La mañana llego y la escuela comenzó, junto con el supuesto plan, o eso creía Hiccup.
El día comenzó bien, hasta que se sentó en su puesto usual, en la primera clase del día, aun adormilado, saludo a Ari torpemente, con un murmullo inentendible, él solo le devolvió una mirada extraña que él no supo identificar del todo. Entonces sintió un brazo alrededor de sus hombros "Buenos días, cariño" escucho que decía una voz familiar, un escalofrió subió por su espalda, al tiempo que volteaba lentamente, encontrando la cara sonriente de Jack. Hiccup abrió la boca para preguntar, de forma grosera, por supuesto, que hacia allí el muchacho, pero un pensamiento le interrumpió, seguro estaba ahí para hablar del plan, así que se quedo callado, esperando una explicación que nunca vino, las clases continuaron, el de pelo blanco prácticamente sentado sobre el pelirrojo, susurrando en su oído, el pequeño solo repetía el nombre de su amada Taylor dentro de su cabeza, tratando de calmarse, seguramente Jack estaba esperando el momento adecuado para explicarle todo.
Y así el día paso y la última clase estaba a punto de terminar, Jack en la misma posición que al comienzo.
"Así que ¿ahora estas en todas nuestras clases?" pregunto Ari, que había estado callado la mayor parte del día. Se empezaba a acostumbrar a la presencia de Jack.
"Sip" contesto Jack, con simpleza.
"¿Cómo?" pregunto Ari, arqueando las cejas.
"Soy el padri-"
"¡Suficiente!" interrumpió Hiccup, desasiéndose del agarre del mayor "¡Se supone que tienes que ayudarme a encontrar a Taylor Fawn!" exclamo tomándole del cuello de la camisa, tratando de parecer amenazador "¡No acosarme!"
Jack aparto la vista evitando ver a Hiccup, una mueca extraña en su rostro "…Oh" casi parecía que se le hubiera olvidado "¿Te vas a comer eso?" pregunto, tras un instante de incomodo silencio, señalando el plato del pelirrojo, donde descansaba, intacto, un taco.
El chico vio su comida con el rabillo del ojo "Si" respondió secamente. Jack lo tomo de todas formas, ignorando las quejas del pequeño "Vamos a la editorial el sábado" dijo Jack dándole el primer mordisco.
"¿Para qué?" pregunto Ari ante el silencio de Hiccup.
"Colarnos dentro y conseguir información y esas cosas" respondió despreocupadamente, comiéndose el taco.
"¿Eso es legal?" pregunto, interesado, se ponía interesante. Jack le vio por un momento, mientras masticaba.
"…Seguro" Ari no pudo evitar sonreír, por alguna razón le gustaban es tipo de cosas. Jack le devolvió la sonrisa, cómplice. Normalmente Hiccup se hubiera quejado, negándose a hacer algo por ese estilo, pero estaba demasiado emocionado. Por Taylor, haría lo que fuera.
Tan grande era la emoción del pequeño, que la semana le pasó volando, apenas y había dormido, esperando. El sábado había llegado, apenas. Ahí se encontraba Hiccup, tocando la puerta de al lado, a las tres de la mañana "¡Jack!" llamaba, golpeando la puerta con los nudillos "Jack ¿ya estas lis…" la puerta se abrió, la suave luz que venía del interior le golpeo en el rostro al tiempo que sus mejillas se coloreaban al ver lo que estaba al otro lado, ahí estaba Jack, si, pero…pues, él "…to…?" estaba desnudo, así es, como Adán.
"¿Hiccup?" pregunto Jack, con los ojos entrecerrados por el sueño "¡¿Qué diablos?! Son las tres de la mañana…"dijo, prácticamente cabeceando. Pero el pelirrojo ya no le escuchaba, los bordes de su visión se desdibujaban, el se tambaleaba "Oye-" pudo escuchar la voz de Jack, antes de sentir prácticamente como el alma se le salía del cuerpo, y unas manos sosteniéndolo, antes de que todo se volviera oscuridad.
Hiccup tuvo un sueño muy extraño.
Era una 'princesa' con un pomposo vestido rosa y un monstruo, mitad tortuga y que era extrañamente parecido a su profesor de matemáticas le secuestraba, llevándolo a un horrible castillo con lava en el piso. Entonces Jack y Ari llegaban a rescatarle, al parecer eran hermanos, aunque no se parecían, usaban overoles y grandes gorras, roja y verde, respectivamente, supuestamente eran plomeros y hablaban con un marcado acento italiano que más bien sonaba falso. No se fiaba de ellos, para nada, pero era mejor que un extraño monstruo pervertido, y que además le gustaban las matemáticas. Lo último que Hiccup supo fue que escapaban, Jack llevándolo en brazos mientras Ari les seguía, corrían hacia un pequeño auto azul, que se parecía mucho al suyo mientras el monstruo les perseguía, explicándoles los polinomios a gritos.
