Aclaración: los personajes de SCC ni la historia me pertenecen. Esta historia es adaptada sin fines de lucro solo para entretener.

-xxxx- dialogo

-"xxxx"-pensamiento

-xxxxx-teléfono

Capitulo Dos

Sakura paso junto al portero uniformado y entro en el enorme vestíbulo del Li Grand.

La estancia estaba fresca, lo que era de agradecer teniendo en cuenta el calor que hacia fuera. Precisamente por el calor, se había puesto un vestido de color lima con chaqueta torera a juego y sandalias de tiras, por ultimo con el cabello recogido.

Un par de hombres la miraron de manera que dejaba muy claro que les gustaba lo que estaban viendo. A lo que no estaba acostumbrada, pensó mientras miraba alrededor del vestíbulo del hotel, era a la sofisticación que caracterizaba el mundo de Shaoran. Casi se había olvidado de ese mundo, puesto que los últimos años los había pasado muy diferente al lo que hubiera imaginado antes.

Al mirar hacia la izquierda, vio al castaño que avanzaba hacia ella.

-Creía que vendría a la reunion uno de los ejecutivos- comento cuando llego a su lado.

-Cambio de planes-contesto Shaoran tomándola del codo- si no te importa que sea yo, claro.

-No, claro que no me importa- contesto Sakura de manera automática. Había sido ella la que había dicho que su relación iba a ser estrictamente profesional y ahora no tenía más remedio que ajustarse al guión- "por supuesto que me importa"

El simple hecho de estar en la misma habitación que el la ponía tensa. Al sentir su mano en el codo, había sentido una descarga de sorpresa que todavía no se le había pasado.

Cruzaron el majestuoso vestíbulo y se dirigieron a los ascensores. Durante aquellos años no había podido evitar leer todo lo que había encontrado sobre Shaoran y sobre el Li Grand. De hecho, se había convertido en el hotel de ricos y famosos. La castaña entendía perfectamente por que el ambarino lo tenía todo impecable y a la última moda.

-Me gustaría reformar algunas de las salas de reuniones que hay en la segunda planta- le indico Li- luego, me gustaría que habláramos de otros cambios porque hay otras cosas que quiero reformar y modernizar.

Su voz reverberaba por el cuerpo de Sakura.

-"Esto no va a funcionar"- pensó la esmeralda. ¿Cómo iba a poder trabajar con el cuando; estando en su presencia, ni siquiera podía pensar con claridad? Pero no tenía opción.

Mientras se cerraban las puertas del ascensor y Shaoran apretaba el botón. Sakura sintió que el aire entre ellos se llenaba de tensión. Cuando, por fin, llegaron a la segunda planta, avanzaron por un pasillo. El castaño le enseño el centro de trabajo y varias salas de conferencias y terminaron al otro lado del pasillo, donde el abrió unas puertas dobles y le indico que pasara a la ultima sala de conferencias, que estaba vacía.

Mientras lo hacia la castaña tuvo mucho cuidado de no rozarlo, pues temía no poder soportarlo.

-Debe de ser difícil trabajar en un lugar tan paradisiaco- comento ella, el sonrío encantado.

-Yo puedo perfectamente- le aseguro- lo cierto es que, si te has fijado, ni desde esta ni desde las demás salas de juntas se ve la playa.

Kinomoto dejo el bolso en la mesa y organizo las ideas y los pensamientos que habían acudido a su cabeza desde el comienzo de la visita. El ambarino la observaba.

-Muy moderno- dijo Sakura.

-Si, es muy moderno, pero yo quiero que sea diferente, único, y eso significa que hay que cambiarlo todo para ser los mejores, para que la competencia no nos alcance- contento Li.

-¿Lo dices por el hotel Clamp?- comento la fémina.

-Veo que, aunque acabas de volver a la ciudad, estas bien informada- la esmeralda se encogió de hombros.

-Soy diseñadora de interiores, así que me interesa saber si se abre un nuevo hotel.

-Para que lo sepas, Lead Clow solo es un copion que no sabe innovar y estoy dispuesto a medirme con el cuando sea necesario.

Aquel comentario le recordó al Shaoran que había conocido hacia cuatro años, un hombre voluntarioso y competitivo.

-Las salas de conferencias son muy diferentes al resto del hotel- dijo Sakura cambiando de tema- no están decoradas en blanco.

-No, queríamos que las zonas que se dedicaban al trabajo tuvieran un aire más profesional. Lo de poner todo lo demás en blanco fue un capricho mío personal.

-Lujo decadente.

Repentinamente, se encontró pensando en la enorme suite que Shaoran tenía para uso privado y el precio que había que pagar para hospedarse en ella era acostarse con el propietario. Sakura se sonrojo al pensarlo.

-¿En que piensas?- le pregunto el castaño haciéndola dar un respingo.

-Estaba considerando las posibilidades- contesto a toda velocidad- se me ocurre que podríamos cambiar el blanco con azul oscuro. Cuero blanco y terciopelo azul, diferentes texturas y también diferentes telas- le explico- el blanco como eco de relajación y calma y el azul es un color que invita a cosas serias, pero le daremos también un toque personal poniendo un terciopelo de pecado.

-Sigue- el sonrío encantado.

