Aquí con la continuación...Espero que les este gustando tanto como a mi!


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- la verdad...esta es una escuela especial, aquí se podría decir que soy maestro y alumno - el otro le miró sin entender - Winner, no...Quatre, trabajo como maestro en una escuela para jóvenes y niños discapacitados y yo también soy uno - el chino cerró los ojos y esperó la respuesta del otro, pero después de un par de segundos de nada se atrevió a mirar al rubio.

- ...

- umm - al notar que el rubio no le iba a responder WuFei miró la pantalla esperando poder leer algo en la expresión del otro.

- voy de inmediato hacia allí, y vamos a hablar de porque no dijiste nada antes, y no puedes decir nada al respecto, claro que dijimos no nos veriamos por un tiempo pero esa era una situación en que eso no importaba, maldita sea Wufei, somos familia, estamos aquí para ti, ¿lo sabes verdad?

- yo... - el chino se sentía mal, de alguna manera entendía al rubio pero eso no hacía mas sencillo aceptar el error que había cometido, había tomado las decisiones de su vida completamente solo como siempre desde la desaparición de L-5

- ¿lo sabes?

- si - suspiró, no es que pudiera hacer más la verdad, después de encontrar a la gente de la ex L-5 había aprendido a dejar a entrar a la gente en su vida - te mandó los datos de la escuela por correo luego entonces...solo hazme un favor y no le digas a los demás aún, no es como una enfermedad, es algo con lo que he aprendido a vivir y tampoco es serio realmente.

- esta bien, no me corresponde sacar tu secreto, sin embargo, tendrás que explicar todo esto con detalles - ante la mirada que recibió solo pudo asentir.

Se despidieron con palabras de cortesía meramente por la educación recibida, porque el chino estaba seguro el rubio le hubiera querido cortar la llamada cuanto antes para prepararse y viajar...le envió los datos y le pidió le avisará cuando llegarán para recibirlos y arreglar un par de días libres en la escuela...esperaba le dijera algo con anticipación, necesitaba prepararse para hacer frente a los otros también; por ahora bien podría conseguir algo dulce para celebrar esa noche en la cena con el resto de la escuela el triunfo de Anette.

A la mañana siguiente había recibido un e-mail del rubio diciendo que estarían pasando a verlo a primera hora del día siguiente con el resto de los ex-pilotos. Tenía mucho que hacer hasta la llegada de los chicos.

El internado era un lugar bastante grande, además de las instalaciones de los dormitorios y salones de clases de un internado normal, en este lugar todo parecía un poco más amplio, por ejemplo los pasillos, podían pasar muy bien tres personas en sillas de ruedas con espacio más que suficiente entre ellos en el momento y además alguien podía caminar entre ellos sin problemas; por otra parte estaban las enormes instalaciones médicas y salas de rehabilitación, siempre habían personas por todas partes, personal, alumnos o voluntarios, padres o visitantes, conocer a todas las personas tomaba un tiempo, pero pasar los chismes parecía que no llevaba más de quince minutos y eso por no mencionar las enormes salas de recreación y entretenimiento.

Quince minutos fue lo que pasó desde que Wufei pidiera el día libre para que todos en el lugar se hubieran enterado de que tendría visitas.

Mirando por la ventana el joven chino no pudo evitar un suspiro al ver un grupo de chicas chismear sobre quien le visitaría, después de todo la única persona de fuera con la que parecía hablar y ver era su doctor.

A la hora del almuerzo, el comedor estaba lleno gente conversando y especulando sobre la vida y amigos del Sr. Chang sin pena alguna de que el estuviera presente y pudiera escuchar, de hecho el ex-piloto pensaba que estaban esperando les corrigiera de alguna manera dejando escapar algo. No iba a pasar, al menos de momento, se estaba divirtiendo escuchando los murmullos excitados de los alumnos y algunos miembros del personal.

A las 15:30 mientras la mayoría de los alumnos estaban en sus clases del día, él se encontraba siendo regañado por la bibliotecaria mientras ella caminaba cargada de libros y él no llevaba nada solo porque la mujer era muy terca para aceptar ayuda.

Al llegar a las puertas ella se despidió y le regaño una vez más por la ropa ligera que llevaba y le dijo que si salía sin recoger al menos una chaqueta se encargaría de dejarle sin postre una semana. No pudo evitar sonreír, la bibliotecaria era como una especie de abuela de todos en el lugar, se le respetaba y se le quería como una, y ella los trataba a todos como si fueran en verdad sus nietos, cuidaba de ellos y los trataba como tal a pesar de que no tenía familia con lazos consanguineos.

Al día siguiente el desayuno fue algo más tranquilo con los alumnos preocupados con tareas de último minuto sin terminar, o con demasiado sueño, o cansancio aquellos que tenían terapia matinal.

Wufei se acomodo en su silla, había decidido que lo mejor sería una buena impresión visual de su situación, darles desde el principio el choque con su nueva realidad por así decirlo, aún así no podía dejar de estar nervioso con la reacción que tendrían los chicos, además no quería aceptar que tenía cierto temor del rubio.

Se acercó a la caseta de seguridad, sería mejor evitar perderse en sus pensamientos y que mejor que pasar el rato con una de las personas más interesantes que había en la escuela, Robin el joven guardia, estaba cerca de su edad y era en verdad todo un personaje, pero seguía siendo gracioso, inteligente, divertido, y muy culto, aunque también estaba bastante entusiasmado con hablar de su joven y linda esposa y su igualmente recién nacida hija, gracias a todos los cielos que la niña parecía tener el carácter tranquilo de la madre.


Otro capitulo!

Ahora me voy a escribir uno de 'I always love you'

Nos leemos...~