Cuando abrió los ojos lo primero que vio fue el rostro preocupado de Jack, sus mejillas se tiñeron de rojo en el momento que cierto recuerdo, no muy placentero para él, llegaba a su mente, haciéndole soltar un grito ahogado junto con un "¡Jack desnudo!"
"No estoy desnudo" respondió este, viéndolo de forma extraña.
"¡Lo estabas!" grito, cubriéndose el sonrosado rostro con las manos.
"Estoy seguro que fue una fantasía tuya" le respondió, Hiccup levanto la vista, mirándole con odio.
"¡No lo-"empezó a gritar, deteniéndose al ver algo por el rabillo del ojo, Ari estaba sentado detrás de ellos, notando que estaban en el interior de un auto, su auto "Oh, hola Ari" saludo con una sonrisa, el rubio le devolvió el gesto, saludándole "Y…¿Cómo llegue a mi auto?"vio el tablero, habían pasado seis horas.
Ari y Jack compartieron una mirada cómplice antes de que el rubio respondiera "Jack te cargo" ante eso las mejillas de Hiccup se enrojecieron al recordar su sueño.
"Solo dime donde encontrar a Taylor Fawn" balbuceo el pequeño.
"Por supuesto" hablo Jack esta vez, mostrándole un pedazo de papel, una hoja de cuaderno rasgada, con una dirección, sonriente "Por cierto…" dijo antes de que Hiccup pudiera siquiera encender el auto "¿Sabes que hablas dormido?"dijo, su sonrisa haciéndose aun mas grande, junto con la de de Ari "Princesa" dio el golpe de gracia, hablando con el ridículo acento de su sueño, para después prácticamente deshacerse entre risas, junto con el rubio, mientras el más pequeño prácticamente sacaba humo por los oídos, encendiendo el auto.
Jack o no debía estar acostumbrado a viajar en auto o debía ser como esos niños pequeños que no pueden estarce quietos cinco minutos, ya que eso parecía, jugando con los botones del tablero, y las rendijas del aire acondicionado, pasando las manos por el cobrizo cabello del chico a su lado o pellizcando las pecosas mejillas. Hiccup parecía la madre a punto de perder la paciencia, regañándole. Pero la gota que derramo el vaso fue cuando el peliblanco bajo la ventana al ver como un convertible les pasaba por un lado, sacando la cabeza sin apenas ver al interior del auto, grito "Señoritas, mi amigo quiere sus números" el problema estaba pues en que…no eran chicas.
"Es suficiente" exclamo Hiccup iracundo, orillando el auto, haciéndole cambiar de puesto con Ari, que había descubierto que ser solo un espectador era más fácil y divertido. Jack se sentó en el asiento trasero con los brazos cruzados, enfurruñado, como si fuera un niño pequeño. No volvió a hablar por el resto del viaje, Hiccup lo agradecía con todo su corazón.
"Para" dijo Jack, asomándose entre los asientos, señalando un gran edificio blanco, con grandes ventanas que parecían espejos, un anuncio en lo alto 'Editorial Bear. CA' "Es ahí" Hiccup estaciono al frente, no podría verse mas emocionado.
"Tenemos que pasar la seguridad primero ¿no?" pregunto Ari, cumpliendo con su papel como voz de la razón, viendo a los enormes guardias a través del cristal en la entrada.
"Si, pero antes" respondió Jack, los otros oyendo como abría su mochila, sin verle, desde el asiento de adelante "Ponte esto" dijo, pasándole una tela azul, un overol de conserje, el mismo tenía ya uno puesto por encima de la ropa.
"¿De dónde los sacaste?" le pregunto Ari, estirando el desgastado traje frente a él, midiéndolo.
Jack sonrió, recordando el momento en el que se los había pedido al conserje que lo miro, nervioso.
'¡Pero solo tengo dos, incluyendo el que traigo ahora!'
'¿Y?' había respondido Jack, con una sonrisa.
Oh, ese pobre hombre, es mejor no hablar de él para evitar deprimirles.
