Disclaimer: El Capitán América no me pertenece, ya me gustaría tener un cerebro tan privilegiado.
Pues aquí va la tercera parte de este fic, he tenido varias dudas con esta parte, pero al final he decidido dejarla así, espero que les guste.
III
Bucky agarró a Steve y le empujó contra la pared. Podía sentir todo su cuerpo temblar. Estaba aterrorizado ante el simple pensamiento de que Steve se metiese en esa pelea porque sabía que no sería capaz de evitar que saliese mal parado. Bucky conocía sus posibilidades y, aunque Steve no quisiese ser consciente de su fuerza, Bucky sí lo era y no le iba a permitir entrar.
- ¿Qué haces Bucky? –le dijo mirando nervioso al callejón.
- Esta vez no Steve –le dijo serio.
Escucharon a lo lejos un gemido ahogado acompañado de un golpe seco. Steve se intentó liberar de su agarre, pero Bucky no le soltó.
- Te vas a quedar aquí y me vas a dejar a mí solo encargarme de esto.
- No pienso huir…
- No puedes huir de una pelea en la que nunca estuviste –le cortó-. Joder Steve… esto no es defender el honor de una dama o la bandera de tu país, esto es distinto.
Bucky se encogió al escuchar el grito resonar.
- Déjame.
Pero no le dejó.
- Voy a ir solo. Me vas a dejar ir solo. Voy a hacer lo que pueda y tú vendrás cuando se hayan ido para ayudar al pobre que está ahí.
- No lo entiendes Bucky…
- ¡Joder!
Bucky volvió a empujarle contra la pared con más fuerza que antes.
- Eres tú quien no lo entiende, si te metes ahí y te señalan ya no podrás volver a salir a la calle como hasta ahora. Serás un invertido…
- Yo no…
- Da igual Steve, estarás expuesto y yo no podré estar ahí siempre –le dijo con voz aterrada-. No me pongas en la situación de tener que golpearte a ti también para dejarte KO, o exponerme a la posibilidad de que un día aparezcas medio muerto en un callejón. Por favor… –suplicó casi sin aire.
Steve tuvo que notar el miedo en su voz, el terror en su mirada porque entonces dejó de intentar liberarse y miró fijamente a Bucky. Steve asintió entonces y le dejó ir solo a pelearse contra aquellos tipos.
Bucky era conocido por andar salvando a Steve, por meterse en peleas que no eran las suyas por el simple hecho de no poder soportar como le pegaban a alguien que no podía defenderse. Por lo que el ir a ayudar a un jovencito lleno de sangre no sería visto como algo que pudiese significar que era otro más de su clase. Además salía con demasiadas chicas y varias de ellas habían comentado el placer que suponía estar en su compañía. Bucky se sentía fuera de peligro. Lo único que tenía en su contra era Molly, y la chica vivía lo suficientemente lejos como para que nada de lo que pusiese decir le afectase, además estaba seguro de que no querría que nadie se enterase de que había estado con un enfermo invertido y le había besado.
Pero Steve era distinto, él no salía demasiado, no había chicas suspirando por él. Además era un chico bajito para su edad y si se fijaban en él empezarían a ver rasgos que considerarían femeninos: como sus pestañas o sus labios… Steve no tenía la protección con la que él contaba.
Llegó con su sonrisa socarrona y dijo cualquier estupidez sobre pegar a la gente más débil en callejones oscuros. No les dio tiempo a explicar sus motivos cuando dio el primer puñetazo. No quería que pensasen que paraba la paliza a sabiendas de que era el otro chico, era más fácil si simplemente pensaban que era un defensor de los débiles.
Bucky se llevó varios palos, pero al menos se fueron y dejaron al pobre chaval solo finalmente.
- Gra… gracias… -dijo con dificultad.
Bucky negó con la cabeza.
- No te preocupes.
Hizo un gesto para que Steve se acercase. Al verle llegar corriendo sonrió porque al final no había venido a meterse en la pelea. A diferencia de él mismo, Steve habría defendido los derechos de aquel muchacho de estar con quien quisiese. Había conseguido evitar un problema.
- ¿Estáis bien?
Bucky asintió moviendo la cabeza mientras suspiraba aliviado. Steve jamás entendería lo agradecido que estaba con él por no meterse en una pelea. Jamás sabría cómo había respirado en aquel instante al saber que estaba a salvo. Jamás comprendería lo que significaba para él que esa noche le hubiese escuchado.
- Ayúdale a él –dijo intentando levantarse-. ¿Dónde vives…?
- Matt.
- ¿Dónde vives Matt?
Llevaron a Matt a su casa y le dejaron en la puerta. Durante el camino Matt le dio las gracias más veces de las que Bucky podía contar. Y al llegar a su puerta les miró seriamente y Bucky supo lo que iba a decir.
- No hace falta que digas nada –dijo Steve con una sonrisa dulce-. A nadie debería importarle con quién pasas tu tiempo.
Bucky asintió y le dio un suave golpe en el hombro. Matt volvió a darle las gracias aunque Steve le dijo que no hacía falta.
- Cuídate –se despidieron.
Meses más tarde Bucky se enteró de que habían apresado a un joven que vivía por allí cerca. No hizo falta demasiado para que Bucky supiese que se trataba de Matt, también supo que en comisaría se había llevado algunos palos. Miró a sus compañeros de trabajo mientras decían que se lo tenía merecido sin decir nada. Tuvo que disculparse unos momentos para ir al baño, todo culpa de la cerveza se excusó, y casi se echó a llorar al pensar en que ese podría haber sido Steve si le hubiese dejado inmiscuirse en aquella pelea. Durante un minuto tuvo que concentrarse en respirar hondo y alejar el miedo de su mirada. Cuando volvió habían cambiado el tema, pero dio igual, a Bucky no se le olvidó la forma en la que todos se habían reído de aquel pobre chaval y cómo él había sido incapaz de decir nada a su favor. No era mejor que ellos. Se sintió asqueado de sí mismo, pero pensó en que merecía la pena si conseguía salvar a Steve de todo aquello.
Aquel día miró a Steve e intentó que no viese el miedo en sus ojos.
- ¿Te parece que salgamos esta noche? –le propuso intentando sonar casual-. El otro día conocí a unas chicas muy simpáticas y sé adónde suelen ir en las noches.
Cuando vio como Steve se encogía de hombros le sonrió.
Tenía tanto miedo, tanto, tanto miedo… Había que tener tanto cuidado en esos días y cada vez era más fácil para él el ser consciente de lo que le pasaba a la gente como él. Debía cuidar de Steve y mantenerle alejado de ese mundo. Jamás se perdonaría que le pasase algo porque él no fue lo suficientemente cuidadoso. Steve debía encontrar a una buena chica lo más pronto posible. Quizás entonces él podría dejar el miedo atrás y volver a respirar sin sentir aquella opresión en el pecho que, sobre todo en las noches, le ahogaba mientras pensaba en Steve.
Fin
Bueno, he intentado abarcar todo este tema de la homofobia por aquella época en la que no sólo se perseguía sino que era ilegal, por lo que ser señalado como tal era peligroso en varios aspectos. Así que el pobre Bucky va a pasarlo bastante mal por él y más por Steve.
Agradecimientos: EloraP, Yaikaya, why a name.
Ya me despido con la promesa de subir pronto el siguiente y siempre esperando sus opiniones.
Hasta el próximo!
