿Qué es eso? – Me preguntó.

– Un regalo. – Le respondí.

– De Damon –, Me preguntó, sonando celoso.

– De Emily, en realidad. ¿Y cuándo vas a dejar de preocuparte por Damon? –, Le contesté, yo nunca le mentí. Camine hacia Stefan.

– Te quiero solo para mí. – Me dijo. Y yo sólo quería ser suya pero no podía ser. Si hubiera optado por mostrar mis verdaderos sentimientos, él hubiera estado en peligro.

– Así como él me quiere, pero yo soy la que hace las reglas. – Le dije, ocultando mis verdaderos sentimientos.

– ¿Y por qué es eso? – Él estaba muy celoso. Pero siempre me dejó decir la última palabra.

– Porque soy caprichosa. – Bromeé.

– Sí, lo eres. – Sonaba resignado.

Estaba centímetros más cerca de Stefan y lo empujé de nuevo en la cama. – Y egoísta. – Añadí.

Me senté a horcajadas sobre Stefan – Y porque puedo hacer esto. – Pasé mi mano por el pecho de Stefan y él gimió. Besé su estómago. – Y esto –. Besó el pecho de Stefan. Stefan cierra los ojos y suspira de placer. Le besé el cuello a Stefan. –Y esto–. Mis ojos se enrojecen y extiendo mis colmillos, mordiendo el hombro de Stefan. Stefan gruñe fuerte mientras lo empujaba hacia abajo. De repente, empecé a jadear en busca de aire y me aparté de Stefan.

Stefan se sentó y me miró, preocupado. – ¿Qué? ¿Qué? –, Me preguntó, estaba sorprendido.

– Verbena. – Yo no podía hablar, sólo susurrar.

– ¿Qué? –, Me preguntó de nuevo muy preocupado.

Me caí de la cama y en el suelo. Jadee y me ahogaba. Stefan salta de la cama y se arrodilla a mi lado, tomando mi rostro entre sus manos. – ¡Katherine! ¡Katherine! – ESTABA TAN PREOCUPADO, yo podía ver el amor en sus ojos. Podía ver la preocupación en sus ojos asustados.

Giuseppe entró por la puerta. Stefan lo miró sorprendido – Ve a buscar al sheriff. Dile que tenemos un vampiro.

– ¿Qué? ¡No! – Lo asustaba su padre.

– ¡Haz lo que digo, hijo! Nada de lo que sientes por ella es real. ¡Ella es un vampiro, Stefan! ¡Un monstruo! Te di verbena con la esperanza de que la expondría a ella. – ¡No, yo no soy un monstruo, y yo nunca le haría daño! Pensaba yo.

– ¿Cómo lo supiste?– Estaba tan preocupado por mí. Pero más grande que su preocupación, que era el miedo que le inspiraba su padre.

– Tu simpatía por su situación. No crié a mis hijos para ser tan débiles. – Él le lanza a Stefan una camisa. – El sheriff, ahora. ¡Ve, rápidamente! ¡Ahora, hijo! –

Stefan vaciló y me miró. Pero su padre le asustaba más de lo que cualquier vampiro hubiera podido. Stefan se puso de pie y salir corriendo de la habitación, dejando a su padre a solas con una yo, debilitada.

A mí me importaban los dos, yo quería una familia. Pero yo siempre había amado a Stefan. Pero, si había encontrado un hombre lobo, también Klaus... y si Klaus sabía que yo estaba aquí, él vendría a matarnos a mí y a ellos, así que fingí mi muerte. Fue lo mejor que podía hacer por todos nosotros. Si él sabía que lo que me importaban los dos, él los habría matado. Ni hablar de si se enteraba de que yo estaba enamorada de Stefan, así que por eso me permití todos en el pueblo se dieran cuenta de que salía con ambos hermanos, como si no me importaba ninguno de ellos, por su seguridad, la seguridad de ellos dos, yo no quería que murieran, no los quería muertos de verdad. Porque me importaban los dos, incluso si sólo amaba a Stefan. Me trataron de rescatar, no quería ser rescatada. Pero lo hicieron. Y murieron por amor, porque me amaban. A pesar de que yo sólo quería amor de Stefan.

– ¿George? – le dije cuando me liberó de la iglesia.

– Su coche está esperando. – Él me respondió.

– Todo bien, George. Gracias –. Le dije. Tenía que desaparecer, si no Stefan estaría en peligro.

– Ahora tú parte del trato. – Me dijo.

– Si alguien se entera de mi escape, te encontraré y te mataré. No pienses que no lo hare… – Le di la piedra lunar.

– Debemos llevarnos nuestros secretos a la tumba. Ahora, debes darse prisa. – Él se va. Dudo, luego corrí hacia el cuerpo de Stefan. Le toqué la cara y lo miro. – Te amo, Stefan. Vamos a estar juntos de nuevo, lo prometo. – Le di un beso.

Y yo le prometí que iba a volver a él. Lo busqué. Siempre seguí sus huellas. Cuide de él. Y casi acerco a él en los años 20. Pero él era cercano a Klaus, y parecía estar enamorado de Rebeca. Me quede mirándolo. Estaba celosa, pero no pude hacer nada. Solo me quede vigilando que estuviera a salvo. Klaus y Rebeca huían también, por lo que se terminaría pronto. En los años 80 lo vi en un concierto de Bon Jovi, estaba con Lexi en la primera fila. Pero yo no podía estar con él, Klaus estaba cerca de encontrarme así que tuve que huir de nuevo. Todo el tiempo fue así, cada vez que veía Stefan, oía que Klaus estaba cerca. Así que tenía que huir y seguir huyendo. Tenía que mantenerme con vida. Hasta que me enteré de la doppelgänger. Volví a Mystic Falls. Al principio estaba tan celosa. Él estaba enamorado de mi doppelgänger. MI ÚNICO Y VERDADERO AMOR estaba enamorado de "una réplica mía", una "yo humana". Yo estaba tan celosa.

Pero cuando llegué a conocer a Elena encontré que no podíamos ser más diferentes la una de la otra. Ella era totalmente mi opuesto. Ella era tan parecida a él. Eso no podía ser el amor, le faltaba pasión. Ella era tan amable, tan tierna, tan cariñosa, igual que él. Son tan parecidos. Eran tan "simples" juntos. A pesar de que a veces puede ser mala. ¡Ella tiene el Fuego Petrova! ¡Ella me dio la cura! Y ahora ella está con Damon, ella es buena para Damon. Y me di cuenta de Damon es igual que yo, por eso me preocupaba por él, era como un hermano para mí. Damon era como yo, que nunca quiso que esperar, pero con ella había esperado durante dos años. Él es maduro ahora, hace 147 años no la habría esperado. Él había aprendido con los años, que a veces tenía que esperar, por lo que la esperó. Tal vez debería aprender de él. Debería esperar mi oportunidad con Stefan, pero no puedo esperar, me estoy quedando sin tiempo. Soy humana ahora. Y hace dos semanas me enteré de que me estoy muriendo de vejez.

Tenía que estar cerca de él. Pero primero tenía PONERME BORRACHA, TRATAR DE OLVIDAR QUE ESTOY MURIENDO, así que llegué al Grill. En el Grill perseguí mi objetivo hasta que lo alcance. Estaba completa y totalmente borracha. Y entonces lo vi, entrando, solo. Él toma asiento, me acerqué a él.

– ¡Hola extraño! – Yo llevaba una botella de alcohol – Mira lo que me robe. –

– Lárgate –. Él está enojado, pero ¿por qué? No me gusta verlo así. Él se levantó para irse.

– ¡Hey! ¡Vamos! Por favor. ¿Sólo tomate un trago conmigo? Por favor. Stefan, he tenido un mal...– Dudé –...año, en realidad. Y sería bueno tener una cara amiga cerca.

Suspiró, pero accedió a tomar una copa conmigo. Se sentó de nuevo.

– Un trago de lastima. – Mmm, lástima, no quería su lástima, pero era la única forma de pasar algún tiempo con él. Así que me trague mi orgullo, y me aguante.

– ¿Ves? El universo trabajando. No sé si lo sabes, pero nuestras estrellas doppelgänger dicen que estamos destinados a estar juntos. Así que, nos guste o no, vas a terminar con alguien que se vea exactamente igual a mí. Aunque, el universo parece tener todos los huevos en la canasta de Elena; pero en este momento, yo realmente no lo culpo. – Sí, yo sé que soy una mala persona, he jugado con él y Damon, pero me preocupaba por ellos, y realmente amo a Stefan. Tomé otro trago. Y estaba borracha y celosa.

