Esta historia si me pertenece, pero lamentablemente los personajes no, ellos son de sunrise

Capitulo 3: ¿quién soy?

¿Cuál es mi nombre?… hasta hace algunos años yo tampoco encontraba esa respuesta, simplemente no lo sabia, no entendía el porque me encontraba en un lugar así, tan sucio, frio, lleno de dolor, miedo y odio todo a la vez y en el mismo lugar, tanto que si fueras alguien normal caerías en la locura, pero creo que no lo soy, nunca lo fui y mucho menos jamás seré un ser normal, ni siquiera soy alguien especifico, siempre deambulando entre el bien, y el mal, entre la oscuridad y la luz, soy la creación de dos polos opuestos que nacieron para odiarse, todo eso marcada en cada célula de mi cuerpo, cada gota de mi sangre, todo eso me dice la triste realidad por la que viví demasiado tiempo… Porque yo soy el ser que jamás debía haber nacido, que por su sola procreación maldijo su destino y a toda una población que provoco la expulsión de centenas de seres de luz que fueron condenados a vivir en el lugar más miserable del mundo.

Pero ellos no se iban a quedar tranquilos, ellos tomarían venganza y harían pagar cada una de sus culpas de los involucrados, es el porqué de la desaparición de los que serian mis padres y el mantenerme a mi encerrada.

De todos sus actos no los culpo, siempre trate de justificar cada una de sus torturas que me hicieron soportar ya que en su lugar supongo que actuaría igual que ellos.

Mis primeros años de vida era como estar en el mismo infierno, solo que aquí los demonios no eran los que me torturaban, sino nada más y nada menos que los propios ángeles, esos seres de los que se creía que eran puros y de los más mágicos sentimientos, con la capacidad de perdonar a todo ser que cometía una equivocación, pero todo es una cruel ilusión, una de las tanta mentiras que se dice de ellos, todos los ángeles me han demostrado de varias formas lo equivocados que están los demás, que con una pisca de miedo son capases de cometer mucho mas atrocidades que los propios monstruos del inframundo. Tan malos eran que después de un tiempo ya estaba cansada de justificar todos sus castigos a los que fui sometida, por lo que empecé a odiar a todos y a cada uno de ellos empezando por mi madre, que de no ser por ella no estaría pagando ni sufriendo nada de lo que se convirtió mi existencia.

Recuerdo ese lugar… era tenebroso, oscuro y frio, siempre estuve ahí sin ninguna muestra de compasión solo la de un ángel especial y diferente, pero los que osaban llevarme las sobras de comida que les quedaban a algunos de los habitantes siempre era para lastimarme , intente escapar miles de veces, pero el dolor físico que conllevaba eso era insoportable, ya que conseguía hacerme heridas demasiadas profundas que cada vez le costaba a aquel ángel poder sanarlas adecuadamente, ya que al simple hecho de acercarme a la rendija donde se colaba la luz mi cuerpo sentía como una fuerte descarga eléctrica y el ser apuñalada mil veces en el corazón, todo eso me mantenía inmóvil hasta perder la consciencia y es cuando ella me ayudaba.

Tengo el recuerdo de cuando mi vida dio un giro inesperado… fue el día que conocí a un nuevo ser, la persona que cambiaria mi forma de pensar y de ser, la persona que se mantuvo a mi lado desdé entonces.

Yo tenia 10 años cuando aquel hito sucedió, no había podido dormir me dolían demasiado los brazos por las cadenas a las que estaba atada, en ese lugar que es llamado el limbo de los seres como yo, es el lugar donde se escuchan los gritos de dolor y venganza que provocaban la destrucción de mi mente… ellos eran lo caídos que prometían vengarse de todas las formas de luz y en algunas ocasiones yo les acompañaba. Pero ese día especifico hubo un eclipse solar que debilito el conjuro con el que se encontraban todas las aberturas del inframundo, fue así como decidí huir liberándome de todo el dolor y salir al mundo de los vivos, corrí y corrí lo mas rápido que podía, era demasiado veloz porque el ambiente de este lugar nuevo era mucho mas ligero, fue cuando llegue a la montaña de la colina, estaba encantada se sentía tan cálido a pesar de la corriente de aire frio que acariciaba mi rostro, al ir a la orilla de aquella montaña distinguí a una persona era una niña como de mi edad, estaba sentada en una roca mirando el inicio de ese eclipse, era peli-naranja pero lo que mas me llamo mi atención fueron esas hermosas alas, eran tan blancas que se confundía con la nieve que había, estaba tan perdida que cuando volví en si ella me estaba hablando.

