¡No puedo creer que me haya tardado tanto en actualizar!
¡Lo siento muucho!
¡Ultimo capitulo del fic! ¡Por este año!
JAJAJ Okno(?)
Sin más, ¡Espero les guste!
Disclaimer: Haikyuu! no me pertenece. Es de Furudate Haruichi. El que me causará un ataque cardiaco por como va el manga hasta ahora.
Advertencias: Ninguna, ninguna... aunque desearían una, ¿No es así?
Capitulo 3: Falda.
Llevaba buen rato sentado allí, sudaba como si no hubiera un mañana dentro de aquel uniforme. A pesar de que debería de estar acostumbrado a llevarlo. Pero como que a las chicas no les funcionaba ese tipo de ropas. El equipo ya se había ido a practicar y él solo escuchaba el tentador sonido de los tenis resbalando en el suelo de la cancha y los balones rebotando. Sugawara le había dicho que esperara en la entrada del gimnasio, que Kyoko-san le ayudaría cuando llegase. Y allí estaba.
– Hola.
La dulce voz de Kyoko-san se escuchó a sus espaldas. Volteó a verla.
– Eh, ho-hola.
– Creo que necesitas un uniforme.
Miró a su pecho, que dolía debido al encierre en el que estaba. Y al calor.
– Ven conmigo. –Le agarró de la mano y la llevó al baño del gimnasio.
Lo encerró en un cubículo y le paso una bolsa con unas ropas dentro.
– Allí está todo lo que necesitas. Cuando estés lista sal. –Y escuchó los pasos ligeros de Kyoko alejándose del baño.
Agradeció al cielo de que la manager del equipo les diera su espacio personal a las personas.
Y que no hiciera preguntas, como por ejemplo; que hacía una chica en uniforme de varón.
Se dispuso a abrir la bolsa y ver su contenido. Su cara se deformó en una mueca de pesar cuando lo primero que agarró y saco fue una falda. Seguido de una camisa, un lazo y unas zapatillas junto con las largas medias.
¿En serio tendría que ponerse una falda? ¿El uniforme de mujeres? ¿No podía simplemente ponerse el uniforme de deportes?
Lloró y gritó internamente.
Definitivamente tenía que ir con la chica del club de ciencias.
Se cambió lo más rápido que pudo. Quitándose el uniforme de chicos como si quemara, sintiendo la liberación y la alegría de ser libre. ¿Cómo había chicas que podían ir en trajes ajustados todo el día?
Tocó su pecho, y se sonrojó de nuevo. Eran grandes. ¿Por qué demonios tenía que tener pechos tan grandes? En la mañana, cuando había buscado un sujetador; encontró que su madre tenía uno de cuando estaba embarazada de su hermana pequeña. Era grande, y le había quedado perfecto. Claro que le había tomado diez minutos dejar pasar su cara roja por haber rebuscado entre la ropa íntima de su madre. Y suplicó a todos los dioses que ésta no se diera cuenta más tarde.
Sobó su espalda, adolorida por el peso. Sí que las copas 38 eran algo difíciles.
No podría hablar de eso, al fin y al cabo era su primer día como chica. Ojalá y fuera el ultimo.
Tomó la camisa y la abotonó. Al menos se veía decente ahora y no como un dibujo de revista H. Dejó de pensar en idioteces y se colocó las medias y zapatillas.
Luego la falda.
Quería tirarla por el inodoro.
Si había algo que no haría, era ponerse una falda jamás. Pero no había de otra.
La subió por sus piernas hasta su cintura, ajustándola allí. Se colocó el lazo color vino tinto en el cuello y lo amarró.
Salió del cubículo para mirarse al espejo. Ahora parecía una chica de verdad. Cosa que no deseaba.
Miró su cabello, igual de desaliñado que siempre. Eso había quedado igual. Lo dejo así y salió del baño.
-XX-
Kyoko-san había estado esperándola fuera.
– Oh, te quedó bien.
Hinata miró al suelo. ¿Le quedaba bien una falda? ¿A él?
– Gra-gracias.
Escuchó unos pasos acercándose hacia donde estaban, y volteó encontrándose a Sugawara.
– ¡Ahora si pareces cómoda! –Dijo sonriendo.
El peli naranja no hizo más que asentir.
– A propósito, ¿Cómo te llamas? –Preguntó. Bueno, sí que había tratado de evadir la pregunta, ahora no había escapatoria.
Se puso a pensar. Un nombre de chica… No tenía ni idea. Y no había forma de que utilizase el nombre de su hermana, sería extraño.
Su hermana… ¡Lo tenía!
– ¡Me llamo Haruhi! –Dijo efusivamente. Haruhi así se llamaba una de las muñecas de su hermana. Lo sabía por las incontables veces que había tenido que jugar con ella.
– Que lindo nombre, entonces. Bueno, que me alegro que nuestra manager te pudo haber ayudado. ¡Me voy a la práctica! Hasta luego, Haruhi. –Se despidió saludando, y guiñando un ojo en su dirección se marchó.
Hinata soltó el aire que sin pensarlo estaba reteniendo.
¡Bien! Ahora tendría que ir con la chica del club de ciencias. Y con suerte, explicarse más tarde con sus compañeros de equipo.
Empezó a correr rumbo a los salones. Importándole poco que tenía una falda.
¡DEJEN REVIEW SI LES GUSTÓ! Y si no les gustó... y si quieren que deje de escribir...
¡Cualquier cosa!
Antes que nada... ¡Feliz año nuevo! (De una vez)
Lamento no haber actualizado antes, no sé que me ocurrió. En realidad, los días se me pasaron deprisa xD
No piensen que lo olvidé, yo no olvido mis fics. ¡JAMÁS!
¡Una cosa! Haruhi fue el nombre que se me ocurrió para nuestra linda Hinata. Empieza por H y busqué un significado parecido a su nombre.
Significa soleado.
¿Les gusta? :'D
Sí, este capitulo quedó corto... en realidad estaba escrito hace un tiempo. Bueno, de nuevo; ¡Pasen un lindo feliz año nuevo! Pidan muchos deseos. ¡Nos leemos!
Para las que ya me han leído antes, saben que suelo escribir más, ¡Se los tengo prometido!