– ¿Qué te pasa? – Se dio cuenta de que estaba borracha.

– Aparte del dolor en las articulaciones, las encías retrayéndose, y el hecho de que tengo que hacer pipí cada cinco minutos, estoy excelente. ¡Pero bueno! Basta de hablar de mí. ¿Por qué andas solo? – Yo estaba tratando de animarlo.

– Para poder evitar hablar con alguien. – Escupió secamente.

Me reí – Bueno, si querías hablar con alguien, aquí estoy. Y, uhh, seamos honestos, estoy perdida de borracha, así que no voy a recordar. – Tomé otro trago. Si quiere a alguien que pueda guardar su secreto estoy aquí para escucharlo. Sólo escuchar, estaba completa y totalmente borracha.

– Mira, yo pensé que matar a Silas me permitiría seguir adelante con mi vida, pero me equivoqué. Pasé mi verano encerrado en una caja fuerte. En un momento, creo que estoy bien, y al siguiente, siento como que estoy muriendo de nuevo. – Me dijo.

– Oooohh, Clásico del TEPT. Has sobrevivido a un evento muy traumático, y ahora que estas de vuelta, y no tienes nada, más que tiempo libre para solo revivir esa terrible experiencia en la caja fuerte. Bueno, permíteme que le dé un propósito a tú vida. ¿Ayúdame con un pequeño favor? – Necesitaba un favor, no para mí para Matt, sí, había empezado a preocuparme, por una persona que no era yo.

– Debería haber sabido que esto se debía a que tú necesitas algo de mí. – Tenía razón, pero esta vez sería una situación ganar-ganar. Y él me estaba mirando como si yo estuviera loca. Él ayudaría Matt, y yo le ayudaría a él.

– Sólo estoy tratando de ayudar. ¿Qué iba a saber yo sobre el estrés postraumático? Yo sólo tuve a mi recién nacida arrancada de mis brazos por mi padre. Luego, tuve que correr 500 años después de toda mi familia había sido masacrada por un psicópata, ¡pero bueno! Eso no tiene ningún efecto secundario persistente – y yo elegí el modo equivocado de lidiar con eso, porque nadie me dijo cómo: Apague mis emociones, asesine, mentí, traicione, manipule, luche, y otras cosas de las que me no estoy orgullosa. Me levanté para irme. Stefan agarra mi brazo mientras pasaba junto a él.

– Está bien. Okay. De acuerdo. ¿Qué necesitas? – Me pregunto al final.

Nadia entró al Grill. – ¿Pensé que no querías volver a verme? ¿Por qué me has llamado? –

– Stefan, me gustaría que conocieras a Nadia Petrova, mi hija. – Se la presenté.

La ayuda que estaba pidiendo no era para mí, era para Matt. Nosotros íbamos a ayudarle a deshacerse del pasajero que tenía en la cabeza. Lo necesitaba a causa de su fuerza de vampiro, para que me ayude si Gregor trataba de escapar o Nadia tratara de detenerme cuando liberara el cuerpo de Matt de él. Todo salió bien. Matt fue liberado de Gregor. Esta es la – nueva yo – que se preocupa por alguien que no soy yo. Después de eso lo perdí en la multitud. Quería ayudarle con su trastorno de estrés postraumático. Y cuando lo encontré, él estaba teniendo un ataque de pánico. Él estaba caminando afuera. Necesitaba que lo ayudara. Lo seguí, yo sabía lo que estaba pasando, y él necesitaba mi ayuda. Yo quería que él supiera, yo estaba allí para él. Necesitaba relajarse. Necesitaba algo en qué concentrarse. Necesitaba saber que estaba en control.

–Tienes dos opciones, Stefan. O lidias con esto ahora, o huyes, pero de cualquier manera, te va alcanzar. – Él me estaba ahorcando – No puedo respirar, Stefan. – Él se siente algún tipo de dolor. Oh, ya lo veo que él se siente como si se está ahogando.

– Stefan, dime el nombre de la primera persona que matas... Ahh... mataste. Mmm. Dime su nombre. – Tuve que darle algo real a que aferrarse. Lo primero vino a mi mente era que él es un vampiro. Necesitaba una lista de las personas que había matado.

– Gius... Giuseppe Salvatore. –

– ¿Y la siguiente? – Él comenzó a relajar su agarre un poco. – Centrarte en el nombre. –

– Thomas Fell. – Estaba empezando a recuperar el control.

– ¿Ves? Tú tienes el control, estas en tierra firme. No estás ahogando. No te estás muriendo. ¡Nómbralos! –, Le dije, tenía que permanecer enfocado en los nombres.

– Honoria Fell, Mariana Lockwood, Christopher Gilbert – Él me soltó –Margaret Forbes. –

– ¿Ves? Te dije que sabía lo que estaba haciendo. – Él está de vuelta en la realidad.

– Gracias. – Y se fue.

Volví a entrar al Grill y deje una nota suicida.

Querida Nadia,

Siento haber tenido que matar a tu novio, pero era algo maternal que debía hacer. El suicidio, sin embargo, no es muy maternal de mi parte. Hui de mis enemigos durante 500 años, hasta que un día, me detuve. Ahora, un nuevo enemigo me quiere muerta. Claro que podría huir de los "Viajeros", pero todavía hay un enemigo que nunca podré escapar: el tiempo. Así que llámalo orgullo o vanidad, pero después de la vida que he llevado, me niego a caminar hacia el atardecer.

Adiós, Nadia.

Y pensé que él no me iba a amar de nuevo, así que me decidí a sucumbir a mi nuevo enemigo, mi muerte inminente. El único enemigo del que nunca podría huir lo suficientemente lejos: el tiempo, la vejez. Decidí atentar contra mi propia vida. Decidí saltar desde la torre del reloj. Porque sin su amor no tenía sentido vivir. Sí, no me había dado cuenta de que tenía una hermosa hija, que se preocupaba por mí.

Dudé una o dos veces, pero luego di la espalda a la orilla y me dejé caer libremente de espaldas. Caí de la torre y luego... Abrí los ojos para darme cuenta que todavía estaba viva, en los brazos de Stefan. Y cuando él me atrapo en sus brazos, justo a tiempo, la electricidad que sentí una vez estaba de nuevo ahí. Ese choque eléctrico que había sentido hace 147 años, y me había hecho estremecer la primera vez confesó que me amaba y me besó.

– ¿Qué estás haciendo? –, Me preguntó. Me bajé los brazos de Stefan y volví a pararme sobre mis pies.

– Te lo dije: O te enfrentas a tus problemas, o huyes. Yo elegí la opción 3 –, Le contesté, Sentía que no tenía nada más por que vivir.

– ¿Y qué problema tienes que te hizo saltar de la torre del reloj? –, me pregunto muy preocupado.

– Me estoy muriendo, Stefan. Me estoy muriendo de vieja. No sé. La cura hizo algo para acelerar todo el proceso de mortandad – No sé a ciencia cierta si fue la cura o después de que Silas me desangró, y regrese.

Me agarra la mejilla con su mano. – Oye, eres Katherine Pierce, aguántate. –

No hay líneas cursis después, a pesar de que yo quería cursi. Yo no era sentimental, pero que chica que está enamorada no quiere cosas cursis. Pero la forma en que lo dijo, con esa sonrisa descarada y esos ojos penetrantes, me hizo sentir como una colegiala tonta. ¡Oh, Dios mío! Él todavía se preocupa. Me estoy muriendo y le importa. Él me salvó de matarme, y sugirió que debería llevar un diario o escribir todo lo que siento, para purgar mis sentimientos y emociones, para limpiar y aliviar mi alma. ¡Incluso me puso en vigilancia de suicidio! ¡Como si él fuera la imagen perfecta de salud mental con sus ataques de pánico! Pero lo más importante, lo único que me importaba era que él todavía se preocupaba.

Arranqué la página del diario, la arrugue y la arroje hacia atrás. Stefan se paseaba delante de mí.

– ¿Qué clase de idiota sentimental escribe todo lo que siente? ¿Esto es a lo que la profecía se refería cuando dijo que todos los doppelgängers eran atraídos juntos como imanes? Porque si es así, quiero recuperar mi dinero. – Lo amo seguro, pero no soy sentimental. Soy más del tipo apasionado. No se me da muy bien todo eso sentimental, y emocional.

