Capitulo 2: Isabella Swan

Un pasillo oscuro, una puerta se abre lentamente dejando entrever una luz... Una habitación infantil con ligeros tonos rosa. Hay una mujer con una belleza deslumbrante, cabello castaño claro y hermosos ojos azules, con un aura casi sobrenatural, sentada junto a una cama diminuta llena de ositos de felpa.

- Es hora de dormir princesa – susurraba con dulzura mientras acariciaba el cabello castaño de una niña.

- Pero no tengo sueno – respondió torpemente con la terquedad a flor de piel a la par que bostezaba y comenzaba a cerrar los ojos lentamente y agarraba con sus manitas el vestido de la mujer.

- Dulces sueños mi pequeña Isabella, mama te ama mucho – dijo ella, besando su frente y mejillas mientras que en la puerta un hombre de cabello oscuro, piel clara las observaba con los ojos llenos de amor.


El escenario cambio de repente y estaba en un amplio jardín rodeado de exóticas flores y altos árboles, 3 niños jugaban alborotadamente persiguiéndose y lanzándose sobre el pasto los unos sobre los otros. Se notaba un ambiente alegre y diferente, solo me quede a lo lejos observando mientras me invadía la nostalgia.

- Jasper! Debes de tener cuidado con Isabella! – gritaba un pequeño de cabello broncíneo y ojos verdes mientras quitaba de encima de la pequeña niña a un chico rubio y de ojos azules un poco mayor que Alexia.

- Pero si solo estamos jugando – exclamo exasperado el rubio mientras se cruzaba de brazos – la sobreproteges demasiado Edward!

- es que eres un bruto Jasper! Es una mujer, debes de tratarla con delicadeza! – refuto Edward mientras lo miraba fijamente y agarraba con gracia la mano de la castaña.

- Es una niña Eddy... aún le falta crecer! Y es mi prima... - expreso resignado Jasper.

Isabella representaba cosas muy diferentes para ambos, el la quería porque era la hermana que nunca tuvo, pero Edward siempre la había cuidado como algo más... con tan solo 6 años recién cumplidos comprendía y sentía ciertas cosas que eran todo un misterio para el ojiazul. La castaña reía alegremente apoyada de la espalda de Edward ajena a toda la situación.

- Siempre están peleando por lo mismo! – dijo ella tomando el brazo de Jasper – porque mejor no vamos a comer, tengo hambre!

- me encanta esa idea – grito mientras salía corriendo por el jardín en dirección a nana, quien acomodaba un fuente de pastas y jugo en las mesitas del jardín.

- Vamos Ed? – pregunta ella sonriéndole a niño de pelo Bronce haciendo que él le devolviera la sonrisa y envolviera uno de sus brazos en su cintura.


- EDWARD! – gritaba Isabella mientras revisaba otra habitación.

Todavía no comprendía por que salió corriendo, si solo estaban jugando... ella solo se acercó un poquito... quizás más de lo que era correctamente decente... pero ella amaba el olor de Edward y le encantaba tenerlo cerca... su madre se había reído estruendosamente cuando se lo confeso en su cumpleaños hace unos días, recibiendo como única respuesta que ella lo comprendería cuando fuese un poco mayor… Últimamente los adultos repetían bastante esa frase.

- Déjame solo! – escucho que alguien respondía en la habitación, abrió la puerta del antiguo closet y lo encontró de espaldas escondiendo la cara entre sus rodillas.

- Porque? – le pregunto asustada.

Era la primera vez que el la alejaba... siempre la buscaba, la tomaba de la mano, besaba su frente y le sonreía. Era el único niño fuera de su familia a quien se le permitía estar 'demasiado' cerca (palabras textuales de su papa) y ella amaba tenerlo a su alrededor.

Odiaba cuando iba a esas fiestas infantiles y las niñas lo veían con ojitos brillantes, Dominique odiaba a todas las niñas... menos a ella, por eso ninguna de ellas le hablaba, aunque a ella le bastaba con Scott y Dom.

- Es que ya no me quieres?- pregunto aterrada pensado en esa horrible posibilidad.

- Claro que no! – le dijo el consternado aun con su rostro escondido entre sus rodillas – por eso es que estoy así… creo que te quiero demasiado – mascullo entre dientes.

- No entiendo? – dijo ella liada sin entender la presente situación. El suspiro, era imposible esconderse de ella... era imposible tenerla lejos...

- Cuando... me levante esta mañana... - comenzó diciendo, Alex toco su espalda haciéndole saber que contaba con su apoyo mientras se sentaba tras él y escondía su cabeza entre el hueco de su hombro y su cuello – tenia... umm

- Ey! No puede ser tan malo! – le dijo ella brindándole una sonrisa.

- Mis ojos estaban rojos... y mis colmillos crecieron – susurro avergonzado.

- Ohhh – dijo la pequeña niña sin palabras... eso era algo sumamente importante en su mundo.

Los niños obtenían sus colmillos a lo años, mientras que para las niñas era otra historia totalmente distinta

pero cuando llegue a jugar en la tarde no estabas... pues así.. – dijo Isabella señalando lo obvio.