El chico se encogió de hombros, una sonrisa casi macabra en sus labios, que se había posado ahí cuando le había preguntado "El conserje de la escuela" respondió, Ari solo asintió, metiendo los brazos por las mangas de overol, hay cosas que es mejor no saberlas.
"¿Y el mío?" pregunto Hiccup, de forma casi inocente, cuando vio que Ari se subía el cierre del traje y Jack salía del auto, abriendo el porta equipaje, salió tras el siguiéndolo, viendo como, sabe dios de donde lo ha sacado, tenía un contenedor de basura, con tapa y ruedas, de esos que usan normalmente los conserjes, frente a él mientras cerraba el portaequipajes, mucho más pequeño que el basurero. Abrió la tapa y observo el interior y luego observo a Hiccup, que seguía preguntándose de donde había sacado el contenedor, se acerco al pequeño y lo tomo en brazos, haciendo que las mejillas del otro se tiñeran de rojo, soltándole en el interior del basurero, sin delicadeza alguna antes de que pudiera siquiera decir algo.
El pequeño, que había caído sentado, lastimándose la espalda y el trasero, se puso de rodillas rápidamente, mostrándose solo su cabeza y sus manos, aferradas al borde por el interior de la abertura, pero antes de que pudiera decir nada, Jack hablo.
"no me convence del todo…"dijo, su mano bajo su barbilla, viendo al más pequeño que lo fulminaba con la mirada, empezando a quejarse, mientras Jack buscaba en el interior de su bolsillo, sacando algo negro y peludo que el pequeño vio, confundido, callándose de momento.
"¿Qué es…" se quedo callado al ver como el otro acercaba su mano a su rostro, poniéndola sobre sus labios, quitándola después de que el pequeño sintió como algo se pegaba a su piel.
Llevo su mano a sus labios, tratando de identificar que era lo que sea que le había puesto, viendo como Ari les veía con una ceja arqueada. Sintió como Jack empujaba suavemente a su cabeza al interior del basurero y cerraba la tapa al momento que él se daba cuenta de lo que era. Un mostacho, un bigote falso. Aunque no es que fuera muy difícil de notar, pero no se le había pasado por la cabeza la necesidad de uno, de hecho, no la había. Reacciono cuando sintió como el contenedor se movía, con el adentro, sin poder ver nada en el interior "¡Jack!" grito molesto, solo pudiendo oir como el otro le mandaba a callar con un "Shh"
El guardia de seguridad les miraba, expectante, sin quedar convencido del todo de que esos chicos fueran conserjes. Jack solo le saludo con un movimiento de cabeza, parándose frente a un detector de metales como de los que habían en los aeropuertos, pero con un pequeño tablero a un lado, Ari lo miro, inseguro ¿el chico sabría la clave? Vio como presionaba los botones y la maquina emitió un pitido que sonaba afirmativo. El guardia asintió, indicándoles que pasaran con un gesto.
Primero paso Jack, haciendo una serie de movimientos extraños, pegándose a las paredes y rodando por el suelo, sip, como en las películas. Ari le vio, incrédulo, vio al guardia, que se hacia el desentendido 'la juventud de ahora' pensaba el hombre, rodando los ojos. El rubio suspiro, al parecer no tendría problemas, y empujo el contenedor, algo preocupado de lo ligero que era, Hiccup tenía que comer más.
Y así caminó, las ruedas se atascaron en el borde que el detector de metales tenía en el piso, el contenedor cayó al piso, la tapa se abrió y el cuerpo de Hiccup, hasta la cintura, salió del basurero, golpeándose, soltó una exclamación ahogada, por el golpe repentino. El guardia, que vio todo, se levanto del banquillo en que estaba sentado "¡Oigan, ustedes dos!"Grito.
"¡Corran!"Exclamo Jack a su vez. Ari tomo el asa del contenedor y, poniendo un pie detrás de las ruedas, lo levanto, aun con Hiccup dentro, el cual parecía un poco mareado, y corrió detrás de Jack, que les esperaba deteniendo la puerta de un ascensor vacio, entro mientras Jack presionaba uno se los botones, la puerta cerrándose justo en las narices del guardia.
Los tres soltaron un suspiro de alivio. Hiccup se giro, hacia Jack "¡Eres un idiota!¡Van a arrestarnos por tu culpa!" la puerta se abrió "¡Voy a matarte!" las personas que esperaban el ascensor, un grupo de mujeres, susurraron "Ese basurero hablo" pero claro como Hiccup se sentó dentro del contenedor a menos que estuvieras cerca de él y pudieras ver a su interior, como Jack y Ari, no podías ver al chico. Los adolecentes salieron disparados, corriendo por los pasillos, parándose en uno vacio, para tomar aire, Jack cerro la tapa del basurero, y lo hiso justo a tiempo ya que en cuanto estuvo cerrado oyó una voz tras el.