– Sólo estoy tratando de asegurarme de que no te cortes las venas. – Dijo con una cara seria.

– Bueno, con todo este ambiente de abuelita neurótica, no exactamente me dan ganas de vivir. ¿De verdad no tienes nada mejor que hacer que quedarte ahí todo el día y mirar como escribo en letra cursiva? – Dije sarcásticamente.

– Estoy tratando de asegurarme de que no te mates a ti misma. – Pero, ¿por qué quería mantenerme con vida? Si él me odia, o ¿no?

– ¿Y cómo vas a hacer eso? ¿Ya sabes, todavía tienes tus pequeños ataques de pánico? – Le dije, yo estaba preocupada.

– Estoy bien – Me dijo.

– Si. Por supuesto. Eres la imagen de la salud mental, Stefan, después de haber estado encerrado por tres meses en una caja fuerte, en el fondo de una presa. – Yo estaba muy preocupada, él podía decidir apagar sus emociones.

– Estoy lidiando con eso. – Sólo espero que aún se aferre a su humanidad.

– Lo sé. Quiero decir, te he oído "lidiar" con eso hace unas horas en la biblioteca. Sonaba como si te asustaste y rompiste una silla, tal vez dos. ¿Cómo se supone que me ayudaras a seguir con vida si ni siquiera puedes ayudarte a ti mismo? – Quería seguir con vida para él. Para ayudarlo a pasar por esto. Incluso si él no me amaba. Incluso si él me odiaba.

– ¿Quiere decir que te gustaría vivir? – Sí, no es que tenga mucha esperanza.

– No. Significa que no puedo trabajar con gente que no me puede dar el 100%. – Estaba siendo sarcástica. Tocaron la puerta. – Y por eso, pude que haya pedido refuerzos.

Stefan se abre la puerta para encontrar a Caroline pie fuera, sonriente, con la caja fuerte.

– ¿Qué estás haciendo aquí? – Preguntó Stefan, ella es mi refuerzo.

Stefan necesitaba ayuda, así que pensé que mejor que Caroline, para que lo ayudara. De paso averiguo si ella tenía intenciones románticas con Stefan, no tenía. Ella trajo la caja fuerte. Encerramos a Stefan en su interior. Él estaba volviéndose loco. No estaba funcionando de la manera que queríamos. Así que Caroline busco en el libro. Yo la estaba mirando con los brazos cruzados, una expresión curiosa pero pícara en su rostro. Y solté la pregunta, ella me dijo que eran amigos.

– Tú te lo pierdes. Él es bueno en la cama. – Le respondí rápidamente.

– Oh, Dios. Yo no estoy escuchando esto. – Miró de nuevo en su libro de texto, y de repente señaló a algo en la página. – ¡Aquí! Bueno, Stefan. Terapia de Exposición Prolongada. – La exposición In Vivo introduce gradualmente elementos anteriores al trauma, por ejemplo, objetos físicos, coma, ciertos aspectos coacción, coma...

Yo estaba molesta por todo el bla, bla, bla, así que caminé por delante de Caroline y cerré el libro. – Está bien. Sí, sí, sí. Entiendo, entiendo, entiendo – Yo dije. – Deja de hablar. Las palabras que salen de tu boca me están dando un dolor de cabeza.

Escuchamos Stefan desde el interior de la caja fuerte, que estaba teniendo otro ataque de pánico. – ¡Caroline! ¡Caroline! –

– Sólo estoy tratando de ayudar a Stefan entender lo que estoy haciendo. – Caroline dijo.

– Actuar como una maestra de escuela no va a hacer que se sienta mejor. – Dije sarcásticamente.

Escuchamos Stefan golpeó la caja fuerte tratando de escapar – No puedo respirar. No puedo... – Él estaba respirando con dificultad y le falta de aire.

–Tienes razón en una cosa. Él tiene superar la raíz de su problema. Porque por ahora la puntuación Caja Fuerte - uno, Stefan - cero. Así que ¿cómo ayudamos al chico que siempre viene al rescate? – Le dije a Caroline, yo estaba tratando de analizar cómo ayudarlo. – Stefan es el héroe. Eso es lo que él es en su interior. No siempre puede sobreponerse para él mismo, pero que siempre sobreponerse para todos los demás. – Estaba pensativa, luego sonreí a Caroline. – Tengo una idea. – Declaré.

Así que forjamos plan más peligroso del mundo: encerrar a un Destripador paniqueado en la misma caja fuerte en la que tuvo que soportar el estarse ahogando repetidas veces en el fondo de una presa. Ah, y arrojar ahí, a la cosa joven y bella que lo convirtió en una criatura chupasangre en el primer lugar. ¡Los pasos del bebé claramente no funcionaban así que yo y Barbie Vampiro teníamos que tomar acción! Caroline me miró intrigado. – Méteme en la caja fuerte – Le ordene a Caroline.

– ¿Qué, estás loca?– Dijo realmente intrigada, Caroline. – Es peligroso, puede hacerte daño.

– ¡Méteme! No me hará daño. Voy a estar bien. Es la única manera. Él hará cualquier cosa para mantenerme a salvo – declaré. Yo confiaba en él. Él lo superaría y me mantendría a salvo.

Abrimos la caja fuerte, él estaba inconsciente, salte dentro de la caja fuerte. Yo esperé a que él recuperara la conciencia.

– Así que trata, de no estar enojado conmigo. – Le pedí. Stefan parpadeó sus ojos aturdido, viendo el techo de la caja de seguridad. Él gimió y estaba poco desorientado, moviendo su cabeza confundido. – Me metí cuando estabas inconsciente, y luego Caroline nos encerró. Era la única manera.

Al principio, Stefan le rogó Caroline que lo dejara salir golpeando la puerta de la caja fuerte. Se dio cuenta que yo estaba ahí, y de inmediato dejo que el pánico lo superara. – ¡Déjame salir de aquí! Caroline! – Gritó.

– Sé que es un poco extremo, pero el tratar de ir poco a poco no funcionaba. – Caroline dijo desde afuera de la caja fuerte.

Traté de calmarlo con mis habituales observaciones evidentes. – ¿Ves? Es por eso que necesito que no te enojes conmigo porque cuando te enojas, te pones ansioso y violento y le arrancas la cabeza a la gente, pero yo te voy a ayudar a solucionar eso. – Dije tratando de no tener miedo, tratando para mantenerme tranquila por él.

Stefan me ignora, mirando a su alrededor frenético y golpea desesperadamente la caja fuerte para que se abra. – ¡Caroline, sácame de aquí antes de que la lastimé!

– Ese es todo el punto, Stefan. – Cálmate, Katherine sabes lo que estás haciendo, me dije a mí misma. – Tú tienes sobreponerte a los factores que desencadenan el TEPT, ¿de acuerdo? O de lo contrario me vas a matar.

Stefan respiró con dificultad. –Estás arriesgando tu vida.

– Ya me estoy muriendo, idiota. – Señalé. – Tú eres el que quiere que me mantenga con vida. Ahora es mi turno para ayudarte. – Por eso me ofrecí como voluntaria para entrar a la caja fuerte con él y ayudarle a enfrentar sus miedos. Porque sea lo que sea que él pensara sobre mí, yo lo amo y si él no me quiere entonces para mi está bien si me muero en el proceso de ayudarle a sobreponerse de esto.

Stefan aun respiraba con dificultad. – No puedo estar aquí. Por favor –

Me incliné hacia él, sonriendo un poco – Eres Stefan Salvatore. Aguántate. – Sus propias palabras en su contra. Me aparté y lo puse en mi espalda a su lado. Especialidad Petrova, todo lo que digas puede ser utilizado en tu contra.

– No, no, no –, Dijo Stefan aturdido y ansioso.

Escuchamos Caroline excesivamente alegre desde fuera de la caja fuerte – ¿Cómo va todo ahí dentro?

– Siento... siento... siento como que me estoy muriendo. – Su respiración entrecortada, como si no tuviera problemas para respirar.

