[Narra Vegeta]

Estaba haciendo unas ligeras muecas al estar sentado en aquel trono, de medio lado veía a Kakkaroto tendría que hablar con él no importaba si sacaba lo peor de sí mismo. "seguramente si no lo hago bien esa personalidad retorcida aparecerá, no me conviene en nada." —¿Hoy no irás a comer con tu familia? — A lo que el respondió con cuidado. —No, hoy tienen un tipo de celebración para mi hijo menor, prefiero estar contigo para aclarar esto. —

Tras su ligeros movimientos delicados e inocentes sonreía de una forma que me hizo sonrojar un poco, su acercamiento me hizo que al tragar saliva lo sintiera como una navaja, volteaba a otro lado por lo cual me tomo de mi mano poniendo una hacia arriba en el lenguaje corporal esto quería decir que entre sus pensamientos trataría de sacar lo mejor suyo ósea dominarme, lo cual le quite su mano y nos dirigimos a un cuarto donde usualmente me daba algo de té.

—¿Quieres dejar de hacer eso?, es incómodo que los guardias nos vean. — Ambos nos opusimos a tu padre y me tienes a tu servicio, cuando eras más joven no te importaba que te vieran y como mencionabas mi nombre en gemidos. — No pude evitar querer dar un golpe de improviso, pero me detuve a lo que él se puso a sonreír de medio lado. —Vegeta, los guardias no van a hablar ya te temen lo suficiente, al final de cuentas si hablan mal de ti saben que no pueden ir en tu contra o pueden ser exiliados, leyes son leyes. — La actitud calmada tal cual como ese pequeño niño que me daba asco ver, habían sido de los niños que había tenido antes de fuese especialmente mío.

—Así que estas ya dándole formación al pequeño para que te suplante, pensé que se iba a quedar tu hijo mayor con el puesto, pero escucha no quiero que tu familia y la mía tengan cosas que ver. — El tayu solo estaba moviendo su hombro de forma despreocupada, no veía nada de malo en ello. —Una regla es que un oirán no se puede enamorar a no sea que le den la libertad, ¿quieres que tu hijo siga tu camino?, Vegeta; ¿no mencionaste que eras infeliz con tu matrimonio?, siempre fuiste muy voluble a todo, ¿o qué?, olvidas que tu mencionaste que solo yo te lleno y que no habías sabido lo que era amor. —

Aquella mano tocaba la mía por arriba la cual quise quitar pero Gokú simplemente había impedido tal movimiento, solo hice un pequeño gesto. —Tu hijo y lo que es mi hijo no se van a enamorar son pequeños. — Esa conversación no me hacía sentir tranquilo pues mi hijo era muy vivo, era de los niños que por accidente había descubierto que significaban las relaciones sexuales pero nunca llego a preguntar más allá de ello.

—Tú vas a ser el culpable si algo pasa, no los quiero juntos encárgate de ello. —Y esa conversación entraba y salía de los oídos del saiyajin menor pues o le importaba, iba a ser cosa de Goten a la vez que cuando se fuese formando como oiran iba a entender que no podía entregar su corazón al menos solo a quien lo había comprado su libertad.

—Tú y Trunks no son muy diferentes, nos conocimos a los 12. — Mencionaba viendo el techo para ello solo titilaba aquella luz de vela que tenía, la pose de Gokú era despreocupada pero a la vez sugestiva mostrando algo de piernas con aquel recatado kimono naranja.

—¿A qué viene eso?. — Cruzaba mis brazos dando entender que mi paciencia no iba a durar del todo, quería saber a qué venía eso. —Nada especial, que yo te conocí antes de que contrajeras matrimonio, debo suponer que también fui tu primera vez pues siempre fuiste el que tratabas de ser activo. — Para pronto hice una cara de sorpresa pues no entendía sus referencias, hasta las odiaba de algún modo. —Me irritas como siempre, odio que me digas eso, lo odio maldito insecto. — Casi me levante, como no iba a hacer otra cosa en especial era mejor irme o lo iba a terminar matando a él y quizás fuera contra el menor.