-"HEY! … hola que haces aquí" – pregunto con una gran sonrisa

- "Ehmm… yo…" - no me dejo terminar

-"bueno no importa, es mejor que te apures ya esta dando inicio, sabes que los eclipses no son eternos así que siéntate aquí"- me dijo señalando un lugar cerca el suyo y luego prosiguió – "además aquí en esta zona no son muy a menudos poderlos ver" – y así siguió hablando, yo solo estaba sorprendida por su voz tan dulce y en la forma tan amable que se dirigió a mi, por lo que simplemente obedecí a su orden.

-"wooHH… ¡es tan hermoso!" – Dije demasiado emocionada por la vista – "jamás he visto esto…"

- "si, supongo que en esta ocasión se ve perfectamente, ya que es el motivo de que tu te encuentres aquí" – me asusto cuando dijo eso, no supe como reaccionar, no sabia si tenia que huir, si sabia quien era yo y de lo que implicaba mi presencia, ella viendo mi rostro de temor dijo – "¡ JAHAH ! … lo siento no pongas esa cara, me llamo Mai Tokiha, mucho gusto conocerte, he esperado esta ocasión por algunos años, creo que te tardaste un poco

-"mucho gusto" – sonreí para ella, algo que no había hecho en ningún momento con nadie – "yo soy… he" –en primer lugar no sabia si confiar en ella o no y en segundo lugar, bueno tampoco sabia cual era mi nombre, pero ella intervino en mi dilema

-"no tienes que decirme" – su rostro cambio a uno de nostalgia y tristeza – "se quien eres, y de donde vienes"

No supe que hacer eso me dio miedo, sabia lo que venia, ella empezaría a maldecirme, así que me levante de prisa para volver a correr antes de que alguien me encuentre, pero ella adivino mi intensión y me detuvo demasiado rápido al momento que se levantaba de su asiento igual

-"no huyas, ya no tienes que hacerlo" – no entendí lo que decía ¿Cómo que ya no tenia que? Me sujeto con tanta fuerza que me dio coraje así que iba a propinarle un puñetazo para que me soltara, pero dijo las palabras precisas en el momento indicado, algo que espere escuchar desde hace mucho tiempo – "yo no te tengo miedo, sé que nada es tu culpa por todo lo que sucedió"- eso hizo más ligero mi corazón, por primera vez lo escuche latir con tanta fuerza que pensé que se me saldría del pecho

-"yo no quiero volver a ese lugar" –dije eso mas como una suplica

-"entiendo lo que sientes, sé que has sufrido mucho, pero el destino jugo las cartas contigo para prepárate a lo que ha comenzado y así liberes a todas las almas que se han perdido en el camino"

-"como te atreves a decir que me entiendes, tu nunca has estado ahí" – claro me altere, como alguien como ella que se ve ¡TAN! Bien dice algo tan tonto como el comparar mi sentir con el de ella, eso si no se lo permitiría

-"claro que lo se" – ella empezó a llorar tanto que me sentí por un breve momento culpable – "todas las noches tengo las pesadillas de lo que has vivido, sé que no tiene comparación… pero aun así… duele, pero todo eso era necesario para que resurjamos de las murallas derrumbadas a las que nos han dejado… es por eso que no podía ayudarte"

-"¿ayudarme?... qué demonios haría una niña que puede tener 9 años como yo, tú no tienes ni voz ni voto en todo este embrollo, jamás podrás liberarme"

-"porque yo soy el ángel que guiara a todos los seres de vuelta a la luz lejos del mundo al que nos han confinado los elfos y volveremos a donde nos pertenece, volveremos ha habitar el cielo donde nunca debimos de haber salido" – lo acepto eso lo dijo con el tono mas horroroso y el rostro ensombrecido que en ese momento temí por mi vida

-"¿Quién eres?" – solo alcance a susurrar esas palabras, enserio, ya me encontraba temblando, como era posible que esta niña tan angelical cambiara de expresión cada vez que se le antojaba

- "el quien sea yo no es importante, lo que en realidad importa es saber si tu estarás en el lado correcto" - se relajaron sus facciones pero no dejaba de mirarme tan profundamente

-"¿Qué quieres de mi?"