Trate de ignorarlo. – Así que he estado usando este tiempo para pensar. – Empecé a decirle. –Creo que en realidad hay un poco de verdad en esa profecía de los doppelgänger. Creo que todavía estás enamorado de Elena – Y eso duele, y mucho. – Creo que te hace miserable el hecho de que ella eligió a Damon en lugar de a ti, – Con mis dedos acaricio suavemente su pecho, necesitaba sentir el latido de su corazón – y creo que te quieres largar de este pequeño pueblo e irte tan lejos de su felicidad como te sea posible, y, sin embargo, sigues encontrando excusas para quedarte en Mystic Falls. Creo que yo sólo soy la última excusa. – ¿Oh, Stefan por qué estás tratando de mantenerme con vida?

Sin previo aviso, él se acercó y envolvió su musculosa mano alrededor de mi cuello, ahogándome y gruñó que me iba a sofocarme hasta la muerte. – Voy a matarte. – Me dijo. Me prometió una muerte ¿temprana?

En esta etapa de mi vida yo ya era indiferente a las amenazas, yo ya estaba muriendo, así que mientras estaba luchando por respirar, me las arreglo para decir. – Bien. Sí. Sácalo todo, Stefan. Creo que eso es sano...– Me faltaba el aire cuando mientras Stefan apretaba mi garganta. –...aunque no olvides que antes de odiarme me amabas. – Pero no estaba mal si él quería matarme, creo que me lo merezco.

– ¿Hay alguna razón por la que optaste tener esta conversación conmigo encerrados en una caja fuerte? –, me preguntó intrigado.

– ¡Sí! De este modo te puedo mostrar que la caja fuerte no es el problema. – Le respondí. La caja fuerte no era el problema, el problema era el rompimiento con Elena.

– ¿Cómo puedes decirme eso a mí? –, Se preguntó con tristeza.

– El problema es que no estas enfrentando tus verdaderos problemas. – El romper con Elena, ella dejándolo para correr a los brazos de su hermano. – La muerte que sentiste en la caja fuerte, el dolor de morir una y otra vez. Es más fácil para que ti centrarte en el dolor físico que en la angustia emocional de tu corazón roto por que Elena te dejo. Tu problema es que no estás en contacto con la realidad del momento, así que vamos a traerte de vuelta a la actualidad, ¿de acuerdo? – Moví mi cabeza hacia un lado cuando Stefan comenzó a soltarme lentamente, dejando a mi cuello desnudo delante de él. Yo estaba decidida a usar medidas desesperadas, así que expuse mi cuello y planteé la pregunta más difícil que jamás hubiera podido hacer: ¿Alimentarse o no alimentarse? – En este momento, ¿te vas a alimentar de mí o me vas a salvar mi vida? – Porque si él realmente todavía se preocupaba por mí no me iba a morder. Porque él es el héroe.

Stefan estaba muy cerca de mi cuello, sus colmillos saliendo mientras él luchaba contra el impulso de alimentarse de mí. No me moví, pero respiraba con dificultad. Stefan vacilaba, las venas alrededor de sus ojos iban desapareciendo mientras trataba de detenerse.

– ¡Lucha, Stefan, lucha! – Yo le dije en voz baja, instándolo sobreponerse a los factores desencadenantes (el dolor de estar muriendo y la angustia emocional provocada por Elena eligiendo a Damon en lugar de a él) y concentrarse en mi voz. – Estoy aquí. Estoy aquí. – Agarré su rostro con mis dos manos, mientras lo miraba a los ojos. Y de repente le dijo: –Vas a estar bien. Estoy contigo... Estoy contigo. Estamos juntos. – Susurré, mi aliento enfriando su rabia.

Stefan se estaba calmando, pero yo todavía tenía mis manos en su cara. Empecé a acercarme a él, acercándome peligrosamente para besarlo. ¡Caray, como deseaba darle un beso! Y, sorprendentemente, no se apartó. Nuestras miradas se encontraron y el silencio llenó el espacio. Nuestros cuerpos calientes estaban siendo presionados uno contra el otro, nuestras hormonas estaban corriendo a la velocidad de la luz, y la química entre nosotros era casi insoportable. El aire estaba lleno de deseo; cada fibra de nosotros estaba pulsando con urgencia. Nos inclinamos lentamente uno hacia el otro, pero antes de que cualquier cosa pudiera pasar entre nosotros... ¡MALDICIÓN! Caroline, nuestro nuevo Jeremy Gilbert debido a que está constantemente interrumpiendo posibles sesiones para hacer el amor, abrió la caja fuerte porque estaba preocupada que estuviera sucediendo algún asesinato. Le lancé una mirada inspirada en Lamar Kendrick como diciendo, 'Puta, acabas de asesinar las vibras' Stefan se puso de pie para salir de la caja fuerte y me tendió la mano para ayudarme a salir. La tomé, pero rápidamente me alejé al momento de levantarme y empujé mi pelo hacia atrás con nerviosismo. Stefan camina hacia Caroline, pero todavía me está mirando con una expresión de confusión en su rostro. Finalmente mirando a una Caroline preocupada, él da una tranquilizadora sonrisa, y Caroline abrazó rápidamente a Stefan, dándole la bienvenida a la realidad.

Caroline le sonríe ampliamente, – ¿Ves? – Ella golpeó el hombro de Stefan juguetonamente –¡Lograste mantenerla con vida !– Stefan no responde plenamente al abrazo de su amiga y en cambio me mira detrás de ella. Nosotros dos nos miramos de manera diferente de cómo lo hacíamos antes, había algo en su mirada que no entendí plenamente en ese entonces.

Podía escuchar a Caroline pedir ayuda a la otra habitación, pero yo estaba buscando a Stefan, mmm y no es que yo pudiera ayudar. Con mi corazón latiendo súper rápido, había decidido checar que Stefan estuviera bien... ya saben, para ver cómo le iba después de nuestra (Caroline y mía) hora de terapia amateur. Finalmente lo encontré en la biblioteca junto a la chimenea, moviendo una silla rota para que no estorbara, poniéndola cerca de la chimenea. Recogió una pata de la silla, y luego miró hacia arriba para ver que yo lo observaba con los brazos cruzados, yo estaba tratando de mantener mi corazón en mi pecho.

– Sabes, para que conste, yo, eh, sólo rompí una de silla. – Levantó la pata de la silla. Parecía nervioso.

– Era una silla fea. – Empecé a caminar hacia él. – Estás mejor sin ella. – Él asintió, luego me incliné para recoger otra pata de la silla rota. Podía sentir sus grandes ojos, como luceros, verde mar mirándome fijamente.

Habló con resignación. – Así que supongo que estabas en lo cierto. – Claro que yo tenía razón. – Era más fácil para mí concentrarme en mi dolor físico que en la ruptura. Tengo que seguir adelante. – Sí, él tenía que superar el rompimiento con Elena. Él tiene que recuperarse, dejando atrás sus sentimientos por Elena

– Así que lo admites. Yo sé lo que estoy haciendo. – Le dije tratando de bromear, le sonreí a él mientras caminaba para acercarme. Deseaba tanto besarlo. Ser sostenida en sus brazos. Sentir sus manos tocando mi piel.

– Para ser honesto contigo, yo nunca sé exactamente lo que estás haciendo, Katherine. – Dijo mirándome.

Sonreí, divertida. – Bueno, Stefan, a veces... yo tampoco. – Dándole la otra pata rota de la silla. Stefan me miró por un momento, luego tomó la pata de la silla y la lanzo a través de la habitación con el resto de la silla rota. Hubo un silencio, y yo seguía de pie frente a él. Dudé, pero me acerque aún más a Stefan hasta el punto en que estamos a sólo unos centímetros de distancia. – Como en este momento...– Empecé a mirar a los labios por un momento mientras él me miraba un poco confundido con mi declaración. Yo, incapaz de resistir sus fuertes y bien formados abdominales por más tiempo, toqué su pecho y pude sentirlo estremecerse con las mil sensaciones que estallaron dentro de él cuando empecé a acariciar su pecho. Yo deseaba tanto tocarlo. –...por ejemplo.