Para pronto Gokú estaba de pie tomándome de los brazos, si algo que me hizo calmarme fue aquel roce de improviso con mis labios el simple aroma que me estaba atrayendo a caer en su sublime trampa, entre abrí mis labios para que el mayor se diera paso a besarme no obstante aquellos besos no iban solo con ello si no a sentir los arrimones poco sutiles de su cuerpo el cual estaba muy bien formado. —¡Basta! — Me aleje limpiándome los labios, mi corazón estaba agitado para pensar en algo que no fuese otra cosa más que seguir.

—Pero que aburrido, Vegeta me quiere matar esta noche. — solo dejaba escuchar ciertos sonidos de molestias como "tch…" al ver que movía su cola de un lado a otro, —solo digo no arruines la vida de otros como la tuya, al final de cuenta no tienes a quien darle el trono a no ser que tengas un hijo más, dudo que tu esposo lo vaya a querer. — Era cierto desde un suceso atrás él había dejado de ser fértil lo cual no podía hacer mucho tampoco quería ser yo el rey Vegeta que portara un hijo de Gokú, lo cual solo me hizo molestar más.

Así que me fui y lo dejé en aquel lugar por lo cual él se retiró solo para ver a su familia a lo mismo que dormir en aquel lugar que era su hogar. —Ya llegue, ¿Cómo están? — Mencionaba mientras se quitaba aquellas sandalias altas al mismo tiempo que recibir a Goten y a 17. —¿Y Gohan? — Pregunto para salir de dudas pues era raro que no estuviera cerca.

—Él fue a pasear con su maestro Piccoro, hace poco terminé mi trabajo ah y Goten. — Gokú acariciaba a Goten luego de quedarse viendo pues parecía que estaba haciendo alguna travesura que a 17 no le gusto. —¿Qué hizo?, no me digas que eres malo en la escuela pues Gohan va ser muy estricto si no le haces caso a Piccoro. — El menor movió su cabeza negando para ello.

—Gohan me a regañado porque me tropecé y junte los labios con Trunks. — Solo se veía que suspiraba luego de reír de aquella forma que se caracterizaba de la familia, 17 solo se quedaba serio pues no iba bien. —Sabes Goten…Si tropezaste está bien, pero para cuando te conviertes en un oiran los besos son algo relativamente sagrados, se debe de dar con pasión como si estuvieras atacando a alguien. — Había hecho un movimiento con su brazo libre mostrando como si peleara con alguien invisible.

—Papá, ¿Quién fue tu primer beso?, significa que se lo debes de dar a alguien especial. — Dijo el pequeño preguntando con mucha más curiosidad, quería sesear aquellas curiosidades del amor. —A el rey, él y yo nos conocimos desde adolescentes yo me enamore de él, pero pensaba que no iba a ser posible nada, tampoco es que importe mucho si por mi fuese yo pelearía de otra manera. — El menor se preguntaba si realmente su padre quería a Vegeta o era atracción como se lo pintaba su hermano mayor 17.

—Solo siento cosas como si tuviera hambre por Trunks, no siento algo como para casarme con él. — el mayor comenzaba a reír pues era lo que sentía por Vegeta. —Eso es bueno, pero no vayas a querer hacer cosas prohibidas con el príncipe luego yo puedo ser el que pague los trastos rotos. — Esa expresión quedo como para el niño un tanto confuso, pero solo supo que no podía hacer algo que no fuese amistoso para ellos.

—¿Y cómo se conocieron? —Gokú llevaba al menor a su alcoba ya era hora de dormir junto con sus hermanos. —Si no tienes nada que hacer, ayuda a que no tenga miedo. — 17 afirmaba ya era común eso, por lo cual suspiro. —Una vez llego a casa pidiendo agua, yo atendí, el y yo tenemos casi la misma edad y nos llevamos bien hasta el día que me convertí en un oiran, Goten ya es tarde trata de dormir yo tomaré algo de té, esperaré un poco a Gohan para luego dormirme. — El mayor suspiraba por aquellos recuerdo que había construido con el ahora rey, tampoco era un 100% que entendiera el amor pero lo comprendía a el por lo cual nunca le había negado su protección y tener sexo con aquellos sentimientos confusos.