"Texto", recuerdos.
. Texto, mensajes.
Más que un error
Capítulo 3
Es como una serie de eventos desafortunados, que finalmente empiezan a tener algo de afortunados.
"Sasuke cree que eres bonita"
Recuerda las palabras de Madara (algo distorsionadas por la emoción) y no puede evitar abrazarse a la almohada, ahogando un grito agudo de entusiasmo. Justo cuando la vida no parecía tener nada bueno para ella, nuevas esperanzas renacían.
Mira el techo mordiéndose el labio inferior. Sasuke era lindo. Tenía ese aire wow, que encantaba a todas; aunque los más escépticos dirían que no era más que un chico con aires emo.
(Y puede que sí, pero debajo de ese lago mechón azabache se escondía lo wow)
Una sonrisa pica en la comisura de sus labios de solo imaginarlo.
¿Qué diría Ino si supiera que él la encontraba bonita? ¿Qué pensaría la escuela entera si salieran juntos?
Sin duda, sería la sensación entre todos. Que la recogiera en casa, caminaran de la mano a la escuela y que le diera un beso de despedida. Siente que su corazón se va a detener en cualquier momento de lo rápido que va.
Un beso con Sasuke.
¿Cómo sería?
Y no puede pensarlo más, porque su mente (esa parte cerebral que se encarga de recordar cosas inadecuadas en los mejores momentos) trae a colación el beso de Madara en su frente. Sus mejillas queman fuerte, incluso su frente lo hace.
Solo una semana más, piensa, y luego esa carta llegara a su destinatario original.
Y entonces, como si de algún poder psíquico se tratara, llega un mensaje a su teléfono.
. Madara
. Estoy fuera de tu casa 7:25h
Debe estar bromeando.
…
Sale corriendo de casa.
Alma que la lleva el diablo.
Coge la mano de Madara en camino.
Y corre corre corre.
No logra entender que pasa por la cabeza de él para aparecer así, sin más, frente a su casa. Para empezar ¿Cómo conoce su casa si hasta ahora solo la ha dejado a mitad de camino de ahí? ¡Bah! Que importa.
El punto es, que tiene prohibido ir. Nunca, jamás puede volver a parecerse por ahí (Aunque no se lo vaya a decir en voz alta, porque quiera o no son novios y eso es totalmente normal.
Demasiado normal.
Tan normal, que quizás es ella la subnormal que no logra entenderlo - o aceptarlo)
Si tan solo fueras Sasuke.
Se queja/reprocha a la par que ve la estación de tren en frente. Pero no es esto lo la saca de sus cavilaciones. No. Sino el hecho de que ha corrido casi cinco cuadras, tomada de la mano de Madara.
Lo suelta tan rápido como se percata del hecho. Roja como lava. Nerviosa como un Chihuahua. La situación es vergonzosa, incomoda, romántica, arg…
Y mira de reojo (muy muy disimulada) al mayor. Madara lo nota y le sonríe con un gesto extraño, mientras presiona su costilla con una mano. Fue demasiada velocidad para el Uchiha. Lo fue para ella misma, que recién siente esa punzada en su pulmón, debajo de la costilla izquierda.
(Tiene que ser el pulmón)
…
– ¡En tu casa! – Gritaba emocionada Ino – ¿Es enserio?
– ¡Si! Imagínate que mis papas lo hubieran visto. Qué vergüenza. –tapa su rostro con ambas manos.
Porque quiere que el primer (y -quien sabe- único) hombre que le presente a sus padres, sea el otro Uchiha. Ese al que está mirando de soslayo conversar con Naruto. Le hace gracia la forma en que mira un lado y otro, sin prestarle atención al rubio. Bosteza y hecha su mechón hacia un lado.
Wow.
Sakura siente otra vez esa sonrisa cosquillear la comisura de sus labios.
Siempre le ha parecido increíble como el solo ver a alguien, puede originar tantas emociones.
– Buenos días – hace su ingreso el maestro y esfuma su nube de pensamientos.
Se acomoda en su silla y siente una leve punzada en su lado izquierdo. Parece que aún no se ha recuperado del todo de la maratón de la mañana. Y una vez más su cerebro maquina contra ella, haciéndole recordar el tibio tacto de la mano de Madara. Y sus mejillas sonrojadas. Y la humedad en las raíces de su cabello azabache. Y el como la cuidaba en el tren.
¡Demonios, Sakura, concentrate en Sasuke!
Sumida en sus pensamientos, no siente la mano que la toma del hombro. Hasta que la mueve un buen rato y entonces se sobresalta.
– Sakura – le susurra Ino – te tocó con Sasuke.
– ¿Qué? – murmura también, confusa.
– Los grupos para resolver la tarea, cerda – explica. Y es ahí que siente las miradas de envidia del resto de mujeres del salón.