Stefan no se apartó, en vez de eso comenzó a mirar mi mano en su pecho y luego a mí. Nos miramos el uno al otro, y poco a poco me acerqué a él, deteniéndome para asegurarme de que Stefan no me apartara. Cuando él comenzó a acercase a mí, yo segui y los dos nos besamos suavemente, sólo un beso tierno. Después de un momento, me aparté y me le quede mirando inquisitivamente. Inmediatamente, Stefan me jalo hacia él y me besó con más firmeza, de repente, él estaba casi sobre mí, devorando mis labios con besos ansiosos. Con mucho gusto le correspondí. No había ningún orden del día o algún engaño oculto. Por una fracción de segundo, nos alejamos el uno del otro... sin aliento y vulnerables (¡demonios, que yo necesitaba respirar!), yo estaba considerando las consecuencias de ser arrastrada por el momento y dejarme llevar por mis sentimientos teniendo en cuenta que lo que fuera que él estaba sintiendo, seguramente yo saldría lastimada. Tenía que analizar las consecuencias de sucumbir a la ansiedad que sentía por él, (todos hemos estado allí con el chocolate, ¿no?), Finalmente me deje llevar y arremetimos contra los labios el uno del otro de nuevo, esta vez con más fervor e intensidad de la que nadie podía esperar, haciendo que el momento se intensificara en una sesión de reconciliación apasionada. Esto era simplemente la manera del universo de decir: "Ustedes son dos doppelgängers atractivos. Déjense llevar." Nosotros, más que compensamos nuestra oportunidad perdida de esa misma tarde.

Yo débilmente entre gemidos dije su nombre – Stefan...– Oh, él estaba tan…

Él me cargo. Mis piernas apretadas alrededor de su cintura. Aun lo estaba besando con pasión. Él me llevó a su habitación, y luego comenzamos a quitarnos nuestra ropa, aun besándonos, él era tan apasionado. Él me ayudó a quitarme la blusa, mientras yo le desabrochó la camisa. Él me ayudó con mis jeans, y se deshizo de los suyos Todavía nos estábamos besando, esto era apasionado, pero no teníamos prisa, así que íbamos despacio. Sólo teníamos puesta nuestra ropa interior, no era nuestra primera vez, así que estábamos conscientes de cómo nos gustaba hacer el amor y siempre nos gustó lento. Nos vamos a la cama y él comienza a desabrochar mi brassière. Él empezó a bajar por mi cuello, besándolo, con las manos recorriendo mi cuerpo, haciéndome estremecer, entonces él comenzó a besar mis pechos, deteniéndose para besar, lamer y darle pequeños mordiscos a mis pezones. Yo gemía de placer. Le acaricié el pelo. Entonces sostuve su rostro con mis manos para tirar de él para besarlo de nuevo. Se deslizó mis pantaletas. Señalé su boxer, debe quitárselo. Lo hizo. No entiendo bien por qué, pero sentía tanto miedo, ¿y si no le gustaba? Era nuestra primera vez haciendo el amor, él como un vampiro, yo como una humana. Todavía estábamos besándonos, empecé a acariciar su verga totalmente dura y erigida en mis manos y luego me bajé y empecé a besarla, lamerla y chuparla, él gimió. Luego me acosté en la cama. Yo quería que él estuviera arriba. – Yo quiero que estés arriba, quiero ser toda tuya, solo tuya y te amo –, le susurré. Sí, yo quería ser suya, toda suya. Sólo quería estar con él. Sólo quería que él me amara. Después de 147 años extrañar estar en sus brazos. Después de 147 años de extrañar sus besos. Después de 147 años de extrañar a su cuerpo caliente y sexy. Después de 147 años de extrañar sus caricias. Después de 147 de anhelarlo a él. Después de 147 años de desear hacer el amor con él de nuevo. ¡Porque, sí! Está el hecho de que él es un semental joven y atractivo con habilidades en la cama, y extrañaba eso. Pero no es solo es eso, él es amable y tierno y amoroso, y que se preocupa por los demás, y ¡sí! ¡Estoy enamorada del paquete completo! Oh, dios estaba tan mojada, y yo simplemente no quería que mis labios, se apartaran de los suyos. Mis manos recorrían todo su fuerte y bien formado cuerpo, ¡oh dios! Él esta tan bueno. Él sostuvo mi cintura con sus manos, para atraer mis caderas hacia él y me penetró suavemente, nuestras caderas en movimiento en una danza perfecta, sentirlo dentro de mí, fue maravilloso, él no dejo de besarme, me acaricio, hasta que llegamos al clímax juntos... e hicimos el amor una y otra vez casi toda la noche, él arriba, yo arriba, y otras posiciones... hasta que nos agotamos y nos quedamos dormidos.

Y por la mañana, abrí los ojos y recordé la noche anterior con él, fue maravilloso. Había cimbrado mi mundo por completo. Sonreí. Miré a mi lado y él está de hecho junto a mí, eso lo confirma, yo no estaba soñando, porque se había sentido como un sueño, un hermoso y maravilloso sueño. Yo iba a abrazarlo, pero me encontré con un mechón de pelo gris en la cama. Lo cogí y lo miré con horror. Esto era malo, muy malo.

– ¡Oh, Dios mío! – Qué diablos, no tan solo tendría sólo unas cuantas canas sobre mi cabeza, también me iba a quedar casi calva.

Tuve que huir, no quería que me viera así. Oh, Dios mío, había despertado. Él me hablo. Pero yo quería escapar así que salté de la cama y me cubrí toda con la manta, sí, incluso la cabeza. Yo no quería que él viera, todas mis canas. Él quería saber lo que estaba haciendo, ignorándolo empecé a recoger mi ropa del suelo. Él siguió preguntando qué estaba pasando, le dije que no tenía de qué preocuparse, que él sólo tenía que volver a la cama. En mi intento de salir de la habitación y no dejar que Stefan me viera, choque con la puerta al salir. Un poco más tarde, yo estaba caminando por el pasillo, vestida, mientras yo estaba metiendo mi pelo en una gorra de béisbol. Dirigiéndome a fuera, Damon entró, luciendo todo despeinado y con sangre seca en el cuello. Él estaba buscando a Elena. Él no la encontraría allí. Y mis celos salieron.

Damon gritó – Stef, ¿estás despierto?–

– Sabes, él no la ha visto tampoco. Lo sé porque estuvimos juntos toda la noche. – ¿Que insinuaba, que ella podría pasar la noche con MI STEFAN?

Me miró disgustado. – He tenido un par de días muy malos, ¿vale? Si estas insinuando lo que creo que está insinuando...–

– ¿Por qué? ¿En qué estabas pensando? ¿Que nuestros cuerpos calientes y desnudos chocaron en una inolvidable noche de pasión? – Yo estaba enojada, estaba celosa, él dando a entender Elena era libre para pasar la noche con MI STEFAN. Si a él no le importaba que ellos estuvieran juntos, a mí sí. EL ES MIO.

– Voy a vomitar. – Escupió.

– Bien. Entonces mi trabajo aquí está hecho. – Salí de la mansión y cerré la puerta detrás de mí.

Necesitaba comprar tinte para el cabello y ayuda para mantenerme en forma. Contraté a Matt para que fuera mi entrenador personal. Fuimos al bosque, para entrenar. Él se estaba divirtiendo, a mis costillas, yo me di cuenta que me estaba quedando sorda. ¡Oh Dios mío! Yo me estaba quedando sorda. Mi cuerpo se estaba desmoronando. Yo no podía respirar. Y no podría ser convertida de nuevo. Mi cuerpo rechazaba la sangre de vampiro. ¡Eso apestaba! Y entonces mi vista, ¿me estaba quedando ciega? Nadia estaba allí y ella estaba enojada.

– Querida Nadia, Siento haber tenido que matar a tu novio, pero era algo maternal que debía hacer. El suicidio, sin embargo, no es muy maternal de mi parte. – Ella escupió.

– Bien, Así que, hum, obviamente, Stefan, te dio mi nota suicida. ¿Cuál es tu punto? – Yo estaba muy molesta. Lo que menos necesitaba era a mi hija, que era realmente jodona, regañándome.

Nadia me miró y luego me dio una cachetada con todas sus fuerzas. Realmente dolió.

– ¡Maldita sea! –, Dijo sorprendido Matt.

Miré de nuevo a Nadia. – Eso es por intentar matarte e irte sin decir adiós. – Me dijo.

Volvimos a la mansión del Salvatore. Nadia estaba junto a una gran ventana cuando regrese de la cocina. Ella se dio la vuelta para mirarme.

– Ahora lo entiendo. Si viviera aquí, también, me quisiera matar. – Ella dijo con sarcasmo.

– Fue un momento de debilidad. Lo he superado. –, Le contesté.

– En un momento de debilidad, uno come chocolate o besa al chico equivocado. No salta de la torre del reloj. – Ella me regañó.

