Hola personitas lectoras! Quiero darles las gracias por leer :)
Si les gusta dejen Reviews! En este capi, Navidad y vacaciones de verano!
Se que estan algo apresurados los lapsos de tiempo pero es que solo pongo lo más importante de cada año, pues si no tardaría mucho en llegar a lo principal :P
Se que esta corto pero, era necesario, el próximo esta más largo!
Ahora, disfrutar!
Llegaba Navidad, el tiempo que James Potter había pasado en Hogwarts había sido maravilloso. Se había hecho mejor amigo de tres chicos con los que compartía cuarto, Remus, Sirius y Peter. También de Frank, pero el pasaba mas tiempo con unos amigos que tenía en hufflepuff .
Solo esperaba los regalos que tendría, ya imaginaba el árbol lleno de regalos con etiquetas de "Para James Potter". Aunque claro, le había escrito a sus papás sobre Sirius, Remus y Peter; así que estaba seguro de que a ellos también le enviarían varios regalos.
Era el mejor en clase de vuelo y en transformaciones, al igual que Sirius y Remus, pero es que Remus era bueno en todo.
Hoy era un día antes de Navidad, ya era noche y estaban casi todos dormidos. Y mientras Sirius caía profundamente dormido, el recordaba cómo había sido el último día antes de vacaciones.
-Flashback-
James despertó y Lupin iba saliendo del baño.
-¿Qué hora es?- pregunto Potter
-La hora en la que se tienen que levantar- le contesto Remus
-Cállate y cierra las ventanas, que me estas quemando- dijo un modorro Sirius mientras despertaba.
-¡Vamos pequeños vampiros! - dijo un alegre Frank abriendo las cortinas de su cama.
-5 minutos más mamá...- Peter susurraba todavía dormido
-No mi cachetitos de marrana hermosa, ¡despiértate que tu lechita se enfría!- le contesto Sirius fingiendo una vos de señora gorda y aventando una almohada a Peter.
-No les hagas caso Peter- le dijo Remus fulminando a sus amigos con la mirada.
Luego de que los cinco chicos estuvieran listos, salieron de sus habitaciones hacia el gran comedor, donde Frank se les separo y se fue con algunos de segundo.
Las chicas ya estaban ahí.
-¿Por que tardaron tanto?- pregunto una inocente Mary
-Seguramente tuvieron que tardar otra media hora desatorando a Pettigrew como la otra vez.- Le contesto Sam
-Hey, ¡no te metas con Peter!- le dijo James
-Sí, ¡es nuestro! -siguió Sirius
-Lo que se atoro fue el trasero de Black- se atrevió a seguir Remus mientras sonreía.
Todos estallaron en risas. Emma y Alice casi se caen de la silla y Lily se empezó a ahogar con el jugo de calabaza.
-¡No te ahogues Lily! ¡Qué haría yo sin ti! - dijo un dramático Potter.
-Dirás, qué harías sin mi tarea de historia de la magia.- Le respondió Lily recuperándose y poniéndose rosa.
-Quería que sonara más amable- le respondió un sonriente James.
-Fin del flashback-
Lily, Mary, Alice, Emma y Frank eran los únicos que habían ido de vacaciones, James decidió quedarse para acompañar a Sirius que se había vuelto como su hermano. Remus también se había decidido quedar, pero la semana pasada había faltado un día por ir a ver a su madre enferma, como cada mes la visitaba desde principio de año; James se preguntaba de que estaría enferma.
Y entonces, con todas esas cosas en la cabeza, James cayó en los brazos de Morfeo.
Al día siguiente lo despertó los gritos de Pettigrew.
-YYYYYYYYYYYY! Mira cuantos regalos!- se escucho su grito desde la sala común.
Como un resorte Sirius se levantó con James y Remus pisándole los talones.
Bajaron y llegaron al gran árbol.
-Mira Remus!, este es para ti, este para mi, este para James, este para Sirius... - hubiera seguido pero James lo interrumpió.
-El burro por delante
-Ósea Remus? - los sorprendió la voz de Sam que iba bajando las escaleras.
-Bueno es que en si se dijo el primero y... - siguió tratándose de corregir James.
-Sam!- lo interrumpió Peter- Mira estos son para ti.
-¿Para mí? que extraño, suelen darme solo uno mis papas.
Pero luego se dieron cuenta de que muchos eran de los Potter y de sus amigos, incluso James y Sirius habían recibido uno de Lily, claro que ellos también le habían enviado uno.
Estuvieron toda la mañana abriendo sus regalos, desde Ranas de chocolate, Grageas de todos los sabores, empanadas de calabaza, una recordadora para Peter, un libro de "Como evitar que tu varita explote" para Sirius (de parte de Lily), otro libro de "Lo que no se le dice a una bruja" para James (también de parte de Lily), otro libro de "Las 100 mejores bromas muggles" para Sam (de Lily, que sabía que Sam ya sabía todas las mágicas). Y así, muchos regalos más.