Ahora si sonríe.
Eso debía ser obra del destino.
…
El resto del día transcurre tranquilo. A pesar que su corazón es una locomotora con los frenos averiados. Por fin, en años, va a tener un momento a solas con Sasuke.
(Aunque aún no hayan quedado en nada y haya salido tan rápido del salón, que no le dio tiempo a ella de coordinar una cita para hacer la tarea.)
En fin.
Hace su recorrido a casa con una sonrisa en el rostro y ni Madara -que va a su lado- le va a cambiar el humor. O eso cree, hasta que siente nuevamente esa calidez en su mano.
Y sí, es de la suya, sobre la de ella.
Suspira bajándose de las nubes. Madara no es una mala persona (se lo ha repetido hasta el cansancio desde que empezaron a salir) y se sentiría mal de alejar su mano. Así que es más sutil y sale con una buena excusa.
– De-de acá puedo ir sola, tu casa… está en dirección opuesta ¿no?
Sin embargo, Madara lo toma a bien y se niega. Insiste en llevarla e incluso, podría llevar su maleta, si es que le pesa mucho.
Sakura niega de inmediato. La maleta pesa como un millar de rocas volcánicas de tantos libros y cuaderno, pero que él lo lleve, no es una opción. Entonces, vuelve a insistir que no, que vaya por su lado. Esta vez con un tono menos nervioso y más… preocupado.
– Está bien – acepta la decisión, pero no se mueve.
Mira de un lado a otro, sin entender por qué no camina.
– ¿Que sucede? – musita.
– No te vas a despedir.
– ¡Oh!... Claro – entiende a qué tipo de "despedida" se refiere y decide (una vez más) irse por las ramas– ¿Adiós?
Madara ríe haciendo gala de sus dientes de marfil perfectos.
Típica sonrisa Uchiha.
– Eres muy tímida. – comenta y la toma por la cintura.
No soy tímida, solo no quiero besarte.
– ¡Sakura! – oye de pronto.
Era su padre.
…
Silencio.
Silencio incómodo.
Silencio incómodo y ambiente tenso como cuerda de guitarra.
Sakura está sentada en la mesa, muy derechita en la silla. Madara a su lado izquierdo de igual manera y su padre frente a él, haciendo sonar los dedos sobre la mesa de madera.
Todos se miran, pero nadie dice nada. Y no es hasta que su madre llega con vasos de refresco, que su padre finalmente habla.
– ¿Cómo te llamabas?
– Madara Uchiha.
– Oh… ¿Familia de Sasuke Uchiha? – pregunta relajada su madre.
– Sí, es mi sobrino.
Su padre levanta una ceja y el ceño se le frunce (más).
– ¿Sobrino? ¿Cuántos años tienes?
– Dieciocho, estoy en último año.
– ¿Y cuánto tiempo llevan saliendo? – inquiere afable su madre.
Su padre se atora con el aire, de tan solo oír la palabra "saliendo" en una frase referente a su hija. Su única hija. Su princesa.
– Hoy cumplimos cinco días.
– Y es todo lo que duraran – arremete su padre, calmando la tos – No voy a dejar que mi princesa salga con alguien mayor que obviamente piensa en otras cosas. – y hace alusión a algo que todos logran entender.
Sakura se sonroja. En ningún momento se le cruzó por la cabeza hacer eso con él. Ni siquiera se lo había planteado con Sasuke. Estaba tan escandalizada, que hubiera pegado el grito al cielo, de no ser porque el comentario de su padre ayudaba a su cometido.
Si a él no le agradaba Madara, les prohibiría estar juntos; ella se vería obligada a obedecer porque… ya saben… uno no puede ir contra la voluntad de los padres.
No era culpa suya.
– Entiendo – responde el Uchiha y eso es todo. Bye bye… – mas no lo acepto. – Todos los presentes se quedan helados – Sé que por la edad, pareciera que esperamos cosas distintas del otro, pero no es así. Estoy yendo al ritmo de ella, sin apuros – Sakura se estremece al oir eso y la connotación que lleva – Yo en verdad la quiero.
Wowowo…tranquilo muchacho, es muy pronto para decir eso.
La mirada de los dos hombres es fija y juraría que ve chispas.
Ella se siente avergonzada de que ambos toquen ese tema en la mesa con tanta normalidad. Sin embargo, se mantiene tranquila, expectante de que su padre le dé el no definitivo. (Suele ser dulce y condescendiente con ella, pero también es un hombre terco y no se echará para atrás.)
Confió en ti, papá.
