Prompt: Conjuntos numéricos. #03 Negativos. [Reto diario]

Personajes/Pairing: Sting/Rogue.

Extensión: 600 palabras, o al menos eso dice AO3 y un contador de palabras, LibreOffice me dice otra cosa, nuevamente.

Notas: Subo otro capítulo porque soy asquerosamente feliz, de verdad que sí. Hace nada fue mi cumpleaños y recibí los suficientes regalos para ser ridículamente feliz. Y por eso mismo nuevamente les agradezco a las personas que me saludaron :)

Por cierto, las referencias matemáticas de este capítulo no las voy a explicar porque no siento necesidad y dudo que ustedes quieran que les de una clase de matemáticas (?) En cualquier caso no es tan importante, no se pierden de mucho. Pero si alguien tiene dudas, está Wikipedia (?) Mentira, no me molesta explicar si hay algo que no entienden.

So, los dejo con el capítulo.

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Negativos.


Estudiar con Rogue tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Las buenas son que pasan tiempo juntos y logra entender —algo— las matemáticas. Las malas son que Rogue cada tanto tiene un carácter de los mil demonios, sobre todo antes de los exámenes. Justo como en ese momento.

—Rogue, termina de una vez.

—Cállate Sting, no puedo concentrarme.

—¿Para qué necesitas concentrarte? —cuestiona con burla—. Si eres el mejor de la clase.

—Justamente por eso, imbécil —responde Rogue de mala manera, arrancándole un gruñido al rubio.

Puto Rogue, a veces da la impresión de que le llega el periodo y se le revolucionan las hormonas. Además pronto serán los exámenes y Sting aún no termina de entender muchas cosas, debería ayudarlo. Por ejemplo, aún no entiende —aunque ya debería entenderlo— porque la solución de una raíz cuadrática es siempre positiva pero cuando uno calcula el resultado de una ecuación cuadrática esta tiene dos respuestas, positiva y negativa.

¿O sea qué mierda con eso?

—¡Por la maldita formula cuadrática! —le grita Rogue cuando hace, por quinta vez, su pregunta.

—¡Pero no lo entiendo!

—Joder Sting, ¿qué demonios haces en ingeniería?

—Yo también me lo pregunto a veces —responde de malos modos y vuelve a recostarse sobre su cama, pensando que Rogue es un idiota y que su humor es una mierda.

—Ni siquiera estás interesado en estudiar —reclama Rogue.

—Porque no entiendo.

—No entiendes cosas demasiado simples, Sting.

—¿Y qué? —reclama—. Si no me explicas no entiendo, y no quieres explicarme.

—No puedo pasarme la vida explicándote, Sting, yo también tengo que estudiar —responde Rogue, ya más calmado.

Si es que en verdad es bipolar.

—Entonces estudia en tu casa.

—Tú me invitaste.

El rubio gruñe ante esa respuesta y le da la espalda a su compañero.

—Piérdete —dice.

Vale, ahora a él le había llegado el periodo.

—Eres un inmaduro —dice Rogue, y con eso la conversación acaba.

Los minutos pasan con calma, en los cuales sólo se oye el movimiento de hojas ocasionado por Cheney y el rasgar de su lápiz.

—Eres como un número negativo —dice Sting de la nada, interrumpiendo el estudio de su novio y logrando que este levante la vista, centrando la atención en su persona.

—¿Qué se supone significa eso? —pregunta Rogue.

Sting sonríe, con esa sonrisa engreída y picara que suele poner a veces.

—La respuesta de una raíz cuadrática es siempre positiva, pero no es así en una ecuación cuadrática. El valor absoluto no altera a un número positivo, pero sí cambia al negativo. Lo mismo pasa si hay un signo menos frente a un paréntesis, cambia todo —enumera.

—¿Y eso qué demonios tiene que ver conmigo?

—Eres como un negativo, ridículamente complicado y que vive cambiando, como quien no quiere la cosa —responde y estalla en carcajadas, porque el rostro de ira de Rogue es demasiado gracioso.

—Imbécil —dice este, claramente molesto—. Entonces tú eres un positivo.

—¿Y por qué yo soy un positivo? —pregunta, aún entre risas.

—Ridículamente simple —responde Rogue.

Fin de la risa.

—¡Oye! —Ahora es el turno de Cheney de reírse—. Que desagradable eres, Rogue.

—Tú empezaste, ahora dejame estudiar.

Sting gruñe y vuelve a darle la espalda.

—Eres un amargado, estudia fuera de mi casa —dice.

Oye a su espalda el suspiro de su compañero. Unos momentos después una mano lo toma, haciendo que caiga pesadamente al piso. Y luego unos labios sobre los suyos.

Parpadea, sorprendido, y Rogue se separa.

—Ahora déjame estudiar —dice, y vuelve su atención a sus apuntes.

Sting vuelve a parpadear, mientras piensa que Rogue es un amargado, uno adorable.


Espero les haya gustado.

Nos leemos. Bye.