"¿Qué están haciendo?"pregunto un hombre con un traje negro y una botella de agua medio llena en la mano, los adolecentes le miraron con los ojos muy abiertos, antes de sacar trapos de los bolsillos de los overoles, frotándolos contra la pared.
"Limpiamos" pregunto Jack, con una cara que prácticamente le decía al hombre que no debía preguntar estupideces. El les miro con una ceja arqueada "Ustedes no son conserjes" dijo sin duda alguna en su voz, tan seguro de lo que decía como si hubiera dicho que el cielo es azul, los chicos intercambiaron una mirada fugaz, asustados.
"Si, lo somos" replico Jack, sin perder la aparente calma "Ya termino con eso ¿no?" dijo arrebatándole la botella de las manos, tratando de actuar como un conserje "Déjeme botarlo por usted" y sin pensárselo dos veces ni ver el ademan de Ari por detenerlo, abrió la tapa del basurero y tiro la botella dentro, cerrándolo rápidamente tras su mano, para luego oírse una ligera exclamación desde dentro, pero no se le podía culpar, la botella, abierta, le había caído sobro la cabeza, mojándole el cabello y la camisa.
El hombre vio el basurero con los ojos abiertos como platos, para después mirar a los chicos, con las cejas arqueadas. Ellos se quedaron quietos un momento, como pensando en una escusa, para después simplemente salir corriendo, separándose en un pasillo que terminaba en una 'y' siendo Hiccup el primero en darse cuenta al asomar la cabeza y ver que Jack no estaba, le pregunto a Ari por él, que paró en seco, mirando a su alrededor "No lo se" respondió.
"Pero…entonces…"Hiccup vio a su amigo, preocupado "¿Estamos perdidos?" no es que fuera realmente una pregunta, Jack era el único que sabía donde tenían que ir, Ari solo asintió, empujando el basurero contra una pared, apoyándose contra ella.
"Cuando era boyscout nos decían que sin nos perdíamos nos quedáramos en el mismo lugar hasta ser encontrados…"dijo pensativo, indispuesto a perderse más buscando al peliblanco "Así que…" y después de eso se sentó en el suelo al lado del basurero, Hiccup solo lo vio inseguro, diciendo un si diminuto.
"Y desde ese día, siempre uso suavizante de telas" dijo Ari mientras el pelirrojo le miraba con los ojos brillosos, fascinado. Aun estaba dentro del basurero.
"Wow, genial" susurro, impresionado.
"¿Qué están haciendo?" ambos levantaron la vista, encontrándose con Jack, que les veía con las cejas arqueadas.
"¡Jack!¡¿Dónde diablos estabas?!" exclamo el más pequeño, regañándolo, el peliblanco le observo con una sonrisa.
"¿Por qué? ¿Me extrañaste?"
"¡no!"replico Hiccup, fijándose que traía algo en sus manos "¿fuiste por un sándwich?" pregunto incrédulo, el mayor solo se encogió de hombros, señalando con el pulgar la puerta tras él.
"¿Por qué no revisaron la sala de correos?" pregunto "para eso estamos aquí…" el pequeño solo observo la puerta, con los ojos como platos, dándose cuenta por primera vez de su existencia "¡¿Qué?!"
El mayor solo abrió la puerta, los otros entrando tras él, cerrando la puerta con seguro tras ellos.
Había una pared llena de pequeños buzones, casi hasta el techo, y bajando hasta el piso.
"¿La casilla de correos de Taylor esta aquí?" pregunto Hiccup emocionado.
"Supongo" respondió Jack "Necesitamos algo que tenga escrito su dirección" dijo dándole un mordisco al sándwich.
"Entonces lo mejor sería buscar la taquilla de su editor ¿no?" pregunto a su vez Ari. Jack le vio, tragando.
"Duh ¿No te había explicado el plan?" pregunto sarcástico, Ari solo le devolvió la mirada.
"No" respondió secamente.
"Oh"
"Pero no sabemos el nombre de su editor…"dijo Ari acercándose a los buzones, notando algo "Además parece que solo se abren deslizando una tarjeta" dijo señalando una ranura. Hiccup empezaba a despedirse de sus sueños de amor.
