SOCIOS III

Ikhny Shy

Juvia acababa de cambiarse y arreglarse para su cita cuando Lucy se cansó de esperarla y comenzó su marcha fuera de Fairy Hills. La maga rubia solo pensaba en la imagen de su amiga Levy, sentada en la cama, abrazando sus rodillas a su pecho con el rostro rojo y los ojos acuosos, con una voz suave y casi inaudible la maga de escritura sólida aseguraba que todo estaba bien y forzaba una sonrisa en su rostro que Lucy jamás se creyó…

-Maldición, Juvia… ¿Cómo se te pudo ocurrir esta idea tan estúpida?... – Protestaba por dentro mientras salía de Fairy Hills –Quizás si hablo con Gray… tal vez él pueda hacerla entrar en razón… pero… - Lucy miró hacia atrás, observando la ventana de su compañera de agua -… Podría arruinar las cosas para Juvia… -

Mientras, dentro del edificio…

Juvia salía de su dormitorio con una sonrisa de satisfacción arraigada en su rostro, para ella nada podría salir mal en su plan perfecto para atraer la atención del mago de hielo… lo que no contaba la chica era encontrarse con la enamorada de Gazille en medio del pasillo. La mirada de ambas se cruzaron y las dos se detuvieron petrificadas por la presencia de la otra…

-… Estás lastimando a alguien más con ese plan… - La voz de Lucy se hizo camino entre los felices pensamientos de Juvia para unirse a la lamentable imagen que tenía Levy en ese momento.

-Levy-chan… - Murmuró Juvia sintiendo pena y culpa a la vez.

-Ah… Hola, Juvia… - Respondió Levy, fingiendo una sonrisa. -¿Lista para tu cita? –

-Sí… - Juvia susurró su respuesta con pesar, sentía el ambiente tenso a su alrededor. Levy desvió la mirada al suelo, una oleada de tristeza se contagió en Juvia, quien avergonzada también bajó sus ojos.

-Que… que se diviertan. –

-Gracias… Levy… -

Juvia reanudó su camino, cruzando por al lado de Levy. Sin mirarla la maga de agua agregó un muy sincero…

-Lo siento… - Y sin explicación alguna, salió corriendo de Fairy Hills.

En la puerta del cine,

Gazille esperaba a su cita con impaciencia. Había notado la presencia de Gray a pocos metros de su posición, escondido detrás de un árbol, asomando su cabeza a cada segundo también aguardando la llegada de Juvia.

El Dragon Slayer de hierro divisó a su cómplice que venía corriendo desde la otra cuadra y se cruzó de brazos para acentuar su descontento por la espera.

La maga de agua llegó agitada y sin meditarlo se arrojó a los brazos de Gazille, quien desprevenido, la atrapó torpemente y ambos cayeron al suelo…

-Rayos, Juvia! – Bramó el mago. -¿Qué rayos te pasa? – Juvia se sujetó con fuerza de la ropa de Gazille y sin explicarlo comenzó a llorar…

Gray observaba desde el árbol confundido, un impulso le sugirió que corriera hacia allá para averiguar lo que sucedía, pero su instinto prefirió aguardar allí…

Tratando de ser delicado Gazille se levantó lentamente, quedando los dos magos sentados en el suelo. La abrazó torpemente y esperó a que ella se calmara…

-Gazille… Gazille y Juvia son malos… son malas personas… -

-Oye! ¿Porqué dices eso? –

-El plan de Juvia… -

-Está funcionando de maravilla. – Completó Gazille sonriente y puso su mano sobre la cabeza de su amiga. Juvia negó con la cabeza y volvió a hundir su cara en el pecho de Gazille.

Gray miraba como el mago de hierro consolaba a Juvia acariciándole el cabello y el árbol al que se sujetaba para esconderse comenzó a congelarse.

-Rayós! – Exclamó y corrió hacia otro árbol, más cerca de los dos magos.

-El Plan de Juvia está lastimando… -

-Mira hacia atrás. – Indicó Gazille ignorando el comentario de su amiga. Juvia obedeció y por un momento olvidó el encuentro con Levy al ver el árbol congelado.

-¿Gray-sama? –

-Sí… está muerto de celos. – Gazille sonrió complacido y Juvia lo miró fijamente a los ojos. -Es lo que querías, ¿Verdad? – Ella asintió con la cabeza y él le apartó las lágrimas de la cara con su dedo índice. –Entonces… no te preocupes más, ¿Vamos a ver la película? –

-Sí… -

Gazille se levantó, ayudó a Juvia a pararse y ambos entraron al cine.

