OHAIO GIRLS!

Gracias por sus comentarios.

Me han animado tanto que no pude esperar... aqui les dejo el segundo capitulo...

MATTA NE!


"Con los zorros hay que ser un poco zorro"

Thomas Fuller


Capitulo 2: Las cosas no son siempre lo que parecen... pero a veces si lo son...

Edward POV

-Este no es el lugar del crimen –dijo con un suspiro.

-¿Estás segura? -ella asintió levemente.

El sujeto chasqueo la lengua y entrecerrando sus ojos analizo el lugar. Localice de inmediato, colgando del cuello de su abrigo una identificación. Detective R. J. Wilson.

Un fuerte murmullo de voces se empezó a escuchar por todo el campus. Habían terminado las clases de ese día y era la hora de salida para las demás carreras. La gente se comenzó a amotinar.

El cuerpo de seguridad de la universidad empezaba a tener problemas para controlar a los curiosos espectadores.

Pero eso no me interesaba.

Volví mis ojos hacia Bella.

-¿Quién entreno a esos idiotas? –dijo con sorna un joven mientras se acercaba a ellos. Tenía la piel morena y el cabello rizado, su complexión descomunal me recordó a mi hermano Emmett -¡No puedo creer que no puedan imponerse y mandar a esos chicos a sus casas!

-Hola Víctor…- musito Bella sonriéndole y nuevamente enfocando sus ojos en nuestra dirección.

-Hey…- saludo Wilson con un choque de manos al recién llegado y agregó sonriente -Deberías ir a mostrarles como se aplican medidas de control, ¿no crees Izzie?

Ambos entornaron sus ojos sobre Bella al ver que no obtener respuesta de su parte. Ella despego sus ojos del gentío y les devolvió una sonrisa al tiempo que se ponía en pie y se quitaba los guantes.

-Creo que deberíamos hablar con el Rector del Campus, para que tome sus precauciones… –musito Víctor entre dientes.

Antes de que alguno pudiera agregar cualquier cosa, Bella empezo a caminar a paso lento en dirección de la multitud.

-¡Izzie! ¿A dónde vas?

Ella se dio la vuelta y levanto una mano, les indicó que esperaran.

-¿Quién está a cargo aquí?…-pregunto acercándose a las líneas amarillas.

Un guardia salió al frente.

-Yo. Oficial Jacob Owens.

Los ojos de Bella brillaron extrañamente al escuchar su nombre completo. Carraspeo un poco y luego modulo su voz.

-¿Me permitiría hablar un momento con los chicos?

-Bueno…yo no…- tartamudeo mirando a sus compañeros-…no sé…

-Solo serán unas cuantas palabras – sonrió coquetamente y agregó –Es algo sin importancia realmente.

El guardia pestañeo confundido por su gesto.

Sentí un nudo en el estomago ante su acción.

Siempre creí que Bella era hermosa e interesante, pero la madurez le había dado cierto toque a sus facciones que la hacia realmente seductora.

Mis ojos recorrieron rápidamente su cuerpo, deteniéndose minuciosamente en cada curva ganada con la edad.

Sus formas, ciertamente habían florecido…

Era toda una mujer.

Trague la ponzoña acumulada en mi boca.

De nuevo tenía ahí al monstruo presente...solo que ocasión, su hambre era diferente de la primera vez que la conocí.

-Deja de mirarla así Edward. Cualquiera diría que te la vas a comer.

Estaba tan absorto en mi análisis que no había notado cuando mi hermana me observaba atentamente.

"Se más discreto…vampiro lujurioso"-bromeó en su mente por mi gesto adolorido.

-Cállate Alice…- musite continuando con mi observación.

-¿Sabes? Realmente se convirtió en una mujer hermosa….con ese cuerpo y ese rostro bien podría haber sido modelo…aunque – agregó con tono de desaprobación -su gusto por la ropa no ha mejorado en nada….eso es de la temporada pasada…

Repentinamente Alice me jalo hacia atrás de una camioneta, desde donde podíamos ver todo, sin ser observados por nadie. No pude objeción, cuando vislumbre en su pensamiento lo que pasaría.