Le mostré la jarra de la licuadora con el terrible batido verde empecé a beber porque había leído que estaba lleno de antioxidantes y un vaso que me serví de la mezcla – ¿Ves esto? Se trata de col cruda. ¿En qué universo crees que iba a poner esto en el interior de mi cuerpo, a menos que en realidad quisiera vivir otro día? – Bebo lo de mi vaso, aww realmente sabía horrible.

– Ok. Entonces, ¿qué te hizo cambiar de opinión? – Ella me preguntó.

– No es tanto, una cuestión de que sino quién – Le dije. Yo no podía sacar de mi mente mi noche con Stefan. – ¿Puedo preguntarte algo, de madre ausente a hija ligeramente abusiva? – Le ofrecí un vaso de mi horrible smoothie, yo no iba a beber sola.

– Estoy escuchando. – Ella me respondió. Tratando de ser buena gente conmigo.

– ¿Crees que después de todas las cosas horribles que he hecho sería posible ser perdonada? – Le pregunté, ahhh, si sólo Stefan me pudiera perdonar. Si sólo él pudiera amarme de nuevo.

– Por supuesto que sí. – Contestó. – Eso es en realidad por lo que estoy aquí. Puede que tenga una idea de que va a mantenerte con vida por más tiempo.

– Estoy escuchando. – ¿Cómo podría vivir más tiempo? ¿Cómo podría estar aquí más tiempo y ganar el amor de Stefan de vuelta?

Ella me dijo que si mi padre era un "viajero", eso significaba que soy un "viajero". Así que sólo necesitaba a alguien que me enseñara cómo hacer el "Hechizo del pasajero". Le dije que mi padre nos prohibió hacer magia de "viajeros". Y cuando me convertí en un vampiro no pensé en ello de nuevo. Y yo no quería que mi espíritu dentro del cuerpo de un don nadie. Debido a que a Stefan en realidad le gustaba este cuerpo. Mi cuerpo, el cuerpo de Elena eran el mismo... Nadia estaba confundido, pensó, cuando pregunte sobre el perdón yo estaba hablando de ella, sí, yo estaba hablando de ella, pero NO SÓLO de ella.

– ¿De qué estás hablando? – Ella parecía confundida y triste.

– Puede que Stefan y yo hayamos reavivado la llama de nuestro viejo amor anoche. – Le dije.

– Ya veo. ¿Así que cuando me preguntaste sobre el perdón, estabas preguntando por él, no por mí? – No, yo estaba hablando de ti, pero no sólo de ti.

– Mira. Tal vez yo no quiera morir como una triste, solitaria de 538 años. Si tengo que irme, irme sabiendo que a Stefan todavía le importa puede que no sea el peor camino a seguir. – Sólo necesitaba un poco más de tiempo para estar con Stefan y relacionarme con mi hija.

Ella se molestó un poco – No. Tenías razón la primera vez. ¡Ve a matarte, a ver si alguien te echa de menos! – Ella escupió. Ella me había entendido parcialmente mal. Ella me importaba, también.

La tarde siguiente. Estaba escudriñándome en el espejo. Notaba todas mis arrugas recién adquiridas alrededor de mis ojos y me estiraba la piel alrededor de ellos. Stefan abrió la puerta.

– ¿Puedo entrar, o vas a enloquecer y salir corriendo otra vez? – Incluso si yo estaba en su habitación me pidió permiso para entrar. Siempre un caballero.

– Me están saliendo arrugas. – No me gustaba. Yo estaba tan molesta.

– Je. Los errores del pasado de Katherine Pierce están generando sus consecuencias en forma de arrugas. Es algo brillante. – ¿Qué está haciendo chistes al respecto? Él está siendo tan insensible.

Me di la vuelta para mirarlo. – ¿Qué es lo contrario de la gracioso? Ah, claro. No es gracioso. – Yo estaba molesto, casi encabronada.

– Mmm. Entonces, ¿qué estas, uh, haciendo en mi habitación? – ¿qué hacía en su habitación? Quería respuestas.

– Quiero hablar de lo de anoche. – ¿Él aún se preocupa?.

– Ok. – ¡Qué él no estaba hablando!

– Pues habla. – Escupí. Yo no iba a hablar primero. Qué iba a decir, que lo amaba, lo había hecho la noche anterior. Sólo quería saber que mis confesiones de la noche anterior no habían aterrizado en un corazón vacío. Quería escuchar lo mismo. Quería escuchar que él me amaba. Todo lo que yo tenía que decir lo dije la noche anterior, cuando le dije que lo amo, y yo quería ser suya, sólo suya.

Stefan me sonrió. – Bueno, eh, fue un largo día, tuvimos un momento, y fuimos arrastrados por él. – ¡Qué! Nosotros no tuvimos un momento, sus acciones se sintieron reales. ¿Por qué lo niega? ¿Por qué está siendo tan imbécil?

– ¿Qué has memorizado eso de un libro de texto o algo así? – Me quejé. ¿Por qué dijo eso? Él realmente no escuchó todo lo que dije la noche anterior. Yo lo amo tanto. Lo sabía. Yo iba a salir lastimada. Y dolía tanto.

– Katherine, ¿qué esperabas?– ¿Qué esperaba? Esperaba que él me pidiera que me mantuviera con vida. Esperaba que me dijera que no iba a morir sola. Que iba a estar conmigo. – ¿Querías que simplemente me olvidara de todo lo que me has hecho pasar por los últimos 147 años? – No, pero yo quería que me diera la oportunidad de ganarme su perdón y ser digna de estar con él.

– Me estoy muriendo, Stefan. – ¿Cuántas veces tenía que decirlo? Me estaba muriendo y esta vez era de verdad.

– Sé que te estas muriendo, y estoy seguro de que va a encontrar como salir de esto. – ¿Quería que encontrara la manera de seguir con vida? Así que todavía le importo.

– No. Estoy, esta vez es de verdad, esta vez sí me voy a morir. – Casi le susurré. Me acerqué a él y me quité la gorra, dejando al descubierto una gran cantidad de canas mezcladas con mis cabellos castaños. – Mírame. Me estoy muriendo ¿Qué tiene sufrir alguien para conseguir un poco de perdón aquí? – sí, como mi último deseo, quería el perdón.

– 147 años es mucho tiempo para perdonar en una noche. – ¡Muy bien no me perdones, sólo ámame!

Puse mi mano alrededor de su cuello. – Una noche... Una eternidad... Nunca me vas a mirar de la forma en que miras a Elena, ¿verdad? – Creo que sabía la respuesta, que él amaba Elena y siempre lo hará. Stefan no respondió y simplemente miró hacia abajo. Asentí con la cabeza, yo tenía razón, pero yo también estaba herida. Yo sólo quería ser amada.

– Buenas noches, Stefan. – Empecé a caminar para salir de la habitación, pero Stefan me agarró por el brazo. Yo todavía estaba viendo de frente a la puerta, él de cara a la dirección opuesta, de pie uno al lado del otro.

– Hey. – Me hablo casi susurrándome. Deslizó su mano hacia abajo por mi brazo hasta que se encontró con mi mano, entrelazando nuestros dedos. Mi cara brilló con un breve resquicio de felicidad cuando su fuerte mano rozó la mía. Apreté la suya un poco. – Lamento que te estás muriendo.

Mis ojos me ardían, mis lágrimas querían brotar. Yo no lo entiendo. ¿Él me quiere, aunque no me perdona? – Créeme. Yo también. – Solté la mano de Stefan y me alejé.

Así que tomé una decisión, tenía que seguir con vida. Llamé a Nadia, le dije lo que quería escuchar que iba a estar con ella, que íbamos a viajar, íbamos a ir a donde ella quisiera. Y obtuve mi trato, hija lo siento, sólo un poco de manipulación materna, pero quiero seguir con vida, QUIERO A STEFAN Y TE QUIERO A TI, YO SÓLO QUERÍA TENERLO TODO. Nadia encontraría un "viajero" que me enseñaría a hacer el hechizo. Soy una sobreviviente. Mantenerme con vida es mi especialidad. Le dije a Nadia que Stefan creía que una parte de mí que todavía podía ser redimida. Y luego tuve un ataque al corazón. Me despierto en el hospital. Los médicos me dijeron que me estaba muriendo, como si yo no lo supiera. Me dijeron que ellos pensaban que no iba a durar más de uno o dos días. ¿Qué? No, no, ¡necesitaba más tiempo! Y Stefan uso la compulsión para obligar a los médicos dejarlo llevarme a casa, así estaría más cómoda, pero... ¡Me estaba muriendo!