Gray los miró con furia, no había podido escuchar nada de lo que hablaban, pero a sus ojos se veían demasiado unidos, demasiado felices…

-Demasiado… perfectos… juntos… -

Sintiéndose derrotado, el mago de hielo comenzó su regreso al gremio…

Después de la película,

-Juvia no puede creer que Gazille haya elegido esa película para una cita. – Se quejó la maga al salir de la sala. Gazille iba a su lado comiendo un bote grande de pop corn.

-No es una cita de verdad. – Le recordó masticando un puñado grande. –Y no puedes negarlo, es una película fabulosa. –

-A Juvia no le gustan esas películas. – Volvió a quejarse y se cruzó de brazos ofendida.

-¿Qué película preferías? –

-Esa. A Juvia le gustaba esa. – Respondió ella señalando un cartel de una pareja besándose.

-Estás bromeando, ¿Verdad? –

-No. La próxima vez iremos a ver esa. –

-¿Y quién dice que habrá próxima vez? –

-¿Gazille-kun ya no quiere salir con Juvia? –

-Estás un poco confundida… - El Dragon Slayer miró a ambos lados del camino y sonrió. –Gray no está aquí. - Juvia se descruzó de brazos y suavizó su expresión de ira.

-¿Gray-sama ya se fue? – Preguntó con desilusión.

-¿Qué esperabas?¿Qué se quedara aquí toda la película? – Juvia ladeó la cabeza y Gazille rió a carcajadas.

-Cielos, Juvia… eres muy ingenua. –

-Gazille, no te burles de Juvia! –

-De acuerdo, de acuerdo, ajajajaja… - Comió otro puñado de pop corn y calmó sus carcajadas. –Si el cabeza de hielo se fue no es necesario que sigamos con esto, vamos, te acompaño hasta los dormitorios. –

Gazille comenzó el camino en aquella dirección, pero Juvia se quedó en su lugar, recordando su encuentro con Levy…

-Gazille… hay algo que Juvia no te dijo… -

Ya era de noche y la brisa fresca invitaba a la maga de escritura sólida a una caminata nocturna para despejar su mente. Quería obligarse a levantar el ánimo, trataba de convencerse que debía estar feliz por Juvia y Gazille, pero… le costaba tanto aceptarlo…

Respiró hondamente y salió de Fairy Hills sin rumbo fijo. La ciudad tenía solo algunas luces encendidas y tal vez por la hora, no se escuchaba nada a su alrededor. Levy le tenía miedo a la oscuridad, pero por alguna razón no quería volver a su dormitorio…

Una figura gigantesca se cruzó en su camino y Levy ahogó un grito de terror… la figura se acercó lentamente y ella solo pudo retroceder un paso, pues su cuerpo estaba paralizado…

-¿Quién?¿Quién eres? – Demandó temblando y la figura dio un paso al único rayo de luz que daba un pequeño farol.

-¿Por qué tanto miedo, pequeña? –

-¿Gazille? ¿Qué haces aquí? – Preguntó sintiéndose más tranquila, pero comenzando a sentir el dolor de los celos.

-Puedo preguntar lo mismo. -

-Pregunté primero. –

-Acompañé a Juvia a su dormitorio. – Respondió él simplemente y notó el cambio en la mirada de Levy, quien desvió sus ojos al escuchar el nombre de su compañera.

-Ah… -

Un silencio incómodo se instaló entre ellos, pero ninguno sabía como romperlo. Juvia le había contado lo que Lucy le dijo y el estado en el que había visto a Levy en el pasillo, pero confirmarlo él mismo había sido más duro de lo que pensaba… no sabía como manejar la situación o la información que tenía… por lo que solo se quedó allí mirándola, viendo como la frágil figura de la maga se desmoronaba por dentro y por fuera…

-Pequeña… yo… - Levy levantó la mirada para encontrarse con los intensos ojos rojos de Gazille que por primera vez se veían tan vulnerables como los de ella. –Te explicaré lo que está sucediendo… pero no ahora… -

-¿De qué estás hablando? – Preguntó confundida.

-Solo… Tengo algo que decirte… pero no puedo… ahora… ¿Me esperarás? –

-No entiendo de que hablas Gazille. –

Frustrado el mago dio un paso hacia ella, acortando la poca distancia que los separaba y sin pensarlo la tomó con firmeza de los hombros y la abrazó fuertemente. El cuerpo de Levy se sentía tan distinto al de Juvia cuando la abrazó que tuvo que cerrar los ojos para experimentar los sentimientos tan potentes que se agolpaban en su pecho.

Levy se sonrojó por la inesperada acción, sin poder mover su cuerpo solo se dejó abrazar por el Dragon Slayer.

-¿Me esperarás, pequeña? –

-Sí, Gazille… -

CONTINUARÁ…