Ya en la cena recibieron más lechuzas de sus padres (excepto Sirius a quien sus padres le habían enviado solo un regalo con una bufanda de Slytherin que decía "La buena casa").
Cenaron y encontraron más sorpresitas en su comida, Dumbledore vestía un atuendo rojo de muggle y usaba un sombrero también rojo con un cascabel en la punta. Fue la mejor navidad de Sirius, en que más se divirtió, también la de Peter.
Estuvieron conviviendo hasta tarde llevándose a la cama, buenos sueños y caras sonrientes.
Medio año más de clases y…
Una palabra, ¡VACACIONES! Eran libres.
La verdad Lily Evans más bien estaba algo deprimida, estaba segura de que se aburriría en vacaciones y que su hermana la molestaría más que nunca.
Llevaba todos sus libros y estaba dispuesta a comprar inmediatamente los del año siguiente cuando llegara su carta, y poder leerlos todos.
Después de un corto viaje en trineos (que parecían ser jalados por nada) a la estación de Hogsmeade, estaban ya en el tren buscando un compartimiento libre. Lily, Emma, Sam, Alice y Mary. Por fin encontraron uno y entraron.
-No quiero llegar a mi casa, mis padres no harán más que darme discursos de que no entienden como no quede en Ravenclaw o Slytherin- dijo enojada Sam
-Tranquila no te preocupes, te mandare una lechuza para avisarte si puedes ir a pasar una semana con nosotros - dijo Lily- a todas les enviare la lechuza.
-A la mía también puedes ir, estoy segura de que mis padres me dejarían que te quedaras el tiempo que quisieras Sam, no te preocupes.- le dijo Alice mientras alzaba su equipaje.
Seguían platicando hasta verse interrumpidas por cuatro cabezas que entraron de golpe a el compartimiento, haciendo señas de que guardaran silencio.
-¡Que pasa ahora!- les dijo Emma
-Escondanos- dijo James
-Le hicimos una broma a los de Slytherin- continuo Sirius
-Muy inteligente, a decir verdad- se presumió Remus.
-Grageas de todos los sabores, literalmente- siguió Peter
Lo que decían no tenían mucho sentido y estaban con las cabezas agachadas para no verse en la ventana de la puerta del comportamiento.
-A ver, que no entiendo nada- dijo Mary
-Si expliquen- exigió Alice.
Sirius la vio con una mirada de "pues que tontas están" y dijo -Tenían muchas grageas exclusivamente de chocolate, no sé cómo le hicieron pero todas eran de chocolate.
-Las cambiamos por las nuestras, de moco, vomito, pimienta y picante.- siguió Peter
-Y la hora que las probaron, gritaron que les daban ganas de vomitar. Y dos si vomitaron.- siguió Remus
-Y digamos que al resto, les dimos una ayudadita.- termino James
Todos estallaron en risa menos Lily y Mary que los voltearon a ver con una mirada de desaprobación.
-Que ya no estemos en la escuela no significa que los prefectos no lo puedan castigar, saben?- les dijo Lily
-Pobres Slytherins, eso no estuvo bien- dijo Mary
-Saben, yo también los regañare- siguió Sam- ¡No me avisaron! ¡Como se les ocurre! Eso les costara una broma mía, que les quede claro-.
-Ahora si me cuidare las espaldas - dijo Sirius de manera seria
Ahora hasta Lily y Mary rieron.
Todo el camino estuvieron los nueve riendo y platicando tranquilamente hasta llegar a King's Cross.
-Adiós chicas, adiós chicos, lo voy a extrañar nos vemos el año que entra- les sonrió Lily y le dio un beso en la mejilla a cada quien, y saliendo del tren inmediatamente corrió hacia sus padres y se fue.
-Que Potter, porque te pones como jitomatito.- le dijo riendo Remus
-De color jitomatito van a estar tus nalgas después de la patada que te voy a dar- le respondió este fulminándolo con la mirada.
Todos se fueron despidiendo uno por uno. James le presento a sus papas a Remus y a Sirius, ya que Peter ya se había ido.
James y sus padres esperaron hasta que vinieron por Sirius, como dos horas después. Se despidieron y se fueron.
...
Lo único de lo que estaba seguro Sirius, fue de que ese sería el peor verano de su vida, al menos que sus padres tuvieran una bondad milagrosa y lo dejaran ir a casa de los Potter por unas semanas, ya que ellos lo habían invitado.
Pero como siempre, el horror de su familia.
-Solo no hables- fue lo primero que le dijo su madre.
-Ni una palabra de esa boca o, recuerdas ese pequeño castigo de la ves de los ratones?- lo amenazo su padre.
Claro que lo recordaba, una pequeña broma a su querida prima con unos simples ratoncitos y un "pequeño crucio" salió de los labios de su padre.
Fue como si mil agujas atravesaran su cuerpo. Horrible y tan solo con 10 años, y ya había visto y sufrido de todo, y siempre trataba de proteger de lo mismo a su hermano pequeño, solo un año más pequeño.
No quería que fuera igual que ellos, solo un traidor más.