– Están hablando de mí, ¿no es así? – Susurré. Me estaba costando mucho trabajo hablar.

– Están recordando. – Él está mintiendo, pero es algo lindo.

– Está bien. Estoy segura de que me merezco todo lo que están diciendo –. Esa es la verdad yo sabía que no soy del todo buena. Stefan me sonrió.

– ¿Tu qué opinas, mi mano se ve arrugada? – Me veía vieja.

– Se ve muy bien. – Sí, excepto que no está bien.

– Si algo comienza a caerse, en cualquier lugar, tomas un cuchillo y me lo hundes en la arteria carótida inmediatamente. ¿De acuerdo? –, Yo no quería que me recordara como una vieja, arrugada y fea.

– Está bien. – Él pensó que yo estaba bromeando. Puso los ojos en blanco.

– ¿Qué?– Había tenido suficiente.

– Sabes, incluso en tu lecho de muerte, eres vanidosa – Él no entendía. Yo sólo quería ser bella para él.

– Hey. Si una chica se tiene que morir, puede también ser glamorosa, ¿verdad? – Yo simplemente no quería ser recordada vieja y fea. Él es guapo y joven. Y yo me estoy poniendo vieja y fea. – Esto es sin duda es una mancha de edad.

– No es una mancha de edad, Katherine. – Él me detuvo agarrando y sosteniendo mi mano.

– Estás siendo muy amable conmigo. ¿Por qué? – Sí, ¿por qué? Otra vez, yo necesitaba respuestas. ¿Quería saber si él me amaba?

– Te estás muriendo. Creo que puedo tenerte un poco de compasión. – ¿Por qué? ¿Seguía diciendo eso? Sólo lástima, compasión. Me quede dormida.

Estaba tan débil acostada en la cama durmiendo, recordando el momento en que descubrí a mis padres masacrados, hace mucho en Bulgaria. Me acordé de mí entrando en el pueblo a mitad de la noche a caballo. Después de bajarme del caballo, recuerdo ver varios cuerpos esparcidos por el terreno, haciendo que entrara rápidamente en mi casa. Cuando entré, vi a mi padre empalado contra la pared con una espada en el corazón. Mi madre yacía muerta con la garganta cercenada y una mancha de sangre en la cama. Fueron asesinados por un vampiro asesino, psicópata y desalmado. Fue el peor día de mi vida. Y...

Yo estaba corriendo hacia el cadáver de mi madre. – ¡No! Mamá –. Yo estaba desesperada y llorando histéricamente. Cuando finalmente acepte que mi madre estaba muerta, abracé su cuerpo con fuerza.

–Qué desastre. – Dijo Damon, entrando en la habitación.

Yo estaba confundida. – Damon? – Oh, no estaba divirtiéndose con mis recuerdos.

– Okey, Voy a decirlo. – Se rio. – Extraño a Klaus. Quiero decir... la forma en que este tipo utiliza para torturarte. – Damon miró alrededor todo el cuarto, con especial atención a mi padre. Luego añadió en un tono de voz cruel. – Una espada en el papi... buen toque.

– Sal de mi cabeza. – Le rogué.

– ¿Platícame de nuevo cómo se llevó a cabo esta masacre? – me pregunto sarcásticamente. –Ah... es cierto... Klaus te iba a matar en un sacrificio sangriento y tú, siendo tú, corriste hacia las colinas. – Estaba siendo tan sarcástico. Casi desalmado. – Sólo para volver y encontrar que toda tu familia había sido masacrada. – Me dijo con una sonrisa. – A ver si deduzco todo esto bien... toda la muerte de tu familia fue culpa tuya. – Señaló sin piedad.

Yo en medio de lágrimas dijo: – No. No. No. – no fue mi culpa. No lo fue. Damon desaparece repentinamente de la habitación.

¡Sí, me lo merezco! ¡Sí! Me merezco que Damon sea cruel. Y sí, me merezco que este enojado conmigo. Yo lo había lastimado tanto. ¿Pero tenía que ser tan cruel? Me estaba muriendo. Si eso no significaba que lo dejara pasar, ¿qué lo hacía?

Damon se sentó en una silla junto a mi cama, mirándome fijamente. Yo estaba despierta. Yo lo miraba, acostada en la cama. Liz entró en la habitación. Yo tenía un montón de dolor.

– Aquí están los sedantes del hospital. Deben ayudar con el dolor. – Liz me dijo, y me entregó un montón de jeringas.

Trato de sentarme – No los quiero –, Le contesté. – Me ponen débil y cuando estoy débil, él puede entrar en mi cabeza. – Y él es cruel.

– Está bien. Como quieras. Están aquí si quieres. – Liz me dijo y los puso cerca de la cama.

Liz miró a Damon y le pregunto. – ¿Siguen buscando Matt? ¿Alguna noticia de Elena? –

– No nos hablamos. – Dijo Damon con tristeza. Incluso si yo lo quiero como a un hermano, que estaba siendo cruel, y se merecía un poco de sufrimiento.

Así que añado sarcásticamente. – ¿No has oído sheriff? Tenía tanto miedo de ensuciar sus blancas plumas de paloma que él dejó que sus pequeñas alas volaran libres. Y todo es por MI culpa. Oops.

Damon agarra una de las jeringas que la Sheriff Forbes había dejado cerca de mí y la encaja en mi brazo. Me quede dormida. Y trató de volver a divertirse con mis recuerdos, pero lo que vio lo sorprendió tanto que me despertó.

Damon me preguntó intrigado – ¿Qué demonios fue eso?

– Tú nunca habías oído hablar de la verdadera historia de cómo llegué a conocer a tu hermano. Quiero pensar que esta profecía del universo atrayendo a los doppelgängers juntos es absurda, pero el momento en que vi a Stefan, no sé cómo puedo describirlo... el desvió en el camino, el árbol caído, el carruaje descompuesto... simplemente... sonaba como destino para mí. – le respondí. Fue el momento en que mis emociones volvieron.

– Sólo vete. – Le pedí. – ¿No crees que ya has dejado claro tu punto? –, Pero él comenzó a torturarme de nuevo. Me hizo ver a Jenna, apuñalándome. Entonces a pesar de que le rogué que se detuviera cogió otra jeringa de medicamentos. Y me inyectó, se transformó en John Gilbert, que me agarró del brazo y me cortó los dedos. Entonces él se divirtió mucho más haciendo que viera Elijah, deteniéndolo, pero era otra ilusión, otra forma, de él de decirme que no tendría consuelo. Otra forma de decirme que a nadie le importaba.

Y allí estaba mí querida hija diciendo que a ella le importaba, y con el "viajero" para enseñarme cómo hacer el "hechizo del pasajero". Ellos me lo enseñaron, pero...

– Ya sé lo que vas a decir. – Nadia quería que siguiera con vida, pero quería que yo tomara su cuerpo; yo no quería eso, quería algo de tiempo madre e hija.

– Nadia no quiero tu cuerpo, quiero ser una madre para ti –, le dije. – Y tú mereces vivir. Y yo necesito un cuerpo como el mío–.

– ¡Muy bien inténtalo! Pero es necesario que ella este lo suficientemente cerca, es mejor si tú saltas a mi cabeza ahora – ella se detuvo y señaló Damon.

– No tenemos tiempo para esto. Nadia, dejar que mi padre te arrancara de mis brazos... fue lo que más lamento de mi vida. Debería haber luchado más para que estuvieras conmigo, pero no lo hice; así que me pasé los próximos 500 años asegurándome de que no cometer el mismo error otra vez. Luché por todo... y en ese proceso, yo tuve una vida larga y plena. Y llegué a conocer a mi hermosa hija. Tú pasaste los últimos siglos buscándome. – Cogí una jeringa de la mesa. – No pierdas ni un minuto más en mí. Es tu turno de vivir.

– No puedes hacerme esto – Me dijo.

– Déjame... – dije en voz alta, pero me deletree con mis labios "tratar". – Tomé decisiones egoístas toda mi vida. Déjame hacer lo correcto por una vez. – Ella estaba muy enojada, pero ella entendió.