– Creo que nos estamos olvidando de lo más importante, que es lo que piensa Sakura – Su madre, por el contrario, era una mujer justa que respeta la voluntad del resto. Por lo que corta toda la tensión del ambiente y fija el foco de atención en su hija– ¿Qué es lo que tú quieres? ¿Qué es lo que sientes?
Las mejillas se le encienden.
Lo que quiere y siente solo comparte sangre y apellido con el chico de al lado. Pero no puede decir. Aunque tampoco puede mentir.
¿Que se supone que diga entonces? ¿Qué lo quiere también? ¿Qué fue un error?
Cualquier posibilidad era caótica.
Sale de sus cavilaciones, cuando siente la mano de Madara sobre la suya, debajo de la mesa. Se ve totalmente confiado en su respuesta y en la que ella dará. ¿Quién no estaría seguro de tal respuesta, con la carta que le dio?
Los nervios aumentan ante ese pensamiento. Sus ojos vagan de los ónixs a los de su padre; ambos esperan respuestas que ella no dará. Entonces ve a su madre en busca de ayuda. Sin embargo, ella ignora el mensaje (o no entiende que su hija pide auxilio)
Su corazón se acelera. Una manada de elefantes trota en su pecho.
¿No se supone que el interrogado era Madara? ¿Porque le pasaba esto a ella? Me quiero morir.
Y sin siquiera proveerlo, una gota cae en la mesa.
Fue todo, es demasiada presión para Sakura.
Madara la abraza. Su madre, le da un codazo a su padre, y también la abraza.
El patriarca suspira resignado. El chico tiene agallas, pero no lo acepta. No aceptaría a ninguno que traiga su hija. Sin embargo, solo por esta ocasión (y porque su hija llora y su esposa lo mira con odio)…: – Esta bien, puedes salir con él.
…
.Madara
.Como estas? Te sientes mejor? 18:45h
Era cortante, callada y fría con él.
Y él…
Él…
¿Porque demonios seguía comportándose atento y amable?
.Si 18:49h
Respuesta de monosílabos.
.Madara
. Lo que dijo tu padre 18:50h
. Eso quiere decir que me aceptan? 18:50h
¿Qué clase de pregunta era esa? Él había estado ahí cuando sus padres prácticamente le habían dado su mano.
¡Arg!
¡Maldición!
. Sí 19:15h
.Madara
. Entonces podemos tener una cita el fin de semana? 19:16h
Oh no no, es lo primero que piensa y tira el móvil lejos de ella.
Está bien, había hecho buenos puntos con la familia respondiéndole a la altura a su padre y consolándola cuando explotó en llanto; pero eso no le daba derecho (ni un poquito) a si quiera pensar que tenía una oportunidad con ella.
(Aunque…no es como si estuviera pidiendo una oportunidad… porque ya salían y lo normal era que tuvieran citas)
Se revolvió en su cama mordiendo la almohada. No había forma que su primera cita fuera con él. Ya bastante tenía con ser su primer novio y llevarla a la escuela y que sus padres lo aprobaran y … ¡Y nada más! Eso era lo máximo que lograría.
Sin embargo, decirle no, era algo…cruel de su parte ¿no? Después de todo… eran novios.
(Y era amable, atento, comprensivo,…)
De pronto la solución llego a ella y como si recobrara la vida, toma el móvil en sus manos.
Eso sería una práctica.
Si, una práctica. Solo para saber qué hacer cuando saliera con Sasuke.
. Está bien. 19: 45h
Espera por mi Sasuke
Nota de la autora:
¡Hola!
¡Feliz navidad a todos y todas!
Esta vez no tarde tanto en actualizar. Incluso lo iba a hacer ayer, pero termine perdiéndome con la cena navideña jajajaja. Creo que esta vez me salió algo más largo y eso es bueno.
Quiero agradecer a tooodos por sus reviews y alertas (le dan vida a este cuerpo decadente). He visto que muchxs pertenecen al team Sasuke y sin embargo, ya cayeron enamoradxs de Madara.
Baia Baia.
Jajajaja.
En este capítulo se complican las cosas más para Sakura. Ahora es un poco más formal la relación. Pero eso no cambia el hecho de que Sakura siga gustando de Sasuke (quien ya viene en el siguiente capítulo).
Por cierto, el termino "wow" para Sasuke lo saque del fic Boys de mysolftletters (un fic demasiado hermosos y tierno- si les interesa, lo pueden encontrar en mis favoritos)
Nos vemos el próximo años.
Respuesta usuarios sin log:
Abril: ¿Un beso entre Sakura y Madara? Tal vez si, tal vez no. Quien sabe, son novios después de todo ¿no? Aunque Sakura no lo ve así. Espero que este capítulo haya saciado tus ganas de MadaSaKu un poquito. jajajaja
Jessica Ivonne: ¡Acá está la continuación! Espero que te siga pareciendo buenísima.
