Capitulo 3 … Inesperado
Al día siguiente, el cielo amaneció de un color azul que invitaba a todo el mundo a salir a disfrutar del día.
Pero ya saben todo lo bueno tiene que ser estropeado por algo malo.
Y ese malo , eran las 3 horas de Pociones que tenían en las mazmorras con los Slytherin y Severus Snape.
Hermione se levanto radiante, sabia que lo que ocurriera a partir de ahora en las clases no tendría importancia, sus notas en los EXTASIS habiendo sido inmejorables, tenían en todas las asignaturas EXTRAORDINARIO.
Así que lo único que ahora la podía preocupar un poco, eran los puntos que podían conseguir para su casa, dado que las serpientes les venían pisando los talones y lo que menos quería , es que en el ultimo año que ella estudiara en Hogwarts el trofeo de las casas se la llevaran esos sucios rastreros.
Mientras pensaba eso, esperaba que Harry y Ron terminaran de arreglarse para ir a desayunar.
A Harry siempre se le pegaban las sabanas y Ron … cuando se trataba de comida podía ser mas rápido que una Saeta De Fuego.
Mientras Hermione esperaba abajo, Ron estaba metiéndole prisa a Harry, para que este acabase de prepararse
- Harry, por Merlín, date prisa
- Ron no seas tan pesado, la comida no se va a marchar
- A mi la comida me da igual
Harry se quedo petrificado al escuchar estar palabras, corrió hacia su amigo, y le tomo la temperatura corporal negando con la cabeza
-¿Qué haces Harry?
- ¿te encuentras bien? No tienes fiebre, pero puede haber otros síntomas que no demuestres
- Harry estoy bien solamente no tengo hambre
-¿Seguro de que estas bien?
- Harry no seas tan pesado, estoy como una rosa.
De repente escucharon una voz que les llamaba desde la sala común.
- Harry, Ron como no bajéis me marcho sin vosotros, Ginny y yo nos estamos impacientando.
Al oír esto los dos chicos agarraron respectivas mochilas y salieron de su cuarto en dirección a la sala común para recoger a las chicas, que ellas se encontraban entretenidas en "otra conversación de mujeres".
-Ginny
-Dime
-¿Tu crees que una persona puede cambiar?
- Creo que sí
- Ginny
- ¿uhm?
- Ayer cuando me quede sola en el gran comedor, había alguien más y ….
-¿Quién?
- Draco Malfoy
-¡Te hizo algo ese hurón saltarín!
- No, ese es el hecho
-¿Cómo?, haber explícate
-No me has dejado - respondió la castaña algo enojada - Ayer cuando os marchasteis y me quede sola, Malfoy, fue "amable" conmigo, y acabe diciendo cosas que ni yo misma creo.
- Espera, me estas diciendo que un Malfoy, ha sido amable con una desleal sangre sucia
- Sí
- No me lo creo
-Ginny no me tomes el pelo, esto es una cosa sería, y no entiendo el cambio de actitud, por eso te pregunto, si una persona puede cambiar.
- Me rectifico de lo que dije - contexto la pelirroja algo confundida - las personas pueden cambiar, un Malfoy nunca lo hará.
En ese momento Harry y Ron llegaron a la sala común
-¿En que andáis?
- En nada, contestaron las dos al unísono.
Mientras hacían el recorrido al comedor, cada uno iba pensando en sus cosas …
"Debería de tener vigilada a la comadreja y si vuelvo a notar un comportamiento raro, decírselo a Ron y Harry, por mucho que Hermione, sea la alumna más lista del colegio, también es la mas ingenua"
"Me alegro de que por una vez alguien las cosas le salgan bien, ojala tuviera esa suerte yo con Ginny"
"Como se lo digo, porque todo lo malo siempre me pasa a mi …
Hermione llevo tiempo pensando , y quería decirte que … que … tu … tu … me gustas … mucho. Que cutre queda así, tendré que pedirle ayuda a Harry y a Ginny otra vez"
"Ultimo año, y solo me recuerdan por ser la sabelotodo, la sangren sucia y la amiga de Potter"
Cuando llegaron al comedor , todo era un bullicio, la directora no estaba en su sitio y nada les preocupaba ya, pero que pobres ingenuos lo peor estaba por venir, y se iban a ir de Hogwarts el lugar más seguro después de todo.
Se sentaron Hermione en medio de los dos chicos y Ginny enfrente de esta.
Mientras desayunaban , Luna les paso a hacer una visita.
-Chicos que os parece que hagamos un picnic al lado del lago
-Luna creo que es una idea genial, además así despejamos un poco la cabeza.
- Además luego podíamos pasar a hacerle una visita a Hagrid - contesto Harry
- Si, el pobre debe de estar muy apenado de nuestra marcha, además Ginny tu mañana por la tarde no tienes clase ¿no? - pregunto Hermione
- No, y aunque la tuviera, para una circunstancia de esta no iría.