– Está bien. Entonces vete… Déjame... húndete en el olvido, pero no voy a sentarme a tu lado y verte morir. – Ella finge estar enojada.

Yo iba quedarme dormida cuando vi Stefan entrar en la habitación.

– ¿Qué demonios te ha pasado? – Stefan preguntó Damon.

– En un giro sorprendente, la hija de Katherine es una psicópata. ¡Menos mal que regresas! Es toda tuya. Me he divertido jugando con su mente todo el día. – Damon afirmó.

– Damon... – Stefan parecía que se iba a discutir con Damon.

Pero él lo interrumpió. – Lo sé, Stefan. Lo sé. He tenido un par de días muy duros... necesitaba una salida, ¿de acuerdo? – saliendo del cuarto.

Stefan me miró – Hey.

Yo estaba aturdida por tanto analgésico pero dije – Estos medicamentos son ligas mayores.

– Cierra los ojos. Yo vine a decir 'adiós'. – No, por favor, deja que este despierta.

– Quiero verte –. Sí, si me iba a morir, yo quería ser feliz.

– Lo harás. – Él tocó mi cara y nos trasladó a la memoria de mi encontrando los cuerpos de mi familia después de Klaus los había masacrado.

Yo estaba llorando sobre un cuerpo, y Stefan dijo – ¿Así que este es el recuerdo al que volviste? Un poco sombrío, ¿no?

– Damon ya se estuvo divirtiendo con este... Este fue el peor día de mi vida. Él dijo que era mi culpa; que merezco todo lo malo que me ha pasado. Tiene razón... Tenía razón, Stefan. Yo no merezco ser amada – Pero si quería torturarme, yo no se lo iba a permitir. Traté de bloquearlo.

Me insistió que lo dejara continuar. – Ábreme tu mente – Nos transportamos de nuevo a mi memoria. – Mira a tu padre...

Miré a la pared que podía ver el cuerpo de mi padre desapareciendo. – Se ha ido... ¿Qué estás haciendo?

– Te mereces sentir paz. – Miré a mi alrededor toda la habitación, el cuerpo de mi madre, y la sangre en el edredón, desaparecen también.

– ¿Madre? – Le pregunté. Él estaba tratando de consolarme.

– Eras una chica de 17 años, Katherine. Nada de esto es tu culpa. – ¿Pero por qué? ¿Stefan por qué?

De repente, escuché el pequeño gemido de un bebé llorando... mi hija. En una pequeña cuna. Cuando me acerqué a ella, el cuarto se llena de luz. Y sentí un beso en la frente. Oí su voz: –Adiós, Katherine.

De repente yo estaba abajo y veo a Bonnie. Ella dijo mi nombre.

– Ding dong... ¿Eso significa que la bruja ha muerto? –, Dijo Damon.

Me asusté. – No. Uh hu. Es demasiado pronto. ¡No puedo! – Y brinque de nuevo a mi cuerpo, engañando a la muerte una vez más. Ups, estuvo cerca.

–Wow... ¿De verdad no quieres morir?, Te juro, acabo de escuchar que tu corazón se detenía. – Dijo Elena.

Yo le pregunto presa del pánico. – ¿Dónde estoy? –

– Aún con vida... por desgracia...– Le pregunté donde no cómo.

– Ohh... Pensé que era mujer muerta por un segundo. Todavía tengo asuntos pendientes –. Yo replique.

– Yo también, tenía todo este discurso que estaba preparando para darle a tu cuerpo inconsciente. – ¿Qué?

– Déjame adivinar; te odio, te detesto, jódete, muérete perra, etc. – escupí.

–Sí. Uhh... Además, hay una cosa más... yo te perdono. – Otra vez, ¿qué?

– ¿Qué? – Le escupí otra vez.

– Te perdono... Tú no naciste mala. Tu vida te hizo así... Tú perdiste a todos los que querías demasiado joven y no tuviste una familia que cuidara de ti. ¿Suena familiar? – Empezó a hablar.

– ¿Es este el...? 'No somos tan diferentes, tú y yo' discurso de doppelgänger, porque yo estaría feliz de evitarlo. – No quería sus discursos, ya que no cambiaría de opinión.

– Lo guardaré para el funeral que es probable que no vayamos a tener para ti...–, respondió ella.

– Perfecto. – Escupí.

– Yo sólo quería sacar la parte del perdón... Es una parte de mí que no quiero perder nunca. – Escupió también.

– Bien por ti. – Le dije. – Ahora, tal vez usted puede ayudar a una chica. Dame otra jeringa. Si alguien va a hundir una aguja en mí una vez más, bien podrías ser tú. Simetría... y todo eso. – La necesitaba cerca. Elena cogió la jeringa e iba a inyectarme en mi cuerpo. – Elena. Gracias por tu perdón. – Y yo estaba arrepentida de lo que estaba a punto de hacer.

– De nada. – Y como ella me iba a inyectar, uso la poca fuerza que me quedaba para agarrarla por la cara y completar el "hechizo del pasajero". – jak skákat a zem dárek ac za

Esa noche, cuando hicimos el amor, sus besos me hicieron querer más. Y me dio buenos recuerdos, mmm, ¿por qué? Necesitaba respuestas. Pero entonces él me dijo que no me había perdonado. Yo a pensé que todavía amaba Elena.

Por eso me tomé el cuerpo de Elena. Y ahora él me está rechazando. Creí que él amaba a Elena. Pero cuando coquetee con él en el Baile Amargo Anual del Whitmore College no me dio pie para más, además se veía un poco triste incluso molesto. Y luego esa noche del motel que me había alejado de él. Pero ¿por qué, yo era Elena, y él amaba a Elena o no? ¿Si él ya no estaba enamorado de Elena, entonces por qué dijo eso?

– Porque yo sé por lo que está pasando. – Declaro.

– ¿Qué quieres decir? – Pregunte.

– Tú no sabes lo que es estar enamorado de ti. Sabes, cuando tú y yo estábamos juntos, cada uno de los átomos en mi cuerpo me decían que era lo correcto, de que éramos un ajuste perfecto. Y ese tipo de amor, puede cambiar toda tu vida. Y luego, cuando alguien que te hace sentir de esa manera se detiene de repente, el vacío es sólo...– Oh dios, él estaba hablando en pasado. No me di cuenta en ese entonces.

– Lo entiendo. Se ha hecho toda una profecía sobre eso. – Dije, yo estaba celosa de Elena. Así que coquetee con él, y él discretamente me rechazó.

Salí de la ducha, me vestí y me le acerqué por detrás y le toque el hombro. Se dio la vuelta para mirarme y yo lo bese. Después de alejarme, él me agarró y me beso de nuevo, vacilante. Él, se aleja de mí, pero inmediatamente después él me besó una vez más, más apasionado. Y entonces él me rechazo.

– Espera, espera, espera. Esto está, uh, mal. Quiero decir, eh, tú y Damon tiene poco que terminaron –. Dijo vacilante.

Le contesté que tenía razón, que lo sentía, trate de justificarme. Él me había rechazado, pero yo estaba feliz. Pensé que yo tenía esperanzas como Elena. Pero ahora, oh Dios mío, me apuñaló. Seré expulsada del cuerpo de Elena. Pero cuando lo bese él me llamo por mi nombre, allí estaba la electricidad de nuevo. Y de repente me di cuenta de que no sentí esa electricidad cuando nos besamos en el hotel. Cada átomo de mi cuerpo me está diciendo que él no ama a Elena, que me ama a mí.

–Stefan. Sabes, siempre me he preguntado cómo sería ser amada por ti. Tienes que admitirlo, porque en un momento fugaz... tus sentimientos eran reales. Verdaderamente ha sido el papel de tu vida. Stefan, te quiero. Y yo siempre te he amado. – Él me apuñala a pesar de que él me ama ¿por qué? – Entonces supongo que así es como... termina nuestra historia de amor – Yo obtengo mi respuesta cuando él asiente con la cabeza, él me ama, él no quiere volver a salir a Elena, porque me desea a mí, ME AMA A MÍ: KATHERINE PIERCE. A pesar de todo lo que yo he hecho. ÉL ME AMA. Oh, Dios mío, Elena nunca tuvo oportunidad, lo siento. Yo estaba demasiado ciega. ÉL ME AMA. LO SIENTO. YO LO VOY A EXTRANAR. ¡Oh, no estoy siendo arrastrado por un vacío!...

¿FIN?