- Papa me dio unas pastillas de sangre para que se quitaran... y me explico lo que estaba pasando – dijo levantando ligeramente su rostro y mostrando unos expresivos ojos rojos con algunos rastros de lágrimas, Isabella pensó que no podía existir algo más hermoso que el rostro de Edward en todo el mundo – estoy creciendo... y ya no necesito alimentarme de energía.

- Umm entiendo... me dejas ver? - Le pregunto ella tomando su rostro entre sus manos y observando los colmillos que reposaban sobre el labio inferior de Edward – y... porque salieron? – pregunto curiosa, haciendo que el niño se sonrojara de los pies a la cabeza.

- Tu... tu olor – susurro un poco cohibido.

- Tu olor también me gusta – sentencio la niña con una sonrisa, mientras que con uno de sus dedos alcanzaba uno de sus colmillos y los acariciaba con marcada curiosidad haciendo que el pelibronce se pusiera más rojo... claro de ser posible.

- I...Isabelle... no puedes hacer eso – le dijo idiotizado mientras tomaba sus manos pero aun así sin apartarla de sus dientes – no puedes hacer eso con otros niños... me oyes! Ni siquiera con Jasper! – exclamo un poco enojado, provocando un movimiento brusco y haciendo que la tierna carne de sus falanges se cortara con uno de sus colmillos. Una gota de sangre salió de ellos y Edward incorporo inmediatamente el dedo en su boca de forma involuntaria, cerrando los labios sobre la herida y sorbió.

Isabella solo se le quedo mirando y se dejó envolver por una sensación agradable y desconocida que iba desde su pequeño dedo hasta inundar todo su cuerpo mientras el Edward seguía dando pequeños sorbos.

- Me pregunto cuando crecerán mis colmillos – soltó ella al aire.

- Espero que no sea por ahora... falta mucho para que cumplas 12 años – le respondió Dominique mientras le deba una última succión a su dedo y lo sacaba limpio, sin ni una cicatriz a la par que su ojos volvían a su estado natural – no puedo explicarte nada de esto por ahora... solo prométeme... que no dejaras que ningún niño hago esto contigo... so..solo... solo yo – exclamo el chico apretando su mano tiernamente.

- Ok.. mi sangre será solo tuya Edward – susurro ella convencida haciendo latir el corazón del niño.

- Igual... mi sangre estará esperando por ti Isabella – le dijo el sonriendo.


- Isabella! No te distraigas! Sigue corriendo – exclamaba desesperada mi madre mientras me jalaba del brazo y me sacaba por la puerta trasera de la casa. A lo lejos se escuchaban gritos, cosas explotar y romperse, había mucho humo y no veía a mi padre en ningún lado.

- Que sucede mama! Quienes son esas personas? – pregunto asustada, su madre se arrodillo y le tomo el rostro con un semblante lleno del amor que le profesaba.

- Hago esto porque quiero lo mejor para ti! – le dijo con los ojos cerrados y con su frente apoyada en la suya! – serás una niña feliz mi pequeña, aunque estarás lejos de este mundo, pero cuando llegue el momento oportuno volverás para tomar tu lugar al lado de la persona que elegiste – susurro ella abriendo sus ojos y mirándola con ese halo color rojizo que inundaba su mirada – serás una excelente reina mi amor! Recuerda que papa y mama te aman – fue lo último que escucho antes de recibir un besos en su frente y todo comenzó a desvanecerse, la oscuridad me envolvía nuevamente...


- Isabella – susurraba una voz a lo lejos, una mano acariciaba mi cabello con dulzura... recordaba ese toque, en algún lugar de mi cabeza, pero se me hacía jodidamente familiar, abrí los ojos abruptamente recordando todo lo que había soñado, sentía como las lágrimas caían involuntariamente de mis ojos, como si fuese algo que anhelara muy adentro...

- Fue solo una pesadilla verdad? – pregunte asustada y anhelante de algo a parte iguales, habían muchas cosas que habían acontecido mientras dormía que no entendía... Hechos que no cuadraban... Que rozaban en lo asombroso.

- Ohhh cariño, cuanto lo siento... Pero no fue un sueño... Tus recuerdos están volviendo – dijo con gentileza nana... Nana? – Nana Giselle? – pregunte asustada mientras venía a la mente la persona que solía cuidar de mi cuando era apenas una niña... Aunque extrañamente no se veía más vieja... digo, anciana... Que extraño, pensé para mi.

- Esa soy yo – exclamo jocosa mientras limpiaba mis lágrimas y me brindaba una sonrisa – y tú eres Isabella Swan – dijo con un toque de misterio - heredera al trono vampírico.


Notas de la autora:

Que les pareció? Sabremos los detalles que serán los pilares de esta historia en el próximo capítulo, espero no tardar tanto esta vez XD

Tendremos que aprender un sin número de costumbres, protocolos y cosa acerca de los vampiros! Todo como resultado de libros, fanfics, animes y mangas que he leído respecto al tema! Espero que les guste!

Gracias a todas las que escribieron un review! Espero leer sus comentarios pronto!

Besos y hasta la próxima entrega