- Eso ni lo sueñes Ginebra - grito Ron molesto
- Ron quieres dejar a tu hermana en paz
- Si .. Hermi , Hermione, lo que que tu digas …
La discusión se zanjo con el comentario de Hermione, cosa que nadie paso desapercibida y menos Ginny, allí había gato encerrado y ella lo iba a descubrir.
En ese instante Snape se levanto y el silencio se hizo en la gran sala.
- Quiero que Draco Malfoy y Hermione Granger me acompañen nada mas terminar su desayuno.
En ese instante dos miradas se cruzaron la de una sorprendida Hermione y la de un tranquilo Malfoy.
Hermione se dejo perder en su mirada, que atrapaba, podía ver dentro de el, como nadie había hecho, había miedo, dolor y ¿pasión?
- Ejem , ejem, ¿Hermione?
- Dime Harry
- ¿Te encuentras bien?
- Perfectamente
- ¿Segura?
- Si, ¿por que lo preguntas?
- Porque en cuanto Snape termino de decirnos esto, te has puesto blanca y luego tan roja como un tomate
- Ah … no es nada tranquilo
Cuando se levantaron para ir a su clase, Ginny se acerco y la pregunto que había pasado
- Nada, solamente me quede transpuesta
- Vale, pero ya sabes, si tienes algún percance con Malfoy dímelo
- Lo haré, tranquila
Los chicos se encaminaron hacia su pesadilla, las tres horas de pociones con Snape, mientras que Hermione se despedía para ir al despacho de la directora, que por cierto en el desayuno su sitio se encontraba vació.
En la gárgola que daba paso al despacho de la directora la esperaba Malfoy, con su pose despreocupada.
En este año había dado un gran cambio. Ahora mismo en esa postura podría ser un modelo para una de las revistas "muggles" como el nuevo Adonis de la seducción.
Su pelo platino caía despreocupadamente sobre su frente, estaba despeinado, de tal manera que le daba un look desenfadada pero sexy, sus ojos grises estaban enmarcados en unas pestañas largas que realzaban sus rasgos.
Su nariz puntiaguda le daba un aire de noble, sus labios finos de un color rosa carne pero muy pálido, su cuello musculoso invitando a perderse en el y la corbata mal colocada y desapretada dejaba ver que la camisa tenia los primeros botones desabrochados dejando a la vista un hermoso cuerpo bien formado, dado que los entrenamientos de quidditch habían hecho que el chico tuviera un cuerpo de infarto.
La túnica negra impedía ver mas allá, dejando solo al descubierto unas manos blancas como la nieve, donde unos dedos largos y bonitos estaban relajados, y unos zapatos negros bien cuidados en sus pies.
Si no fuera porque era Draco Malfoy no la hubiera importado tener un lió con el.
A su vez , Draco, se cercioro de que la castaña se acercaba a donde el se encontraba, ella no se daba cuenta del escrutinio que el estaba haciendo sobre su cuerpo fijándose en cada parte de ella, para poder recordarla cuando quisiera.
Su pelo, castaño y rizado estaba recogido en una coleta hacia un lado, dejándole el lado derecho de su cuello libre de cualquier obstáculo.
Dejando ver una piel color melocotón, suave y apetecible.
Sus ojos chocolate tenían un brillo especial, su nariz puntiaguda y respingona, unos labios carnosos y del color del fruto rojo que moriría por morder, su camisa y su corbata bien colocada como el premio anual que era, su túnica ceñida a las ya conocidas curvas de la chica dejaban ver una mujer deseable.
Era una pena que fuera una "muggle" porque si no fuera por ese detalle la secuestraría de por vida, pero no podría ser, tenia un apellido con el que comulgar de por vida.
Hermione llego asta donde estaba parado Draco, le parecía raro que el no hubiera lanzado ningún comentario dañino.
- Granger
- Malfoy
Se saludaron cortésmente.
En ese instante apareció Snape, dando lugar a unas caras de estupefacción de los chicos, dado que el debiera estar dando clases a sus compañeros de casa.
-Seguidme
La gárgola se hizo a un lado dando lugar a unas escaleras de caracol que llevaban a la parte de arriba del torreón principal donde antes estaba el despacho de Dumbledore, que ahora era de McGonagall.
Primero paso Snape, y para sorpresa de Hermione, Draco la indico con la cabeza que pasara primero.
Si no hubiera sido por las palabras que habían cruzado la noche anterior , la mirada que cruzaron en la mañana y que ahora mismo estaba mirando fijamente a sus ojos dejando ver en los suyos sinceridad, habría pensado que era una trampa.
Ella entro después de su profesor seguida de Draco que vigilaba cada paso que ella daba, Hermione estaba nerviosa por lo que no se dio cuenta de que había un escalón falso, tropezándose y librándose de caer de bruces si no llega a ser por unos brazos que la agarraron antes de que topara en el suelo.
El la levanto enseguida y la sostuvo mientras su estupor y vergüenza disminuyan.
-Señorita Granger fíjese donde pisa.
- Lo siento profesor Snape
La chica redirigió su mirada, hacia el chico que un momento atrás la había ayudado a no tener que hacer un visita mas a la enfermería.
