Disclaimer: la serie y los personajes no me pertenecen a mí, sino a su autor y legítimos dueños y propietarios

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La playa está tranquila aunque ya es entrada la mañana. Las olas rompen contra la orilla de manera constante y las aves son las únicas que han pisado la arena desde antes del amanecer.

Me acerco a la escena del crimen ansioso por lo que voy a encontrar allí. El lugar ha sido acordonado por entero y los agentes uniformados intentan echar a todos los vecinos curiosos que se acercan a observar el espectáculo.

Cuando todos los agentes han dejado la escena y me han dado un poco de espacio empiezo con mi ritual. Respiro hondo un par de veces evadiéndome así de mí alrededor, de la gente y del ruido.

El reloj y el péndulo aparecen y me trasladan a la noche anterior.

Aparco mi coche cerca de la playa pero sin llegar a la arena, he vigilado durante días para comprobar que siempre está vacía por las noches.

En el asiento trasero esta Henry, inconsciente y aun esposado. Le tiro al suelo y le agarro por debajo de los brazos, por las axilas, para poder arrastrarle con más facilidad.

Esta zona de la playa es perfecta para mí. Es una cala apartada y rodeada por ambos lados de una pared de roca bastante alta, alejada de la civilización, escasamente iluminada y por donde ni siquiera las parejas más románticas y atrevidas pasean al oscurecer.

Tiro de él sobre la arena, dejando un camino tras nosotros, uno que eliminare antes de marchame. Le dejo sobre una de las pocas y descuidadas mesas de picnic que hay sobe la arena. Henry esta boca arriba sobre la mesa y yo me pongo de pie a su lado viendo como él se despierta poco a poco.

Desorientación, confusión, somnolencia, lucidez, miedo, terror.

Esas son las fases por las que le veo pasar en apenas treinta segundos, desde que ha despertado y me ha visto de pie sobre él, y yo he disfrutado cada uno de esos segundos con entusiasmo.

Siempre preparado, ato sus extremidades a la mesa para que no me estorben y empiezo abriendo su camisa con mi cuchillo.

Me enfoco en mi trabajo y en menos de una hora he terminado el trabajo de forma precisa. En algún momento Henry ha dejado de moverse.

Le desato y le siento en el banco de la mesa, agarro algunas cosas más que he traído conmigo y termino mi obra de arte, me alejo un par de pasos y la miro desde todos los ángulos comprobando que todo está en su sitio.

Me encanta como ha quedado Henry.

Disfruto la vista unos segundos más y luego me alejo de él, borrando todo rastro de que yo he estado aquí. Subo a mi coche y unos kilómetros después me incorporo a la carretera principal como un coche más.

La luz del día vuelve a mis ojos. Me giro y camino hasta donde un coche dejo sus huellas de neumáticos al aparcar y luego irse de aquí, luego vuelvo a la arena y sigo el camino que hizo el asesino, aunque muy leves aún se pueden ver pequeñas marcas que se acercan hacia la mesa.

En el banco de la mesa escogida por el asesino está sentado un hombre de no más de cuarenta años, con algunos músculos marcados y el pelo negro.

Él hombre está sentado y agarrando unos prismáticos con ambas manos para mirar hacia el horizonte, y si eso fuese todo lo que un hombre hace por la mañana sería la cosa más normal, pero no lo es.

Delante del hombre, sobre la mesa, han sido colocados varios órganos que deberían estar dentro de su cuerpo. El corazón, los riñones, parte de los intestinos y también sus genitales han sido cortados mientras él aún seguía vivo y han sido colocados en el centro de la mesa, frente a él.

-Los ojos que hay a cada lado de los genitales aún no hemos podido confirmar que sean suyos, aunque todos los demás restos ya han sido confirmados como suyos – me informa Jack después de contarle todo lo que he descubierto – tiene los prismáticos pegados a la cara y las manos pegadas a los prismáticos.

- El asesino sabía lo que hacía, conocía la zona por lo que puede que viva cerca o haya estado vigilando el lugar antes de venir ayer. Los cortes no son limpios pero tiene experiencia previa con la carne. No se muestran signos de arrepentimiento por lo que puede que esta no sea su primera vez con una víctima, pero es posible que si sea la primera vez que lo escenifica, por lo que ha escogido este lugar para su iniciación. – hablo mientras Jack y los demás me miran sin decir un apalabra – No parara de matar y no quiere ser atrapado por lo que será muy cuidadoso y no dejara nada atrás que lo pueda identificar. Puede que él haya vuelto después de tanto tiempo.