-Claro Detective… ¿Por qué no? –"Debería pedirle su teléfono…es muy linda…"

El oficial asintió y de inmediato Bella atravesó las cintas amarillas e hizo una señal hacia los estudiantes para que la siguieran hacia el estacionamiento.

Todos la siguieron, como ovejas al matadero.

Las chicas estaban intrigadas por que para una mujer su trabajo implicaba poder y peligro, y los chicos estaban impresionados por su belleza.

Era imposible no estarlo.

Los pensamientos provenientes del equipo de fútbol me encendieron. Estaban reparando en cada detalle de su anatomía, con morbo.

Bella saco una tiza de su bolsillo y marco una línea sobre el pavimento entre el estudiantado y ella. Luego trepo ágilmente sobre una patrulla y grito con voz fuerte:

-Atención señores. Soy la Detective Isabella Swan del FBI. Quiero que vean esta línea con cuidado. Nadie – sin excepción-puede atravesar esta línea. Cualquiera que ose desobedecer mi orden, estará enfrentando a un correctivo disciplinario por parte del Departamento de Justicia por cuestionar a la autoridad.

-Pero, tenemos derecho a saber lo que esta pasando-vocifero aterrorizada Margaret Sheridan, la presidente del club de porristas.

-Y lo sabrán a su debido tiempo - afirmo con expresión segura - Por ahora, les pido que salgan en perfecto orden y no regresen a esta área del campus hasta nuevo aviso. Considérense informados.

Ethan Bradley, la estrella del equipo de americano y el play boy oficial de la universidad salio al frente del alumnado.

-¡No puede hacer esto! Mi auto está detrás de esa línea – insito altaneramente señalando un hermoso Alfa Romeo amarillo a espaldas de Bella.

-Lamento mucho que no puedas usar el auto de papá y tengas que gastar la suela de tus zapatos…–aludió encogiéndose de hombros con un aire despreocupado y cínico que nunca antes vi en ella- Usa el transporte público.

"Maldita bruja"

Alice se sujeto por el brazo en cuanto gruñí.

-Cuidado Edward –musito entre dientes-No te precipites.

El chico Bradley avanzó hacia Bella, mientras ésta bajaba de la patrulla en un salto.

-No se acerque señor….se lo advierto – levanto su mano, indicándole detenerse.

"Es pequeña…no será difícil"

-Ninguna oficialucha de cuarta me dirá lo que puedo o no puedo hacer. No me iré de aquí sin mi auto…

-¡No atraviese la línea, señor! –vocifero Bella saliendo al frente de el, con voz contenida. Pude percibir por su tono siniestro, que ocultaba algo. Sus ojos estaban a la expectativa de lo que el chico pudiera hacer.

Ethan le hizo frente, mirándola con gesto de burla. Era un poco alta, pero ciertamente era demasiado pequeña a su lado. El media cerca del 1.85 y pesaba a lo menos unos 82 kgrs.

-Alice…-sisee furioso, tratando de liberarme de su agarre.

"Controlate. No veo que vaya a herida"

Bradley se sonrió cínicamente, mientras sus compañeros reían y le incitaban a seguir con su juego. Alice me apretó más fuertemente.

"Tranquilo Edward. No hagas nada…"

El pensamiento ofensivo de Bradley me provoco nauseas, pero no tanto como cuando se inclino sobre Bella, soltando su aliento asqueroso sobre su rostro.

-Estoy seguro de que podemos arreglar esto en el asiento trasero de mi auto…- contesto en voz muy baja, acercándose a su oído y agregó –Apuesto que estas de mal humor por que no te han "inclinado" correctamente estos últimos días.

Acto seguido rozo con su dedo el hombro de Bella, quien lo seguía mirando con gesto cauteloso, pero tranquilo.

El movimiento fue rápido.

Al instante, Bella tenia a Ethan Bradley de fauces contra el piso helado del aparcamiento, mientras le aplicaba una llave a su dedo con su diminuta y frágil mano.

-Señor…-enfoco el grabado de su chamarra deportiva y agregó rápidamente- Bradley. Esta usted detenido. Tiene derecho a guardar silencio, todo lo que diga será y podrá ser usado en su contra ante una corte legal –recito en voz alta, sacando sus esposas del bolsillo trasero de su pantalón y colocándoselas agregó –Tiene derecho a un abogado, si no puede solventar uno, la corte se lo proporcionara. ¿Ha comprendido sus derechos, señor?

