Disclaimer: HP no me pertenece, sino a J.K. Rowling como todos sabemos.
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Una vez que Hermione le contó a Harry lo que sucedió con su compañera, llegaron Ron y Ginny, aunque los hizo esperar a que los pocos compañeros que seguían en la sala común se fueran a sus habitaciones. Porque si Harry era indiscreto, Ronald era peor con su ligero toque de torpeza y su hermana solía ser algo escandalosa.
—En serio, fue solo por curiosidad —aseguró Hermione a sus amigos más cercanos, aunque ellos la seguían mirando incrédulos.
—Ajá, y por eso estuviste con ella hasta que llegó el toque de queda —debatió Ginny.
Suspiró cansada como por quinta vez desde que empezó a hablar con ellos —Es diferente, ¡jamás había besado a una chica! —sus mejillas se colorearon después de su confesión.
—Tampoco yo lo eh hecho, ¿quieres ayudarme con eso? —dijo la pelirroja moviendo las cejas sugerentemente.
—¡Ginny! —la regañaron Ron y Hermione, mientras Harry se reía de la situación.
—Seriedad, por favor —pidió Hermione y posó la mirada sobre la chica Weasley—. Esto no significa que me guste Vilda o alguna otra chica, ¿queda claro?
—¿Entonces no eres lesbiana? —preguntó Ronald luciendo repentinamente decepcionado.
—No, Ron.
—Pues hubiera sido genial, así los tres podríamos hablar de chicas…
Ginny intervino antes de que Hermione hechizara a su hermano, a juzgar por la mueca en su rostro estaba a un comentario tonto de arremeter contra Ron.
—Ya es tarde chicos, deberían ir a sus dormitorios, vamos primero Hermione, quiero despertarme temprano para arreglarme e ir a Hogsmeade.
Parecía que Hermione tenía un despertador en su cabeza porque ni aunque quisiera podía levantarse después de las 7 a.m., se fue a desayunar ella sola y como no tenía tareas ni trabajos pendientes, pasó a la biblioteca a leer un rato en la tranquilidad del lugar que sabía no encontraría en su dormitorio, obviamente por las compañeras que tenía, eran igual de ruidosas tanto dormidas como despiertas. Mientras iba de regreso a la Torre de Gryffindor se encontró con Ronald, que aparentemente se acababa de despertar e iba a sacar comida de las cocinas. El pelirrojo le dijo a la chica que su hermana estuvo preguntando por ella unos instantes atrás, Hermione asintió y entró a la Sala Común a esperar a Ginevra.
—Hermione, aquí estás —exclamó la pelirroja, haciendo que la aludida volteara siguiendo el sonido de su voz—. Iré al pueblo más tarde, ¿me acompañas o tienes planes de ir con alguien más?
—No tenía pensado salir, pero iré contigo —concedió— ¿Ya has desayunado?
La pelirroja asintió —Desde hace media hora, solo tomo un baño, me arreglo y nos vamos.
—Eso sería en unas dos horas, ¿o no?
—¡Oye! —Ginny se hizo la indignada y pronto cambió su semblante por uno relajado— Yo diría que 3.
—No sé cómo es que tardas tanto en estar lista si todo lo haces con magia, lo único que hago es secarme el cabello, intento peinarlo y termino rindiéndome, por lo que lo ato o lo dejo suelto.
Ginny resopló —Eso es porque no te preocupas por tu apariencia y aun así lograste gustarle a una chica ¡yo ni siquiera eso! —Hermione salió de la Sala Común riendo, dejando a una Ginny quejumbrosa.
El par de chicas atravesaba el puente que guiaba al pueblo mientras conversaban sobre la situación en la que se encontraba Hermione con la muchacha de Ravenclaw, al parecer ésta se las había arreglado para enviarle bastantes cartas en menos de 24 horas insistiendo en que salieran algo así como en una cita y Hermione no tenía idea de cómo manejarlo, consideró pedirle un consejo a Harry, quien ya había pasado por eso.
Mientras recorrían con lentitud la calle principal de Hogsmeade viendo los aparadores de los locales, Hermione vio por el reflejo del cristal a Vilda y entró en pánico, capturó el brazo a Ginevra y la arrastro hacia el interior de la tienda sin darle explicaciones.
—¿Qué pasa? —fue lo primero que dijo la pelirroja en cuanto la mayor la liberó de su agarre.
—Es ella, está ahí afuera —observó cómo la chica Weasley se pegaba al cristal para ver a través de el y la jaló con rapidez.
—No quiero que me vea, ni quiero verla aun. Ya que se me ha pasado la euforia de ayer, llegó a mí la vergüenza, no puedo creer lo que hice —se cubrió el rostro con las manos, se sentía hervir.
—Eso suele pasar la primera vez, ya se te pasará. Espera a que la beses de nuevo y agarres confianza —comentó encogiéndose de hombros.
—Esque no pienso repetirlo, ya lo decidí, aunque no sé cómo decírselo sin hacerla sentir mal.
Ginny comenzó a negar lentamente —Imposible no hacer sentir mal a alguien luego de haberle dado falsas esperanzas.
Para desgracia de Hermione y diversión de Ginevra, se la pasaron el resto de la tarde recorriendo el pueblo mientras evitaban a Vilda, lo que fue muy frustrante para la castaña porque se la encontraban en todas partes.
Eh vuelto rápido con otro capítulo porque ya lo tenía escrito, de hecho ahora mismo tengo 5 y los subiría pero lueg me quedo sin nada c8 bueno, trataré de en una semana subir otro.
Hasta la próxima,
Nia.