A ella le habría encantado decirle que no le costaba nada pensar en cosas de pecado estando en su compañía. Cuando habían estado juntos cuatro años atrás, nunca habían dudado en escaparse cada uno de sus reuniones de trabajo para encontrarse en su suite para compartir una sesión de sexo lujurioso.

Si aquella reunión hubiera sido cuatro años atrás, Shaoran ya habría cerrado la puerta y estarían haciendo e amor. Las cosas habían cambiado. Kinomoto se dijo que no tendría que estar teniendo unos pensamientos tan lascivos con un cliente. Sobre todo con aquel cliente.

-Vamos a quitar los paneles de madera y lo vamos a sustituir por paneles acústicos. Los hacen en blanco roto. Pero con una capa de patina quedaran preciosos.

-Me gusta- Li volvió a sonreír.

-Tienes suerte que trabaje para ti y no pata Lead Clow- bromeo Sakura- menos mal que me he venido contigo y no me he ido con la competencia, ¿eh?

-Si, te has venido conmigo a nivel profesional, pero me gustaría saber cuando volverás a mi cama- Sakura sintió que el estomago se le ponía del revés.

-Nunca.

-Nunca, es mucho decir.

-Habíamos dicho que esta relación iba a ser estrictamente profesional.

-¿Ah si?

-No podemos permitir que surja nada sexual entre nosotros.

-¿Y que te parece si quedamos para cenar?

-No, imposible- Sakura se dijo que no debía caer, que no debía dejarse seducir por el encanto de aquel hombre.

-¿Por qué tienes el pelo recogido?

-Porque hace calor.

De repente y sin previo aviso, antes de que a Sakura le diera tiempo de reaccionar, Shaoran se acerco y le quito rápidamente el pasador que mantenía su pelo recogido. Al instante, la cascada de rizos castaños cayó sobre sus hombros.

-Esta mucho mejor así- comento el hombre- siempre me gustaste mucho mas con el pelo suelto.

-Para ya- contesto Kinomoto enfadada.

-Nos fue bien.

-Si, pero ahora y no hay nada.

-Eso se puede arreglar fácilmente. Cena conmigo.

-No puedo. Me tengo que ir a…- nerviosa, la castaña de mordió la lengua a tiempo. Aquel hombre la alteraba tanto que había estado a punto de decirle algo demasiado importante para ella.

-¿Por qué te tienes que ir?

-Por nada- contesto- en cuanto tenga el proyecto por escrito, te llamo.

Dicho aquello, se colgó el bolso en el hombro y salio a toda velocidad de la sala de conferencias.

Shaoran se quedo de pie junto al ventanal mirando hacia la calle con las manos metidas en los bolsillos del pantalón. Quizás se hubiera excedido con Sakura.

Había reaccionado como un cervatillo asustado ante las luces de un coche. Aquella manera de reaccionar no tenia nada que ver con como lo había hecho cuando la había cortejado en el pasado. En aquel momento, le había dicho claramente que no quería salir con el y Shaoran, poco acostumbrado al rechazo, se había sentido doblemente interesado.

Cada vez que la veía, charlaba con ella tranquilamente y, al final, había logrado descubrir que tenían mucho en común, como su gusto y afición a los deportes desde el colegio.

Lo que más le había gustado de ella era que era una mujer ambiciosa pero sin obsesionarse, algo que a Li le resultaba familiar. También se había enterado de que había dejado su casa en Tomoeda y se había ido a Tokio porque había más oportunidades de trabajar como diseñadora.

Por desgracia, también había descubierto que su reputación de coleccionista de mujeres había llegado a oídos de Sakura y por eso se mostraba cautelosa.

-¿Por qué no quieres salir conmigo?- le había preguntado un día regalándole una de sus maravillosas sonrisas- dicen por ahí que cenar conmigo es un placer, bailar conmigo no esta mal y que me defiendo bastante a la hora de besar.

-Si, ya me han hablado de ti. Tu fama te precede- aquello la había hecha sonreír.

-Te aseguro que los rumores sobre mi poderío en la cama son exagerados- habría bromeado el castaño.

-vaya, que raro que un hombre como tu diga algo así- aquello la había hecho reír.

-¿Un hombre como yo?- había repetido Shaoran fingiendo sentirse herido.

-Si, un hombre como tu- había contentado la esmeralda volviendo a su trabajo.

Aun así, al final, un día Li había conseguido que comiera con el en la cafetería de la esquina y ahí mismo había comenzado su relación.

En aquella época, Sakura jamás se había mostrado asustada ante el, a diferencia de lo que había ocurrido hacia un momento.

Shaoran se dijo que la gente cambiaba, pero no pudo evitar preguntarse que habría ocurrido en la vida de Sakura para que se operara aquel cambio.

Estaba decidido a seguir presionándola.

La deseba y quería tenerla en su cama cuanto antes.

Notas de la autora

Espero que les haya gustado. Perdon por la tardanza, pero hace calor y me dio un severo caso de flojeritas aguda.

Bien esto se esta poniendo que arde. Poco a poco a teniendo forma esto.

Gracias por sus comentarios. Ah si todo va bien en unos cuantos días mas subiré el final de "La Reconciliación"

Comentarios, críticas y sugerencias de todo tipo se aceptan.

Matta Ne.