Su mirada era penetrante, como queriendo saber si estaba bien. así que se decidió a darle las gracias, pero en ese momento una voz grave y arrastrada llego asta ella.
- Necesita también que yo baje a ayudarla, o cree que el premio anual podrá subir las ultimas escaleras que le quedan.
Antes de que pudiera contestar algo, Malfoy lo hizo para sorpresa de ella y de su profesor y director de la casa.
- No hace falta profesor, en un momento llegaremos.
Les indico que pasaran al despacho y que esperaran.
Cuando entraron, vieron un despacho muy distinto al que había tenido Dumbledore.
La sala estaba recogida, al fondo delante de la ventana mas grande que debajo ver la entrada del colegio, había una mesa de despacho con dos sillas para que los citados se sentaran ha hablar con la directora.
A su izquierda estaba el pensadero y un armario y la derecha había una chimenea con un fuego encendido y entorno a ella había un sofá con una mesa de te.
- La directora llegará en unos momentos, siéntense y compórtense
Dicho eso, Snape, salio del despacho, dejando a los chicos solos, rodeados de aquel magnifico despacho y de cuadros de antiguos directores roncando, y otros pocos teniendo charlas que no podían llegar a escuchar.
Hermione recordó lo sucedido subiendo por las escalera y el color escarlata que hacia un rato había tenido volvió a pintarse en su cara, y mordiéndose el labio inferior se decidió a darle las gracias a su compañero.
- Malfoy, quería darte las gracias por ayudarme antes.
- No tienes que dármelas
- ¿Por qué lo hiciste?
- Para no tener que cargarte asta la enfermería, eso me causaría tres grandes problemas, el primero un dolor de espalda, el segundo me tendría que bañar dado que el olor a Sangre Sucia se hubiera impregnado en mi ropa y el tercero que era menos factible me hubieras manchado de sangre arruinando mi cara ropa.
Ese comentario hiriente dejo a Hermione desconcertada, como había podido pensar que Draco Malfoy había cambiado, era tonta, muy tonta.
El noto ese cambio en su cara y se sintió la peor persona del mundo.
- Hermi … - no pudo llegar a terminar su nombre cuando la puerta del despacho se volvió a abrir para dejar entrar la directora.
Chicos me alegra saber, que están aquí, dado que lo que les tengo que contar es muy importante y necesito de su colaboración para llevarlo a cabo, dado que son las dos mejores calificaciones que este año ha tenido Hogwarts.
Ron y Harry se dirigieron hacia las mazmorras, donde un cruel castigo llegaría para ellos y se encontraban solos sin la ayuda de Hermione.
Cual fue su sorpresa que al llegar a la clase, Snape no había llegado, eso era raro dado que siempre eran los últimos en llegar y eso le daba razones a su profesor de pociones que por cierto les odiaba para quitarle puntos a su casa.
La clase estaba alborotada, algunos Slytherin estaban hablando atrás, otros se estaba riendo y otros como no estaban metiéndose con el pobre Neville.
- ¡Que Longbottom, perdiste el cerebro como tus padres!
Harry y Ron llegaron justo cuando Zabini se estaba metiendo con Neville.
- Zabini quieres ir a visitar la enfermería antes de irte ¿verdad? - le replico Harry con una mirada fría dando a entender que no dudaría en hacerlo si Zabini no se retiraba
- Pero que ven mis ojos, el Santurrón, sale en defensa de los mas desfavorecidos
Los Slytherins estallaron en una carcajada general.
Pero nadie se había percatado de que Neville había sacado su varita y esta apuntaba al pecho de Zabini.
- ¡RETIRA LO QUE ACABAS DE DECIR! - grito un desconocido Neville
- ¡Oh! Que bonito el pequeño pollito salio del huevo, y parece que se sabe defender.
Pero esta vez nadie rió, porque los ojos de Neville destilaban peligro, cosa que nadie había visto jamás.
-TE HE DICHO QUE LO RETIRES O SI NO …
-O si no ¿Qué?, ¿que me vas a hacer,? - replico Zabini
- Sectumsempra - grito encolerizado Neville
- Protego Totalum - dijo Harry
Todo el mundo se quedo petrificado , al escuchar estos dos hechizos.
Antes de que nadie pudiera decir nada, Ron, cogio a Neville y empujo a Zabini dejando el camino libre hacia la puerta, Harry les seguía, sus compañeros iban haciéndoles paso y antes de salir por la puerta, Harry se volteo para mirar a Zabini a la cara y decirle:
-Esto no va a quedarse así, si piensas que te he defendido olvídate de ello, si he hecho esto, lo primero ha sido para defender a Neville y lo segundo me importa mas ganar la copa de la casa que salvarte tu asqueroso culo de serpiente.
La puerta se cerro dejando a unos conmocionados chicos.
-Zabini, ¿te encuentras bien?
- Si, Pansy.
- Que desfachatez la de esos dos, no se ni como se atreven.
- Cállate, Pansy.
- Pero Zabini …
- No te preocupes, me vengaré de ellos tranquila, ahora sigamos con lo nuestro.
Esperoo que os gusteee =)
Nanaaa Malfoyy