"Déjenmelo a mí" dijo Jack con una sonrisa, metiendo los dedos dentro del sándwich, sacando una tarjeta, sucia de salsa y pedazos de lechuga "La tengo"
"…Asco" susurro el pelirrojo "¿En qué momento…"pero prefirió quedarse callado, Taylor era más importante.
"¿Mannino, N?" dijo Jack leyendo el nombre de la tarjeta.
"Esta aquí" dijo Ari tomando la tarjeta, con el pequeño prácticamente colgado de su manga, deslizándola por la ranura, que encendió una pequeña luz verde. Estaba abierta. Adentro había un sobre, Hiccup lo tomo entre sus manos, leyendo la dirección y el nombre con una sonrisa.
"Es…¡Es de Taylor Fawn!"
Ya era bien entrada la noche cuando Hiccup volvió a casa, cabizbajo, un suspiro salió de sus labios mientras abría la puerta "Ya llegue…" dijo, cerrando la puerta tras él.
"Bienvenido a casa, cariño" el pequeño abrió los ojos como platos, viendo a Jack y Ari sentados frente al televisor de la sala, cada uno con un control de la Xbox en las manos, Toothless acostado en las piernas de su rubio amigo, señal de que su padre aun no estaba en casa.
"¡¿Qué hacen aquí?!"pregunto casi indignado, pero los otros ya no le veían, jugando al videojuego.
Hiccup recordó, molesto, el momento en el que les había pedido que fueran con él a ver a Taylor.
"Nop" había contestado Jack, pasando el brazo por los hombros de Ari, que le envió una mirada de disculpa.
"…Estamos ocupados" se excuso el rubio.
"¿Los dos?"pregunto Hiccup un poco decepcionado..
'Pues vaya que se hicieron amigos rápido' pensó viéndolos jugar con los ojos entrecerrados "Apestas" decía Ari con una sonrisa "Jodete" respondía Jack, concentrado en el juego. Hasta Toohtless, el arisco Toothless, se veía a gusto con ellos, echado en el regazo de Ari, dormitando.
Su madre salió de la cocina con un plato de galletitas en las manos, saludándole "Los invite a comer algo después de que llegaran" le explico al pequeño, tendiéndoles las galletas a los otros dos.
"Mamá… ¿Qué hay de mi?"preguntó, incrédulo. La mujer lo vio, como si se acabara de acordar de su existencia.
"Oh cariño ¿Cómo te fue con tu visita?" pregunto la mujer que lo único que sabía del plan era que iban a buscar la dirección de la escritora, pensaba que habían buscado en el directorio de la biblioteca. El semblante del pelirrojo se descompuso ante la pregunta.
"E-Esto…."empezó "Yo…no….no quiero hablar de eso…."dijo agachando la cabeza, sus ojos llorosos "Me voy a dormir" dijo dándose media vuelta, caminando hacia las escaleras, los otros tres viéndole confundidos, preocupados.
Lo que paso antes en realidad fue…
"Es aquí" dijo el pequeño, viendo el letrero 'av. Maine' levanto la vista, observando el edificio que supuestamente era la casa de Taylor Fawn, el color se fue de sus mejillas, al ver lo que había frente a él, ya que pues…no era una casa…
Música estridente, se oía desde el interior, gente, por decirlo de alguna manera, extraña, entraba, luces de colores iluminando la entrada, sobre la cual había un letrero que tenia escrito 'banana´z'. El chico sintió ganas de llorar.
Era un bar gay.
Pues hasta aquí llego este capítulo, espero que les haya gustado. Dedicado como siempre a nana-chyan, a gothorumDaemon-chan (tengo que inventarte un apodo) a Adil-chan y a Midori-kyun(un lector nuevo! (QvQ) gracias por leer! Ah y por cierto*saca un gato de la nada y lo abraza* no te metas con micifuzo! o.ó…XD)
ADIL-CHAN: veras, esto es un comic que una chica hace en una página llamada mangamagazine(el link del comic está en mi profile) y me pareció que era una historia buena para un fanfic, y hijack le quedaba bien y es mi OTP asi que pues, bueno el resto ya lo sabes
Lamento mucho haberme tardado tanto para escribir el capitulo, pero me fui de viaje y no volví hasta el jueves. Lo siento de verdad! Pero voy a empezar clases la próxima semana y no voy a poder escribir muy seguido asi que decidi ponerme una deadline(se me olvido como se llama eso Spanish)
Subiré un capitulo cada una o dos semanas, los fines de semana ¿les parece bien?
Comentarios~
Qué bonitos son los comentarios~