-¡Bruja estúpida! ¡Deja que te ponga las manos encima…!

Bella lo jalo de lado, sentándolo en un solo movimiento. Acomodó su mano en el espacio entre las esposas y la espalda, provocando una palanca que impulso el cuerpo del chico hacia el frente con un giro y lo puso de pie en una incomoda posición. Alice y yo reímos con ganas, viendo como lo encaminó hacia una patrulla, totalmente inclinado hacia el frente.

Un uniformado corrió y abrió la puerta de la patrulla para que Bella metiera dentro de esta a Ethan.

Levantó la palanca de su brazo derecho y con su mano izquierda, lo agacho más, para meterlo en el asiento trasero, protegiendo su cabeza en todo momento.

-Esto no se va a quedar así…- refunfuño Ethan. Por su expresión, casi estoy seguro de que estaba a punto de llorar por la frustración de haber sido sometido por una chica frente a todo el campus.

-¡Vaya! Creí que te gustaría arreglar las cosas en el asiento de mi auto…- Bella abrió los ojos con aire inocente y agregó maliciosa-No es tan divertido cuando eres tu quien esta "reclinado", ¿cierto? – sonrió cerrando la puerta, indicando al conductor que se lo llevara.

Mire toda la escena en silencio, completamente asombrado y sintiendo una inexplicable oleada de orgullo por la mujer que tenia frente a mí.

Era hermosa y era fuerte, valiente y decidida.

-¿Alguien mas quiere "pasar" por su auto? – pregunto dándose la vuelta hacia los estudiantes.

Inconscientemente me tensé al poner atención a los pensamientos de los otros miembros del equipo de fútbol que salieron al frente con la furia contra ella dibujada en el rostro.

Tres agentes bloquearon su paso de inmediato.

Dos de ellos, eran los que habían estado platicando con Bella sobre el campo de fútbol.

-Deténganse señores…-hablo el recién llegado.

Increíblemente, este era todavía más grande que el otro detective al que llamaban Víctor.

-¡Están en propiedad privada! –reclamó el compañero y mejor amigo de Ethan.-La ley marca que no pueden hacer ninguna detención a un menor de edad, dentro del campus.

Freddy Houston era bien conocido en el campus por las fiestas alocadas que ofrecía en su fraternidad. También por ser presidente del consejo estudiantil e hijo del dueño de una firma de abogados prestigiosa. Obviamente, conocía la ley y la usaba en su beneficio.

-Supongo –aludió el recién llegado – que también sabrá que atacar a un agente de policía en el cumplimiento de sus funciones, obstruyendo su labor es considerado un delito federal, ¿señor…?

-Houston. Alfred Houston. –contesto aludiendo a su apellido. Esperaba que al reconocerlo, los agentes temblaran de miedo.

Desde luego, su intento tuvo el efecto contrario.

Los ojos del agente brillaron en reconocimiento.

-Bien señor Houston. Informe al abogado del señor Bradley, que deberá alcanzar a su cliente en la Jefatura de Policía.

Freddy se dio la vuelta y rápidamente saco su móvil para llamar a su padre, seguido por el resto de su equipo.

-Vayan a sus casas ahora- ordenó Wilson al resto de los estudiantes, que fueron alejándose con opiniones divididas.

Muchas chicas en el campus habían sido ofendidas y acosadas en mas de una ocasión por Ethan y pese a haber presentado una queja ante el consejo estudiantil, el poder y el dinero de su familia le habían protegido. Ahora, en este preciso momento, estaban extasiadas con la actuación de Bella.

Sentían que por fin, alguien les había hecho justicia.

Otros – como Freddy Houston, estaban indignados por ser tratados como delincuentes.

Delincuentes.

Una voz en mi cabeza, me recordó el comentario de Rosalie el día anterior.

Si Bella me hubiera visto con aquella apariencia, seguramente hubiera terminado dentro de una patrulla, esposado y humillado como Ethan Bradley.

La oleada de orgullo desapareció, en cuanto mi cabeza proceso otro detalle.