-"hace un año que empezó la guerra en los reinos de luz, ya ha empezado la era de la oscuridad, todo cambiara y nada será como antes, así que debes de estar preparada porque tu serás la llave que podrá decidir el camino que tomaremos" – eso si me confundió por un momento pensé que esta niña estaba, mmm no se como que drogada, ahora decía que yo tenia el destino de todos en mi poder, y fue cuando le dije lo primero que se me vino a la mente

-"estas loca" – pero ella solo me miro con tristeza y me dijo

- "perdóname"

En ese momento sentí las manos de unos sujetos tras de mi sosteniéndome muy fuerte que no pude luchar, de repente me sentí tan débil que me costaba mantenerme de pie, fue cuando nos bajaron de la montaña y vi a todos los ángeles reunidos, me hincaron y recostando la mitad de mi cuerpo sobre algo que asemejaba a una mesa, me sujetaron las manos atrás de mi cabeza para que evitara moverme, y alguien empezó a hablar

-"es momento de sellar al demonio que se encuentra aquí y que nos ha dañado la vida, a este hibrido, para poder encaminarnos a nuestro lugar de origen"– en ese momento logre ver una espada y tomaron mis alas – "con ayuda de la espada del legendario "Sparda" sellaremos el mal que a caído sobre nosotros"– acto seguido… cortaron mis alas "perdonando se pecado de existencia y esperando ser llamados por la luz para luchar"– en medio del dolor que sentía solo pude ver como a mi lado izquierdos estaba Mai susurrando la palabra "perdóname", lo repetía constantemente, y a mi derecha un joven rubio que me sujetaba y decía muy cerca de mi oído "ahora te duele, pero cuando despiertes serás libre solo tendrás derecho a obedecer y defender a tu master, todo saldrá mejor KUGA", luego de eso todo se volvió oscuro y silencioso ya no había ruido ni dolor alguno.

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Ese 2 de abril la vida de muchos cambio, en especial la de esa chica de unos hermosos ojos verde y cabellera color cobalto, fue cuando supe quien era, ella era el hibrido del que tanto se hablaba y me di cuenta que el destino volvió a mover sus fichas en este juego. Ella bajo de la montaña con Tokiha, el ángel de fuego, yo solo pude ver como era inmovilizada de inmediato y colocada en el centro de la ceremonia de sacrificio, fui corriendo a su lado derecho, mientras vi a Mai del otro lado diciéndole algunas palabras que no logre entender, trate de consolar a la niña oji-verde debido a que se veía muy asustada pero mas estaba yo al ver como le eran arrebatadas sus alas, esas hermosas alas de color negro más al ver como empezaba a desangrarse, con el dolor en su mirada poco a poco fue cerrando los ojos, eso me alivio un poc, ya se encontraba inconsciente y así no sentiría el dolor del sello de oro caliente que toco su piel donde se encontraban antes sus hermosas alas para evitar que nacieran de nuevo.

Ese día, yo Yuichi Tatea la edad de 11 años, vi el encierro del hibrido y el despertar de un Servant de nombre "Natsuki Kuga" y ese día ella por fin supo quien era y quien seria.

*** Por fin saco a Natsuki, ya era justo, bueno no era como querían que estuviera a lado de Shizuru, pero eso ya será pronto, espero que les guste mucho, y antemano agradezco a todas las personas que se han tomado para poder leer esta historia ya que francamente me animaron a continuar con la historia, ya que pensaba publicar este capitulo la próxima semana jAHHAHA, así que hasta luego, cuando me vuelva la inspiración, que espero sea pronto ya que tampoco a mi me gusta esperar mucho por las historias jAHHA... y éxito en estos días, y me despido porque tengo que estudiar y ando en época de examen. ***

Nota: disculpen si hay fallas ortográficas, estoy mejorando y gracias por corregirme que luego se me van las cabras