Ethan era un niño mimado y pretensioso que busca siempre salirse con la suya, solo un bravucón insolente, pero no un delincuente después de todo.

Pero hay otros….

Delincuentes realmente peligrosos, como los asesinos y violadores que había matado con mis propias manos en aquella época de rebeldía y separación contra Carlisle.

Delincuentes como el responsable de la muerte de Teresa Solís.

Gruñí furioso.

¿Acaso no le había pedido a Bella que no hiciera cosas estúpidas y peligrosas?

¿De donde había sacado esa ocurrencia de ser policía?

¿Acaso Charlie la había apoyado?

¿Quería ella enorgullecer a su padre?

¿Y René no se había opuesto?

-¿Qué te pasa?- Alice me jaló hacia abajo, para que la camioneta nos cubriera por completo. Imite su posición en cuclillas, mientras la amargura se acumulaba en mi interior.

-Ocurre que estoy molesto…-contesté con los dientes apretados.

-Edward – Alice rodó los ojos – Nada malo le ocurrió.

-Eso es precisamente lo que me molesta. Nada ocurrió…ahora- explique conteniendo mi rabia –Pero algo le ocurrirá en algún momento.

Me miro con atención un momento y frunció el ceño.

-Eso no debería molestarte. Es su vida y ese su trabajo…después de todo, no tienes derecho sobre ella, ¿sabes?

El argumento de Alice me cayó como agua fría.

-Tú decidiste alejarte de su vida, ¿no? –inquirió ella con indiferencia.

-No estoy hablando de eso, Alice.

-No Edward. Conozco esa mirada. No puedes intervenir en su vida de nuevo. Solo mírala. Mira en lo que se ha convertido. – indicó la dirección con su cabeza y murmuró –Ha sobrevivido por 7 años sin ti. No tienes derecho a perturbarla ahora.

La mire sorprendido.

-¿Qué? ¿Acaso pensaste que te diría "Anda Edward, ve por ella, ¡Protégela!"?

La sorpresa continúo.

-No intervengas en su futuro –me sentenció arrugando la frente.

-Pero Alice…

-¿pero que?

Intercambiamos miradas de desaprobación el uno al otro por cierto tiempo.

¿Era en serio?

¿De verdad Alice no volvería a intervenir en la vida de Bella?

-Hey… ¿que hacen ustedes ahí?

Oh no.

Nos dimos vuelta lentamente, hacia Wilson que nos miraba con curiosidad y desaprobación.

-¿Acaso no escucharon que debían ir a casa?

-Nosotros…-traté de explicar sin alcanzar a terminar mi respuesta.

El aroma de Bella se hizo más fuerte y de inmediato apareció frente a nosotros, con la mirada puesta en su compañero.

-¿Que pasa, Wil?

-Estos jovencitos que buscan un traslado en primera clase a la Jefatura – nos señaló con la barbilla.

Bella enfocó sus ojos sobre nosotros. Sus labios se entreabrieron levemente cuando nos reconoció y su corazón comenzó a palpitar rápidamente.

Todo desapareció a mí alrededor cuando me vi reflejado en sus ojos.

-¿Qué opinas, Izzie? ¿Quieres que le hagan compañía al otro?

Bella parpadeó un par de veces y rápidamente enfocó su atención sobre su compañero negando con la cabeza.

-No Wil. No es necesario… Es suficiente con el regaño que me espera en la Jefatura por el otro. Déjalos ir…-sentenció esta vez con gesto suplicante hacia nosotros -Pero deben irse ahora.

-¿Segura? – cuestiono extrañado.

-Estoy segura. –volvió su rostro hacia el y mordió su labio inferior levemente -Debemos recoger la evidencia antes de que vuelva a nevar y no hay nadie que los llevé, de todas formas.

-De acuerdo. Ya oyeron a la Detective Swan… ¡Váyanse!

-Gracias Detective…- contestó Alice tirando de mi mano hacia la salida-..Vamonos.

-Bella –musite entre dientes.

Ella cerró sus ojos y dándose la media vuelta, avanzó hacia el cambio a paso apresurado, seguida por su compañero.

-Adiós Edward -murmuró.